Consorcio de Libros Accesibles (ABC): derribar los obstáculos que impiden el acceso a los libros en formatos accesibles

Agosto de 2014

Por Catherine Jewell, División de Comunicaciones, OMPI

Dipendra Manocha padece ceguera desde la infancia. No obstante, gracias al apoyo de su familia y al estímulo de sus profesores y, contra todo pronóstico, terminó la escolaridad y emprendió estudios musicales en la Universidad de Nueva Delhi, donde obtuvo la maestría en filosofía, en 1992. Actualmente, en su calidad de presidente del Foro DAISY, está contribuyendo a la implantación de una infraestructura para la comunicación y la formación que está transformando la vida de personas con dificultad para acceder a textos impresos (por ejemplo, ceguera, visión deficiente o dislexia) en la India y en otros países.

Al igual que millones de estudiantes con dificultades de esta índole, Dipendra tuvo que hacer frente a una grave escasez de libros de texto en formatos como el braille, textos con tipos grandes de imprenta y audiolibros, que le habrían brindado la oportunidad de estudiar por su cuenta. No tuvo más elección que depender de que otras personas, no siempre tan fiables como le hubiera gustado, le leyeran los textos, lo que a veces le supuso el incumplimiento de plazos importantes.

Según la Unión Mundial de Ciegos (UMC), menos del 10 % de las publicaciones están disponibles en formatos accesibles para las personas con discapacidad visual, y muchas de ellas sólo se publican en inglés. La única forma de ayudar a que quienes viven con dificultad para acceder al texto impreso tengan garantizada una vida independiente y productiva consiste en poner fin al “hambre de libros” en todo el mundo.

Un año después de la histórica conclusión del Tratado de Marrakech para Facilitar el Acceso a las Obras Publicadas a las Personas Ciegas, con Discapacidad Visual o con otras Dificultades para Acceder al Texto Impreso, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y sus asociados han intensificado los esfuerzos para fomentar la disponibilidad de obras en formatos adaptados y el acceso a las mismas.

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Fotografía: iStockphoto © Marilyn Nieves

Si bien el Tratado de Marrakech aborda los impedimentos jurídicos al intercambio internacional de esas obras -autoriza exenciones en la legislación sobre derechos de autor que permiten la producción y el intercambio en el ámbito internacional de libros accesibles sin la autorización de los titulares de los derechos- el recién formado (ABC), que se puso en marcha en junio de 2014, se centra en los obstáculos prácticos que impiden el acceso a dichas obras. Con ocasión de la presentación de este Consorcio, el Sr. Francis Gurry, Director General de la OMPI, declaró que "el Tratado de Marrakech es un medio para llegar a un fin que consiste en poner libros en formatos accesibles a disposición de las personas con dificultad para acceder a texto impreso".

El ABC representa la vertiente práctica de las políticas establecidas en el Tratado de Marrakech y refuerza el ecosistema de la producción y distribución de libros en formatos accesibles. "Insufla vida al marco jurídico establecido en el Tratado de Marrakech", señaló el Sr. Gurry.

"El ABC desempeñará una función esencial en la difusión de conocimientos sobre el Tratado de Marrakech y brindará apoyo a la formulación de políticas nacionales de conformidad con dicho Tratado, así como al desarrollo de capacidades para aprovechar esos sistemas y políticas nacionales e internacionales", explico Dipendra Manocha.

Un acuerdo entre partes

El Consorcio congrega en una alianza a organizaciones que representan a personas con discapacidad visual, autores y editores. El Sr. Jens Bammel, Secretario General de la Unión Internacional de Editores (UIE) señaló "la necesidad de que todos los interesados entablen un diálogo destinado a mejorar el acceso". Añadió que el Consorcio "reconoce el papel fundamental de los editores en las medidas para poner publicaciones accesibles a disposición de las personas con dificultad para acceder al texto impreso", y recalcó que la UIE “respalda cabalmente” la iniciativa.

El Sr. Olav Stokkmo, Director Ejecutivo de la Federación Internacional de Organizaciones de Derechos de Reproducción (IFRRO), explicó que esta colaboración es fundamental en lo que respecta a la cantidad y variedad de obras disponibles en formatos accesibles. "Así, gracias a la tecnología y a la cooperación, se nos presenta la oportunidad única de mejorar de forma considerable el acceso a los libros y a otras publicaciones que antes no estaban disponibles en formatos adaptados a las personas con discapacidad visual".

