Ser útil en Filipinas: una marca de artesanía del cuero ayuda a personas con discapacidad
En 2014, cuando Harley Dave Beltran comenzó con su negocio de artesanía del cuero en Filipinas, no tenía intención de convertirse en un emprendedor social. Entonces conoció a Ronaldo Polo.
El Sr. Beltran es un antiguo empleado de Air Philippines/Pal Express que desarrolló en su juventud una pasión por confeccionar artículos que no podía permitirse, como una bolsa en bandolera que se hizo con un par de jeans viejos cuando era universitario y no tenía dinero para una mochila.
Cuando a Beltran, que ahora tiene 37 años, lo trasladaron a Bocacay, una famosa isla de Filipinas, conoció a diferentes artistas culturales, como músicos y artesanos, y desarrolló sus propias habilidades trabajando el cuero. En 2014 lanzó su marca de bolsos de cuero, Handcrafted by Harl’s, y registró su empresa.
Un encuentro que le cambió la vida
Unas semanas después de comenzar con el negocio en su casa de la ciudad de San Pedro, Beltran conoció al Sr. Polo, que se desplazaba por las calles de la ciudad en una silla de ruedas. Como muchas personas con discapacidad, el Sr. Polo no tenía trabajo y dependía de la amabilidad de desconocidos para obtener dinero y comida.
Dejándose llevar por un impulso, el Sr. Beltran preguntó al Sr. Polo si estaría interesado en trabajar en Harl's, un ofrecimiento que el Sr. Polo aceptó encantado. Al poco tiempo los vecinos empezaron a preguntar por el joven en silla de ruedas que visitaba a diario la casa del Sr. Beltran y se corrió la voz. Hoy en día, la mayoría de los empleados de Harl’s son personas con discapacidad.
Esto no es solo una empresa, no me veo como un empresario sino como alguien que quiere inspirar a otros."
“Habría que aspirar a que un día no haya ninguna persona con discapacidad en la calle pidiendo limosna. Quiero ver a las personas con discapacidad con un puesto de trabajo o al frente de un negocio. ¡Ese es mi sueño!
Harley Dave Beltran
"Esto no es solo una empresa, no me veo como un empresario sino como alguien que quiere inspirar a otros", dijo el Sr. Beltran.
"Habría que aspirar a que un día no haya ninguna persona con discapacidad en la calle pidiendo limosna. Quiero ver a las personas con discapacidad con un puesto de trabajo o al frente de un negocio. ¡Ese es mi sueño!".
Mientras tanto, el joven empresario conoció el programa especial del Departamento de Comercio e Industria (DTI) de Filipinas para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) llamado Go Lokal!, que proporciona una plataforma de acceso al mercado y ha abierto posibilidades para Handcrafted by Harl's.
En esa misma época quedó libre un local comercial en San Pedro, lo que permitió a la joven empresa emergente y su plantilla de aprendices instalarse y desarrollar la producción y las ventas. Mientras el Sr. Polo, John Carlo Lebumfacil, Andrew Rosas, Erjhan Gabita Jr. y Joven Motin aprendían el oficio, el Sr. Beltran aprendió el lenguaje de signos para poder comunicarse con su personal. A día de hoy, en Harl's se imparten cursos de lenguaje de signos de manera habitual.
Reconocimiento como empresa social
Durante sus primeros años de actividad, el Sr. Beltran nunca dio publicidad al hecho de tener una plantilla compuesta mayoritariamente por personas discapacitadas por temor a que se lo considerase un aprovechado. Sin embargo, los clientes sentían curiosidad y preguntaban sobre la producción. Se corrió la voz.
Cuando en 2017 el Sr. Beltran recibió una invitación para presentarse a Fair Friends, una feria comercial en Dortmund (Alemania), la aceptó con gusto. Le invitaron a hablar durante el evento y le aclamaron por su iniciativa. Ahí se dio cuenta de que su negocio se había convertido también en una empresa social.
La marca, un aliado comercial y reivindicativo
La marca Harl’s se considera un activo esencial. Con la ayuda de la Oficina de Propiedad Intelectual de Filipinas, la empresa registró su marca en septiembre de 2020. "Nos acredita ante los clientes, nuestros bolsos de piel no son unos bolsos cualquiera, son bolsos de marca", dijo el Sr. Beltran.
"Quiero poder competir con Louis Vuitton y Hermès. Para estar a su nivel necesitaba una marca", dijo el Sr. Beltran.
La marca también resultó ser un elemento disuasorio cuando un competidor sin escrúpulos intentó utilizar el nombre de la empresa.
En el taller de producción hay cinco empleados sordomudos, uno lleva muletas y otro está en silla de ruedas. Son siete personas con discapacidad en un equipo de once. Todos tienen que aprender el lenguaje de signos para que nadie se quede atrás. "Si no conoces el lenguaje de signos, el discapacitado eres tú", dice.
Creamos esperanza para las personas con discapacidades y las menos afortunadas de nuestra comunidad, al proporcionar puestos de trabajo y crear una forma de ganarse la vida.
Harley Dave Beltran
“Trabajar en Harl's”, dice el Sr. Beltran, “puede transformar la discapacidad en capacidad”.