Etapa inicial del desarrollo
El desarrollo y la comercialización de los productos derivados de la innovación biotecnológica requieren un trabajo de I+D complicado, laborioso y, por lo tanto, prolongado y costoso, así como capacidades de fabricación especializadas.
Las instalaciones para la fabricación de medicamentos derivados de la biotecnología y los propios medicamentos están sujetos a estrictos requisitos de concesión de licencias por parte de las autoridades reguladoras en todo el mundo. Los complejos procesos de aprobación reglamentaria se aplican en particular a los biosimilares, los productos sucesores de los medicamentos biofarmacéuticos, que, a diferencia de los genéricos, sucesores de los medicamentos de síntesis química, no pueden reproducirse de forma idéntica.
Hay otras esferas de la innovación biotecnológica en las que también se evidencia una complejidad similar. Cuando se liberan en el medio ambiente productos como cultivos o ganado modificados genéticamente o agentes de control biológico, así como algunos alimentos o enzimas industriales, obtenidos mediante procesos biotecnológicos, quedan sujetos a estrictas reglamentaciones ambientales. Asimismo, en la mayoría de las jurisdicciones, las variedades vegetales modificadas biotecnológicamente que puedan utilizarse en el fitomejoramiento deben cumplir las medidas fitosanitarias y otros requisitos de aprobación y registro de comercialización, conforme a lo establecido en las leyes sobre semillas aplicables a todas las semillas que se comercializan. Por último, los alimentos procedentes de cultivos modificados genéticamente deben cumplir los estrictos requisitos establecidos en la legislación ambiental y alimentaria.
Esos requisitos reglamentarios difieren significativamente entre jurisdicciones y, en la práctica, pueden influir en el ejercicio de los derechos de PI por parte de los innovadores en las etapas de transferencia de tecnología y comercialización de las innovaciones biotecnológicas en cada jurisdicción. Si bien no se abordan en la presente Guía, conviene señalar que, en la esfera de las ciencias de la vida, los requisitos de aprobación de comercialización hacen que la transferencia de tecnología y la comercialización de productos y procesos biotecnológicos requieran mucho tiempo y recursos. En resumen, la investigación en biotecnología es muy intensiva en capital y requiere más tiempo para consolidarse que otros sectores tecnológicos, y la fabricación de productos innovadores suele conllevar más costos que en otros sectores.
Para facilitar la comprensión de lo que conlleva la comercialización de un producto biotecnológico, en esta sección de la Guía se describe el proceso que sigue un medicamento biotecnológico desde el inicio de las actividades de I+D hasta el momento en que se descubre el principio activo. El recorrido incluye los ensayos clínicos y la solicitud de aprobación de comercialización por parte de las autoridades competentes, la obtención de la aprobación de comercialización, su uso en los pacientes que lo necesitan, y, finalmente, las obligaciones de control posterior a la comercialización una vez que el producto está en el mercado. A menudo, el descubrimiento de un gen o un producto génico (normalmente una proteína) con una propiedad única es lo que finalmente da lugar a un producto comercial. El descubrimiento puede tener lugar en una institución del sector público, como un laboratorio de investigación académica, o en un laboratorio del sector privado. El ejemplo que se presenta a continuación se refiere a un descubrimiento realizado en un laboratorio de investigación académica que probablemente reciba financiación pública.
Diferencias entre jurisdicciones
En muchos países, la investigación financiada con fondos públicos se rige por normativas específicas orientadas a proteger el interés público. Esas normativas establecen requisitos específicos que deben cumplir los beneficiarios de dicha financiación. La materia, las condiciones para la patentabilidad y la titularidad de una innovación pueden variar de una jurisdicción a otra.
Estados Unidos de América
En los Estados Unidos de América, la transferencia de tecnología desarrollada a partir de investigación financiada con fondos públicos (por ejemplo, investigación financiada con subvenciones federales a un laboratorio de investigación académica o una institución de investigación sin fines de lucro) hacia entidades privadas para su comercialización se rige por la Ley Bayh-Dole.