Cada grupo desempeña una función esencial en la cadena de valor de la edición y distribución de obras en formato accesible y en la consecución del objetivo consistente en ediciones integradoras con libros disponibles al mismo tiempo y al mismo precio que los destinados a las personas que no tienen dificultades de visión. "El Consorcio brindará su apoyo para velar por que las personas ciegas o con discapacidad visual reciban material accesible de la forma más rápida y sencilla posible”, explicó el Sr. François Hendrikz, Director de la South African Library for the Blind.

La labor del Consorcio abarca tres esferas fundamentales, a saber: el fortalecimiento de las capacidades; un sistema internacional de intercambio de libros -el servicio TIGAR- que permita la identificación de obras en formatos accesibles y facilite el acceso a las mismas; y el fomento de la edición integradora.

Fortalecimiento de las capacidades

El fortalecimiento de las capacidades y fomento de los conocimientos en los países en desarrollo sobre los métodos de producción y distribución de libros accesibles, en particular libros de texto (en idiomas locales), es una prioridad. Cerca del 90% de las personas con dificultad para acceder a texto impreso vive en países en desarrollo. Sin las herramientas para aprender a leer y escribir, las oportunidades de vida de los niños con discapacidad visual se reducen de forma considerable. Según las estimaciones de la UMC, en los países en desarrollo la tasa de empleo de las personas con problemas de visión es inferior al 10%.

Mediante la labor que lleva a cabo con organizaciones de apoyo a las personas con discapacidad visual, editores locales y servicios gubernamentales, el ABC contribuye a fomentar los conocimientos sobre las últimas tecnologías en materia de publicaciones en formato accesible. Con ello, ayuda a que aumente el número y la variedad de obras disponibles. En la India, por ejemplo, sólo existen unos 18.000 libros en formatos accesibles (y la gran mayoría de ellos, únicamente en inglés) frente a las 184.084 publicaciones que pone a disposición el Servicio Nacional de Bibliotecas para Ciegos y Discapacitados Físicos de los Estados Unidos.

"Los libros serán accesibles cuando los editores los produzcan en formatos adaptados y cuando las organizaciones responsables de la producción y distribución de libros destinados a la población con dificultad para acceder al texto impreso posean las competencias y capacidades necesarias para llevar a bien esa labor. Ello reviste particular importancia en los países en desarrollo, donde a menudo no existen bibliotecas u organizaciones que presten servicio a las personas ciegas", señaló el Sr. Scott Labarre, representante de la UMC ante el ABC. Añadió: “el Consorcio nos puede "ayudar a que algún día los libros electrónicos se publiquen en formato accesible desde el inicio mismo de su producción".

Comercialización y oportunidades de ahorro

El objetivo consiste en fortalecer el ecosistema editorial con miras a que cada eslabón de la cadena de valor se esfuerce en apoyar la publicación de libros en formatos accesibles y en satisfacer las necesidades de las personas con dificultad para acceder al texto impreso.

"El titular de los derechos de autor y las comunidades de personas con discapacidad visual comparten el interés en el desarrollo de tecnologías que faciliten la publicación de textos en formato accesible y que sean rentables para los editores", explicó el Sr. Stokkmo. Señaló que con ello no sólo se generan oportunidades de comercialización, sino que además, "se estudia la lista de libros que no están accesibles desde el inicio de su producción y se dan al sector editorial nuevas oportunidades de atender a la comunidad de personas con dificultad para acceder al texto impreso [y] de ofrecerles la obra al mismo tiempo que a los usuarios que no tienen problemas de visión”.

“Queremos integrar la accesibilidad, de modo que todas las publicaciones digitales salgan desde el inicio en formato accesible, y así evitar que se tengan que volver a producir obras que ya estaban disponibles” dijo el Sr. Manocha.

