World Intellectual Property Organization

Tecnología, innovación y coraje: más rápido, más alto, más fuerte en el deporte para discapacitados

Agosto de 2008

2008_04_art2_1
Imagen de los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004.
(Crédito de las fotografías: Lieven Coudenys)

En ningún ámbito es tan patente la repercusión de las innovaciones tecnológicas como en el del deporte para personas con discapacidades físicas. Hay deportistas con talento, firmeza y empuje a los que durante años se ha excluido de las competiciones deportivas a causa de sus discapacidades. No obstante, la innovaciones científicas, y en particular las tecnologías biomecánicas, han dado lugar a grandes avances en la solución de los problemas de estos deportistas.

Los nuevos materiales y diseños, y los extraordinarios avances de la ingeniería y la cirugía, han ofrecido a las personas con discapacidades la oportunidad de practicar los más diversos deportes. De este modo, el deporte recreativo se ha puesto al alcance de muchas personas con discapacidades y, al mismo tiempo, han engrosado las filas de los deportistas de élite con discapacidades y se han hecho posibles hazañas deportivas antes inimaginables.

Los XIII Juegos Paralímpicos, que se celebrarán en Pekín en septiembre, prueban estos avances en el deporte para personas con discapacidades. Aproximadamente 4.000 deportistas paralímpicos de 150 países participarán en los Juegos, multiplicando por diez los 400 competidores de 23 países que participaron en los Juegos de Roma de 1960. Las Paralimpíadas abarcarán una gran variedad de deportes: tiro con arco, atletismo, boccia, ciclismo, hípica, fútbol 5 y fútbol 7, goalball, judo, halterofilia, remo, vela, tiro olímpico, natación, tenis de mesa, voleibol sentado, baloncesto en silla de ruedas, esgrima en silla de ruedas, rugby en silla de ruedas, y tenis en silla de ruedas. Participarán en las pruebas atletas pertenecientes a seis categorías diferentes de discapacidad, definidas según la función afectada: amputación, parálisis cerebral, discapacidad visual, lesiones de la médula espinal, discapacidad intelectual, y discapacidades no correspondientes a ninguna de las otras categorías.

Los grandes avances en el diseño y la fabricación de prótesis, así como y en la tecnología de las sillas de ruedas, han transformado el mundo de la competición para estos deportistas. Actualmente se producen prótesis diseñadas especialmente para los atletas con amputación que quieren competir. Del mismo modo, la tecnología de las sillas de ruedas hace posibles ahora todo tipo de ajustes para permitir a los deportistas competir en diferentes disciplinas deportivas.

Prótesis flexibles, cómodas y resistentes

Las prótesis –por ejemplo, los miembros u ojos artificiales– existen desde hace siglos, pero al principio eran toscas, pesadas, rígidas e incómodas. La mejor comprensión del funcionamiento biomecánico del cuerpo humano, unida a la obtención de materiales más ligeros, resistentes y flexibles, y al continuo perfeccionamiento de las técnicas de ingeniería, han dado lugar a prótesis más manejables, cómodas, resistentes y duraderas. De hecho, los avances en este campo son tan rápidos y de tan amplio alcance que la posibilidad de producir miembros biónicos resulta cada vez más cercana.

Para el francés Ambroise Paré, que introdujo la amputación como solución médica en el siglo XVI, abriendo la puerta a la extensión del uso de las prótesis, los asombrosos avances logrados actualmente en las interfaces neuronales hombre-máquina hubieran sido inimaginables. La producción de rodillas y brazos electrónicos, cuyos movimientos son ordenados por señales eléctricas generadas por los nervios de las partes del miembro que se han conservado, hubiera parecido un sueño inalcanzable. No habrá que esperar mucho para que la tenacidad de los investigadores, científicos, ingenieros y fabricantes que trabajan con los deportistas discapacitados en la búsqueda de soluciones óptimas dé lugar a prótesis que reproduzcan fielmente los movimientos de la pierna, el brazo o la mano humanos, que son imprescindibles en la mayoría de los deportes.

Además de revolucionar el mundo del deporte para las personas con discapacidades, este tipo de progresos está estimulando el debate entre las autoridades reguladoras de los deportes para las personas no discapacitadas.

