La tecnología, la concesión de licencias y los árboles

  • Nombre: Forest Research Institute Malaysia
  • País / Territorio: Malasia
  • Derecho(s) de PI: Patentes
  • Fecha de publicación: 12 de marzo de 2015
  • Última actualización: 7 de enero de 2016

Forest Research Institute Malaysia (Malasia)

A pesar de que cada día, en todo el mundo, investigadores, científicos, inventores y empresarios encuentran nuevas tecnologías e invenciones, en realidad, muchas de ellas nunca se comercializan (New Products: The Key Factors in Success, 2011 y Savonia University of Applied Sciences, 2011). La transferencia de tecnología -la difusión y transferencia de tecnologías, aptitudes, conocimientos o métodos de fabricación mediante la concesión de licencias sobre patentes- es un importante instrumento que puede ayudar a comercializar esas innovaciones (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO)).

La madera de caucho, a partir del caucho del Pará, es una de las principales exportaciones madereras de Malasia (Foto: Flickr/Theerawat Sangprakarn)

Para las economías emergentes y los países en desarrollo, la transferencia de tecnología constituye un medio importante para fomentar el desarrollo económico (Institute of Behavioral Science, 2004). En muchos casos, la transferencia de tecnología se realiza desde las universidades o los institutos de investigación hacia los socios industriales y con la asistencia financiera del gobierno de un país (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, 2001) por conducto de una Oficina/Organización de Licencias Tecnológicas (TLO), OMPI).

En Malasia siempre se ha destacado la importante función económica que cumple la transferencia de tecnología (Institute of Technology Management and Entrepreneurship, 2006). Una organización gubernamental -el Forest Research Institute Malasya (FRIM)- ha aprovechado el entorno del país, propicio para la transferencia de tecnología (Greg Felker and Jomo K.S., 2007 y (FRIM), 2014) para crear patentar, conceder en licencia y comercializar una nueva tecnología de secado y tratamiento de la madera, denominada HTD, en la que no se utilizan productos químicos ni conservantes (FRIM, 2013).

Investigación y desarrollo

La madera de Malasia –en particular la del caucho– es un recurso vital para la economía del país y una de sus principales exportaciones madereras renovables (Gobierno de Malasia). Por lo general, antes de estar en condiciones de ser utilizada con fines comerciales, la madera es sometida a dos procesos: un tratamiento químico por el que se añaden conservantes, y un proceso de secado (ya sea por aire o calor). El tratamiento químico contribuye a impedir el ataque de hongos y plagas, mientras que con el secado se procura que la madera sea más durable y estable desde el punto de vista del tamaño. En el proceso de tratamiento se utilizan distintos productos químicos; en Malasia, la mayor parte de la madera se trata con conservantes basados en boratos, que son minerales que existen en la naturaleza y que contienen el elemento boro (Industrial Minerals and Rocks, 1994).

Europa representa un importante mercado para los productos madereros de Malasia y, por otra parte, las exportaciones de Malasia conforman prácticamente la mitad de toda la madera utilizada en la fabricación de muebles en Asia (FRIM, 2007). Si esas exportaciones se pusieran en riesgo, la industria maderera de Malasia sufriría serios inconvenientes (Gobierno de Malasia, 2007). Uno de esos riesgos se planteó en 2003, cuando la Comisión Europea (CE) presentó la propuesta de clasificar los boratos utilizados en el tratamiento de la madera del caucho como reprotóxicos de categoría 2 (Gobierno de Malasia, 2007), clasificación que la CE manifestó públicamente la intención de volver a aplicar pocos años después (Organización Mundial del Comercio (OMC), 2007).

Una vez que un material se clasifica en la categoría 2, es obligatorio aplicar a los productos la etiqueta que representa una calavera con dos huesos cruzados (Gobierno de Malasia, 2007) y los productos no pueden ser comercializados ni utilizados por el público en general (Diario Oficial de las Comunidades Europeas, 1998 y CE, 2008). En Malasia, el tratamiento por boratos se utilizan en la mayor parte de los procesos de secado (FRIM, 2013). Siendo tan difundido su uso, la inclusión de los boratos en la categoría 2 reduciría la confianza de los consumidores hacia la industria maderera de Malasia (Gobierno de Malasia, 2007). Para resolver ese problema, los investigadores del FRIM se esforzaron por inventar un nuevo método que eliminara el uso de boratos durante el proceso de tratamiento de los productos de la industria maderera (FRIM, 2013).

