Tecnología innovadora contra los incendios forestales

Nombre:Marc Hartmann / Derrick Yap
País / Territorio:Australia
Derecho(s) de PI:Patentes
Fecha de publicación:3 de septiembre de 2010
Última actualización:16 de septiembre de 2015


Incendio forestal en Australia en julio de 2007 (Fotografía: Frederik Vanrenterghem)
(Photo: Frederik Vanrenterghem)

Antecedentes

Para los australianos, el 7 de febrero de 2009 será durante mucho tiempo “el Sábado Negro”: el día en que casi 200 personas murieron y miles quedaron sin hogar a causa de los incendios forestales descontrolados que asolaron las afueras de Melbourne. Se cree que la tragedia del Sábado Negro se debió a las altísimas temperaturas registradas ese día (en torno a los 46ºC), al fuerte descenso de la pluviosidad –significativamente inferior al promedio de los cinco años anteriores– y a la negativa de muchos vecinos de las zonas rurales a abandonar sus propiedades. Los veranos más calurosos y un clima más seco el resto del año dejan prever que las condiciones que propician el aumento de la frecuencia y la intensidad de los incendios persistirán durante algún tiempo en Australia. Los australianos buscan ahora tecnologías que los ayuden a reducir la incidencia de los incendios forestales en las zonas rurales.

Los incendios forestales son, por su propia naturaleza, difíciles de predecir y controlar, más allá de variables como el terreno y los vientos dominantes. Su extinción es una tarea formidable. Los investigadores dedican muchos esfuerzos a la elaboración de tecnologías destinadas a luchar contra los incendios forestales.

Innovación

Marc Hartmann y Derrick Yap, investigadores residentes en Sydney, asumieron el reto e idearon una “bomba” de dispersión de agua que extingue el fuego robándole el calor.

Se trata de un recipiente del tamaño de una pelota de fútbol, relleno de agua, que puede lanzarse desde un helicóptero o una avioneta. Está provisto de un detonador que se activa en el momento del impacto con el suelo, o inmediatamente antes. Con la explosión, el agua se transforma en una fina niebla que se extiende rápidamente alrededor. Las gotículas de niebla tienen una superficie considerablemente mayor que las generadas por las técnicas de bombardeo con agua tradicionales, lo que aumenta su capacidad de absorber grandes cantidades de energía del frente del incendio, haciendo de la bomba de niebla un método de extinción de incendios extremadamente eficaz.


Prueba de detonación de una bomba dispersora de niebla (Fotografía: gentileza de Marc Hartmann y Derrick Yap)

Medio ambiente

Conscientes de que los incendios forestales suelen ocurrir en lugares remotos, Hartmann y Yap diseñaron la bomba con materiales biodegradables, para que los bombardeos no sean contaminantes. La combinación de la tecnología de generación de niebla con el uso de materiales ecológicos hace que este método de extinción sea singularmente ventajoso.

Alianzas

Algunos aspectos técnicos de la bomba de niebla siguen mejorándose; Hartmann y Yap prevén seguir realizando pruebas de extinción para seguir desarrollando su tecnología. Esperan que en esas pruebas intervengan el Centro de Investigación Cooperativa contra Incendios Forestales y la Organización de Investigación Científica e Industrial (CSIRO) del Commonwealth, financiada por el Gobierno australiano, porque la aprobación de la tecnología por esas instituciones sería de gran ayuda para fomentar la comercialización del producto.

Entretanto, los inventores negocian con un proveedor de servicios aéreos de extinción para que introduzca la tecnología de bomba de niebla. Están convencidos de que es idónea para luchar contra los incendios en zonas remotas o montañosas de Australia, Norteamérica y Europa.


Una ilustración de la bomba de Hartmann y Yap, rellena de agua, que puede lanzarse desde el aire para extinguir incendios forestales (tal como se presentó en la solicitud PCT, PCT/AU2008/000529, búsqueda en PATENTSCOPE® search)

Patentes

La protección de la invención es importante no solo con fines comerciales y de reconocimiento, sino también por motivos de control de calidad y cuestiones de seguridad conexas. Poco después de crear la “bomba de niebla” y, para proteger su invención, Hartmann y Yap contactaron al bufete de abogados de propiedad intelectual Griffith Hack, uno de los principales de Australia. Con la asistencia de los abogados de patentes de Griffith Hack, los inventores presentaron una solicitud nacional de patente ante IP Australia y una solicitud ulterior en virtud del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) en 2008. También se presentó una solicitud nacional basada en estas solicitudes anteriores ante la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos de América (USPTO).

Comercialización

Hartmann y Yap se dieron cuenta de que una invención con un potencial tan importante para luchar contra los incendios forestales merecía ser utilizada. Para velar por la adecuada comercialización y exportación de su tecnología, los inventores crearon una empresa denominada Wildfire Suppression P/L. La empresa brinda soluciones tecnológicas de control de incendios tanto en pequeña como en gran escala.

Resultados empresariales

La tecnología innovadora creada por Hartmann y Yap podrá salvar miles de vidas humanas y animales, al igual que la vegetación, en las zonas más propensas a incendios forestales de Australia y de otros lugares. La seguridad constituye un elemento fundamental del diseño de su sistema de extinción de incendios, lo que aumenta la confianza de quienes lo utilizan y aumentan las posibilidades de éxito. También se prevé que su innovación servirá para motivar a las personas, las empresas y las organizaciones de investigación a llevar adelante sus ideas para encontrar tecnologías innovadoras de protección contra los incendios forestales.

Espíritu empresarial para hacer frente a un problema social

Hartmann y Yap aplican su espíritu empresarial a un tipo de desastre frecuente en Australia. Al proteger su invención, velan por que se mantenga la calidad y pueden obtener beneficios financieros de su innovación.