Los productos vinculados a un origen determinado en la Federación de Rusia

septiembre de 2018

Por Daria Novozhilkina, abogada (Rusia) y escritora independiente

Si se gestionan bien, las indicaciones geográficas y las denominaciones de origen pueden contribuir al desarrollo de la imagen de marca, así como a promover los medios de subsistencia rural y el desarrollo económico. Estos signos distintivos indican una conexión entre la calidad, las características y la reputación de los productos y su origen geográfico. Conscientes de su potencial para crear valor, los encargados de la formulación de políticas están fomentando su uso para avanzar en los objetivos nacionales de desarrollo económico.

Recientes acontecimientos en la Federación de Rusia ponen de manifiesto que las indicaciones geográficas están abriéndose paso en la esfera de las políticas públicas como medio de fomentar el desarrollo regional en el país. La Federación de Rusia se extiende sobre un vastísimo territorio atravesado por 11 husos horarios. Su gran diversidad cultural y geográfica ha dado lugar a infinidad de productos con el potencial de tener derecho a protección como indicaciones geográficas o una variante de ellas.

Sobre las indicaciones geográficas y las denominaciones de origen

Las indicaciones geográficas y las denominaciones de origen son signos distintivos que informan a los consumidores sobre el origen de un producto e indican que sus características especiales obedecen esencialmente a su lugar de producción. Una denominación de origen implica que la producción, procesamiento y preparación tienen lugar en un área geográfica definida, y que las cualidades y características de un producto radican exclusiva o esencialmente en su entorno geográfico, lo que incluye los factores naturales y humanos. Para tener derecho a protección en calidad de denominación de origen, el vínculo del producto con el lugar de origen tiene que ser más sólido que el que se exige para la protección en calidad de indicación geográfica.

Las denominaciones de origen y las indicaciones geográficas son términos aceptados internacionalmente, pero los países utilizan diversos términos en sus legislaciones nacionales para conceder la misma o parecida protección jurídica.

En la Federación de Rusia, los productos basados en un origen determinado están protegidos en calidad de denominaciones de origen. El Artículo 1516.1) del Código Civil define las denominaciones de origen como “denominaciones que constituyen o contienen una denominación moderna e histórica, oficial o no oficial, íntegra o abreviada, de un país, ciudad o núcleo rural, área u otro lugar geográfico, así como un nombre derivado de dicha denominación, que ha pasado a ser conocida debido a su utilización en relación con un producto cuyas características especiales están determinadas exclusiva o principalmente por las condiciones naturales y (o) factores humanos que son característicos de ese lugar geográfico”.

Cuando se adhirió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2012, a la Federación de Rusia se le exigió que incluyera en su legislación nacional el establecimiento de un régimen especial para las indicaciones geográficas, en virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). En ese momento, no estaba totalmente claro si la denominación de origen según se definía en la legislación rusa correspondía más bien a una denominación de origen o a una indicación geográfica. Durante el proceso de adhesión, el representante de la Federación de Rusia afirmó que el Código Civil se modificaría para adaptar la definición de denominación de origen a la definición de indicación geográfica contemplada en el Acuerdo sobre los ADPIC. Esta modificación continúa pendiente.      

Disposiciones actuales

En la actualidad, la protección por denominación de origen se concede en el momento del registro en el Servicio Federal de Propiedad Intelectual de la Federación de Rusia (Rospatent), que emite certificados de denominación de origen y mantiene un Registro Estatal de Denominaciones de Origen.  

Con un certificado en su poder, los productores pueden utilizar la denominación de origen para comercializar y promocionar sus productos en Internet y por otros medios, pero tienen prohibido vender o ceder en licencia esos derechos (Artículo 1519, párrafo 4 del Código Civil). Asimismo, las denominaciones de origen registradas no pueden utilizarse por quienes no hayan obtenido un certificado, incluso en los casos en los que se indica el origen auténtico del producto, o se utiliza la designación en la traducción o acompañada por términos como “clase,” “tipo” e “imitación” (Artículo 1519, párrafo 3 del Código Civil). 

Hasta la fecha se han registrado unas 170 denominaciones de origen en Rospatent. Entre los ejemplos figuran Narzan (agua mineral), Pryanik de Tula (un tipo de pan de jengibre), y Gzhel, Zhostovo y Kholkhloma (cerámicas artesanales).

