World Intellectual Property Organization

Innovadores nigerianos se conectan a bases de datos para fomentar la investigación y el desarrollo

Por Sunday Daniel. 5 de noviembre de 2013

ABUJA – En una tranquila sala alejada del calor y el bullicio de las calles de Abuja, media docena de innovadores escudriña las pantallas de sus ordenadores, totalmente inmersos en la tarea de convertir sus sueños en realidad.

Cinco hombres y una mujer están utilizando equipos informáticos conectados en red para hacer búsquedas en bases de datos de propiedad intelectual (P.I.) de otros países, adquiriendo información sobre el uso que se hace a escala mundial de las patentes, las marcas y los diseños industriales y otras formas de P.I. El Centro de Acceso a la Tecnología y la Innovación, o CATI, en el que trabajan es una de las muchas oficinas similares de recursos públicos establecidas por gobiernos de países en desarrollo en colaboración con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), el organismo especializado de la Naciones Unidas para la propiedad intelectual. El objetivo consiste en facilitar el acceso al sistema internacional de P.I. al mayor número posible de usuarios.

Hacer la P.I. accesible a todos

Ididunni Annette Roberts ha venido utilizando el CATI de Abuja, inaugurado en diciembre de 2012, en su empeño de llevar al mercado su producto, IBY Nature Pride Black Soap (un jabón). La Sra. Roberts piensa que puede registrar el producto como marca internacional y ha sometido el jabón a examen del Departamento de Seguridad Alimentaria y de los Medicamentos de Nigeria.

“Me alegra haber descubierto este centro, que me ha dado la información que necesitaba”, dijo la Sra. Roberts. “Lo más importante que me ha ofrecido este centro ha sido el hecho de que gracias a él estoy segura de que estoy realizando una tarea científica que tiene alcance mundial. Estoy satisfecha de que el producto que he inventado utilizando la información del CATI sea enteramente mío y no esté sujeto a la reivindicación de otra persona del planeta,” dijo.

Ibidunni Annette Roberts ha utilizado los servicios del CATI de Abuja (Nigeria), que cuenta con el apoyo de la OMPI, para desarrollar y comercializar sus nuevos productos de belleza. (Fotografía: Gbemiga Olamikan)

Promover prácticas óptimas

La OMPI puso en marcha el proyecto de CATI en 2009. En el contexto de una iniciativa conjunta emprendida con las administraciones nacionales y regionales de propiedad industrial, la OMPI presta apoyo a los CATI facilitando acceso a bases de datos, formación de formadores y usuarios locales (sobre el terreno y mediante la enseñanza a distancia), proporcionando información y material de formación, respaldando las actividades de sensibilización y difundiendo prácticas óptimas y experiencias entre los CATI.

Los CATI se ubican habitualmente en oficinas nacionales y regionales de patentes, universidades e instituciones académicas, centros de ciencia e investigación, parques tecnológicos locales y regionales, cámaras de comercio u otras instituciones públicas similares.

Los CATI disponen de computadoras conectadas a Internet que dan acceso a muchas de las bases internacionales de la OMPI de patentes, marcas, diseños industriales y otra materia. Otra ventaja para esos usuarios: el acceso a bases de datos especializadas es gratuito, mientras que los usuarios de países desarrollados quizá tengan que pagar una tasa para utilizar esos servicios.

Acceso gratuito a bases de datos para los países en desarrollo

El objetivo consiste en ayudar a gente como Edwin Nicholas Uwa y Mark Ogochukwu Abia a que conviertan sus ideas en productos que fomenten sus ingresos. Esa pareja, que investiga sobre un aparato de doble uso como acondicionador de aire y refrigerador, solía pasar el tiempo, y sus bien ganados nairas (moneda nigeriana), en los cibercafés locales. Sin embargo, al no disponer de la orientación ofrecida por el personal de CATI de Abuja, estos dos investigadores se hallaban perdidos en un mar de información carente de sentido.

“Desde que comenzamos a utilizar el CATI hemos podido descargar la clase de información que necesitamos de la OMPI, lo cual nos ha ayudado mucho en las labores de investigación”, dijo el Sr. Uwa. “Lo más apasionante de este lugar es que a pesar de la información estratégica que recibimos de la OMPI, no nos cobran un céntimo”

“Antes, solíamos ir de cibercafé en cibercafé sin sacar partido al dinero empleado. Ahora, en cambio, nos complace afirmar que el CATI nos ha proporcionado la clase de información que necesitamos para nuestras investigaciones sin costo alguno”, dijo el Sr. Abia.

