Un grupo de mujeres emprendedoras aprovecha la riqueza del patrimonio culinario gracias a la propiedad intelectual
En un mundo en el que las tradiciones culinarias se consideran cada vez más como motores de la creatividad, la cultura y las oportunidades económicas, resulta más importante que nunca empoderar a las mujeres del sector gastronómico. En Burdeos (Francia), una nueva iniciativa ofrece a un grupo de emprendedoras las herramientas necesarias para proteger y promover sus innovaciones culinarias y, de ese modo, preservar su patrimonio.
Un programa de formación dirigido por Marie Curry, una empresa social dedicada a ayudar a mujeres migrantes para que se introduzcan en la carrera culinaria, les ofrece una vía de integración profesional, plasmada en un programa de formación de 540 horas a lo largo de cuatro meses que combina las técnicas culinarias, el emprendimiento y las prácticas. Ahora, al añadir la sensibilización y formación en propiedad intelectual (PI), la nueva iniciativa tiene por fin que las mujeres consoliden sus negocios, protejan sus marcas y contribuyan a la economía de la alimentación local y mundial.
El 8 de septiembre de 2025 tuvo lugar una ceremonia en favor de la iniciativa en el Atelier des Citernes. En ella se reunieron restauradoras, chefs, mentores, especialistas en PI e mujeres inmigrantes formadas por el programa Marie Curry con el fin de examinar la manera en que la PI contribuye a transformar el talento culinario en empresas florecientes. El evento estuvo organizado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) y Marie Curry.
Vincular la cultura a las oportunidades
Para muchas de las participantes, cocinar tiende puentes entre las culturas. Las 13 cocineras proceden de diversas partes del mundo.
“Cocinar supone mantener vivo un patrimonio compuesto por gestos, conocimientos y sabores. Al ayudar a que las mujeres obtengan reconocimiento por sus creaciones, Marie Curry pone empeño en que el patrimonio culinario de esas mujeres, ese maridaje, como decimos ahora, continúe nutriendo a las generaciones futuras,” dijo Sandrine Clément, cofundadora de Marie Curry.
Una persona da los últimos toques a una bandeja de aperitivos recién preparados, mientras que unos postres refinados están a punto de ser servidos (foto: Marie Curry).
Proteger la creatividad, impulsar el crecimiento
Las participantes escucharon las explicaciones de los especialistas del INPI y de la OMPI, que mostraron la manera en que herramientas como las marcas, los derechos sobre los diseños y las indicaciones geográficas pueden fomentar la visibilidad y el acceso al mercado de las empresas culinarias. Las indicaciones geográficas, en concreto, vinculan los productos a su lugar de origen y pueden crear nuevas oportunidades de colaboración intercultural.
A lo largo de los próximos meses, las participantes profundizarán sus conocimientos en relación con esas herramientas de PI en forma de talleres prácticos. El programa culminará a principios de 2026 con un festival de indicaciones geográficas, en el que las mujeres presentaran platos que combinan las indicaciones geográficas francesas con las de sus lugares de origen.
Al vincular el patrimonio culinario a la PI, el proyecto ayuda a que las emprendedoras transformen unos conocimientos especializados tradicionales en una fuente de empoderamiento económico, demostrando que la PI puede ser un poderoso ingrediente para el crecimiento.