World Intellectual Property Organization

Reseña de libros: Understanding and Profiting from Intellectual Property por Deli Yang

Agosto de 2008

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Editado por Palgrave Macmillan ISBN: 978-1-4039-9172-0
Precio: 55 libras esterlinas

La Sra. Yang, actualmente profesora adjunta de Negocios Internacionales en la Escuela de Administración de la Universidad de Bradford, en el Reino Unido, ha subtitulado su libro “Guía para profesionales y analistas”. Explica que su objetivo es “investigar la P.I. en el contexto de los negocios internacionales”, a fin de que los profesionales (directivos de empresas y titulares de P.I.) y los analistas (analistas empresariales e investigadores académicos) de la P.I. puedan comprenderla y obtener los beneficios que reporta.

En la primera parte (relativa a los conceptos fundamentales de la P.I.), se esbozan los diferentes tipos de P.I., examinando tanto la propiedad industrial como el derecho de autor, y se describen los sistemas nacionales e internacionales conforme a los que operan. En la segunda parte (relativa a los entornos de la P.I.) se considera la P.I. en el contexto de la economía política, la enseñanza y la cultura, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. En la siguiente parte (relativa a la gestión de la P.I.) se examina la gestión de los activos de P.I., el personal, y los productos y servicios. La última parte (relativa a las estrategias en materia de P.I.) es tal vez la que contiene más recomendaciones y en ella se estudia la comercialización mundial de la P.I., examinando cuestiones como los problemas de la comercialización; la contratación de P.I. y la concesión de licencias de P.I.;   la lucha contra la piratería y la falsificación; y las formas de asociación más adecuadas para obtener el máximo beneficio de la P.I.

La autora ha acometido una tarea formidable, con una rigurosa labor de documentación (véanse las copiosas referencias a otras obras) y espíritu analítico; su objeto es nada menos que la totalidad del ámbito socioeconómico y político de la P.I. en el contexto empresarial nacional e internacional. No obstante, comprende que se enfrenta a la dificultad de que los datos de que dispone no siempre le permiten formular los juicios definitivos que requiere su labor de análisis. Es encomiable la cautela con que utiliza los instrumentos del economista para extrapolar resultados, señalando que el uso de estudios empíricos para determinar los efectos de la P.I. en la inversión extranjera directa tropieza con la “falta de datos sobre las corrientes internacionales de IED y la ausencia de criterios comunes de medición, así como la insuficiencia de los modelos econométricos”.   Esa misma cautela debería aplicarse también a la comparación directa que establece entre la fortaleza percibida de la OMC en su capacidad hacer cumplir sus decisiones en los procedimientos de solución de controversias y la debilidad percibida de la OMPI a este respecto: los respectivos mandatos de ambas Organizaciones y las diferencias estructurales y funcionales que se derivan de ellos confieren a la OMC una mayor capacidad ejecutiva, acompañada, sin embargo, de todos los riesgos que entraña ese mayor poder político.

Otro campo en que el análisis se aventura en terreno incierto es el del efecto de las filosofías y las religiones en la P.I. Es enormemente difícil desentrañar el origen de las motivaciones del individuo. Por ejemplo, la autora sugiere que en una sociedad individualista, como la occidental, se recurrirá con más facilidad a los litigios que en una sociedad con una ética colectivista y en la que prime la armonía social, como la china, donde el pleito tiende a relegarse como último recurso. Pero, ¿qué fue primero, la gallina o el huevo?   Como la Sra. Yang indica en un capítulo anterior de su libro, el sistema de recompensas a los creadores aplicado en la Unión Soviética y la China anterior a la reforma ya pasó a la historia, y el número de abogados de China, según los datos que la autora aporta, aumentó de 19 en 1979 a 70.000 en 2000; por otro lado, ahora hay una mayor capacidad adquisitiva, lo que hace posible entablar pleitos. Otro contraargumento que podría aducirse es el consejo de no recurrir al litigio si no es absolutamente inevitable que con no poca frecuencia dan a sus clientes los abogados en los países occidentales de economía de mercado.

La Sra. Yang ha hecho atractivo lo que podría haber sido un libro árido, de interés sólo para especialistas, con la inclusión de diagramas, estadísticas e ilustrativos estudios de caso. Es instructivo saber que en el siglo XVIII Millar ganó un pleito en el que reclamaba derecho de autor perpetuo sobre la base del derecho consuetudinario (¡nuevos bríos para los actuales defensores del derecho de autor perpetuo!), aunque la resolución fue revocada por una sentencia que determinó la preeminencia del derecho positivo (el Estatuto de la Reina Ana de 1710); también son interesantes las medidas para proteger la receta de la Coca-Cola cuando se elabora el producto en distintas partes del mundo. Este es un libro bien documentado que estimulará la reflexión en tanto en el mundo académico como en el empresarial.

Por Anuradha Swaminathan, División de Comunicaciones y Sensibilización del Público.

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