
El registro de su marca a escala internacional –a los fines de proteger y diferenciar sus productos y servicios de los de sus competidores– constituye el primer paso para proteger sus intereses comerciales en el extranjero, siendo asimismo un elemento fundamental para el éxito de toda estrategia empresarial de alcance mundial.
Empresas de todos los tamaños confían en las marcas para comunicar sus valores en el mercado. El Sistema de Madrid apoya a las pequeñas y medianas empresas en la expansión de su actividad comercial más allá de las fronteras, ayudándolas a crear un valioso activo de propiedad intelectual. Ello puede ser aún más importante para las pequeñas empresas que, en términos relativos, cuentan con pocos activos tangibles.Daren Tang