Los Estados miembros de la OMPI logran un gran avance en las deliberaciones sobre los derechos de los organismos de radiodifusión

Ginebra, 10 de junio de 2004
Comunicado de prensa PR/2004/386

Los Estados miembros de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) lograron avanzar considerablemente en la tarea de actualizar las normas internacionales de propiedad intelectual que rigen la radiodifusión en la era de la información. Reunido del 7 al 9 de junio en Ginebra, el Comité Permanente de Derecho de Autor y Derechos Conexos (SCCR) recomendó a la Asamblea General de la OMPI, máximo órgano decisorio de la Organización, que considere la posibilidad de convocar una conferencia diplomática sobre la protección de los organismos de radiodifusión. Cabe precisar que una conferencia diplomática es la culminación de la elaboración de todo nuevo tratado internacional. Si es positiva la decisión que tome la Asamblea General en sus reuniones de septiembre de 2004, se habrá dado otro gran paso adelante.

"Vemos con satisfacción que el SCCR haya adoptado una resolución en la que pide a la Asamblea General que considere la posible convocación de una conferencia diplomática cuando sea oportuno. Esto ha podido lograrse gracias a que la mayoría de los Estados miembros confían en que disminuirán las diferencias existentes en torno a esta importante cuestión en un plazo razonable, lo cual permitirá la adopción de un nuevo tratado en el que se contemple la situación actual de los derechos de los organismos de radiodifusión", afirmó la Sra. Rita Hayes, Directora General Adjunta encargada de la labor de la OMPI en el ámbito del derecho de autor.

El proceso de actualización de los derechos de propiedad intelectual de los organismos de radiodifusión, contemplados por el momento en la Convención de Roma de 1961 sobre la protección de los artistas intérpretes o ejecutantes, los productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión, comenzó en 1997. El problema de la piratería de las señales que se plantea en muchas partes del mundo ha contribuido a resaltar la necesidad de dicho proceso.

Tras observar la importancia cultural del sector de la radiodifusión en todos los países, el Presidente del SCCR, Sr. Jukka Liedes de Finlandia, declaró que en la reunión del Comité Permanente "se han delineado las etapas del proceso que culminará con la adopción de un nuevo tratado internacional, cuyo objetivo será lograr un equilibrio entre las necesidades reales de los organismos de radiodifusión y las de otros titulares de derechos y la sociedad en su conjunto."

Las diferencias que aún quedan por resolver se centran en cuestiones tales como el ámbito de aplicación del nuevo tratado y sus beneficiarios, es decir, determinar si debe protegerse únicamente a los organismos de radiodifusión tradicional o si debe extenderse la protección a los organismos de difusión por cable y a los que transmiten directamente por Internet ("los webcasters"). También hubo divergencia de opiniones en lo relativo al alcance de los derechos que se concedan. Algunas delegaciones se mostraron partidarias de que se otorgue protección sólo a los derechos que permitan luchar contra la piratería de las señales y evitar que haya conflictos entre los derechos de los autores, los artistas intérpretes y ejecutantes y los productores.

El Comité volverá a reunirse del 17 al 19 de noviembre y examinará un texto revisado en el que se incorporarán entre corchetes las propuestas que hayan obtenido un apoyo limitado, como la protección de los organismos de difusión por Internet. Sobre la base de dicho examen, el Comité podrá recomendar en noviembre las fechas de la conferencia diplomática.

El SCCR también examinó la cuestión de la protección de las bases de datos no originales. Pese a que las compilaciones de datos, como las guías telefónicas, no sean lo suficientemente originales como para quedar amparadas por un derecho de autor, sí podrían ser objeto de protección debido a las considerables inversiones que se hacen para su creación y mantenimiento, y para impedir que sean copiadas sin autorización y difundidas por Internet, a modo de ejemplo. El Comité decidió volver a considerar este asunto en el segundo semestre de 2005.

En la reunión del SCCR participaron delegados de unos 90 países, ocho organizaciones intergubernamentales y 55 organizaciones no gubernamentales, en representación de formuladores de política, organismos de radiodifusión, empresas proveedoras de contenido (como la industria cinematográfica y de la música), los usuarios y las asociaciones de defensa del consumidor.

Para más información, diríjase a la Sección de la OMPI de Relaciones con los Medios de Comunicación y el Público: