World Intellectual Property Organization

El enfoque británico sobre la protección del valor del diseño

Febrero de 2012


Dids Macdonald, Directora General de ACID, cree que
"es muy importante que los diseñadores dispongan de
los medios para proteger fácilmente su trabajo creativo,
en especial sabiendo el daño que provoca la copia no
autorizada de sus diseños". (Foto: ACID)

Por Dids MacDonald, Directora General de ACID (Anti-Copying in Design)

El diseño, ya sea icónico o "cotidiano", está en todas partes. Se estima que en el Reino Unido hay 232.000 diseñadores que trabajan en unas 55 disciplinas del diseño. El diseño es un elemento que contribuye de manera importante a la economía de ese país. Las numerosas microempresas y pequeñas empresas que conforman este sector altamente productivo generan unos 33 mil millones de libras esterlinas al año, lo que supone alrededor del 2,4% de la economía del Reino Unido.

Estas empresas constituyen una parte importante del pujante sector de las industrias creativas, que representa un 8,2% del producto interno bruto (PIB) del Reino Unido y experimenta una expansión anual del 4% aproximadamente. Los diseñadores profesionales forman el hilo conector de todos los sectores de la industria creativa. Tanto en la publicidad, los juegos de ordenador y vídeo, como en la artesanía y la moda, la música y las artes escénicas, así como en los programas de computadora y la ingeniería, el diseño es un elemento fundamental. El país obtiene cada vez más ingresos del diseño de productos de éxito que de su fabricación. Teniendo en cuenta la contribución decisiva que aportan los diseñadores a la economía del Reino Unido, es muy importante que dispongan de los medios necesarios para proteger fácilmente su trabajo creativo, en especial sabiendo el daño que provoca la copia no autorizada de sus diseños.

Mantener la competitividad internacional

El Reino Unido goza de fama mundial por su excelencia en el diseño y la innovación, y los diseñadores británicos están en vanguardia de la innovación responsable desde las perspectivas sociales y sostenible desde el punto de vista ecológico. El diseño de comunicación sigue siendo la disciplina dominante en el país, seguido del diseño digital y de multimedia. El diseño es un catalizador de la innovación y un ingrediente esencial para lograr y mantener ventajas competitivas. La excelencia en el diseño es uno de los sellos distintivos de la "marca británica". Mejorar el conocimiento de la propiedad intelectual entre los dos millones de organizaciones que forman el sector de la industria creativa del Reino Unido resulta indispensable si se quiere mantener la competitividad de los diseñadores del país.

También resulta prioritario hacer comprender y dar a conocer más adecuadamente el potencial económico del diseño y la creatividad entre los responsables políticos y los usuarios, tanto organizaciones públicas como privadas. Actualmente existe la tendencia preocupante a subestimar a los diseñadores profesionales, tal como demuestra la práctica de la "apropiación no remunerada", es decir, la obtención de servicios de diseño sin pagar por ello, en la contratación pública y en la privada.

Las infracciones de la propiedad intelectual van en aumento, pero las microempresas o las pequeñas y medianas empresas (Pymes) tienen pocas posibilidades de hacer valer sus derechos.

ACID acoge con satisfacción la evaluación que ha llevado a cabo recientemente el gobierno del Reino Unido de la necesidad de reformar el marco regulatorio de la propiedad intelectual del Reino Unido con relación al diseño, que es excesivamente complejo, a partir del informe del profesor Hargreaves titulado "Digital Opportunity: A Review of Intellectual Property and Growth" (Revista de la OMPI, 2011, Número 6). Este informe subraya la necesidad de "reexaminar en profundidad la propiedad intelectual y el diseño", habida cuenta de su importancia económica como "la mayor fuente de inversiones inmateriales de la economía".

Ejemplos de diseños de miembros de ACID:

Lámpara Black Bird, diseñada por Atelier Areti.
(Foto: Atelier Areti)



La mesa Apollo, diseñada por Stuart Melrose, Ltd.
(Foto: Stuart Melrose, Ltd.)

La legislación vigente

En el Reino Unido, la protección del diseño es un complejo mosaico de derechos que se solapan entre sí. Existen distintos derechos sobre diferentes formas de diseño, con niveles desiguales de protección, que difieren en los requisitos para demostrar la infracción y en las sanciones impuestas. Esto hace que a los diseñadores les resulte difícil proteger eficazmente sus intereses.

La mayoría de los diseñadores confían en los derechos de propiedad intelectual que surgen de forma automática (derechos de autor, en el Reino Unido y la UE, los derechos sobre diseños no registrados y la reputación de un nombre comercial o presentación distintiva), si bien existen otros derechos formalmente registrados (patentes, diseños o marcas registradas).