El equipo de investigación del FRIM (Foto: FRIM)

Gestión de la P.I.

En un intercambio de correspondencia mantenido por correo electrónico con la Oficina de la OMPI en el Japón (OOJ), el Sr. Syed Othman Syed Omar, del FRIM, explicó que cada uno de los organismos y las instituciones gubernamentales de Malasia toma sus propias decisiones respecto de la mejor manera de implementar la Política Nacional de Propiedad Intelectual del país (NIPP, por sus siglas en inglés), adoptada en 2007 (NIPP, MyIPO). Por lo que respecta al FRIM, en su Plan Estratégico 2011-2020 se establece que un programa de concesión de licencias constituye una manera de proteger los derechos de P.I. y los resultados de comercialización del Instituto. De hecho, el señor Omar indico por correo–e a la OOJ que el Instituto gestiona sus derechos de P.I. mediante acuerdos de licencia para la todas las etapas de comercialización o acuerdos de opción, que permiten a una empresa probar la tecnología del FRIM antes de comprometerse oficialmente a firmar un acuerdo de licencia.

Financiación y alianzas

El Ministerio de Finanzas de Malasia respalda los esfuerzos del país, brindando apoyo financiero a la transferencia de tecnología mediante varias iniciativas y entidades gubernamentales (FRIM, 2014). Tal como el Sr. Omar explicara en una ponencia presentada ante la Oficina de la OMPI en Singapur, el Ministerio de Finanzas constituye el eje financiero de muchas de esas entidades. Por ejemplo, Cradle Fund Sdn Bhd (Cradle), una organización sin fines de lucro que depende del Ministerio de Finanzas, otorga subsidios para el fortalecimiento de las empresas y los esfuerzos de comercialización a empresarios de ámbitos como el desarrollo de software, la biotecnología y las energías renovables (según indica Cradle).

A comienzos de 2014, el Ministerio de Finanzas inauguró el Malaysian Global Innovative and Creativity Center (denominado MaGiC) cuyo objetivo, según indica el propio Centro, es que Malasia se transforme en la capital asiática de las empresas emergentes. En una entrevista realizada por correo electrónico con la OOJ, el Sr. Omar explicó que la NIPP pretende instaurar en el país una economía basada en la innovación y facilitar la transferencia de tecnología, desde la idea hasta la comercialización, por medio de entidades como Cradle y MaGiC.

El FRIM es un ejemplo de esta iniciativa, pues desarrolla tecnologías y productos que respaldan la gestión sostenible de la industria forestal y las industrias conexas (según indica el FRIM); entre ellos, los que presentan un potencial interesante se transfieren a los organismos gubernamentales pertinentes para su financiación (por conducto de Cradle, MaGiC y otras entidades) y, finalmente, su comercialización, como es el caso de la tecnología HTD. Si bien a lo largo de los años acceder a la financiación no siempre ha sido fácil (como lo han señalado los representantes del FRIM), el desarrollo y la comercialización de la tecnología HTD ha demostrado que las distintas oportunidades de financiación y alianzas disponibles entre las entidades del Gobierno de Malasia pueden permitir que se transfiera con éxito la P.I.

Invención y patentes

En 2007, la I+D del FRIM logró hallar un nuevo método para tratar la madera del caucho valiéndose de secado por alta temperatura (o HTD, por sus siglas en inglés) que, según explica el FRIM, elimina el uso de productos químicos como boratos, reduce en más del 75% el tiempo de tratamiento y mejora la estabilidad de la madera. En lugar de utilizar el proceso tradicional de tratamiento y secado, en dos etapas, la invención del FRIM esos dos pasos combina en una sola etapa valiéndose de un novedoso método de secado por alta temperatura.

