La crisis climática no es solo una fuente de pesimismo, sino que también brinda oportunidades. En el Acuerdo de París se presenta el problema con urgencia y objetivos claros, como reducciones drásticas de las emisiones de gases de efecto invernadero y una transición rápida a sistemas con bajas emisiones de carbono. Estos objetivos sirven de hoja de ruta.
En esta miniserie titulada “Innovación que deja huella”, se presentan tres pequeñas y medianas empresas (pymes) que siguen esa hoja de ruta. Todas ellas fueron finalistas en la edición de 2025 de los Premios Mundiales de la OMPI y demostraron que la innovación y la estrategia de PI pueden funcionar de manera conjunta para convertir las tecnologías que proporcionan soluciones climáticas en negocios sostenibles. En primer lugar, se hablará de Baniql, empresa emergente dedicada al níquel ecológico que puede mostrar a los innovadores las posibilidades que brindan las patentes o los acuerdos de desarrollo conjunto, entre otros aspectos.
Ahorro de energía y cero desechos en la extracción de níquel y cobalto
Baniql, que se constituyó en San José (California) en 2021 y luego expandió su actividad a Indonesia, trata de resolver un problema fundamental de la transición energética. El níquel y el cobalto son ingredientes indispensables de las baterías de iones de litio que se emplean para alimentar los teléfonos inteligentes y los vehículos eléctricos, por lo que es lógico que la demanda sea elevada. Se plantea entonces la pregunta de cómo extraer la cantidad suficiente de esos materiales para satisfacer las necesidades sin perjudicar al medio ambiente.
Los métodos convencionales, como la lixiviación ácida de alta presión (HPAL, por sus siglas en inglés) y la fundición, consumen mucha energía y son muy contaminantes. La solución de Baniql consiste en un proceso novedoso de extracción de acidez reducida y bajo consumo de energía.
Willy Halim, cofundador y director ejecutivo de Baniql, afirma que la tecnología de la empresa emplea cerca del 80 % menos de energía que el proceso tradicional HPAL, porque funciona a temperaturas que pueden ser un 70 % más bajas y evita las presiones extremas de la HPAL. Por lo tanto, el equipo necesario puede ser modular y de tamaño mucho menor.
“Ello nos permite instalar unidades compactas y ampliables en los yacimientos mineros directamente”, añade Eric Januar, cofundador y director de operaciones de Baniql. “No necesitamos las plantas por valor de varios miles de millones de dólares que requieren los métodos convencionales”.
El proceso de Baniql genera “prácticamente cero desechos”, según Seungwan Kim, cofundador y director. Por el contrario, una operación típica de HPAL genera aproximadamente el 98 % de desechos por cada 2 % de níquel obtenido. Los residuos del proceso de Baniql pueden devolverse con seguridad a la tierra e incluso contribuyen al crecimiento de las plantas en terrenos rehabilitados.
Januar añade que el método de Baniql reduce el uso de electricidad en un 98 % aproximadamente y el consumo de combustibles fósiles en más del 90 %, en comparación con las técnicas habituales. Baniql también puede tratar menas que hasta ahora se consideraban de calidad demasiado baja para ser rentables, al tiempo que reduce de forma drástica los residuos tóxicos y la contaminación del agua. Afirma que el resultado es una vía más limpia, rápida y rentable para extraer esos metales imprescindibles para las baterías.
Combinar las patentes y los secretos comerciales para proteger el novedoso proceso de extracción de níquel
Habida cuenta del potencial tecnológico para satisfacer una demanda tan elevada, ¿cómo ha empleado Baniql la PI para consolidar su posición? La respuesta es sencilla: ha construido su negocio en torno a la PI.
La empresa presentó en 2022 su primera solicitud de patente importante relativa a un nuevo proceso de extracción y, en 2024, una segunda para proteger su método químico ecológico y selectivo. Actualmente, está preparando la tercera solicitud. El objetivo de estas tres solicitudes de patente es proteger sus singulares fórmulas químicas, parámetros procedimentales y diseño del reactor modular.