En el Reino Unido y la Unión Europea, los derechos sobre los diseños, estén o no registrados, ofrecen protección a la apariencia de un producto en su conjunto y no sólo a sus elementos tridimensionales. Pueden protegerse tanto los colores, como los materiales, los diseños de superficie y la forma.

Sin embargo, los diseñadores no gozan de las mismas ventajas que otros creadores. En el Reino Unido, quienes se valen únicamente de los derechos sobre diseños no registrados gozan de 10 años de protección (durante los últimos cinco años de vida del derecho sobre el diseño las licencias pueden obtenerse de oficio) y de tres en Europa, en tanto que las obras sujetas a derechos de autor están protegidas durante toda la vida del autor, a lo que se suman otros 70 años. La Digital Economy Act (Ley sobre la economía digital) de 2010 ofrece recursos ante la infracción de los derechos de autor en Internet y obliga a los proveedores de servicios de Internet a advertir a quienes utilicen sus servicios de que no infrinjan los derechos de autor (como descargar música ilegalmente) y a comunicar los pormenores de la infracción a los titulares de los derechos de autor, si así se solicita. El Ministro del Interior del Reino Unido también puede ordenar a los proveedores de servicios de Internet que, por ejemplo, suspendan los servicios a los infractores. Parece que sería adecuado disponer de medidas similares para proteger los intereses de los diseñadores.

Problemas frente a la observancia

A tenor de la legislación vigente en el Reino Unido, la copia no autorizada de un diseño no se considera delito penal. Por tanto, el único recurso del diseñador es iniciar un procedimiento civil, algo que no sucede en el caso de la infracción del derecho de autor.

El mayor problema que afrontan los diseñadores (tanto del Reino Unido como de todo el mundo) es que las pequeñas empresas de diseño no disponen ni del tiempo ni de los recursos financieros necesarios para emprender acciones judiciales. Además, la mayoría de los diseñadores dependen de derechos no registrados o informales. Esta situación de David contra Goliat se ve agravada por los bajos niveles de sensibilización que existen sobre la propiedad intelectual, por lo que resulta absolutamente indispensable mejorar la formación en materia de propiedad intelectual, así como el conocimiento de los derechos de propiedad intelectual.

Los diseñadores tienen facilidad para establecer nuevas tendencias y crear el "espíritu de la época", razón por la que las buenas ideas siempre se copian. En una encuesta realizada recientemente por ACID, se indica que el 89% de los diseñadores de productos cree que las infracciones se producen de forma flagrante y deliberada, y sin duda de manera no accidental, como a veces se sugiere.

El futuro del diseño

La erosión continua de los mercados de diseño industrial debido a la copia ilícita tendrá un efecto devastador sobre las economías de todo el mundo a menos de que se actúe inmediatamente. Si bien los gobiernos son cada vez más conscientes de la importancia económica de la propiedad intelectual, todavía queda mucho por hacer para que los diseñadores de todo el mundo puedan hacer lo que mejor saben hacer, es decir, diseñar e innovar, y recibir un rendimiento por su inversión, de manera que puedan continuar su trabajo y generar crecimiento y desarrollo.

ACID cree que, además de velar por el desarrollo favorable del ordenamiento jurídico en materia de propiedad intelectual, hay mucho que ganar al desarrollar un enfoque más práctico y aplicado para abordar los problemas que afrontan las pequeñas empresas creativas. Así, por ejemplo, este año ACID está relanzando su campaña "Commission it, Don’t copy it" (encárgalo, no lo copies) para animar a los departamentos de compras al por menor a apoyar el diseño del Reino Unido mediante el encargo de trabajos directamente a los diseñadores. En esta situación beneficiosa para todas las partes, el diseñador recibe una regalía, el minorista utiliza su poder de compra para producir el producto encargado de manera rentable, al tiempo que se crea una serie única de firmas de diseño del Reino Unido, y los consumidores hacen un excelente negocio sabiendo que están comprando un diseño original y apoyando a los diseñadores británicos.

Mejorar la educación y la divulgación en materia de propiedad intelectual, así como las campañas de comunicación, para alentar a las empresas a fortalecer las estrategias de responsabilidad social corporativa y aumentar la sensibilidad respecto de la propiedad intelectual son áreas en las que ya se puede actuar. Al fin y al cabo, un mayor conocimiento de los derechos de propiedad intelectual es un elemento clave para impedir el robo de diseños.

