La historia de la propiedad intelectual contada a través de 50 objetos

Agosto de 2019

Por Claudy Op den Kamp, Universidad de Bournemouth (Reino Unido) y Dan Hunter, Facultad de Derecho de la Universidad Swinburne (Australia).

Por decirlo simplemente, la propiedad intelectual (PI) es el tema más importante del que la mayoría de la gente no sabe nada. Por ese motivo, hace años comenzamos a trabajar en un libro que con el tiempo se convirtió en A History of Intellectual Property in 50 Objects (Cambridge University Press, 2019).

En la obra A History of Intellectual Property in 50 Objects (Cambridge University Press, 2019), publicada recientemente, se narra una historia de la PI que resulta apasionante y cautivadora al utilizar una serie de objetos que subrayan su importancia y la manera en que ha evolucionado y se ha desarrollado a lo largo de la historia de la humanidad (foto: Cortesía de Lina and Tom).

Al principio, solo queríamos escribir una historia del sistema de PI de fácil comprensión. Sin embargo, cuando nos pusimos a contar la historia de la evolución de la PI, afrontamos una serie de problemas: la PI es intangible de por sí, la legislación que la define es críptica y compleja, y con frecuencia se considera un ámbito difícil de entender e interpretar. No obstante, la PI es uno de los sistemas más importantes que vertebran la sociedad moderna. Sirve de base a amplios sectores, como la industria aeroespacial, la arquitectura, el sector farmacéutico, los medios de comunicación y el entretenimiento. Asimismo, constituye el lugar donde convergen las cuestiones relativas a la falsificación y la piratería, el fundamento de las discusiones sobre comercio, exportación y competencia, y el núcleo de los debates sobre las economías basadas en el conocimiento y las políticas relativas a la creatividad y la innovación.

Deseábamos explicar a los lectores de a pie y a los especialistas las razones por las que la PI es tan importante y resulta tan interesante. Así pues, para relatar una historia apasionante y cautivadora de la PI, recurrimos a los objetos que encarnan la PI y que no existirían sin su contribución. Esta idea surgió del campo de la cultura material, una disciplina de la antropología y la sociología que entiende que una de las maneras más adecuadas de comprender una sociedad es fijarse en los objetos que ésta produce. Una urna griega o unas termas romanas nos revelan muchísimos detalles sobre la forma en que vivía la gente, las cosas que le importaban y cómo se desarrollaba su cultura.

… la PI es uno de los sistemas más importantes que vertebran la sociedad moderna.

Lo mismo sucede con los objetos vinculados a la PI. La botella y la marca de Coca‑Cola existen porque la PI los configuró de una manera específica. La imagen de la muñeca Barbie y lo que significa resulta tan clara y distintiva como el tañido de una campana debido al modo en que la empresa Mattel gestionó la manera en que se representaba la muñeca por medio de sus derechos de PI. A su vez, el valor contenido en esos objetos modificó el sistema de PI, a medida que las empresas que ejercían su control influían en el desarrollo de la legislación.

Estos objetos ponen de manifiesto la importancia del sistema de PI y nos inducen a reflexionar sobre diversos aspectos de su desarrollo, que abarca numerosas facetas. Igualmente, nos indican cómo ha evolucionado y se ha desarrollado la PI a lo largo de la historia de la humanidad, mostrando la influencia que ha tenido en una serie de acontecimientos y movimientos históricos. Además, y quizás esto sea lo más importante, vienen acompañados de algunas historias apasionantes.

Los objetos vinculados a los regímenes de PI

Algunos de esos objetos han afectado tan profundamente nuestras vidas que resulta difícil saber cómo sería nuestra sociedad sin ellos: la bombilla incandescente, las escaleras mecánicas y el enrutador de wi-fi son algunos ejemplos de objetos vinculados a la PI que evidentemente han configurado y reconfigurado nuestro mundo. Otros objetos han desempeñado un papel igualmente importante, pero de manera menos notoria. El balón de fútbol es un objeto que todos conocemos, pero su relación con la PI sólo queda clara si se tiene en cuenta hasta qué punto la prosperidad de las ligas profesionales depende de la legislación de PI. Por cierto, ¿alguna vez se ha preguntado por qué el clásico balón de fútbol con patrones hexagonales en blanco y negro fue concebido de esa manera? (Le daremos una pista: la televisión en blanco y negro favorecía las delineaciones nítidas y el contraste intenso).

En el libro A History of Intellectual Property in 50 Objects se examinan varios productos que han influido profundamente en nuestras vidas y que ponen de manifiesto la importancia del sistema de PI (fotos: Cortesía de Lina and Tom).

