Con sus diseños guatemaltecos, Isabella Springmühl dirige un mensaje de inclusión al mundo de la moda

Marzo de 2022

Por Manuela Ramos Cacciatore, División de Información y Difusión por Medios Digitales, OMPI

Isabella Springmühl se ha hecho un hueco en la industria de la moda gracias a su creatividad y a la pasión con la que crea los diseños de su marca, Down to Xjabelle. Esta joven de 25 años es la primera diseñadora con síndrome de Down que participa en la Semana de la Moda de Londres, uno de los eventos más destacados del sector. Isabella utiliza el poder de la moda para combatir los estereotipos de discriminación social que ha vivido por su condición. En una entrevista reciente para la Revista de la OMPI, la joven diseñadora habla de su marca, Down to Xjabelle, de los valores de solidaridad que predica y de la importancia de la propiedad intelectual (PI) para su negocio.

Háblanos de ti.

La motivación de Isabella Springmühl (en la foto) es
utilizar su marca, Down to Xjabelle, para promover la
diversidad y la inclusión y romper los estereotipos en
el mundo de la moda. (Foto: Cortesía de Isabella
Springmühl)

Soy tal cual me ves. Soy diseñadora, cantante, hija, hermana, muy habladora, sociable y fiestera, y también soy una joven con síndrome de Down que ama lo que hace. Como suelo decir, el cromosoma X es el del amor. Mi discapacidad me ha hecho más fuerte porque he tenido que esforzarme más para llegar hasta aquí. Estoy inmersa en muchos proyectos y tengo grandes aspiraciones, tanto profesionales como personales. Sueño con ser un ejemplo para la sociedad y dar a conocer las maravillas de Guatemala. Es uno de los países con mayor riqueza textil del mundo.

¿De dónde viene tu pasión por la moda?

Desde que tengo memoria, recuerdo querer ser diseñadora de moda. Mi mamá me cuenta que cuando era pequeña me pasaba horas y horas viendo revistas de moda, calcando los diseños en un papel y haciendo vestidos para mis muñecas de trapo. Jugaba con los colores, las formas y las texturas. El origen de mis diseños está en esos juegos de la infancia. Además, mi abuela materna también era diseñadora, así que llevo la profesión en la sangre. Con los años, lo que empezó como un pasatiempo infantil se ha convertido en un proyecto empresarial.

Con Down to Xjabelle quiero demostrar que todas las personas con discapacidad valemos y podemos conseguir lo que nos propongamos.

¿Cuáles son los mayores obstáculos que has tenido que superar en tu carrera?

El mayor revés fue cuando me denegaron el acceso a la universidad. No obstante, aunque me enfadé mucho, no me rendí. Me denegaron la posibilidad de recibir una enseñanza formal a causa de mi condición. Esa fue la primera vez que se me pasó por la cabeza que, quizá, no podría hacer realidad mis sueños. Ahora, en cambio, creo que es lo mejor que me pudo pasar. Al final, estudié en una academia de costura donde aprendí a usar la máquina, a coser, a hacer patrones, a entablar amistades y muchas cosas más. Gracias a esa experiencia me di cuenta de que hay muchos caminos diferentes para alcanzar tu meta.

¿Cómo has apaciguado el temor a que tu condición pueda suponer un impedimento para hacer tus sueños realidad?

“Creo que el mundo de la moda debe ser inclusivo”,
defiende Isabella Springmühl. (Foto: Cortesía de
Isabella Springmühl)

Con el apoyo de mi familia y de mi equipo de Down to Xjabelle y gracias a mi autoestima, el miedo a la discriminación y al rechazo por mi condición nunca me ha paralizado. Después de todo, he conseguido lo que siempre había soñado. Estoy satisfecha con mis diseños y sé que el mundo de la moda es lo mío. Sin embargo, a veces son los demás los que me tienen miedo. En la escuela, mis compañeros se asustaban porque pensaban que mi condición era una enfermedad. Por eso, mi mamá y yo escribimos un libro para explicar que soy igual que cualquier persona y que lo único que pasa es que necesito más tiempo para aprender. ¡Imagínate si funcionó, que en la graduación fui la elegida para dar el discurso de despedida! Fue en ese momento cuando por fin me sentí aceptada en la escuela.

¿Qué consejo darías a las personas que conviven con una discapacidad?