Oscar Pistorius tenía razón

A principios de año, Oscar Pistorius, el velocista sudafricano con doble amputación, supo que había prosperado su apelación contra la resolución de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) que establecía que sus prótesis de fibra de carbono le daban una ventaja injusta respecto de los atletas sin discapacidad en las pruebas de clasificación para los Juegos Olímpicos de Beijing. Pistorius aún ha de lograr el tiempo exigido para competir en los Juegos, pero su éxito en la batalla con las autoridades deportivas ha supuesto un indudable estímulo para todos los deportistas con discapacidades.

Pistorius, que padecía una enfermedad congénita por la que fue necesario amputarle los pies, corre sobre dos láminas de fibra de carbono de la marca Ossur Flex-Foot®, llamadas familiarmente cheetas (onzas o guepardos). Ha superado el récord mundial en 26 ocasiones y ha registrado tiempos mejores que los de las carreras femeninas de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Para ser el primer velocista con discapacidad en competir en las Olimpíadas, Pistorius tendrá que correr 400 metros en 45,55 segundos, el tiempo exigido para formar parte del equipo de relevos sudafricano.

Los pies protéticos de Pistorius están diseñados para permitir andar de un modo natural y ofrecer el máximo confort. Un estudiante estadounidense, Van Philips, inventó las láminas de fibra de carbono tras perder el pie izquierdo en un accidente sufrido en 1976 mientras practicaba el esquí acuático. El deficiente ajuste y la escasa sensibilidad de las prótesis le hicieron consagrar sus energías al descubrimiento de una solución resistente, flexible y ligera. En 1982 se asoció con Dale Abildskov, un ingeniero especializado en materiales compuestos para la industria aeroespacial y, juntos, emprendieron la construcción de un prototipo de fibra de carbono. Descubrieron que al cortar la fibra de carbono en forma de C se obtenía el máximo aprovechamiento de la resistencia y flexibilidad del material, lo que facilitaba la reproducción del efecto de resorte de un pie normal y permitía al usuario correr y saltar.

En 1984 Philips fundó Flex-Foot Inc. para comercializar su invención, y en 2000 vendió su empresa a Ossur, un fabricante islandés. Philips conserva la titularidad de la patente de su invención y sigue colaborando con Ossur para elaborar nuevas y mejores prótesis.

*
Nos fascinan la firmeza y el empuje de los deportistas que han sido excluidos de la competición durante largo tiempo por sus discapacidades...

Deportes en silla de ruedas

Otro ámbito en el que las tecnologías patentadas han tenido una repercusión significativa es el de los deportes en silla de ruedas. El aumento que ha experimentado el número de participantes y el interés que despiertan estas competiciones desde la década de 1970, unido –también en este caso– a la disponibilidad de materiales más ligeros, ha propiciado la producción de sillas de ruedas para deportes específicos, como el baloncesto, el rugby, el fútbol, el tenis y las carreras.

A diferencia de las sillas de ruedas normales, las deportivas son de estructura rígida, aunque ajustable, y no se pliegan, por lo que son más resistentes y sólidas. La característica inclinación de las ruedas proporciona más estabilidad al realizar giros bruscos, reduciendo la probabilidad de sufrir lesiones por caída o vuelco. Las sillas de ruedas deportivas están fabricadas con materiales compuestos ligeros, más resistentes y versátiles. La disminución del peso permite a los deportistas desplazarse con menos esfuerzo (con lo que se reduce la incidencia de las lesiones de hombro y muñeca) y, además, facilita el transporte de las sillas.

El maratón de Boston de 1975 fue la primera gran carrera en la que hubo una sección para corredores en silla de ruedas. Ese año, Bob Hall finalizó la carrera en 2 horas y 58 minutos. El actual récord femenino lo estableció Jean Driscol (EE.UU.) en 1994 en 1 hora, 33 minutos y 22 segundos. Desde 2004 el plusmarquista masculino es Ernst van Dyck (Sudáfrica), con 1 hora, 18 minutos y 27 segundos. Los avances tecnológicos han sido determinantes en el logro de estas mejoras espectaculares.

