World Intellectual Property Organization

Aprovechar las ventajas de la investigación financiada con fondos públicos

Agosto de 2012

Por Pluvia Zúñiga, Centro de investigación y capacitación económica y social sobre innovación y tecnología de la Universidad de las Naciones Unidas en Maastricht y Sacha Wunsch-Vincent, Economista Principal de la División de Economía y Estadística de la OMPI

A lo largo de los últimos 30 años, los países de ingresos altos han tratado de sacar el máximo provecho de la investigación financiada con fondos públicos con el fin de estimular la transferencia de conocimientos y el espíritu empresarial e impulsar la innovación y el crecimiento económico. Como consecuencia de ello, las universidades y los institutos públicos de investigación (IPI) de estos países se están centrando cada vez más en los aspectos empresariales. Habida cuenta de los beneficios percibidos del estrechamiento de vínculos entre universidad y empresa, especialmente en lo que se refiere a estimular la innovación y promover la transferencia de tecnología, muchos países de ingresos medianos y bajos están adoptando enfoques similares. Esto está llevando a los analistas a mirar más de cerca estas políticas. ¿Pueden exportarse fácilmente de un entorno a otro? ¿Constituyen las patentes universitarias un motor eficaz de la innovación empresarial? ¿Qué efectos tienen estas políticas sobre el crecimiento económico y la generación de conocimiento? En este tercer artículo de la serie sobre los nuevos parámetros de la innovación de la Revista de la OMPI se examina con más detenimiento la evolución de estas tendencias y se analizan las ventajas de un uso más activo del sistema de propiedad intelectual (P.I.) por parte de las universidades y los institutos públicos de investigación en países de ingresos medianos y bajos.

Evolución del marco normativo

La transferencia de conocimientos entre los sectores público y privado se produce a través de gran número de canales formales (como la colaboración en la investigación, la concesión de licencias sobre invenciones de la universidad, la creación de empresas mixtas y la contratación de estudiantes e investigadores universitarios) y de canales informales (como las publicaciones y los congresos). La P.I. también puede desempeñar un papel determinante en lo que se refiere a estimular la innovación e impulsar el desarrollo empresarial a través de, por ejemplo, incubadoras de empresas, parques científicos y empresas derivadas universitarias.

A lo largo de los tres últimos decenios se ha producido una clara tendencia en los países de ingresos altos – y también, más recientemente, en determinados países de ingresos medianos y bajos – hacia la titularidad institucional y la comercialización de las invenciones de universidades e institutos públicos de investigación. Los marcos jurídicos y las prácticas están evolucionando constantemente, tanto en los países más desarrollados como en los menos desarrollados, dando lugar a una gran diversidad de enfoques jurídicos y normativos cuyo fin es obtener el máximo provecho de las investigaciones financiadas con fondos públicos.

También varían las normas específicas que definen el alcance de las patentes universitarias, la divulgación de las invenciones y los incentivos para los investigadores (como la participación en las regalías). De esta telaraña normativa y práctica surge un mensaje claro, y es que los cambios en el marco jurídico por sí solos no son suficientes para estimular una actividad de patentamiento sostenida en los institutos de investigación de cualquier lugar. En los Estados Unidos, por ejemplo, las patentes universitarias se promueven no sólo a través de un entorno jurídico favorable, sino también de la ampliación de las oportunidades tecnológicas en el campo de la biomedicina y otros sectores de alta tecnología.

Aumentan las solicitudes de patentes de las universidades y los institutos públicos de investigación

A falta de datos exhaustivos sobre las relaciones formales e informales que existen entre las universidades y el sector privado, los datos sobre patentes y licencias proporcionan una información útil sobre la magnitud de la transferencia de conocimientos y los resultados de la investigación de las universidades. Desde 1979, el número de solicitudes internacionales de patente presentadas por las universidades e institutos públicos de investigación con arreglo al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) ha aumentado de forma constante en un 5% y un 29%, respectivamente (véase la figura 1), superando el ritmo de crecimiento general de las solicitudes PCT.

Este crecimiento se ha visto impulsado principalmente por los países de ingresos altos, entre los que Alemania, los Estados Unidos, Francia, el Japón y el Reino Unido representan aproximadamente el 72% de todas las solicitudes PCT presentadas por universidades e institutos públicos de investigación.

