11 Objetivos humanitarios frente a actividades con fines de lucro

En biotecnología, abordar las necesidades de salud mundiales requiere tanto enfoques solidarios como comerciales. En este capítulo se analiza cómo el desarrollo de tratamientos para enfermedades endémicas en poblaciones subatendidas puede abordarse más eficazmente mediante iniciativas financiadas por fundaciones, mientras que otros productos biotecnológicos requieren inversión con fines de lucro y conocimientos especializados. Las soluciones creativas pueden combinar ambos modelos mediante enfoques estratégicos de concesión de licencias.

Para dar respuesta a las necesidades de salud mundiales se requieren diferentes enfoques y que las partes interesadas en el campo de la biotecnología realicen contribuciones significativas por distintos medios. Por ejemplo, en el caso de enfermedades endémicas como la malaria o la enfermedad de Chagas, si el objetivo es ofrecer a poblaciones subatendidas un tratamiento de bajo costo que no requiera distribución con control de temperatura y que pueda ser administrado por personal médico con formación básica, la estrategia más eficaz de asistencia podría ser impulsada por una organización benéfica o una fundación con financiación procedente de donantes, ONG, organizaciones intergubernamentales (por ejemplo, la OMS) o Gobiernos, en lugar de empresas o inversores. En cambio, es poco probable que se puedan desarrollar algunos productos biotecnológicos sin la participación del sector con fines de lucro y las partes interesadas de pequeñas, medianas o grandes empresas, así como de inversores especializados. Ninguno de los dos modelos es inadecuado, puesto que ambos contribuyen a mejorar la atención de la salud a escala mundial.

En ocasiones, aunque no siempre, los modelos pueden interactuar o solaparse, por lo que es fundamental que todas las partes del ecosistema de innovación biotecnológica tengan claro qué camino desean seguir: el de las organizaciones benéficas o el de las entidades con fines de lucro. Esperar que una fundación o una ONG invierta sumas millonarias en ensayos clínicos o produzca una vacuna muy compleja puede ser poco realista. Y suponer que una empresa de biotecnología estará dispuesta a operar con un margen de ganancia bajo o nulo es también ilusorio. Encontrar una forma creativa de cooperar y recurrir a ambos enfoques resulta complicado, pero no imposible. Por ejemplo, la Fundación Gates permite que quienes reciben financiación y descubren un tratamiento que puede servir a diferentes poblaciones dependiendo de su indicación puedan establecer dos campos de aplicación sujetos a licencia: uno destinado a atender a poblaciones subatendidas, por ejemplo, en África, y otro orientado a incentivar la inversión y las iniciativas empresariales en materia de desarrollo, ensayos clínicos, fabricación y distribución.

La pandemia de COVID-19 planteó interrogantes sobre la concesión de licencias académicas de patentes y tecnología que puedan servir para el diagnóstico o el tratamiento de la COVID-19. Estas cuestiones pueden abordarse determinando primero si la licencia se utilizará con fines benéficos o para generar ingresos, y luego utilizando los siguientes instrumentos comunes de concesión de licencias:

  • limitaciones por campo de aplicación

  • limitaciones geográficas

  • limitaciones temporales.

El licenciante puede considerar la concesión de una licencia exenta de regalías o de bajo costo durante la pandemia, únicamente para vacunas contra antígenos del coronavirus de 2019, y no contra antígenos asociados a otras enfermedades infecciosas, y para la venta o distribución de esas vacunas en países menos adelantados y en desarrollo. Este enfoque permite atender las necesidades humanitarias inmediatas, pero deja margen para otras aplicaciones e iniciativas que dependerán de los mecanismos habituales de inversión y dedicación con fines de lucro.