Juegue bien sus cartas: una joven inventora muy despierta le enseña cómo hacerlo

Nombre:Miranda Evarts / Gamewright
País / Territorio:Estados Unidos de América
Derecho(s) de PI:Derecho de Autor y Derechos Conexos, Marcas
Fecha de publicación:3 de septiembre de 2010
Última actualización:25 de septiembre de 2015

Antecedentes


“Miranda es la reina de las cartas” – Revista TIME (Fotografía: Cortesía de la familia Evarts)

Las vacaciones son el momento perfecto para que familia y amigos se reúnan y jueguen a sus juegos favoritos, o prueben otros nuevos, como el de Las Reinas Durmientes™. Las Reinas Durmientes, uno de los juegos de cartas más populares en 2008, es la prueba de que, con las cartas adecuadas, incluso una niña de seis años puede convertirse en inventor y conceder en licencia sus derechos de P.I. El juego fue creado por Miranda Evarts, la primera niña inventora de un juego comercializado en el mercado internacional. Fue a ella a quien se le ocurrió la idea y quien elaboró las reglas del juego, con la ayuda de su familia. Miranda estableció un exitoso acuerdo de licencia con la empresa de juegos conocida como Gamewright®, ganadora de diversos premios.

Invención

La niña de Nueva Jersey se recuerda a sí misma tumbada en la cama una noche de marzo de 2003. Al no poder dormir, dejó volar su imaginación, y se encontró pensando en un juego en el que rescataba reinas que habían caído en un encantamiento que las sumía en un profundo sueño. Eran, en su imaginación, la Reina Estrella de Mar, la Reina Rosa y la Reina de los Panqueques. Al cabo de un rato, saltó de la cama, se dirigió hacia sus padres y les anunció: “¡He inventado un juego!” Sus padres la enviaron rápidamente a la cama y finalmente se quedó dormida, pero las reinas reaparecieron en sus sueños vivitas y coleando. Un sueño del que brotaron Las Reinas Durmientes.

A la mañana siguiente, Miranda, entusiasmada, expuso sus ideas a sus padres, su hermana mayor, Madeleine y su hermano pequeño bebé, Stephen, y todos acogieron a Las Reinas Durmientes y las adoptaron como el proyecto familiar.

“Mi familia y yo habíamos jugado a un montón de juegos de cartas para aprender cálculos matemáticos sencillos”, explica Miranda. Su madre, Denise Evarts, añade: “Los juegos reúnen a las familias y los amigos. Una vez a la semana toca noche de juegos y los amigos que nos visitan deben estar dispuestos a jugar.”


La familia Evarts concedió en licencia el juego Las Reinas Durmientes a Gamewright, un fabricante de juegos de mesa ubicado en Massachusetts.

Los Evarts comenzaron a jugar al nuevo juego dibujando primero las reinas, luego los reyes, los caballeros y los dragones en naipes normales, añadiendo toda una panoplia de personajes para hacerlo más divertido. Los personajes se basaban en su vida cotidiana. Así crearon al Rey del Teñido con Nudos, a partir de la ropa del Sr. Evarts teñida mediante esa técnica, y a la Reina Bebé, a partir del trabajo de partera de la señora Evarts (asistente de partera, sin ser médico). “Tenemos la Reina de los Panqueques; siempre los hemos comido, explica Madeleine. Sencillamente, es nuestra vida en las cartas”.

Licencias

Cuando terminaron de crear el juego del todo, el Sr. y la Sra. Evarts se pusieron en contacto con Gamewright, un fabricante de juegos de mesa ubicado en Massachusetts. “Sabía desde el principio que quería dirigirme a Gamewright, porque nos encantaban sus otros juegos”, dijo la Sra. Evarts. A la empresa le pareció que Las Reinas Durmientes era un juego único e interesante y nos pidieron un prototipo. “Bastó con un par de sesiones de prueba para darnos cuenta de que teníamos en nuestras manos un juego único”, dijo Jason Schneider, Director de Desarrollo de Producto y Comercialización de Gamewright.

“Desde el primer momento les encantó el nombre y la idea” dijo la Sra. Evarts. “Me dijeron lo que les gustaba y lo que no y volvimos manos a la obra. No siempre resultó fácil volver atrás y cambiar las cosas, especialmente para Miranda, pero mantuvimos constantemente presente la idea del juego.”


Miranda con sus hermanos (Fotografía: Cortesía de la familia Evarts)

Las negociaciones con Gamewright sobre los derechos de P.I. se desarrollaron de forma satisfactoria. “De hecho, resultó una transacción muy fluida, y solamente se necesitaron seis meses para pasar de la idea al acuerdo de concesión de licencia”, explica la Sra. Evarts. Gamewright protege el nombre de Las Reinas Durmientes mediante marca.

Aunque Gamewright contrató a un ilustrador profesional, el Sr. Jimmy Pickering, para hacer los dibujos, el artista se basó en los dibujos originales de Miranda.

Resultados empresariales

Gamewright recibe ideas de varios cientos de juegos nuevos al año, pero de entre todos ellos, la empresa solo se queda entre seis y ocho. El acuerdo de licencia es pues prueba del éxito de la innovadora idea de Miranda.

El juego se ha hecho famoso y gusta a niños y a adultos por igual, y es uno de los que más éxito tiene de Gamewright. Según el National Parenting Center (Estados Unidos de América), “es un juego que se aprende fácilmente y sin embargo, sorprendentemente, presenta la suficiente complejidad como para que resulte un reto a jugadores de cualquier edad. Para lograr despertar a las reinas hace falta emplear una estrategia e improvisar, antes de verse vencido por dragones y peligrosas pociones”

El juego de Las Reinas Durmientes ha ganado algunos premios:


Los Evarts opinan que los juegos reúnen a las familias y los amigos (Fotografía: Cortesía de la familia Evarts)

  • Dr. Toy's Smart Play / Smart Toy Award;
  • Parents' Choice Recommended;
  • Sello de aprobación del National Parenting Center.
  • Seleccionado por la revista FamilyFun Magazine como finalista en la categoría “Juguete del Año”.
  • Premio "Best Bet" del Canadian Toy Testing Council.
  • Valoración 3 estrellas por el Canadian Toy Testing Council (valoración más alta).
  • Premio iParenting Media Award.

A raíz del éxito de la versión en inglés, Las Reinas Durmientes se ha traducido a varios idiomas.

Las ventajas de la concesión de licencias

Según Gamewright, los mejores juegos son los que se crearon como el de Miranda. Pero muchos de esos juegos, o de otras ideas innovadoras, no suelen llegar al gran público. Gracias a la inteligente jugada de los padres de Miranda de ponerse en contacto con Gamewright pudo establecerse un acuerdo de licencia y materializarse la idea de la pequeña niña en un popular juego de mesa. Miranda, por su parte, sigue dando rienda suelta a su imaginación y soñando nuevos juegos.