La tecnología de las sillas de ruedas

Image Placeholder
(Photos.com)

La primera patente de una silla de ruedas se concedió en los Estados Unidos en 1869, pero estos aparatos no comenzaron a fabricarse a gran escala hasta finales de la década de 1930. En 1937 se concedió a los ingenieros Harry Jennings y Herbert Everest la patente de una silla de ruedas con armazón en X que permitía plegarla sin tener que mover las ruedas impulsoras. Este diseño, que permite transportar la silla más fácilmente, sigue siendo el normal en las sillas de ruedas manuales actuales.

 

Los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008

*
... y el entusiasmo y la alegría de sus familiares.

En septiembre, cuando se celebren los Juegos Paralímpicos no podremos sino maravillarnos ante el coraje, la firmeza y la dedicación de unas personas excepcionales que han alcanzado cotas de excelencia deportiva con las que muchos atletas no discapacitados tan sólo pueden soñar. Es igualmente encomiable el mérito extraordinario de los numerosos científicos, ingenieros y cirujanos deportivos, que con su ingenio y creatividad han puesto a punto tecnologías que permiten al cuerpo humano adaptarse a las discapacidades de modos antes inconcebibles.

Fiel al lema del Movimiento olímpico, el deporte siempre ha progresado: citius, altius, fortius (más rápido, más alto, más fuerte). Tal vez sea la tecnología el factor que más peso tenga en la futura evolución del deporte y las normas que lo rigen.

Los logros deportivos de personas extraordinarias, como Oscar Pistorius y Dame Tanne Grey-Thompson, la atleta británica que ha obtenido 16 medallas paralímpicas, ostenta más de 30 récords mundiales y ha ganado el maratón de Londres en seis ocasiones entre 1997 y 2002, son testimonio de un coraje, una firmeza y un empuje singulares, y dan fe, además, de la capacidad del ser humano de superar la adversidad con su ingenio y creatividad.

Por Catherine Jewell, Senior Information Officer, Sección de la OMPI de Relaciones con los Medios de Comunicación y el Público.

_____________________

Contra viento y marea





Image Placeholder
"Soy igual que los demás, porque todos
tenemos el mismo sueño." Natalie du Toit
participará en los Juegos Olímpicos de
Beijing dentro del equipo de natación de
Sudáfrica. (Foto: Anesh Debiky)

La nadadora sudafricana Natalie du Toit es la primera mujer con una amputación que se ha clasificado para las Olimpíadas. A diferencia de Oscar Pistorius, du Toit no utiliza una polémica prótesis, por lo que no ha tenido que luchar por su derecho a participar.

Nacida en 1984 en Ciudad del Cabo, du Toit participó por primera vez en una competición internacional en 1998.  En febrero de 2001 sufrió un accidente al ser arrollada por un coche cuando se dirigía a la escuela en su motocicleta; tuvieron que amputarle una pierna.  Pero eso no bastó para detenerla. En mayo volvía a nadar para preparar los Juegos del Commonwealth de 2002, en los que sería la primera deportista con una discapacidad en clasificarse para una prueba de deportistas físicamente íntegros, la final de los 800 metros libres.  Posteriormente, ganó dos medallas de oro en los Juegos  del Commonwealth para Deportistas de Élite con Discapacidad de 2002 y cinco medallas de oro y una de plata en las Paralimpíadas de Atenas 2004.

En mayo, du Toit se ganó un lugar en la historia al clasificarse para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 tras obtener la cuarta plaza en la prueba de 10 km del Campeonato del Mundo del Natación en Aguas Abiertas, en Sevilla (España). Se convirtió en la primera deportista olímpica que tiene una discapacidad.  Su tiempo fue sólo 5,1 segundos inferior al de la ganadora, por lo que tiene buenas posibilidades en las Olimpíadas.  Por supuesto, en septiembre du Toit también competirá en las Paralímpiadas de Beijing.

Como la nadadora dijo al reportero del Telegraph Simon Hart: “Cuando estoy en el agua, tengo la sensación de que no me pasa nada. No importa tener un aspecto diferente.  Aún así soy igual que los demás, porque todos tenemos el mismo sueño.”

Por Sylvie Castonguay, Redacción de la Revista de la OMPI, División de Comunicaciones y Sensibilización del Público.

 

La OMPI en Internet