La invención del FRIM descrita en la solicitud del PCT (Imagen: PATENTSCOPE)

La innovación del FRIM comprende seis etapas: 1) apilar la madera; 2) someterla a una carga distribuida uniformemente; 3) aplicarle vapor, en un ambiente a 95ºC, como mínimo, durante 6 a 12 horas; 4) secar las pilas de madera en un horno de corriente de aire a 120ºC, como mínimo; 5) someter la madera a una segunda ronda de vapor a alta temperatura; y 6) enfriar las maderas apiladas sometiéndolas a una corriente de aire a temperatura ambiente.

A diferencia de los típicos hornos utilizados para secar madera, este horno puede realizarse de distintas formas, pero su construcción debe satisfacer determinados criterios, como la inclusión de una fuente de calor, un medio que permita el intercambio de calor para mantener en el ambiente una temperatura estable y sostenida, un medio que permita mantener un equilibrio predeterminado en el contenido humedad dentro de la cámara y un medio que permita generar corrientes de aire.

Aplicar vapor y altas temperaturas permite tratar la madera sin necesidad de utilizar boratos, y la naturaleza versátil de este proceso hace que sea adecuado también para maderas duras de menor densidad que conforman una gran proporción de la industria maderera de Malasia (Asociación de Silvicultura del Commonwealth, 2014). La invención se fue perfeccionando con los años, y en 2010 el FRIM presentó una solicitud de patente en Malasia (#149935, patente concedida en 2013), al igual que una solicitud internacional de patente por donducto del Sistema del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) administrado por la OMPI. Además, la organización presentó solicitudes de patente en los Estados Unidos (EE.UU.) y en otros países productores de madera de caucho, como Tailandia Indonesia y Singapur(#180413).

Licencias y comercialización

Habida cuenta de que la transferencia de tecnología desempeña un papel importante en la estrategia gubernamental de P.I. de Malasia (Institute of Technology Management and Entrepreneurship, 2006), para la comercialización el FRIM se apoya en la transferencia de tecnología y la concesión de licencias. Las patentes permiten a la organización suscribir acuerdos de licencia, y en 2010 el FRIM firmó un acuerdo de esa índole para el uso de su tecnología HTD con Techwood Industry Sdn Bhd (TWI), un importante fabricante de muebles de madera de caucho de Malasia. En una entrevista por correo–e con la OOJ, el Sr. Omar explicó que una vez firmado el acuerdo, TWI obtuvo un préstamo de 4 millones de ringgit (aproximadamente 1 millón de dólares EE.UU.) de la Malaysian Technology Development Corporation para comercializar la tecnología. Lamentablemente, y a pesar del acuerdo, no se logró comercializar con éxito el producto.

Pocos años después, Advance Low Pressure Systems (ALPS), otra empresa maderera de Malasia, que brindó asesoramiento técnico a TWI, presentó al FRIM una oferta cuyo objetivo era intensificar el uso de la tecnología HTD, aumentando el nivel de comercialización. ALPS confiaba en sus posibilidades de éxito, y a comienzos de 2013 firmó un acuerdo de licencia con el FRIM por el que obtenía derechos exclusivos para utilizar esa tecnología en Malasia. En unos pocos años ALPS pudo comercializar con éxito la tecnología en varias madererías de Malasia. Como paso siguiente, el FRIM y ALPS firmaron un acuerdo exclusivo de licencia para la comercialización en Tailandia y la construcción de un centro de I+D en el país con miras a investigar otros tipos de madera que pudiera ser tratada con el sistema HTD. En 2015 el FRIM seguía buscando otros usos comerciales para su invención en países productores de madera de caucho invirtiendo en distintas iniciativas de concesión de licencias.