La historia de la PI comenzó incluso antes de que la PI existiera como tal. Los capítulos sobre el celadón de Goryeo y los jarrones de cristal de Murano son una muestra del proceso de innovación en los siglos anteriores a la existencia de un sistema formal de propiedad intelectual. Gremios como el de los sopladores de vidrio de Murano y numerosos gobernantes de sociedades antiguas aprendieron la lección que caracteriza a todo el sistema de PI: el control de los recursos intangibles es un aspecto tan complejo como esencial de las sociedades que funcionan eficazmente. Esta enseñanza se hizo aún más patente durante la Revolución Industrial, cuando las patentes en particular fueron fundamentales para el desarrollo de la bombilla incandescente de Edison, el telégrafo de Morse y el teléfono de Alexander Graham Bell.

Uno de los aspectos fascinantes a la hora de confeccionar una historia de la PI es observar la manera en que los diferentes regímenes afectan a las distintas épocas y sectores. Las patentes resultaron decisivas en la era industrial, mientras que el derecho de autor fue importante en la era preindustrial, al igual que ocurre en la era mediática en que vivimos. En varios de los objetos del libro se rastrea el venerable linaje de los derechos de autor y su constante importancia, comenzando por el mapa de Roma de Antonio Tempesta, pasando por el rollo de pianola, la casete, la impresora en 3D, el CD, el Betamax y la fotocopiadora, hasta llegar en definitiva a Internet.

Las marcas tienen igual importancia, pero de manera distinta y en épocas diferentes. Objetos como las piezas del Lego, la muñeca Barbie y la botella de Coca-Cola dependen en gran medida de la protección de marcas. En ese sentido, en el libro se examina la doctrina del genericidio de las marcas, la transformación de la marca en un término genérico del producto, en las entradas correspondientes a las escaleras mecánicas, el champán y la máquina de coser Singer.

La política, las personas y los lugares

Sin embargo, no todo tiene que ver con la legislación. A veces, se trata del contexto social o político, las personas o los lugares. En la narración del origen de los objetos vinculados a la PI se incide en la importancia de esos factores: la existencia de objetos tan diversos como el de la cuña de Ferragamo (zapatos) y la aspirina se describe como consecuencia de los límites impuestos al comercio internacional con motivo de la guerra, la librada por Mussolini en Etiopía y la I Guerra Mundial, respectivamente.

En otras ocasiones, se trata de las personas en cuestión. Thomas Edison aparece en no menos de seis entradas. ¿Quién sabía que tanto Sherlock Holmes como  Alexander Graham Bell tuvieron un socio que se apellidaba Watson? El capítulo dedicado al bolso 2.55 de Chanel trae a colación la máxima de Coco Chanel, quien afirmaba que “la imitación es la forma más sincera del halago”, una estrategia comercial propia en su caso, pero que va en contra de las ideas que preconiza actualmente la empresa House of Chanel.

Cuando se coleccionan todas esas historias en un libro, llaman la atención algunas constataciones que saltan a la vista. Por ejemplo, algunos lugares cobran importancia de por sí. Cabe preguntarse si fueron los largos y fríos inviernos de Rochester, Nueva York (EE. UU.) los que constituyeron el terreno fértil para que allí surgieran la cámara de fotos Kodak, la legislación sobre privacidad y la fotocopiadora Xerox.

La publicación tiene por fin dar a conocer a los lectores de a pie y a los especialistas las razones de la importancia de la PI y del interés que despierta (fotos: Cortesía de Lina and Tom).

Narrar la historia de la PI

Se preguntará por qué es necesario narrar la historia de la PI. El dramaturgo Eugene O’Neil afirmó una vez lo siguiente: “No existen el presente ni el futuro, solo el pasado, que vuelve a suceder una y otra vez.”

El título del libro en inglés hace referencia a “una” historia de la propiedad intelectual, a diferencia de “la” historia de la propiedad intelectual, porque la narración de cualquier historia constituye siempre una tarea incompleta. Esas historias incompletas se entrelazan en algunas instancias, pero siguen siendo tentativas provisionales.

Al recopilar estas historias extraordinarias acerca de los objetos vinculados a la PI, hemos reunido a un grupo de personas procedentes de los ámbitos del Derecho y la historia, y asimismo de la sociología, los estudios sobre los medios de comunicación, la horticultura, la ciencia y la tecnología, y muchas otras disciplinas, en una amplia gama de países. Nuestro objetivo era comprender de dónde procedía la legislación de propiedad intelectual, la manera en que ha evolucionado y la importancia que tiene en nuestras vidas.

Tanto si se hallan en una galería, en un archivo, en casa o en el supermercado, estos objetos corrientes o extraordinarios tienen por fin suscitar el asombro en cuanto a la manera en que están relacionados con la PI y ponen de manifiesto los frutos que nos ha ofrecido el sistema de PI.

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El propósito de OMPI Revista es fomentar los conocimientos del público respecto de la propiedad intelectual y la labor que realiza la OMPI, y no constituye un documento oficial de la Organización. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no entrañan, de parte de la OMPI, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los países, territorios o zonas citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. La presente publicación no refleja el punto de vista de los Estados miembros ni el de la Secretaría de la OMPI. Cualquier mención de empresas o productos concretos no implica en ningún caso que la OMPI los apruebe o recomiende con respecto a otros de naturaleza similar que no se mencionen.