Unión Europea
La Unión Europea (UE), por ejemplo, no cuenta con legislación a escala comunitaria. Por consiguiente, la normativa difiere entre los Estados miembros de la UE. En lo que respecta a los acuerdos de transferencia de tecnología, puede aplicarse el Reglamento de Exención por Categorías de Acuerdos de Transferencia de Tecnología (RECATT) de la Unión Europea
Reino Unido
En el Reino Unido, aunque no existe una legislación específica al respecto, la Ley de Patentes de 1977, que armonizó la legislación británica con el Convenio sobre la Patente Europea, deja claro que las invenciones pertenecen a los inventores, salvo que se hayan realizado en el ejercicio ordinario de las funciones que desempeñan para sus empleadores, en cuyo caso su titularidad corresponde a estos últimos.
Alemania
En Alemania, una invención de un empleado puede considerarse una invención patentable o un modelo de utilidad que el empleado ha desarrollado durante el desempeño de sus funciones oficiales. En virtud de la Ley de Invenciones de Empleados de Alemania, por lo general, los derechos sobre la invención de servicio corresponden al empleador, mientras que el empleado solo tiene derecho a una compensación económica. Incluso tras la derogación del denominado privilegio del docente universitario, se aplican disposiciones especiales a las invenciones realizadas por personal universitario. La ley también regula la gestión de los logros creativos de los empleados que no pueden protegerse mediante una patente, un modelo de utilidad u otros medios, pero que mejoran el rendimiento de una empresa (“propuestas de mejora técnica”).
No obstante, en un escenario ideal, tras muchos años de I+D, un investigador desarrolla una invención
Autorización de comercialización
En el procedimiento de autorización de comercialización de un producto farmacéutico, se debe comprobar la calidad, la eficacia y la seguridad del producto antes de que pueda administrarse a pacientes. En lo que respecta a la eficacia, el medicamento se evalúa para garantizar que tiene el efecto deseado para la indicación correspondiente, mientras que, en lo que respecta a la seguridad, se evalúan los posibles efectos secundarios asociados al producto. Para que las autoridades reguladoras puedan verificar la calidad, la seguridad y la eficacia, el solicitante debe presentar los resultados de los estudios preclínicos y clínicos junto con la solicitud de autorización de comercialización.
Concesión de licencias sobre patentes en trámite
Cuando los derechos de patente se ceden bajo licencia antes de que la patente haya sido concedida, el acuerdo de licencia suele abordar cuestiones específicas que pueden surgir durante la vigencia del acuerdo, como qué parte tiene derecho a asumir el liderazgo y tomar decisiones en relación con la tramitación de las solicitudes de patente, qué ocurre si las partes discrepan sobre si presentar o mantener una solicitud de patente, quién asume los costos de patentamiento, y si el licenciatario está obligado a pagar las regalías devengadas por las reivindicaciones pendientes de una solicitud de patente. Si los derechos de patente no son objeto de licencia en los años siguientes a la presentación de una solicitud de patente, el solicitante puede optar por abandonar la solicitud de patente, ya que con el paso del tiempo disminuye su capacidad de atraer inversiones, dado que la duración de la protección por patente se acorta progresivamente. La constante aceleración de la innovación y la reducción de los ciclos de vida de los productos en numerosos sectores de la biotecnología pueden contribuir aún más a esas decisiones de abandono. Además del tiempo necesario, los elevados costos que conlleva la creación de carteras de patentes a escala mundial pueden suponer un desafío para los solicitantes de patentes.
Al margen de esas consideraciones prácticas, la combinación de una innovación incremental cada vez más basada en datos en la prestación de servicios biológicos, como la secuenciación o la edición genómica, junto con el endurecimiento de los requisitos de patentabilidad en numerosas jurisdicciones para determinadas patentes biotecnológicas, en particular las patentes de “genes” que reivindican secuencias de ADN complementario, por ejemplo, para herramientas de diagnóstico, contribuye también a modificar las tendencias en la frecuencia y el alcance del patentamiento de genes en diversos sectores de la biotecnología. A medida que va cambiando el papel de las patentes en las prácticas de PI y transferencia de tecnología en las ciencias de la vida, los innovadores en biotecnología tratan de desarrollar nuevas herramientas y acuerdos para facilitar la transferencia eficaz de tecnología dentro de los ecosistemas de las ciencias de la vida que están en constante evolución. El recuadro 3.1 ofrece una visión general de las primeras etapas del proceso de transferencia de las invenciones biotecnológicas del laboratorio al mercado.