Les diría que cambien el “no” por el “sí, puedo”. Todo el mundo tiene un ritmo de aprendizaje propio y las personas con síndrome de Down necesitan invertir más tiempo en la adquisición de los conocimientos necesarios para alcanzar sus objetivos. Aunque distamos mucho de la perfección y cometemos errores, somos seres humanos y tenemos que avanzar. Si bien desarrollamos nuestras habilidades con mayor lentitud, somos capaces de conseguir todo lo que nos propongamos si contamos con un apoyo sólido y la preparación adecuada en nuestro camino hacia la vida adulta. Yo, por ejemplo, tengo mi propio proceso para crear mis diseños: hago bocetos y utilizo fotos para transmitir mis ideas a mi equipo del taller y que las pasen del papel al textil.

¿Qué lecciones has aprendido en tu carrera como diseñadora de moda?

La lección más importante es que hay que buscar siempre el lado positivo y entender que no pasa nada por llorar, frustrarse y enfadarse cuando surgen las dudas internas. ¡Animo a todo el mundo a perseguir sus sueños y a dejar que sus ideas tomen las riendas!

Me complace constatar que el mundo de la moda es cada vez menos superficial. Cuando la gente ve mis creaciones, no ve a alguien con síndrome de Down, sino a una diseñadora. Esa empatía me hace sentir como una más, y me hace feliz entregar un pedacito de corazón en cada uno de mis diseños.

Háblanos de Guatextraordinaria. ¿Cómo iniciaste este proyecto?

Isabella Springmühl tiene el compromiso de identificar
el origen de los materiales que utiliza y de recompensar
la labor artesanal de las trabajadoras indígenas con
una remuneración justa y equitativa. (Foto: Cortesía
de Isabella Springmühl)

Guatextraordinaria surgió gracias a mi tía Maru, que me invitó a participar en un desfile de moda en el Museo Ixchel en la Ciudad de Guatemala, donde presenté mis bolsos diseñados con textiles guatemaltecos, borlas, pompones y accesorios coloridos. Esta fue mi primera experiencia en un desfile de moda y, además, me abrió las puertas de la Semana de la Moda de Londres de 2016, donde presenté mi trabajo como artista emergente en la industria. Ese mismo año fui nombrada por la BBC como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo.

Después de Guatextraordinaria, creaste Down to Xjabelle. ¿Por qué era importante para ti fundar tu propia marca?

La marca Down to Xjabelle es mi forma de transmitir mis ideas y creatividad en cada uno de los diseños que hago para el mundo de la moda. Down es una referencia a mi condición, y Xjabelle era el nombre del taller donde trabajaba mi abuela materna hace 29 años. Al principio, el público objetivo de la marca era la gente con síndrome de Down (de ahí su nombre). Nuestros cuerpos son distintos, con las extremidades y el torso más cortos, así que decidí comenzar la andadura de la marca creando prendas que se adaptasen a nosotros. Ahora, diseñamos ropa para mujeres, jóvenes y niñas, y algunas prendas para niños y hombres, porque a todos les gustan.

¿Cuáles son los valores de Down to Xjabelle?

Los valores que sustentan mi marca son el amor por mi país, Guatemala, por su historia y por el patrimonio cultural de los tejidos guatemaltecos. El estilo tradicional guatemalteco está presente en cada uno de los huipiles (vestidos bordados) que confecciono. El peso de la tradición también se refleja en el nombre de la marca, que contiene una palabra en una lengua indígena de Guatemala. La sílaba “Xja”, de Down to Xjabelle, procede del idioma mam, una lengua maya que se habla en el noroeste de Guatemala. Esta sílaba quiere decir “ropa”. Mi marca también es una expresión de la diversidad en el mundo de la moda.

Soy una persona muy inclusiva y quiero que eso se refleje en la marca. En mis desfiles, participan modelos que conviven con discapacidades físicas o mentales porque creo que el mundo de la moda debe ser inclusivo. Procuro que las pasarelas estén repletas de inclusión y orgullo nacional, y me siento muy agradecida por contar con ese espacio.

Los derechos de PI son una garantía para mis clientes. Así, cuando compran un diseño de Down to Xjabelle saben que se llevan una prenda única.

¿Por qué consideraste importante proteger tu marca con derechos de PI?

Decidí registrar Down to Xjabelle porque a través de esta marca elaboro diseños con coloridas telas guatemaltecas y, después, los vendo. De esta manera, apoyo el magistral trabajo de las artesanas y el equipo de sastras, costureras y bordadoras de mi empresa, y garantizo la autenticidad de cada prenda. Gracias al registro de Down to Xjabelle, mis diseños se están dando a conocer en todo el mundo.

Asimismo, es esencial proteger el carácter sostenible y ecológico de mis diseños, un aspecto fundamental de la marca. La responsabilidad de Down to Xjabelle también se plasma en el hecho de que todos los materiales que utilizo para crear mis huipiles son telas de segunda mano. En mi taller, tengo cajas repletas de retales desgastados y materiales que combino para crear mis prendas. En resumen, ningún trozo de tela es nuevo, sino que todo es reciclado.

¿Cómo han contribuido los derechos de PI, como por ejemplo tu marca, al crecimiento de tu empresa?

La creatividad es la esencia de Down to Xjabelle, la
marca de Isabella. Sus coloridos huipiles se inspiran
en los tejidos que conforman el rico patrimonio
cultural textil de Guatemala. (Foto: Cortesía de
Isabella Springmühl)

Me han ayudado a obtener la visibilidad y el prestigio que merecen todos mis esfuerzos, mi creatividad, la calidad de los textiles guatemaltecos, el trabajo de mi equipo y la ética de comercio justo que subyace a cada prenda. Los derechos de PI también respaldan los valores de solidaridad y servicio que reivindica Down to Xjabelle en reconocimiento del bellísimo trabajo de las artesanas y en defensa de la gran riqueza de los tejidos guatemaltecos, que muy poca gente conoce. Todo ello me permite retribuir con justicia el trabajo de las artesanas que me proporcionan los tejidos y los huipiles de la marca y ellas, a su vez, pueden mantener a sus familias y mejorar su calidad de vida.

¿Cómo apoya tu marca a los pueblos y comunidades indígenas?

Trabajo con un grupo de artesanas de Sacatepéquez (Guatemala) que se encargan de confeccionar las borlas, los flecos, los abalorios, las bolsas de malla y el macramé que incorporo a mis prendas. Además, trabajo con un grupo de artesanos con discapacidades mentales y físicas que hacen todos los bordados con abalorios de mis diseños. Todas y cada una de esas personas son maravillosas. Las aprecio muchísimo y reconozco su trabajo artesanal con una remuneración justa y equitativa. Para mí, lo más importante es poner de relieve el extraordinario trabajo y la pulida técnica que se precisan para confeccionar los tejidos que utilizamos en los diseños, además de identificar el origen de los materiales que empleamos.

¿Crees que es importante que los diseñadores de moda reconozcan la fuente de inspiración de sus diseños?

Todos los tejidos que utilizo tienen una vida anterior a la que yo les doy. Aun así, me parece fundamental conocer su procedencia y saber que los materiales que utilizo son únicos y encierran una historia y una tradición antes de llegar a mis manos. ¡Al fin y al cabo, no hay dos iguales! Por consiguiente, creo que es esencial que los diseñadores reconozcamos la fuente de nuestra inspiración, así como el valor y el trabajo que hay detrás de cada pieza. Por eso soy muy insistente a la hora de que mis proveedoras me informen sobre la procedencia de los tejidos.

Como diseñadora, no podría estar más enamorada de los tejidos guatemaltecos y de la historia que cuentan, y considero que debe ser respetada y valorada.

¿En qué proyectos estás inmersa actualmente?

Durante la pandemia, me dediqué a preparar mi última colección, Keep on, que presenté en la plataforma Fashion Days, en San Miguel de Allende (México), en octubre de 2021. La ciudad se vistió de gala para este precioso evento y organizó un desfile en un viñedo local. Mi colección, Keep on está inspirada en la superación de retos que trajo consigo la pandemia, y en seguir adelante, pase lo que pase.

¿Cuáles son tus planes de futuro?

Voy a colaborar con una marca de bolsos en el diseño de mashatates, (bolsos guatemaltecos) inspirados en los tejidos doblados que llevan las mujeres indígenas guatemaltecas en la cabeza como soporte para transportar bultos; un nuevo proyecto que, además, enlaza con mi primera colección. Por otro lado, me gustaría crear una línea de sombreros que luzcan mi toque personal, con plumas y borlas que den alas a mis diseños, tanto en el sentido literal, como figurado. Además, quiero crear una colección para perros dirigida a “pet lovers” (amantes de las mascotas). También seguiré dando charlas, luchando por la inclusión de las personas con discapacidad y animándolas a perseguir sus sueños.

El propósito de OMPI Revista es fomentar los conocimientos del público respecto de la propiedad intelectual y la labor que realiza la OMPI, y no constituye un documento oficial de la Organización. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no entrañan, de parte de la OMPI, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los países, territorios o zonas citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. La presente publicación no refleja el punto de vista de los Estados miembros ni el de la Secretaría de la OMPI. Cualquier mención de empresas o productos concretos no implica en ningún caso que la OMPI los apruebe o recomiende con respecto a otros de naturaleza similar que no se mencionen.