Tras el establecimiento en 2012 del Consejo de Propiedad Intelectual (PI) - dependiente del Consejo de la Federación, la Cámara Alta de la Asamblea Federal - y de sus recomendaciones, el Gobierno ruso impulsó una nueva política para alentar un uso más extendido de las denominaciones de origen.

Beneficios potenciales

Los pryaniks horneados (arriba) se hacen a base de harina y miel, y
a veces con jengibre o pimienta. Su sabor es como el del pan de
jengibre. El famoso pryanik de Tula procede de la ciudad de Tula,
cerca de Moscú, y fue mencionado por primera vez en 1685. En el
Campeonato del Mundo de Fútbol de la FIFA de 2018, se vendió
con forma de matryoshka (una muñeca rusa que en sí es una
denominación de origen) que jugaba al fútbol
(foto: Alexander Kurlovich / Alamy Stock Photo).
La pintura de Zhostovo (arriba), que se usa típicamente para
decorar bandejas metálicas, incluye hermosos ramos de flores
pintados sobre fondo negro. Esta artesanía data de la década
de 1820 en la población de Zhostovo, a 40 kilómetros al norte
de Moscú (foto: Valeriya Popova / Alamy Stock Photo).

Las dimensiones legales, económicas, sociales y políticas de las indicaciones geográficas las convierten en un elemento útil para fomentar el desarrollo regional. Las indicaciones geográficas pueden desempeñar una función importante para preservar los conocimientos y tradiciones locales; pueden contribuir a los medios de subsistencia; aumentar las oportunidades de creación de valor y empleo; y pueden generar beneficios medioambientales mediante una administración eficaz de los recursos locales.

Las indicaciones geográficas proporcionan a los consumidores información detallada sobre los orígenes de un producto y su modo de producción. Son la garantía de las características especiales de un producto – aunque no necesariamente de su calidad superior – y su uso exige a todos los productores autorizados a cumplir los criterios establecidos para asegurar una calidad homogénea. 

Las indicaciones geográficas son herramientas de comercialización muy útiles que permiten a los productores abrir mercados a sus productos y transformar sus conocimientos y aptitudes en productos de mayor valor. A menudo, los consumidores están dispuestos a pagar más por productos auténticos y de alta calidad. De esta manera, las indicaciones geográficas pueden mejorar los medios de subsistencia a partir del uso de recursos locales y potenciar el desarrollo económico. Los analistas de mercado de KPMG consideran que la nueva política de indicaciones geográficas de la Federación de Rusia podría generar hasta 2025 un beneficio económico de hasta 500.000 millones de rublos (más de 73 millones de dólares de los EE.UU.) para el país. Sin embargo, no siempre es fácil poner en juego una nueva indicación geográfica. El establecimiento de una indicación geográfica significa que los productores tienen que colaborar para decidir sobre los métodos de producción, aplicar normas de calidad, y comercializar y distribuir sus productos. Esta tarea puede resultar complicada.

La identificación de productos con potencial de protección

Más de un tercio de las más de 80 entidades federales que constituyen la Federación de Rusia no han presentado nunca una solicitud para la obtención de una denominación de origen. Muchos productores locales y funcionarios regionales desconocen los beneficios potenciales de las indicaciones geográficas. Esto supone un obstáculo importante para su aceptación y utilización.

Por lo tanto, el Consejo de PI y Rospatent están trabajando para aumentar la sensibilización en materia de PI, especialmente en relación con las denominaciones de origen. En 2017, publicaron y difundieron ampliamente las Pautas para el registro y concesión de denominaciones de origen a fin de aclarar los procedimientos y explicar las ventajas que conlleva la utilización de las denominaciones de origen. Rospatent también ha creado un sitio web especializado para denominaciones de origen y marcas regionales.

Estas iniciativas están empezando a arrojar beneficios. En 2017, el número de solicitudes de denominaciones de origen aumentó a 56, desde 44 en 2015 y 2016.

El Consejo de PI también ha pedido a los funcionarios de las entidades federales que identifiquen e informen sobre posibles productos con potencial de protección antes de finales de 2018. Asimismo, se ha instado a los funcionarios a poner en marcha programas específicos para prestar asistencia técnica en el registro y fomento de las marcas regionales.