Estudio de diversos principios activos en el laboratorio (cribado)
Descubrimiento en el laboratorio (público o privado)
Investigación exhaustiva para la concepción de una invención patentable
Obtención de la patente en el plazo de un año desde el descubrimiento
Oficina de transferencia de tecnología en la universidad
Certificados complementarios de protección
Los certificados complementarios de protección son un derecho de PI que sirve para ampliar los derechos de patente, en particular la protección de la recompensa por las inversiones realizadas para obtener la invención. Se aplican a productos farmacéuticos y fitosanitarios específicos que han sido autorizados por las autoridades reguladoras y tienen por objeto compensar la pérdida de la protección por patente de dichos productos que se produce debido a los obligatorios y prolongados ensayos clínicos y pruebas que deben superar antes de obtener la autorización reglamentaria de comercialización.
La Unión Europea, por ejemplo, pretende proporcionar una protección suficiente a estos productos en interés de la salud pública y fomentar la innovación en estos ámbitos para generar un crecimiento inteligente y puestos de trabajo. Un certificado complementario de protección puede prorrogar un derecho de patente por un máximo de cinco años. Se puede conceder una prórroga adicional de seis meses, de conformidad con el Reglamento (CE) n.º 1901/2006,
Licencias exclusivas
Las patentes biotecnológicas suelen ser objeto de licencias exclusivas con el fin de proporcionar al licenciatario un incentivo financiero adecuado para invertir en el desarrollo del potencial comercial de la tecnología. Los acuerdos de licencia exclusiva son uno de los tipos de acuerdo más utilizados para facilitar la transferencia de innovaciones al mercado. Respaldan la capacidad del licenciatario para buscar inversión externa (o para justificar ante sus accionistas el gasto de recursos internos en el desarrollo de la tecnología) y contar con la autonomía suficiente sobre el desarrollo comercial, al tiempo que proporcionan al titular de la patente cierto grado de control sobre sus activos de PI para asegurarse el derecho a una parte de los posibles beneficios económicos del licenciatario.
Licencias no exclusivas
No obstante, en el caso de algunas tecnologías de plataforma (como las tecnologías que pueden aprovecharse en diversos campos de aplicación), la estrategia de concesión de licencias puede consistir, por el contrario, en otorgar tantas licencias no exclusivas como sea posible (siempre que dicha estrategia resulte aceptable para los posibles licenciatarios) o en exigir al titular de la licencia exclusiva que conceda sublicencias en campos de aplicación que él no esté desarrollando o que no interfieran con sus planes de desarrollo (en los casos en que la concesión de licencias no exclusivas no sea una estrategia viable debido al escaso interés del sector). Esta estrategia resulta especialmente adecuada cuando el licenciatario no puede llegar a todo el mercado por sí solo. Por regla general, las tecnologías que requieren grandes inversiones de dinero y tiempo (como los medicamentos biotecnológicos) son objeto de licencias exclusivas. Otras tecnologías (por ejemplo, una herramienta de investigación que requiera poco desarrollo adicional) pueden ser objeto de numerosas licencias no exclusivas.
Exención con fines de investigación
Algunos inventores participan como miembros científicos clave del equipo que desarrolla posteriormente las ideas contenidas en la patente. Sin embargo, para muchos inventores, sobre todo en el mundo académico, su participación termina con la presentación de la solicitud de patente. En ciertos casos, los inventores siguen desarrollando sus invenciones en pequeñas empresas emergentes que cuentan con una licencia concedida por la institución académica. También es posible que los inventores simplemente continúen realizando investigaciones relacionadas con la invención original, pero sin centrarse en su comercialización. En esos casos, es importante que los profesionales de la transferencia de tecnología del mundo académico consideren cómo se facilitará a los investigadores la continuación de esas investigaciones. Por ejemplo, es habitual que las instituciones académicas en los Estados Unidos de América se reserven el derecho de continuar utilizando un descubrimiento en actividades académicas y de investigación sin fines de lucro cuando conceden una licencia exclusiva sobre las patentes derivadas de ese descubrimiento.