Baniql presentó solicitudes en los Estados Unidos de América en primer lugar y prevé recurrir al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) para solicitar protección en grandes mercados mineros, como Australia, Filipinas, Europa e Indonesia.
Januar dice que “la estrategia de PI constituye los cimientos del modelo de negocio y el valor de la empresa” y que todas las solicitudes de patente y decisiones en materia de secretos comerciales tienen por finalidad respaldar el crecimiento de Baniql. Algunos conocimientos especializados, como los agentes exactos de lixiviación o los pasos para la purificación, son confidenciales y permanecen dentro de la empresa.
“La PI influye en cada una de las decisiones importantes”, afirma Halim. “Se da prioridad a los proyectos de investigación y desarrollo (I+D) que puedan dar lugar a patentes y se establecen alianzas con miras a proteger nuestra tecnología”.
Por ejemplo, Baniql aún no concede licencias respecto de su proceso. En cambio, efectúa pruebas de manera interna para validar la tecnología y recopilar datos relativos al rendimiento. En opinión de Kim, esta manera de proceder permite a la empresa mantener un control pleno sobre sus derechos de PI en estas etapas tempranas, lo que la coloca en una posición sólida ante las ampliaciones y alianzas futuras.
Januar señala que la estrategia de PI ha dado sus frutos: “las patentes han sido determinantes para obtener una inversión inicial de 1,6 millones de dólares EE. UU.”, porque los inversores reconocen el valor de la tecnología. Desde 2021, Baniql ha obtenido más de 3 millones de dólares EE. UU. procedentes, en parte, de una subvención climática de la Fundación Temasek (Singapur).
En los próximos cinco años, Baniql tiene como objetivo asociarse con entidades mineras de todo el mundo. La empresa emergente planea conceder en licencia su tecnología, además de ofrecer apoyo de ingeniería y proponer posibles regalías en función del rendimiento, a empresas mineras de Indonesia, Filipinas, Australia, África y América Latina.
Enseñanzas de innovación
Pueden extraerse muchas enseñanzas de la manera que tiene la empresa de concebir la PI y la tecnología. Por encima de todo, los innovadores deben considerar la PI una inversión fundamental, no una idea accesoria. Las empresas emergentes que solicitan protección para las nuevas tecnologías en un momento temprano no solo pueden prevenir las infracciones, sino que también impulsan su credibilidad ante los inversores.
Baniql ha integrado la PI en su plan de negocio. La pyme ha solicitado patentes para proteger partes esenciales de su método de extracción y, al mismo tiempo, mantiene en secreto determinadas fórmulas catalíticas hasta el momento de conceder licencias. Además, ajusta la estrategia de solicitudes internacionales para presentarlas en mercados prioritarios, a saber, los países ricos en minerales.
Sacar provecho de las colaboraciones también ha sido una parte importante del plan de negocio de Baniql. Las empresas pueden conceder en licencia la tecnología, establecer acuerdos de desarrollo conjunto y adherirse a consorcios de patentes para no duplicar las tareas y poder centrarse en lo que mejor se les da.
“Conceder en licencia nuestra tecnología directamente a empresas mineras consolidadas demuestra que una propuesta de valor clara genera alianzas estables”, señala Aristotle Vergara, director de Baniql.
Baniql es una muestra de que conjugar la innovación con una gestión estratégica de la PI puede generar un impacto climático real. En su historia se mezclan el optimismo y la urgencia, puesto que el equipo es consciente de que el tiempo apremia. Si protegen sus ideas desde el inicio, incluso los equipos pequeños pueden tener repercusiones significativas.
La empresa que aparece en este artículo es una de las finalistas de los Premios Mundiales de la OMPI de 2025. Los diez finalistas, seleccionados de entre nada menos que 780 candidaturas procedentes de 95 países, ejemplifican que la PI puede utilizarse de manera estratégica para ampliar las soluciones a algunos de los mayores desafíos mundiales.
La convocatoria a presentar candidaturas para la edición de 2026 estará abierta hasta el 31 de marzo.
El concurso está dirigido a las pymes, las empresas emergentes y las empresas derivadas de actividades universitarias que utilizan la PI para crear valor para su negocio.