Estas medidas se complementan con otras iniciativas federales, como el programa del Ministerio de Industria y Comercio sobre Marcas de la Federación de Rusia, y la campaña del Ministerio de Turismo para crear un registro de los 100 principales souvenirs nacionales. Juntos, estos programas están reforzando la concienciación sobre el valor y el potencial económico de las indicaciones geográficas y las marcas regionales.

La mejora del marco jurídico

Cerámica azul y blanca de Gzhel (arriba). Hay referencias que datan
de los siglos VIII y IX. Su producción organizada se inició a principios
del siglo XIX. La cerámica de Gzhel está presente en más de
20 pequeñas poblaciones del sureste de Moscú (foto: Skim New
Media Limited / Alamy Stock Photo).
Khokhloma (arriba) es una técnica de pintado de madera conocida
por sus diseños florales de color rojo, verde y dorado brillantes sobre
fondo negro. Se utiliza habitualmente en artículos de mesa o muebles
de madera y data de mediados del siglo XVII. La ciudad de Khokhloma
está en la región de Nizhny Novgorod, a unos  500 kilómetros de
Moscú (foto: Zoonar GmbH / Alamy Stock Photo).

También se está avanzando en la mejora del marco jurídico para los productos vinculados a un origen determinado. El 27 de julio de 2018, la Duma Estatal (la Cámara Baja de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia) aprobó en primera lectura el proyecto de ley No. 509994-7. El proyecto de ley recomienda que los derechos de PI descritos en el Código Civil se amplíen a las indicaciones geográficas y las denominaciones de origen. Pretende además multiplicar el número de designaciones regionales reduciendo el nivel mínimo necesario para la protección de las indicaciones geográficas en relación con el exigido para las denominaciones de origen. Asimismo, prevé facilitar la conversión de las indicaciones geográficas en denominaciones de origen y viceversa, siempre que se cumplan ciertos requisitos.

En virtud de las nuevas propuestas, es posible que cambie el procedimiento para obtener derechos sobre las denominaciones de origen. Actualmente, las solicitudes de denominación de origen deben presentarse ante Rospatent, junto con el informe de la autoridad designada que confirme que el producto y sus características guardan relación con las condiciones nacionales o los factores humanos vinculados a un territorio concreto. Únicamente cuatro entidades están autorizadas para publicar estos informes: el Ministerio de Sanidad (para los productos relacionados con el agua mineral); el Ministerio de Industria y Comercio (para las artesanías); el Ministerio de Agricultura  (para los alimentos y las bebidas no alcohólicas); y el Servicio Federal para la Regulación del Mercado del Alcohol (para los productos alcohólicos). Cuando los productos están fuera de la competencia de estas autoridades, no es posible obtener un informe de admisibilidad y, sin un informe, Rospatent no puede registrar una denominación de origen.

En un intento de superar esta traba, el proyecto de ley amplía el número de productos considerados aptos para la protección de la denominación de origen y refuerza las competencias de los organismos antes mencionados. Algunas de estas competencias pueden delegarse en las autoridades regionales.

El proyecto de ley también incluye una propuesta para permitir que asociaciones, sindicatos y otros grupos de productores puedan registrar denominaciones de origen. Actualmente, solo es posible hacerlo en el caso de productores individuales. Esto promete beneficiar a todos los participantes en la cadena de valor de la denominación de origen al permitirles aunar esfuerzos para realizar los trámites de registro, control de calidad, comercialización y promoción, y el cumplimiento de la observancia de la PI. La información sobre la situación de la adopción del proyecto de ley está disponible en: http://sozd.parliament.gov.ru/bill/509994-7.  

La superación de los problemas existentes

El escaso conocimiento de los productores acerca de los beneficios de las denominaciones de origen impide que se avance en su utilización en la Federación de Rusia. En algunos casos, los productores están optando por registrar marcas en lugar de denominaciones de origen para proteger sus productos.  

Las marcas registradas son un medio perfectamente legítimo para proteger los productos distintivos. El titular puede ceder su uso a cualquier persona, en cualquier lugar del mundo, ya que están vinculados a una empresa o un titular de marcas concreto, y no a un lugar específico.