La innovación a través del diseño y la creatividad se produce a un ritmo increíblemente rápido. Si queremos aprovechar todo el potencial económico y de empleo del sector creativo, es preciso subrayar el papel que desempeña la creatividad en la innovación, las empresas y la comercialización. Esto permite traducir el diseño en propiedad intelectual comercializable. Para ello, los diseñadores deben poder acceder a un marco jurídico de propiedad intelectual fácil de usar, los daños y perjuicios deben fijarse a niveles que disuadan a los infractores reincidentes, y los intermediarios de propiedad intelectual deben estar capacitados para apoyar a las pequeñas empresas en la implantación de estrategias dinámicas de propiedad intelectual. Con estas tres medidas podría avanzarse un largo trecho para estimular el crecimiento y hacer más seguros los puestos de trabajo. Si bien el diseño sigue siendo un héroe anónimo en el dinámico sector de las industrias creativas, ACID sigue aprovechando cualquier oportunidad de poner de relieve la contribución económica decisiva que hacen los diseñadores, tanto en el Reino Unido como en el resto del mundo.

Acerca de ACID

ACID es una organización de afiliados que representa a más de mil empresas, fundamentalmente microempresas y Pymes procedentes de 25 sectores industriales. Está comprometida con la sensibilización sobre la propiedad intelectual y el fomento del respeto de los derechos de propiedad intelectual como parte de la responsabilidad social corporativa. Su logotipo se ha convertido en un férreo símbolo de la protección del diseño. ACID ayuda a proteger a sus miembros de los daños financieros de consecuencias nefastas que puede causar la infracción de los derechos de propiedad intelectual, y trabaja para influir en la política de diseño con el fin de crear un entorno comercial seguro que permita el crecimiento sostenido del sector. La organización procura fomentar la creación de propiedad intelectual como fuerza positiva para el crecimiento económico y el empleo.

Apoyo práctico

En términos prácticos, ACID ayuda a los diseñadores proporcionando acceso gratuito a un banco de datos de diseño, que actualmente contiene alrededor de 300.000 copias de diseños de los miembros. Si bien el uso del banco de datos no añade ningún derecho a los derechos de propiedad intelectual vigentes, y nunca sustituirá al registro oficial, su uso sí que sienta una base de prueba independiente de la existencia de un diseño en una fecha determinada. Esto puede ser útil para demostrar que se goza de derechos de propiedad en caso de infracción.


La empresa Temple Island Collection ganó una acción
judicial contra la empresa English Teas para proteger
su famoso diseño del autobús rojo con la ayuda del
banco de datos de diseños de ACID.
(Foto: Temple Island Collection)

Recientemente, un miembro de ACID, Temple Island Collection, interpuso una demanda contra New English Teas por la copia no autorizada de su icónica imagen "Red Bus". El banco de datos de diseño fue utilizado como parte de una auditoría de diseño para fundamentar las pretensiones de propiedad de Temple Island sobre el diseño. ACID presentó ante el tribunal una declaración escrita que confirmaba que la imagen había sido registrada en el banco de datos de diseño en una fecha determinada.

Los bufetes de abogados acreditados por ACID han recuperado para sus miembros más de 3 millones de libras esterlinas en costas y daños y perjuicios en más de 450 transacciones extrajudiciales. Estas transacciones son publicadas en la prensa especializada del sector como parte de una campaña permanente de sensibilización pública.

El rastreador de propiedad intelectual de ACID, IP Tracker, ofrece a los diseñadores un método de seguimiento sencillo y rentable del envío por correo electrónico a terceros de información confidencial relacionada con la propiedad intelectual. Con harta frecuencia, las ideas de diseño corren peligro de ser robadas en esta fase. El diseñador Sebastian Conran señala que "una consecuencia no deseada de la tecnología digital es la difusión y el robo de identidades, ideas y diseños... Demostrar la titularidad de la propiedad intelectual es el fundamento de su protección, y el rastreador de propiedad intelectual de ACID constituye una prueba inequívoca de la transferencia digital de archivos se manera sencilla, eficaz y efectiva".

Los profesionales del diseño pueden beneficiarse del asesoramiento de un especialista en propiedad intelectual al que puede accederse a través de los seminarios de propiedad intelectual de ACID. Las empresas asociadas a ACID pueden disfrutar de un examen de su estrategia de propiedad intelectual, junto con asesoramiento sobre la forma de mejorar las comunicaciones sobre propiedad intelectual en toda la cadena de producción y distribución.

Reconociendo que las ferias y exposiciones son uno de los medios más valiosos, aunque vulnerables, para el lanzamiento de nuevos productos, hace unos 15 años la organización puso en marcha la iniciativa denominada “organizador acreditado de exposiciones”. Hasta la fecha, se han resuelto satisfactoriamente más de 2.500 mediaciones. Cuando se detecta una imitación, ACID interviene con un protocolo de mediación efectivo. Más del 70% de las controversias se resuelven en el acto y en muchos de los demás casos se pacta una transacción por escrito antes de iniciar cualquier procedimiento judicial. Esta es una prueba clara de que existen alternativas eficaces a las costosas acciones judiciales.

 

La OMPI en Internet