En la Unión Europea, el titular de una patente tiene derecho a impedir a otros el uso de la invención patentada. El titular de una patente de producto tiene derecho a prohibir a terceros que fabriquen, ofrezcan, introduzcan en el mercado, utilicen, posean o importen dicho producto. En el caso de las patentes de procedimiento, la protección por patente se extiende no solo a la aplicación y oferta del procedimiento protegido, sino también a los productos que son resultado directo de dicho procedimiento. El titular de la patente puede transferir la totalidad o parte de sus derechos de propiedad a terceros mediante una licencia. Una licencia exclusiva conlleva que ninguna persona o empresa, salvo el licenciatario, puede explotar los derechos de PI correspondientes, y excluye también de dicha explotación al licenciante. Si el licenciante desea continuar realizando cualquier actividad que abarca la PI (por ejemplo, un licenciante del mundo universitario puede querer continuar con su investigación), o si el licenciante ha concedido previamente algún derecho en relación con la PI, la licencia exclusiva deberá indicar expresamente que es exclusiva con sujeción a esas excepciones.
En virtud del Convenio sobre la Patente Europea (CPE),
Otro ejemplo es la legislación suiza sobre patentes, que prevé una exención similar. De conformidad con el artículo 9, párrafo 1, de la Ley Federal Suiza de Patentes de Invención (Ley de Patentes),
Argumentos a favor de patentar los primeros resultados de las investigaciones
En los laboratorios privados, las investigaciones que conducen a un producto potencialmente viable desde el punto de vista comercial se patentan no solo para proteger el producto o la tecnología resultante, sino también para atraer a inversores y posibles asociados o colaboradores. Sea cual sea el camino que se tome, se trata del comienzo del proceso de desarrollo de un descubrimiento singular. Con independencia de si la invención se produce en un laboratorio público o privado, dado que casi todos los productos biotecnológicos pueden afectar a la salud de las personas o los animales, o al medio ambiente, la comercialización no suele ser posible sin una aprobación reglamentaria previa. Los procedimientos de aprobación pueden llevar muchos años. Por ejemplo, se tarda una media de entre 12 y 15 años en que un medicamento pase del laboratorio a la clínica o al mercado. Solo cinco de cada 5 000 compuestos sometidos a estudios preclínicos llegan a la etapa de ensayos en seres humanos. Se aprueba uno de esos cinco compuestos testados en personas. En el cuadro 3.1 se esboza todo el proceso, desde el descubrimiento y los estudios preclínicos hasta las tres fases de los ensayos clínicos para la aprobación del medicamento y otras obligaciones, como las pruebas adicionales posteriores a la comercialización exigidas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (USFDA) después de que el medicamento haya sido aprobado y ya se encuentre en el mercado.
Los procesos que se muestran en el cuadro 3.1 y en el gráfico 3.1 son aplicables a la autorización de todos los medicamentos, y no solo a los medicamentos biotecnológicos.
En la Unión Europea se aplican procesos de desarrollo y aprobación similares, que se recogen en el gráfico 3.1.
Por lo general, una vez que se ha concedido la licencia de una invención patentada a una empresa (independientemente de si se trata de una licencia de una institución pública a una empresa privada o de un laboratorio privado a una empresa privada), la empresa se ocupa de optimizar la investigación y comienza el proceso de desarrollo. A base de prueba y error, la empresa adquiere los conocimientos especializados necesarios para fabricar a gran escala un producto con una calidad uniforme. Cada una de las etapas del proceso de descubrimiento requiere financiación, que en gran medida se obtiene mediante inversiones del sector privado.