Por contra, los signos utilizados para las indicaciones geográficas o las denominaciones de origen suelen asemejarse al nombre del lugar de producción o por el que son conocidos localmente. Una indicación geográfica puede ser utilizada por cualquier persona en el área u origen geográfico, siempre que se respeten las normas de calidad establecidas, pero solo pueden ser utilizadas por productores autorizados. Al contrario que las marcas, una indicación geográfica no puede ser objeto de una licencia.

Cuando los objetivos de las políticas públicas son la creación de mercados para los recursos locales, el apoyo a los medios de subsistencia y el fomento del desarrollo regional, los responsables de la formulación de políticas pueden optar por ampliar el uso de las indicaciones geográficas o las denominaciones de origen. En estos casos, es importante que los productores locales sean conscientes de las oportunidades, y por supuesto las limitaciones, que conllevan las diversas opciones de protección de la PI que tienen a su disposición. ¿Deberían colaborar para establecer una denominación de origen de la que se puedan beneficiar colectivamente? ¿O deberían ir por su cuenta y registrar individualmente las marcas para proteger sus productos?

Una fuente frente a la galería Kislovodsk Narzan en la ciudad de Kislovodsk. El agua mineral de Narzan contiene dióxido de carbono natural y se asegura que es beneficiosa para la salud. Proviene del deshielo de los glaciares del Elbrus y se filtra a través de las rocas absorbiendo las sales minerales. Se ha producido en Kislovodsk, en el norte del Cáucaso, desde 1894 (foto: mikle15 / Alamy Stock Photo).

Dimensión internacional  

Debido a que los derechos de PI, entre ellos las indicaciones geográficas, son territoriales - es decir, tienen efecto jurídico únicamente en la jurisdicción en la que se conceden -  es importante proteger las indicaciones geográficas en todos los mercados en los que previsiblemente se comercializarán. Más allá de las legislaciones nacionales, puede obtenerse la protección de las indicaciones geográficas por medio de mecanismos regionales e internacionales, pero esa protección quizá dependa de que se protejan en primer lugar en su país de origen.

La protección de una indicación geográfica en el extranjero se puede conseguir de varias maneras: mediante la obtención de la protección directamente en el país afectado, por la vía de acuerdos bilaterales o a través de sistemas regionales. Por ejemplo, la Unión Económica Eurasiática (de la que es miembro la Federación de Rusia) está desarrollando un sistema que permite a los productores no autorizados registrar marcas y denominaciones de origen mediante la presentación de una única solicitud en uno de los países miembro (ver recuadro). Los productores que optan por utilizar marcas colectivas o de certificación pueden proteger sus productos a través del Sistema de Madrid para el Registro Internacional de Marcas, administrado por la OMPI.

En su defecto, los productores pueden utilizar el Arreglo de Lisboa relativo a la Protección de las Denominaciones de Origen y su Registro Internacional, administrado por la OMPI, o el Acta de Ginebra relativa a ese Arreglo, adoptada en 2015. Aunque todavía no está en vigor, el Acta de Ginebra moderniza el Arreglo de Lisboa de 1958 y facilita a los productores el registro de sus denominaciones de origen e indicaciones geográficas en países que no sean el de origen.

Se ha avanzado mucho en la promoción del uso de las denominaciones de origen en la Federación de Rusia. La transformación en curso del panorama de las denominaciones de origen augura dividendos importantes tanto para los productores de productos vinculados al origen como para los consumidores deseosos de saborear la inmensa riqueza cultural del país. 

Miembros de la Unión Económica Eurasiática:

  • Armenia
  • Belarús
  • Kazajstán
  • Kirguistán
  • Federación de Rusia  

El propósito de OMPI Revista es fomentar los conocimientos del público respecto de la propiedad intelectual y la labor que realiza la OMPI, y no constituye un documento oficial de la Organización. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no entrañan, de parte de la OMPI, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los países, territorios o zonas citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. La presente publicación no refleja el punto de vista de los Estados miembros ni el de la Secretaría de la OMPI. Cualquier mención de empresas o productos concretos no implica en ningún caso que la OMPI los apruebe o recomiende con respecto a otros de naturaleza similar que no se mencionen.