Transferencia de tecnología
La transferencia de tecnología es una práctica en constante evolución, incluso en países con sistemas consolidados en la materia, especialmente en el campo de la biotecnología. El ecosistema de transferencia de tecnología en biotecnología desde los laboratorios universitarios hasta su uso público es único en la medida en que requiere una interacción constante entre el mundo académico, las organizaciones financiadoras y el mundo empresarial, así como con las ONG, los gobiernos y las comunidades a las que va destinada la tecnología, además del respaldo de una protección diligente de la PI y unas políticas adecuadas. Es el apoyo financiero constante proporcionado por el sector público, el sector privado y las organizaciones de financiación para la investigación en biotecnología lo que da lugar a tecnologías fundamentales que se aprovechan para desarrollar los productos biotecnológicos innovadores que se comercializan en la actualidad. Sin embargo, aunque la financiación es esencial, no resulta suficiente. Para que la transferencia de tecnología en biotecnología alcance su objetivo primordial de difundir ampliamente los frutos de la investigación mediante la comercialización, es necesario contar con políticas gubernamentales adecuadas, en particular, políticas que incentiven la asunción de riesgos y exijan una gestión adecuada de los recursos de PI. Además, un análisis que ponga de manifiesto todos los beneficios —no solo la mejora de la salud, sino también los beneficios en diversos sectores— de la intervención frente a los costos podría ayudar a persuadir a los gobiernos de que den prioridad a determinados productos y garanticen su financiación. Al igual que ocurre con los acuerdos de licencia en otras tecnologías, la transferencia de tecnología en biotecnología requiere tener en cuenta las políticas institucionales y gubernamentales generales, las expectativas de las distintas partes interesadas y la coyuntura del momento.
Complejidad y riesgo
Cualquier empresa de biotecnología, por su naturaleza arriesgada, que a menudo comporta décadas de I+D y miles de millones de dólares de inversión, requiere determinados elementos básicos para prosperar: una protección sólida y predecible de los activos intelectuales que sirven de base a este sector, un aparato regulador racionalizado y basado en la ciencia, y un sistema integrado de financiación procedente de diversas fuentes junto con un sistema de transferencia de tecnología que reconozca las complejidades de la propia tecnología.
Otro aspecto que añade complejidad es el hecho de que los activos de patentes biotecnológicas rara vez se transfieren de manera aislada. Los licenciatarios suelen contratar al investigador principal de la tecnología objeto de la licencia para retener su experiencia y conocimientos sobre dicha tecnología. Como resultado, las licencias de biotecnología pueden abarcar una variedad de elementos necesarios para poner en práctica la invención y seguir desarrollando el descubrimiento, incluidos conocimientos especializados y materiales biológicos. La experiencia ha demostrado que la comercialización con entidades privadas suele requerir licencias exclusivas, pero la pandemia de COVID-19 ha dejado claro que el modelo habitual no siempre puede proporcionar las herramientas necesarias para combatir una enfermedad. Para hacer frente a los desafíos planteados por la pandemia se requirió la creatividad de todas las partes interesadas. En el caso de las oficinas de transferencia de tecnología, esa creatividad podría consistir en una mayor flexibilidad en la concesión de licencias, mediante la oferta de licencias no exclusivas, exentas de regalías y de duración limitada. Los Gobiernos podrían aportar recursos adicionales, aplicar políticas de apoyo y reducir los obstáculos a la colaboración transfronteriza. Un análisis de costos y beneficios podría ayudar a demostrar a los Gobiernos que su financiación no constituye un mero gasto, sino también una inversión tanto en salud como en otros sectores. Y las empresas podrían tener que buscar asociados no habituales y participar en consorcios de patentes o alianzas para la concesión de licencias a fin de garantizar la asequibilidad y la disponibilidad en entornos con recursos limitados.
Uso intensivo de capital
Conviene tener también presente que tanto la I+D como la comercialización en el campo de la biotecnología son actividades muy intensivas en capital y tardan más en dar resultados que en otros sectores. La variedad de modelos de acuerdos, disposiciones sugeridas y mecanismos de consorcio que figuran en la base de datos de la OMPI sobre contratos