Atracción de financiación
Las primeras etapas del desarrollo (investigación de prueba de concepto) son las más vulnerables a las fluctuaciones de los mercados de capitales. Si bien es relativamente fácil para quienes tienen espíritu emprendedor conseguir financiación inicial (normalmente de inversionistas providenciales, Gobiernos y fundaciones u organizaciones sin fines de lucro), la financiación posterior, como la segunda y tercera ronda de capital riesgo necesarias para financiar a las empresas tras la prueba de concepto y durante los ensayos clínicos y las aprobaciones, suele ser la más difícil de conseguir. En esta etapa, para los productos biotecnológicos desarrollados por el sector privado, lo que exigen los mercados de capitales es la garantía de que su inversión en el descubrimiento generará beneficios. Es entonces cuando las patentes desempeñan un papel significativo (véase el capítulo “Las instituciones académicas y el sector de la biotecnología” para obtener información detallada sobre la PI en relación con la financiación). La cartera de patentes asociada a un producto o tecnología concretos puede generar confianza en los inversionistas o, por el contrario, mermarla. Por lo tanto, a lo largo del proceso de desarrollo, la empresa tratará de obtener derechos de PI adicionales para defenderse de la competencia y reforzar aún más su cartera. Por ejemplo, los licenciatarios tratarán de proteger los procesos esenciales de síntesis; los derivados y las variantes de una estructura química o biológica; el uso de adyuvantes importantes para vacunas; o los diagnósticos complementarios singulares.
Consideraciones sobre la normativa aplicable a los productos de biotecnología médica
Estados Unidos de América
Una etapa crucial para comercializar un medicamento es el proceso de revisión y aprobación reglamentarias. Debido a la importancia del mercado estadounidense, las solicitudes de aprobación de medicamentos casi siempre se presentan ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (USFDA).
Unión Europea
Los procesos de revisión y aprobación reglamentarias en la Unión Europea suelen ser competencia de cada uno de los Estados miembros. Hay algunas excepciones, según lo dispuesto en el artículo 168 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. En esos casos, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), como organismo de la Comisión Europea, tiene potestad para realizar revisiones reglamentarias y emitir aprobaciones de comercialización. La Unión Europea dispone de varios procedimientos para la autorización de comercialización de medicamentos. El tipo de procedimiento de autorización de comercialización depende del tipo de medicamento y de si la empresa farmacéutica tiene la intención de comercializar el medicamento solo en un Estado miembro de la UE, en varios Estados miembros de la UE o en el Espacio Económico Europeo (EEE). Los medicamentos pueden autorizarse mediante un procedimiento nacional, un procedimiento de reconocimiento mutuo, un procedimiento descentralizado o un procedimiento centralizado. Para la autorización de determinados medicamentos, en particular los que contienen nuevas sustancias activas para tratar enfermedades graves, debe utilizarse el procedimiento de autorización centralizado de la UE. Los medicamentos innovadores o aquellos que revistan interés para la salud pública deberían comercializarse en toda Europa.
La autorización la concede la Comisión Europea, que ha delegado esta tarea en la EMA, a la que ha conferido la responsabilidad de la evaluación científica de los procedimientos centralizados de solicitud de autorización de comercialización en la Unión Europea. Este procedimiento de autorización permite a las empresas farmacéuticas presentar una única solicitud de autorización de comercialización a la EMA y comercializar el medicamento y ponerlo a disposición de pacientes y profesionales de la salud en todo el EEE sobre la base de esa única autorización de comercialización.
Financiación para cubrir todo el proceso de revisión reglamentaria
Uno de los principales objetivos de la recaudación de fondos en el proceso de desarrollo de medicamentos biotecnológicos es conseguir el dinero suficiente para que la invención comercial pase por todo el proceso de revisión reglamentaria. Para obtener la aprobación de los medicamentos biotecnológicos, los promotores
Con el propósito de facilitar la comprensión, la presente Guía recorrerá el proceso de descubrimiento y de aprobación de medicamentos a través de la USFDA. En el gráfico 3.2 se muestra el proceso, descrito con mayor detalle a continuación.
Descubrimiento y cribado de medicamentos
La investigación y el desarrollo de nuevos productos farmacéuticos suelen comenzar con un proceso de cribado largo y costoso que permite seleccionar compuestos o moléculas prometedores de entre el vasto número de compuestos naturales y sintéticos existentes. La evaluación de un gran número de compuestos para comprobar si producen un efecto bioquímico o celular adecuado es uno de los primeros pasos en el proceso de descubrimiento de medicamentos, tanto químicos como biológicos, incluidos los productos farmacéuticos biotecnológicos.