Sunday Apeji investiga sobre el desarrollo de alimentos y medicamentos a partir de plantas locales conocidas por sus propiedades medicinales y ya ha creado cuatro productos que confía en patentar. (Fotografía: Gbemiga Olamikan)

Un día el mundo celebrará nuestros logros

“Hemos recibido ideas frescas sobre la manera de proceder con nuestra investigación y desarrollo. Gracias a la información que estamos obteniendo del CATI, un día el mundo celebrará nuestros logros”, dijo Uwa.

Desde su inauguración el 4 de diciembre de 2012 por el Dr. Olusegun Aganga, Ministro de Comercio e Industria de Nigeria, docenas de nigerianos han utilizado ese servicio que se encuentra dentro del Ministerio Federal de Comercio e Inversiones. Los usuarios son habitualmente investigadores, estudiantes e inventores en potencia.

El personal del CATI de Abuja, como Therie Essien, se comunica igualmente con el público por medio de páginas especiales de Twitter y Facebook. “Me alegra que los nigerianos hayan manifestado un verdadero interés en el centro y lo utilicen para mejorar sus vidas”, afirmó el Sr. Essien.

Asimismo, el personal organiza sesiones de formación para los usuarios, confiando en que estos últimos difundan más ampliamente sus conocimientos. Ekwesilesi Nnam, uno de los usuarios ya formados por el CATI, ejerce de tutor de otros nigerianos enseñándoles la manera de desarrollar sus propios productos y llegar a ser autosuficientes en un país en el que existe una alta tasa de paro, especialmente entre la juventud.

Crea productos innovadores y trabaja por tu cuenta

Los usuarios y beneficiarios se hallan por toda Nigeria, la nación más poblada de África con 160 millones de personas.

Cada semana, Sunday Apeji viaja al CATI de Abuja desde su casa de Jos, a unos 200 kilómetros de distancia. El Sr. Apeji investiga sobre el desarrollo de alimentos y medicamentos a partir de plantas locales conocidas por sus propiedades medicinales. Según afirma, ya ha creado cuatro productos que confía en patentar y está haciendo investigaciones sobre otros 10 productos.

“El CATI ha ampliado mis perspectivas sobre la investigación y el desarrollo y ya no volveré a ser el mismo. De ninguna manera trabajaré por cuenta ajena en esta vida, dados los conocimientos sobre patentes que he adquirido gracias a la OMPI”, afirma.

Josephs Chinonye Spencer es un agente de comercialización estratégica que efectúa investigaciones sobre móviles en el CATI de Abuja. (Fotografía: Gbemiga Olamikan)

Ampliar perspectivas

Nima Salman-Mann, Directora/Registradora de Patentes del Ministerio Federal de Comercio e Inversiones de Nigeria, afirmó que el centro ha servido para que los nigerianos abran los ojos y contemplen sus derechos de propiedad intelectual y de patente, alentándolos a dedicarse seriamente al desarrollo de patentes.

“Hemos hecho todo lo posible por sensibilizar a los nigerianos a fin de que comprendan la importancia que tiene proteger sus productos por medio de patentes y de la propiedad intelectual. La propiedad intelectual ofrece riqueza de por vida puesto que nadie puede quitársela al titular”, afirma la directora.

"La propiedad intelectual ofrece riqueza de por vida"

Aisha Salihu, la Presidenta del Proyecto CATI y Directora de Patentes del Ministerio Federal de Comercio e Inversiones, explicó que ha ido en aumento el número de usuarios del centro.

La Sra. Salihu dijo que el CATI ha hecho posible que los nigerianos se muestren confiados y seguros de sí mismos al llevar a cabo sus labores de investigación y desarrollo.

“El CATI ha traído a la puerta de casa algo cuya existencia desconocían los nigerianos, y me consta que están muy contentos con la existencia de ese servicio en Nigeria”, afirmó.

Gabriel Joseph, que confía en ser titular de una patente algún día, dijo que está contento de haber establecido vínculos con la OMPI por medio del CATI en Facebook.

El Sr. Joseph afirmó que gracias al centro ha superado los temores iniciales de perder las invenciones desarrolladas por culpa de la piratería: “Ahora sé que una vez que desarrolle mi propio producto, podré alardear de que es exclusivamente mío. La información que obtenemos en este centro supone una auténtica revelación y una inyección de moral.”

 

La OMPI en Internet