Figura 1: El número de solicitudes de patente presentadas por universidades e IPI con arreglo al PCT está aumentando Solicitudes de patente presentadas en virtud del PCT por los IPI y las universidades en todo el mundo, cifras absolutas (izquierda) y porcentaje con respecto al total de solicitudes PCT (derecha), 1980-2010

Fuente: Base de datos estadísticos de la OMPI.

Los datos correspondientes al período 1980-2010 muestran que la actividad de patentamiento de las universidades e institutos públicos de investigación está muy concentrada y se limita a los sectores biomédico y farmacéutico con vocación científica. Las universidades e institutos públicos de investigación de los Estados Unidos presentaron 52.303 y 12.698 solicitudes internacionales, respectivamente. Los institutos públicos de investigación de Francia presentaron el segundo mayor número de solicitudes internacionales, con 9.068, seguidos por el Japón, con 6.850 solicitudes. Entre los países de ingresos medianos, las universidades chinas se situaron en cabeza con 2.348 solicitudes internacionales, seguidas por el Brasil, la India y Sudáfrica. China y la India juntas representaron el 78% de todas las solicitudes internacionales presentadas por los institutos públicos de investigación de los países de ingresos medianos. Aumentan las concesiones de licencias de las universidades y los institutos públicos de investigación desde niveles de partida bajos

La actividad de concesión de licencias, es decir, el número de acuerdos concertados y los ingresos generados, es un buen indicador de la transferencia de tecnología universitaria. Aunque escasos, los datos de los países de ingresos altos apoyan la idea de que están creciendo las licencias de las universidades y los institutos públicos de investigación y los ingresos conexos, si bien a partir de niveles bajos. Sin embargo, fuera de los Estados Unidos, la actividad de concesión de licencias es modesta en comparación con el número de solicitudes de patente presentadas por los institutos públicos de investigación, los ingresos derivados de los contratos de investigación y desarrollo (I+D), y el gasto en consultoría o I+D. Los ingresos derivados de la concesión de licencias se deben principalmente a un reducido número de instituciones que desarrollan su actividad en los sectores farmacéutico, biomédico y de programas de computadora. En los países de ingresos medianos y bajos, la comercialización de la P.I. se limita exclusivamente a unas cuantas instituciones que llevan a cabo actividades de patentamiento. En estos entornos se utilizan con más frecuencia otras formas de propiedad intelectual (por ejemplo, derechos de autor, secretos comerciales) y la experiencia técnica para transferir conocimientos a las empresas.

Efectos e inconvenientes

Todavía no está claro cuáles son los efectos económicos de las normas y las prácticas en materia de transferencia de tecnología con base en el sistema de propiedad intelectual.

Algunos expertos están a favor de alentar a las universidades e institutos públicos de investigación a patentar invenciones, por razón de que les permite "poner de manifiesto sus invenciones", promover la continuidad de la innovación y contribuir a crear un mercado para esas invenciones. El motivo es que las invenciones universitarias suelen necesitar un desarrollo ulterior para ser útiles, y es poco probable que una empresa invierta en desarrollos posteriores si no dispone de una licencia exclusiva.

Otros sostienen que las patentes pueden retrasar la difusión de las invenciones universitarias (por la concesión de licencias exclusivas de las patentes a una sola empresa) y sofocar la innovación y la transferencia de tecnología, al limitar la diversidad de la investigación e incidir negativamente en otros canales informales de intercambio de conocimientos.

En el cuadro 1 se resumen los beneficios y costos potenciales para las empresas, las universidades y los institutos públicos de investigación, así como las consecuencias sistémicas más generales sobre la ciencia, la economía y la sociedad.

 

Cuadro 1: Efectos sistémicos de las políticas de transferencia de tecnología basadas en la P.I.
  Beneficios potenciales Costos (o inversiones) potenciales
Universidades e IPI

1) El aumento en la titularidad de P.I. facilita el espíritu empresarial y la especialización económica:

  • refuerza el espíritu empresarial en las universidades (por ejemplo, fomenta los conglomerados, las incubadoras, las empresas derivadas, etc.);
  • Genera ingresos complementarios para la investigación.

2) Intercambios entre la universidad y el sector privado

  • beneficios intangibles (p. ej., reputación, mayor calidad de la investigación);
  • proyectos de investigación más pertinentes con una finalidad científica y comercial.

3) Admisión de un mayor número de alumnos en las universidades y mayores posibilidades de integrarlos en las empresas.

1) Menos dedicación a la investigación académica:

  • alteran los incentivos docentes y la naturaleza de las instituciones públicas;
  • la Universidad adopta una orientación comercial más intensa.