Ensayos preclínicos
Una vez que se ha determinado que un compuesto o molécula tiene potencial terapéutico, se debe demostrar que el medicamento puede ser utilizado en personas. Esta etapa, que sirve de puente entre el descubrimiento y los ensayos clínicos, se considera generalmente la fase preclínica del desarrollo de un medicamento. Es entonces cuando el promotor inicia el proceso de recopilación de datos clínicos. En los Estados Unidos de América, por ejemplo, los promotores de un estudio clínico deben presentar primero una solicitud de nuevo medicamento en investigación mediante la que solicitan a la USFDA autorización para administrar un medicamento o producto biológico en fase de investigación a personas.
La solicitud de nuevo medicamento en investigación requiere la presentación ante la USFDA de estudios de farmacología y toxicología en animales, información sobre la fabricación, protocolos clínicos e información sobre el equipo investigador.
Según la Red de Conocimientos para la Innovación y el Acceso a los Medicamentos, un proyecto de Global Health Centre del Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo, de Ginebra, financiado por una subvención de Open Society Foundations,
Ensayos clínicos
En los Estados Unidos de América, una vez que la solicitud de nuevo medicamento en investigación es aprobada por la USFDA, el promotor procede a recopilar datos para presentar una solicitud de nuevo medicamento en virtud del artículo 505.b)1),
Los ensayos clínicos siguen un protocolo riguroso que comienza con estudios de fase I a pequeña escala, continúa con ensayos de fase II de tamaño algo mayor y acaba con estudios de fase III a gran escala. Solo si los resultados de un tratamiento son satisfactorios en una fase, se pasa a la siguiente. Cuando un ensayo clínico sale bien, el proceso sigue su curso hasta que el promotor presenta una solicitud de comercialización (de nuevo medicamento o de licencia de productos biológicos) ante la USFDA o la autoridad reguladora de otro país para que se apruebe el medicamento y los médicos puedan recetarlo a los pacientes.
Los procesos y procedimientos de los ensayos clínicos en la Unión Europea y sus Estados miembros son similares a los que se siguen en los Estados Unidos de América. Todos los medicamentos, incluidos los biotecnológicos, deben someterse a ensayos preclínicos y clínicos antes de su autorización. Las fases y el diseño de los ensayos clínicos pueden variar en el caso de determinadas enfermedades y medicamentos especializados, como los fármacos contra el cáncer o las terapias génicas. No obstante, en el recuadro 3.2 se ofrece una descripción general de cada fase de un ensayo clínico para la mayoría de los medicamentos.
Fase I – Evaluación de la seguridad del medicamento candidato
Participan entre 20 y 80 voluntarios sanos; la duración es variable, pero puede prolongarse durante varios meses.
Fase II – Evaluación de la eficacia y continuación de la evaluación de la seguridad (p. ej., efectos secundarios)
Se administra a varios cientos de pacientes (dependiendo del medicamento) que tienen la enfermedad o un trastorno asociado; puede durar desde varios meses hasta años.
Fase III – Prueba del medicamento en grupos grandes de pacientes
Se demuestra si el medicamento candidato ofrece un beneficio terapéutico a un grupo poblacional específico y se establece el fundamento para el etiquetado del producto. Esta fase puede durar de uno a cuatro años.
Fase I
Durante los estudios de fase I, los investigadores suelen probar el nuevo medicamento candidato en un grupo de entre 20 y 80 voluntarios sanos. La duración de esta fase es variable, pero puede prolongarse durante varios meses. El objetivo principal de un estudio de fase I es evaluar la seguridad (por ejemplo, los efectos secundarios) del nuevo medicamento candidato antes de someterlo a estudios clínicos más avanzados. Además de la seguridad, en un ensayo de fase I los investigadores pueden responder preguntas relacionadas con la cantidad de medicamento medido en sangre tras su administración, cómo actúa el medicamento en el organismo y los efectos secundarios asociados con un aumento de la dosis.
Fase II
Alrededor del 70 % de los medicamentos nuevos propuestos pasan a la fase II. En los estudios de fase II, los investigadores administran el medicamento a un grupo más grande de pacientes (normalmente hasta varios cientos) que presentan la enfermedad o afección para la que se está desarrollando, con el fin de realizar una evaluación inicial de su eficacia y seguir estudiando su seguridad. Uno de los objetivos principales de los estudios de fase II es determinar la dosis óptima del medicamento candidato y la mejor forma de administrarlo para maximizar los posibles beneficios y minimizar los riesgos. La duración de esta fase también varía en función del medicamento y puede durar entre varios meses y varios años.
Fase III
Alrededor del 33 % de los medicamentos llegan a la fase III, en la que se prueba su potencial terapéutico en el mayor número de personas posible. Los estudios de fase III suelen realizarse con entre 300 y 3 000 participantes pertenecientes a los grupos de pacientes a los que se pretende administrar el medicamento. Los estudios de fase III suelen realizarse como estudios con ocultación doble, en los que los participantes se dividen entre un grupo que recibe el medicamento en evaluación y un grupo de control que recibe el tratamiento de referencia o un placebo (una sustancia sin efecto terapéutico). Se oculta a cada paciente el grupo al que ha sido asignado. Y también se oculta a los investigadores el grupo de pacientes que ha recibido el medicamento. Los estudios de fase III, entre otras cosas, demuestran si el medicamento candidato ofrece un beneficio terapéutico a un grupo poblacional específico, proporcionan datos más concretos sobre su seguridad y sirven como fundamento para el etiquetado del producto. Los ensayos de fase III duran de uno a cuatro años.
Una vez realizados uno o varios ensayos de fase III, el promotor analiza los resultados y determina si se ha demostrado la eficacia y un perfil de seguridad aceptable del medicamento para el tratamiento de una enfermedad. De ser así, la empresa puede presentar una solicitud de nuevo medicamento que contenga todos los datos y la información recopilados en cada etapa del proceso, incluidos los resultados de los ensayos clínicos de fase III, así como cualquier otra información exigida por la autoridad reguladora competente. La solicitud de nuevo medicamento se presenta ante la USFDA (o la autoridad reguladora equivalente fuera de los Estados Unidos de América) para su examen con vistas a obtener la aprobación de comercialización.
Según la Red de Conocimientos para la Innovación y el Acceso a los Medicamentos, esta etapa del proceso de revisión reglamentaria cuesta a los promotores desde cientos de millones hasta más de mil millones de dólares EE. UU. Un estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association
Posaprobación y seguimiento/farmacovigilancia
Una vez que el producto ha sido aprobado, el promotor sigue participando en la fase de regulación posaprobación del medicamento, que abarca la vigilancia posterior a la comercialización y la aprobación de cualquier modificación que se realice en la fabricación del producto tras su aprobación. Esta fase puede durar varios años y, a menudo, décadas. Por ejemplo, en el caso de los productos de terapia celular y génica, que deben mantener efectos a largo plazo en el organismo, el seguimiento posterior a la aprobación puede durar hasta 15 años.
En la Unión Europea y sus Estados miembros se aplican obligaciones similares en el contexto de la farmacovigilancia, definida por la EMA como “la ciencia y las actividades relacionadas con la detección, evaluación, comprensión y prevención de las reacciones adversas o cualquier otro problema relacionado con los medicamentos”. De acuerdo con esta definición general, los objetivos fundamentales de la farmacovigilancia, conforme a la legislación aplicable de la Unión Europea, son: 1) prevenir los daños derivados de reacciones adversas en seres humanos causadas por el uso de medicamentos autorizados, conforme o no a las condiciones establecidas en su autorización de comercialización, o por la exposición ocupacional; y 2) promover el uso seguro y eficaz de los medicamentos, en particular mediante el suministro oportuno de información sobre la seguridad de los medicamentos a los pacientes, los profesionales de la salud y el público en general. La farmacovigilancia contribuye, por consiguiente, a la protección de los pacientes y de la salud pública.