Colmar la brecha tecnológica

Asimismo, el Consorcio ayudará a reducir la brecha tecnológica y las deficiencias de las infraestructuras en los países en desarrollo. Estas son sobre todo evidentes "cuando se trata de la producción de material en formato accesible o de la capacidad de leer archivos digitales recurriendo a soportes tecnológicos", explicó el Sr. Manocha. En la India, por ejemplo, si bien la tecnología para la lectura de texto existe en inglés y en hindi, no está disponible en ninguno de los otros 21 idiomas hablados en el ámbito nacional. "En el país, no existen dispositivos de lectura de texto a voz en punjabi, por lo que incluso cuando existen archivos de texto digitales, los usuarios no pueden acceder a los mismos. Es esencial que colmemos esas brechas", declaró el Sr. Manocha. En muchos países en desarrollo, la tecnología de lectura de texto es a menudo básica y cara (cuesta hasta la tercera parte de un salario mensual), si es que existe.

"Para poder participar en el intercambio internacional de libros, debemos ser capaces de recopilar información sobre los libros que se distribuyen, su cantidad y los destinatarios de las publicaciones", apuntó el Sr. Manocha. "Es esencial que estas capacidades se fortalezcan en los países en desarrollo con el fin de crear un entorno en el que los editores, cuando compartan su material, tengan confianza en las organizaciones que atienden a la comunidad de personas con dificultad para acceder al texto impreso". Se trata de una de las prioridades del Consorcio.

Fortalecimiento de la capacidad en Bangladesh

Gracias a la financiación aportada por el Gobierno de Australia, el ABC imparte formación sobre tecnologías de edición en formatos accesibles al personal de Young Power in Social Action (YPSA), una organización no gubernamental establecida en Bangladesh; el objeto de esa formación es ampliar el acervo de material didáctico del que disponen los estudiantes con dificultad para acceder al texto impreso en la Universidad de Chittagong. Vashkar Bhattacharjee señala que la iniciativa representa "un gigantesco paso hacia adelante". El Sr. Bhattacharjee declaró: "por primera vez en la historia de Bangladesh, estamos produciendo material de estudio disponible adaptado [en bengalí] a los alumnos de nivel secundario superior con discapacidad visual". Además, los estudiantes están muy emocionados con la perspectiva de disponer, en un futuro próximo, de un diccionario bengalí en formato accesible.

El servicio TIGAR

El servicio TIGAR, proporcionado por el ABC, favorece la accesibilidad, al facilitar la búsqueda y el intercambio transfronterizo de libros en formatos accesibles. Por el momento, este depósito mundial, de carácter único, contiene más de 238.000 títulos en 55 idiomas. Las organizaciones participantes (actualmente son 12) pueden realizar una búsqueda en la base de datos e identificar las obras que necesiten. Se aspira a que TIGAR pase a ser el lugar "de referencia" para encontrar títulos en formato accesible en todo el mundo.

TIGAR constituye "un instrumento fantástico que da a todos la oportunidad de localizar los libros en formato accesible disponibles en cualquier parte del mundo y ponerse en contacto con quienes los poseen", indicó el Sr. Bammel.

Se pretende incrementar el número de asociados. "Aspiramos a conseguir que la mayor cantidad posible de bibliotecas y organizaciones conexas, que atienden a las necesidades de lectura e información de las personas con discapacidad visual, colaboren en el contenido del catálogo de TIGAR", declaró el Sr. François Hendrikz.

El servicio TIGAR ayudará a velar por la aplicación de mecanismos de uso sencillo para la exención de licencias que faciliten el intercambio transfronterizo de obras en formato accesible. Hasta que entre en vigor el Tratado de Marrakech -y solo respecto de los países que lo ratifiquen– será imprescindible obtener la autorización pertinente del titular de los derechos antes de cualquier intercambio internacional. "La existencia de una base de datos que contenga una lista de todos los libros en formato accesible y de su ubicación es un paso fenomenal, pero sólo se tratará de una lista hasta que tengamos la capacidad de trasladar los libros de un país a otro", señaló la Señora Maryanne Diamond, expresidenta de la UMC y presidenta de la Alianza Internacional de la Discapacidad, quien instó a los Estados miembros de la OMPI a que ratificaran el Tratado con carácter prioritario.