2) Costos relacionados con la P.I. y recursos necesarios para

  • el establecimiento y mantenimiento de oficinas de transferencia de tecnología y la administración de la P.I. y la defensa de los derechos de P.I.

Empresas

1) Acceso más fácil a invenciones útiles de las universidades:

  • las empresas pueden colaborar con científicos punteros y fomentar la innovación en un marco contractual.

2) Creación de un mercado de ideas:

  • disminuye los costos de transacción y aumenta la certidumbre jurídica, para crear un entorno de inversión más atractivo;
  • la garantía de licencias exclusivas aumenta los incentivos para seguir invirtiendo;
  • la capacidad de especialización aporta una ventaja competitiva.

3) Comercialización de nuevos productos que generan beneficios y crecimiento

1) Obstaculización del acceso a las invenciones de las universidades:

  • impide el libre acceso a las invenciones de las universidades, incluso a los campos o a las herramientas de investigación más básicos, salvo que se garantice una licencia o un contrato exclusivos.

2) Aumento de los costos de las transacciones basadas en la P.I. y de las tensiones en la relación entre el sector privado y la universidad:

  • el desconocimiento de los científicos universitarios de los costos de desarrollo y las necesidades del mercado aumenta la probabilidad que fracasen las negociaciones;
  • las negociaciones sobre la P.I. pueden complicar la creación de proyectos conjuntos de I+D y las relaciones entre las universidades y las empresas, si las universidades tratan de mantener la titularidad de su P.I. y de obtener los máximos ingresos posibles derivados de ella.

 

  Beneficios potenciales Costos potenciales

Efectos generales sobre la ciencia

1) Mayor incidencia de una investigación más específica con potencial de aplicación.

2) Refuerzo de los vínculos en el sistema de innovación:

  • las tareas se dividen de forma más eficiente para generar y comercializar nuevas invenciones;
  • el sector privado contribuye a la financiación de la investigación básica y aplicada.

3) Investigación y educación de mejor calidad.

1) Reorientación de la investigación:

  • se hace excesivo hincapié en la investigación aplicada, a corto plazo y de carácter comercial;
  • disminuye la diversidad de las investigaciones a consecuencia del mayor interés en obtener productos patentables;
  • se pasan por alto otras funciones de la universidad, como la docencia y la capacitación.

2) Efectos negativos para la investigación científica abierta:

  • se desplazan o hacen desaparecer los otros canales de transferencia de conocimientos al sector privado;
  • se retrasa la publicación de resultados, aumenta el secretismo, se comparte menos e incluso se ocultan datos;
  • disminuye el intercambio internacional de información científica.

3) La expectativa de ingresos universitarios puede reducir el compromiso de los gobiernos con la financiación.

Innovación y crecimiento

1) Comercialización de invenciones con beneficios económicos y sociales:

  • mejora del bienestar del consumidor y la productividad de las empresas gracias al acceso facilitado a productos y procesos innovadores.

2) Efectos positivos (localizados) en I +D, beneficios tecnológicos indirectos, espíritu empresarial, generación de empleo y crecimiento.

3) Mayor competitividad del país en el mercado mundial.

1) A largo plazo, consecuencias negativas derivadas de la menor dedicación a la producción de conocimientos académicos.

2) A largo plazo, incidencia negativa de la P.I. en la investigación científica colectiva y la innovación ulterior:

  • el patentamiento generalizado de las invenciones, las tecnologías de la información y las herramientas de investigación preliminares encarece la investigación y las invenciones ulteriores;
  • la investigación pierde diversidad.

3) La P.I. podría impedir la comercialización de las invenciones, en lugar de fomentarla.

 

La experiencia de los países de ingresos altos

La investigación sobre la experiencia de los países de ingresos altos confirma que una condición importante para aumentar las posibilidades de comercialización de las invenciones universitarias es que se produzcan patentes en las universidades e institutos públicos de investigación y existan políticas e instituciones eficaces para la transferencia de tecnología. Para las empresas, resulta esencial acceder a las primeras fases de la investigación, especialmente en los sectores que tienen gran dependencia de la investigación científica. El estrechamiento de vínculos entre universidad y empresa también ha demostrado ser eficaz a la hora de fomentar la investigación hacia resultados con una mayor utilidad social.