La tecnología HTD utiliza secado de alta temperatura en hornos como este. (Foto: FRIM)

Salud pública y medio ambiente

Muchos estudios han llegado a la conclusión de que los boratos no presentan un riesgo significativo para el entorno ni para la salud y son de baja toxicidad ( ediciones (1999 y 2002) de la Conferencia Internacional sobre Plagas Urbanas y Universidad Fernando Pessoa (2010)). A la luz de la decisión de la CE de clasificar los boratos en la categoría 2, el Gobierno de Malasia afirmó que esa decisión se había tomado en relación con los procedimientos de producción (Gobierno de Malasia, 2007), habida cuenta de que la CE sostuvo que la toxicidad estaba dada por la inhalación en el lugar de trabajo (Rin Tinto Minerals, 2007). Los boratos siguen manteniéndose en la categoría 2, a pesar de que tanto una evaluación del riesgo como la opinión de los Comités científicos para la seguridad de los consumidores (CCSC) de la CE han concluido que su uso no plantea riesgos de seguridad (CCSC, 2010).

De todos modos, la tecnología HTD del FRIM elimina cualquier riesgo, pues ese método no utiliza boratos ni otros productos químicos o conservantes y es seguro tanto para el medio ambiente como para la salud (según indica el FRIM). En 2012, había más de 2.000 fabricante de muebles en Malasia que utilizaban madera de caucho para sus productos (The Borneo Post, 2014); si todas ellas hubiesen utilizado la tecnología HTD, se habría reducido al mínimo la posibilidad de riesgo para el medio ambiente o la salud. Además, el método permite lograr una mayor capacidad mensual de producción, es decir 210 toneladas en lugar de 100 toneladas con otros métodos (Asociación de Silvicultura del Commonwealth, 2014), y reducir el tiempo medio necesario para el tratamiento de la madera, pasando de 12 días a tan solo dos (según indica el FRIM). Esa mayor productividad, combinada con un tiempo reducido de tratamiento, podría traducirse en un menor uso de combustibles fósiles durante otros aspectos de la actividad de la industria maderera, por ejemplo, en lo referente a la maquinaria destinada a desplazar la madera y el combustible necesario para calentarla, con la posibilidad de reducir la huella de carbono de las plantas de tratamiento, lo que redunda en beneficio del medio ambiente y la salud de las poblaciones cercanas a las plantas de tratamiento. Además, la utilización del método HTD permitiría seguir utilizando madera de caucho en distintos productos, en lugar de utilizar variedades raras de árboles tropicales, lo cual disminuiría, a su vez, la deforestación (Fondo Mundial para la Naturaleza).

Resultados empresariales

El primer intento del FRIM de transferir su tecnología HTD no arrojó resultados positivos, sin embargo el segundo acuerdo, con ALPS, fue todo un éxito y en 2014 se establecieron dos plantas de tratamiento con HTD en Telok Gong (Malasia) (FRIM, 2013). Con un nuevo objetivo de comercialización en Tailandia y otros países productores de madera de caucho, la tecnología innovadora HTD del FRIM logró que la atención de los medios de comunicación se dirigiera hacia la organización y su equipo de I+D, que cosechó varios premios, como el National Innovation Award (2013) y el propio Director General’s Innovation Award del FRIM (2013) (FRIM, 2014).

En 2014, los primeros productos realizados con madera de caucho tratada mediante el método HTD se comercializaron con éxito, durante un período de prueba, en la cadena de comercios IKEA de Tailandia y en otras empresas de Australia, China y la República de Corea. A finales de 2014, la tecnología HTD del FRIM estaba bien posicionada en el mercado de Malasia y de muchos otros países productores de madera de caucho.

La invención del FRIM no solo tiene salida comercial, sino que también contribuye a mantener el medio ambiente limpio y saludable (Foto: Flickr/James Wheeler)

Resolver un problema gracias a la P.I.

Como respuesta a una nueva reglamentación que habría podido poner en serio riesgo la exportación maderera de Malaysia hacia un mercado importante, los investigadores del FRIM lograron inventar, patentar, y comercializar una nueva tecnología. Utilizando el sistema de P.I., la organización logró transferir esa tecnología respetuosa del medio ambiente, mediante acuerdos de licencia, a sus aliados en la industria. Debido, en parte, a esa estrategia y también al hecho de que en Malasia impera un clima propicio a la protección de los derechos de P.I. y la transferencia de tecnología, cabe pensar que la innovación del FRIM hará una aportación duradera a la industria maderera local e internacional.

Este estudio de caso se basa en información tomada de: