La ética en la propiedad intelectual y cultural de las comunidades indígenas: Australia establece nuevos protocolos

Diciembre de 2020

Por Patricia Adjei, directora de prácticas de arte y cultura de las naciones originarias, Australia Council for the Arts (Consejo de las Artes de Australia)

Las expresiones artísticas y culturales únicas de las naciones originarias de Australia están profunda y estrechamente relacionadas con más de 75.000 años de patrimonio y práctica ininterrumpida, y su singularidad se ha reconocido tanto en Australia como a escala internacional.

Sin embargo, como sucede en muchos países, en Australia todavía quedan lagunas considerables en la protección jurídica de las expresiones culturales y conocimientos tradicionales. La legislación de derecho de autor de Australia únicamente protege las obras de los artistas indígenas individuales y carece de leyes específicas para prevenir el uso indebido, la distorsión o la alteración de la propiedad intelectual (PI) y cultural indígena que pertenece colectivamente al patrimonio de un grupo indígena o que forma parte de él.

Los conocimientos tradicionales son un aspecto fundamental de las expresiones culturales indígenas. Broken Glass (2018) (arriba) es una representación e instalación colaborativa que explica los cambios que se han producido con el tiempo en las prácticas y conocimientos tradicionales de las naciones originarias relacionados con las ceremonias y la muerte. (Fotografía: Cortesía del Consejo de las Artes de Australia)

Mediante las negociaciones internacionales mantenidas en el Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore de la OMPI (CIG) se pretende establecer un marco jurídico internacional para dar respuesta a estas cuestiones. A la espera de los resultados de la labor del CIG, varios países, así como organizaciones australianas, están creando vías prácticas para ayudar a las comunidades indígenas a proteger sus intereses en materia de PI.

Salvaguardar de manera responsable los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales indígenas es fundamental para garantizar que el patrimonio cultural indígena se preserve y se transmita de generación en generación.

En Australia, la música indígena se compone de una amplia colección de historias, canciones y estilos de canto y baile propios de las comunidades indígenas de todo el país. En todo el territorio nacional, desde las islas Tiwi hasta la Tierra de Arnhem en el Territorio del Norte o la región de Kimberley en Australia Occidental, pasando por los estados de Victoria y Tasmania, la protección de esos estilos históricos de las expresiones culturales de las comunidades es limitada.

La relación con las comunidades indígenas australianas y su patrimonio cultural abarca múltiples formas artísticas. Milnjiya, Milky WayRiver of Stars (arriba) es una obra colaborativa que recurre al ballet y la ópera contemporáneos para narrar la historia sobre la creación de la Vía Láctea del pueblo yolngu, que habita la parte noroeste de la Tierra de Arnhem, en el Territorio del Norte de Australia. (Fotografía: Cortesía del Consejo de las Artes de Australia)

Los nuevos protocolos promueven la ética en la labor con las culturas indígenas

A finales de septiembre de 2020, el Consejo de las Artes de Australia (Australia Council for the Arts), órgano nacional de financiación y asesoramiento para el arte de la Oficina de las artes del Gobierno australiano, publicó la edición más reciente de sus Protocolos para la utilización en el arte de la propiedad intelectual y cultural de las naciones originarias (Protocols for using First Nations Cultural and Intellectual Property in the Arts). El objetivo de los protocolos es colmar las lagunas jurídicas existentes y proteger los conocimientos tradicionales mediante el reconocimiento y el fomento del respeto de las prácticas consuetudinarias.

Salvaguardar de manera responsable los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales indígenas es fundamental para garantizar la preservación del patrimonio cultural indígena.

En los protocolos se tratan los principales aspectos jurídicos, éticos y morales que deben tenerse en cuenta al utilizar material cultural indígena en el sector artístico australiano. La última actualización de los protocolos se realizó en 2007. En la nueva edición revisada, elaborada por la Dra. Terri Janke, abogada indígena australiana, se fusionan cinco guías en una sola y se recogen estudios de caso sobre artes visuales, música, literatura, danza, teatro, formas artísticas multidisciplinarias, artes emergentes y experimentales y proyectos basados en eventos.

En la guía protocolaria actualizada se presentan diez principios para respetar las expresiones culturales y conocimientos tradicionales:

  1. Respeto
  2. Libre determinación
  3. Comunicación, consulta y consentimiento
  4. Interpretación
  5. Integridad cultural y autenticidad
  6. Secreto y confidencialidad
  7. Atribución
  8. Participación en los beneficios
  9. Continuidad de las culturas
  10. Reconocimiento y protección
Detalle de la instalación (sin título) del artista Jonathan Jones, originario de los pueblos wiradjuri y kamilaroi, creada con la colaboración del anciano de la comunidad wiradjuri el Dr. Uncle Stan Grant sénior, AM (miembro de la Orden de Australia), y expuesta en la IX Trienal de Arte Contemporáneo de Asia y el Pacífico, en la Galería de Arte Moderno de Brisbane. (Fotografía: Cortesía del Consejo de las Artes de Australia)

Los protocolos en la práctica

En la guía se muestra la aplicación de esos diez principios mediante 14 estudios de caso. Uno de ellos se centra en el proyecto Mission Songs Project, creado por la música y productora indígena Jessie Lloyd. El objetivo del proyecto era recuperar canciones indígenas australianas contemporáneas de la década de los noventa y crear un espacio para que los indígenas australianos que habitaban en asentamientos estatales y de otro tipo pudieran intercambiar y reivindicar sus historias y expresiones culturales. El veterano músico indígena Archie Roach y la académica indígena australiana Marcia Langton, de la Universidad de Melbourne, participaron en el proyecto como asesores culturales principales.

Durante dos años, Jessie Lloyd se reunió con ancianos y miembros mayores de familias indígenas para conocer las canciones y las tradiciones musicales transmitidas oralmente, y recabó el consejo de las comunidades para grabar y publicar canciones que pertenecen colectivamente a antiguas misiones aborígenes en los estados de Queensland, Nueva Gales del Sur y Victoria. Lo más destacado es que la colaboración directa con los narradores de historias, los poseedores de los conocimientos, le permitió garantizar la autenticidad y la integridad cultural de su obra. El proyecto culminó con la producción de un álbum musical, The Songs Back Home (2017), con la creación de un sitio web y un cancionero y con actuaciones en diversos festivales como el Yirramboi, el festival indígena de Melbourne, el Woodford Folk Festival, celebrado en la región de Queensland, y el Sydney Festival. En el extranjero, Jessie Lloyd ha presentado su trabajo en el Canadá, México y los Estados Unidos de América.

En el estudio de caso se explica detalladamente cómo, mediante su investigación, la artista musical cumplió sistemáticamente los diez principios establecidos en la guía y, de este modo, garantizó que su proyecto lograra celebrar la resiliencia, la resistencia y la sanación de las comunidades indígenas de una manera culturalmente adecuada.

La formación práctica de la OMPI para los pueblos indígenas y las comunidades locales

La OMPI ha elaborado un programa intensivo de formación práctica para los pueblos indígenas y las comunidades locales con el objetivo de proteger su música, sus representaciones, su arte, sus diseños y otras expresiones culturales tradicionales (ECT).

El Proyecto del Patrimonio Creativo impulsado por la Organización comprende un programa de formación en catalogación cultural y gestión de la PI que ayudará a las comunidades a:

  • crear derechos de propiedad intelectual (PI) sobre su patrimonio cultural (en forma de fotografías digitales, material audiovisual, grabaciones sonoras y bases de datos);
  • ejercer el control y adoptar decisiones fundamentadas sobre el acceso y utilización de su patrimonio por terceros; y
  • generar ingresos de la comercialización de sus activos culturales si así lo desean y si ello se corresponde con sus valores. 

El programa se puso a prueba con la comunidad masái y cuenta con dos elementos, a saber, una formación práctica de carácter técnico sobre el registro y la catalogación de las expresiones culturales y una formación sobre los derechos de propiedad intelectual y su ejercicio.

El programa también pone una serie de recursos útiles a disposición de las comunidades que deseen participar en el programa y de otros interesados en trabajar con ellas. Uno de esos recursos es una colección de códigos de prácticas, directrices y mejores prácticas para el registro, la digitalización y la difusión de ECT.

Puede obtenerse más información sobre el programa en este enlace.

La guía, en la que se destacan las mejores prácticas actuales, es un recurso de valor incalculable para cualquier persona que trabaje con artistas australianos de las naciones originarias o en los sectores artístico y cultural de las naciones originarias en Australia. También es una herramienta útil para quienes deseen saber más y obtener conocimientos sobre el patrimonio cultural indígena en los sectores artístico y creativo en general.

El objetivo de los protocolos es colmar las lagunas jurídicas existentes y proteger los conocimientos tradicionales mediante el reconocimiento y el fomento del respeto de las prácticas consuetudinarias.

En la guía figuran cláusulas específicas sobre conocimientos tradicionales y expresiones culturales tradicionales que pueden incluirse en los contratos de grabación y otros acuerdos, con la finalidad de garantizar que se obtenga el consentimiento del músico o comunidad de las naciones originarias australianas afectados y que las comunidades pertinentes participen en las regalías cuando un álbum, una canción o un proyecto sea de su propiedad colectiva. Se pone a disposición de los artistas australianos y las organizaciones artísticas del Arts Law Centre de Australia una variedad de cláusulas y modelos de acuerdos para los proyectos que implican la utilización de expresiones culturales tradicionales.

Los diez principios enunciados en la guía reflejan el contenido del articulado de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas pdf. Por ejemplo, el artículo 31 de la Declaración se refiere de forma específica al derecho de los pueblos indígenas a mantener, promover, controlar y practicar sus conocimientos tradicionales, sus expresiones culturales tradicionales y sus recursos genéticos. Asimismo, el artículo 18 está dedicado al consentimiento y la consulta que debe tener en cuenta cualquier tercero que desee utilizar material cultural indígena y trabajar con las comunidades indígenas.

El Consejo de las Artes de Australia se basa en los protocolos actualizados para realizar su labor, adoptar decisiones, investigar y promover la seguridad cultural. De conformidad con la legislación que rige el Consejo, el Australia Council Act, su mandato consiste en proporcionar ayuda y consejo a los artistas y las organizaciones artísticas de las naciones originarias australianas. Para cumplir este mandato, el Consejo cuenta con un equipo de estrategias para el arte de las naciones originarias, que ofrece asesoramiento estratégico al equipo encargado del arte aborigen y de los isleños del estrecho de Torres.

El Consejo de las Artes de Australia financia artistas y organizaciones artísticas y apoya y defiende de manera específica a los artistas y las organizaciones artísticas de las naciones originarias australianas dedicados a cualquier forma de arte. Algunas de estas formas artísticas son el arte de las naciones originarias, las artes emergentes y experimentales, las artes visuales, la literatura, la música, la danza, el teatro y las artes comunitarias, así como el desarrollo cultural en Australia. La guía actualizada servirá de apoyo a las actividades financiadas por el Consejo de las Artes de Australia en las que participan comunidades y personas indígenas australianas y que tienen relación con su patrimonio cultural. En ella se establece un marco y una metodología que abarcan desde el desarrollo de conceptos hasta la ejecución de proyectos. Además de para esas actividades, la guía es de utilidad para cualquier persona que trabaje con artistas indígenas australianos o en el sector artístico indígena australiano, en particular:

  • artistas indígenas y no indígenas;
  • organizaciones y artistas internacionales;
  • personas que trabajan en ámbitos relacionados con la práctica de formas de arte indígena;
  • la Commonwealth y los órganos de gobierno estatales o territoriales de Australia;
  • los gobiernos y consejos locales;
  • organismos y principales organizaciones del sector;
  • galerías, museos y centros de arte;
  • instituciones de educación y formación; y
  • medios de comunicación indígenas y otros seleccionados entre los predominantes en Australia.

La labor del CIG de la OMPI y el proyecto de disposiciones sometido a debate reflejan las cuestiones planteadas por los representantes indígenas, muchos de los cuales son indígenas australianos. Los protocolos del Consejo de las Artes de Australia reflejan las prácticas consuetudinarias indígenas australianas y pueden constituir una base de utilidad para orientar los debates internacionales mantenidos en el CIG. La guía, en la que se menciona la labor en curso del CIG, no es jurídicamente vinculante pero puede ofrecer a los Estados miembros de la OMPI una orientación valiosa para la formulación de políticas.

Los nuevos protocolos, que también contienen una lista de comprobación para los proyectos y plantillas útiles, ya están disponibles en el sitio web del Consejo de las Artes de Australia y en el de la División de Conocimientos Tradicionales de la OMPI

El propósito de OMPI Revista es fomentar los conocimientos del público respecto de la propiedad intelectual y la labor que realiza la OMPI, y no constituye un documento oficial de la Organización. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no entrañan, de parte de la OMPI, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los países, territorios o zonas citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. La presente publicación no refleja el punto de vista de los Estados miembros ni el de la Secretaría de la OMPI. Cualquier mención de empresas o productos concretos no implica en ningún caso que la OMPI los apruebe o recomiende con respecto a otros de naturaleza similar que no se mencionen.