El servicio TIGAR contribuye asimismo a la generación de un ahorro considerable ya que reduce la duplicación. Cuando, por ejemplo, la South African Library for the Blind necesita una versión en formato accesible de Harry Potter y la cámara secreta, lo puede adquirir en otra biblioteca colaboradora e invertir sus recursos en la conversión de otros títulos. "Queremos evitar que se multipliquen las publicaciones de un mismo título en formato accesible. En caso de que éste haya sido convertido, la versión se debería compartir entre las diversas organizaciones para llegar a los usuarios finales", declaró el Sr. Manocha.

Promover las ediciones en formatos accesibles

En apoyo a la finalidad primordial de promover la publicación integradora -para que los libros puedan ser utilizados desde el principio tanto por las personas sin problemas de visión como por las personas con dificultad para acceder al texto impreso- el Consorcio elaboró la Carta de la edición accesible.

La importante editorial científica Elsevier fue la primera en firmar la Carta, con ocasión del acto de presentación del ABC. "Elsevier tiene el orgullo de ser el primer signatario de la nueva Carta", declaró la Sra. Alicia Wise, Directora de Acceso y Políticas en Elsevier, quien aplaudió el liderazgo del ABC en esa esfera. Añadió: “en Elsevier aspiramos a que todos los usuarios tengan pleno acceso a nuestros productos, sin que importen sus capacidades físicas".

Miembros actuales del servicio TIGAR:

  • Australia: VisAbility (anteriormente Association for the Blind of Western Australia)
  • Brasil: Fundação Dorina Nowill para Cegos
  • Canadá: Canadian National Institute for the Blind
  • Dinamarca: Nota -Biblioteca nacional de Dinamarca para las personas con dificultad para acceder al texto impreso
  • Estados Unidos: National Library Service for the Blind and Physically Handicapped
  • Francia: Asociación Valentin Haüy
  • Nueva Zelandia: Royal New Zealand Foundation of the Blind
  • Noruega: Biblioteca noruega de audiolibros y libros en braille
  • Sudáfrica: South African Library for the Blind
  • Suecia: Swedish Agency for Accessible Media
  • Suiza: Association pour le Bien des Aveugles et malvoyants ; y Biblioteca suiza para las personas ciegas, con discapacidad visual y dificultad para acceder al texto impreso

Medidas ulteriores

Los miembros del ABC muestran optimismo y entusiasmo en cuanto a su capacidad de tener un impacto real. "Confiamos de verdad en que el Consorcio nos ayudará a poner fin al hambre de libros", dijo el Sr. Manocha.

"Tenemos la gran oportunidad de cambiar millones y millones de vidas. El año pasado, las personas ciegas de todo el mundo presenciaron con emoción la adopción del Tratado. Esperamos que nuestras vidas se transformen y ello depende de nosotros, juntos lo podremos lograr", declaró la Sra. Diamond.

No obstante, para llevar a bien esta labor fundamental se requieren importantes recursos y un apoyo financiero muy necesario. La Secretaría del ABC, ubicada en la sede de la OMPI, en Suiza, busca con denuedo contribuciones financieras o en especie, con el fin de asegurar que se aproveche el pleno potencial de esta iniciativa pionera.

En caso de que estuviera interesado en brindar su apoyo a la labor del ABC, y deseara aportar su ayuda para transformar la vida de las personas con dificultad para acceder al texto impreso, póngase en contacto con Accessible.Books@wipo.int.

La India fue la primera nación en ratificar el Tratado de Marrakech.

Apenas un año después de su conclusión, la India fue la primera nación en ratificar el Tratado de Marrakech que marca un hito en el camino hacia un mejor acceso a los libros para las personas con dificultad para acceder al texto impreso.

El Representante Permanente de la India ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, el Embajador Dilip Sinha declaró “la India apoya el Tratado de Marrakech por su dimensión en materia de derechos humanos y desarrollo social. La rápida ratificación del Tratado refleja el compromiso de la India de facilitar el acceso a las obras publicadas a millones de ciegos, personas con discapacidad visual o con otras dificultad para acceder al texto impreso."

Añadió: "Confiamos en que otros países sigan pronto el ejemplo de la India a fin de que el Tratado pueda entrar en vigor y comencemos a ver las ventajas reales y tangibles que ofrece a la comunidad mundial de ciegos y personas con discapacidad visual.

El Tratado entrará en vigor cuando la OMPI haya recibido 20 ratificaciones o adhesiones.

 

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