Los estudios demuestran que la actividad de patentamiento y de concesión de licencias de las universidades ha servido de base para la aparición de nuevas industrias (por ejemplo, la industria de los instrumentos científicos, los semiconductores, los programas de computadora y las industrias de biotecnología), así como para la creación de conglomerados de alta tecnología. Sin embargo, resulta difícil demostrar con certeza la contribución al desarrollo económico de la comercialización de la P.I. de las universidades. Un reto que sigue pendiente es el de obtener datos que efectivamente reflejen otras dimensiones de los efectos de la transferencia de tecnología basada en la P.I., como por ejemplo, un aumento de la productividad de las empresas que posteriormente utilizan esa P.I. o se basan en ella, o un superávit de consumidores a consecuencia de la innovación.

Además de esto, no hay señales claras en cuanto al modelo de titularidad de la P.I. más adecuado para las universidades. Por ejemplo, no está claro si el modelo de titularidad de la universidad es superior al modelo en que son los profesores universitarios quienes mantienen la titularidad de las invenciones, o el modelo en que los científicos individuales conservan los derechos de propiedad intelectual. Igualmente, resulta difícil determinar las consecuencias a largo plazo de la actividad de patentamiento de las universidades para otros canales de transferencia de conocimientos y más a nivel mundial para el sistema de la ciencia en general.

Problemas con que se enfrentan los países de ingresos bajos y medianos

Los países de ingresos bajos y medianos varían considerablemente en la capacidad de I+D de sus institutos públicos de investigación, en sus infraestructuras y marcos normativos para la transferencia de tecnología y en la cooperación entre ciencia e industria.

Los sistemas de innovación en estas economías se caracterizan por un nivel más bajo de actividad científica y tecnológica, una mayor proporción de I+D financiada públicamente, con menos resultados útiles, y la existencia de pocos vínculos entre ciencia e industria. Esto puede atribuirse a la baja capacidad de absorción de las empresas, junto con una consiguiente falta de demanda "empresarial" de ciencia y tecnología, así como a diversas restricciones relacionadas con la emprendeduría y el acceso a la financiación de la innovación.

Es poco probable que las políticas de transferencia de tecnología rindan buenos resultados si no van acompañadas de políticas encaminadas a fortalecer tanto las capacidades de I+D de las empresas como los vínculos entre los sectores científico e industrial. Además, se necesitan reformas institucionales más generales, por ejemplo, para aumentar la autonomía de las universidades y relajar los reglamentos que rigen las condiciones de trabajo de los científicos con el fin de fomentar la participación más activa en las actividades de transferencia de tecnología.

Los responsables políticos de los países de ingresos medianos y bajos se enfrentan a un bajo nivel de sensibilización en las universidades y a la existencia de pocos incentivos que alienten la participación en la transferencia de tecnología relacionada con la propiedad intelectual. Son pocas las universidades e institutos públicos de investigación que tienen políticas claras de transferencia de tecnología, y los esfuerzos dirigidos a fortalecer los vínculos entre la universidad y la industria se ven frustrados por la falta de recursos y la escasez de habilidades. No obstante, los países de ingresos medianos y bajos no comparten estas características en la misma medida. En general, se está trabajando para mejorar las deficiencias sistémicas de los sistemas nacionales de innovación para dar mayor autonomía a las universidades. Muchos se encuentran en proceso de creación de políticas y prácticas de transferencia de tecnología, algunas de las cuales ya están teniendo importantes efectos. Por ejemplo, el Brasil y México han promulgado normas explícitas relativas a la titularidad de la P.I. y la transferencia de tecnología universitaria. En la India, recientemente se han formulado políticas institucionales en importantes organismos universitarios y de investigación nacionales. Si bien Nigeria y Ghana no disponen de una legislación específica relativa a la patente universitaria, ambas se encuentran en proceso de establecer oficinas de transferencia de tecnología dentro de las instituciones de educación superior.

Existen cada vez más datos objetivos que soportan la idea de que las políticas y las instituciones de transferencia de tecnología basada en la P.I. desempeñan un papel decisivo a la hora de aumentar las posibilidades de comercializar las invenciones universitarias y de obtener sinergias entre la universidad y la empresa. Sin embargo, en medio de las diversas políticas nacionales que están adoptándose para aprovechar al máximo los efectos de la investigación financiada con fondos públicos, no existe, hasta el momento, ningún modelo claro para el éxito. La experiencia que vayan teniendo en esta esfera los países de ingresos altos y determinados países de ingresos medianos y bajos, proporcionará, sin lugar a dudas, información importante y útil para todos quienes participan en la elaboración y aplicación de sistemas óptimos de innovación para el futuro.

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