Shakira, cantante y compositora ganadora de un premio Grammy, vuelve a los escenarios mundiales con “Dai Dai”, la canción oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Es la segunda vez que la Reina del Mundial escribe una canción para el torneo de fútbol. Su primera canción, “Waka Waka (This Time for Africa)”, compuesta para el Mundial de 2010 celebrado en Sudáfrica, es una de las canciones de la Copa Mundial más reproducidas de la historia. Aunque no ha estado exenta de polémica (de eso hablaremos luego), ha acumulado más de mil millones de transmisiones en línea en Spotify.
“Dai Dai”, la canción del torneo que se celebra este verano en los Estados Unidos de América, México y el Canadá, toma prestado su título del italiano. La expresión significa “vamos, dale” y se utiliza para animar a alguien a dar lo mejor de sí mismo. La letra alterna entre el inglés, el español, el italiano, el francés y el japonés, siempre con el mismo tema.
“Dai Dai”, que tiene alcance internacional, ilustra las múltiples facetas de los derechos de propiedad intelectual (PI) que entraña una canción oficial del Mundial cuando llega al público, tanto en directo como a través de los medios.
Derechos de autor de “Dai Dai”
El primer derecho que se aplica a “Dai Dai” es el derecho de autor sobre la composición, es decir, la música y la letra, que pertenece a los compositores.
En una canción tan conocida, cabría esperar que los créditos estuvieran claramente establecidos y acordados. Sin embargo, una búsqueda rápida en Internet muestra lo complicado que puede resultar el tema de los metadatos musicales, incluso al más alto nivel.
En el caso de “Dai Dai”, Shakira y el cantante y compositor nigeriano Burna Boy figuran en los créditos junto a varios coautores y productores. Según la página oficial de la canción en Spotify, Burna Boy y Shakira figuran como intérpretes.
De acuerdo con la información facilitada a Sony Music Publishing (SMP), Burna Boy también figura como coautor con un 5 % de participación bajo su nombre completo, Damini Ebunoluwa Ogulu. SMP menciona directamente a estos compositores: Shakira Mebarak, Ed Sheeran y Jon Bellion. También se atribuyen créditos de composición a Ahmed Saghir y Alexander “A.C.” Castillo Vasquez. Shakira y A.C. ejercieron de productores.
Aparte de los derechos de autor de los compositores, está la grabación sonora o grabación maestra, cuya propiedad o control suele recaer en el sello discográfico que la financió. “Dai Dai” fue lanzada por Sony Music Latin y Ace Entertainment el 15 de mayo de 2026. En los créditos figura “2026 Ace Entertainment SARL, bajo licencia exclusiva de Sony Music Entertainment US Latin LLC”, lo que significa que Sony hace de distribuidora.
“Dai Dai” y el streaming
La canción ya está disponible en todas las principales plataformas de streaming, lo cual está amparado por el derecho de puesta a disposición, también conocido como derecho de interpretación o ejecución pública digital, para la interpretación o ejecución pública de la obra por medio de la transmisión en línea.
Los derechos sobre la grabación maestra también se aplican en este caso al uso del propio tema grabado, mientras que los derechos de edición abarcan la composición correspondiente. Todo ello se traduce en regalías para los titulares de los derechos; sin embargo, como veremos, el caso de “Dai Dai” es un poco distinto.
En Internet, los contenidos generados por los usuarios aportan una nueva dimensión. Cuando los fans incluyen la canción en sus propios videos, las plataformas gestionan esta situación mediante lo que se conoce como derechos de explotación secundaria. Los sistemas de identificación de contenidos y concesión de licencias pueden detectar el uso de una grabación o composición protegida y devolver los ingresos generados a los titulares de los derechos, en lugar de eliminar el contenido directamente. Se trata de un mecanismo destinado a convertir los usos informales en ingresos controlados.
Las cifras de torneos anteriores demuestran la importancia de este factor. “Waka Waka (This Time for Africa)” ostenta el récord mundial Guinness como la canción de la Copa Mundial de la FIFA más transmitida en línea en Spotify y ha acumulado más de cuatro mil millones de visualizaciones en YouTube.
Ese éxito no estuvo exento de polémica. Cuando la FIFA eligió a la estrella del pop colombiana Shakira para grabar la canción de la primera Copa Mundial organizada en África, la decisión provocó protestas en las que se exigía una representación africana en la ceremonia inaugural. En respuesta a ello, la FIFA y el equipo de Shakira incorporaron a la banda sudafricana Freshly Ground al cartel y añadieron a artistas locales a la ceremonia.
“Waka Waka” también fue objeto de acusaciones de plagio, según las cuales su estribillo se habría copiado de “Zangaléwa”, un éxito de la década de 1980 del grupo camerunés Golden Sounds. Ante la indignación pública y la posibilidad de un litigio por los derechos de autor, Sony Music y los representantes de Shakira llegaron a un acuerdo extrajudicial con los autores de “Zangaléwa”, a quienes posteriormente se les reconoció como coautores de “Waka Waka”.
La actuación en directo de Shakira y Burna Boy en el torneo
Las actuaciones en directo dan lugar a derechos de los artistas intérpretes o ejecutantes y otorgan a los artistas el derecho a determinar si una interpretación se graba, se retransmite o se comunica al público de cualquier otra forma, así como la forma en que se hace. Shakira ya ha actuado dos veces en las ceremonias de clausura del Mundial: interpretó “La La La” en el torneo de 2014 en el Brasil y “Hips Don't Lie” en 2006 en Alemania.
En un evento de este tipo, los derechos de interpretación y ejecución (así como todos los derechos conexos) suelen gestionarse mediante un acuerdo entre los artistas y el organizador, en este caso la FIFA. Dicho acuerdo establece las condiciones en las que la FIFA puede utilizar la canción y la interpretación, y determina la remuneración de los compositores, los artistas intérpretes y ejecutantes y sus representantes. Se trata del aspecto contractual y el fundamento de las autorizaciones que necesitan los organizadores para montar y llevar a cabo un espectáculo de esta envergadura.
Las organizaciones deportivas dependen en gran medida de los ingresos procedentes de los derechos de radiodifusión y de los derechos deportivos audiovisuales
Hablando de grandes eventos, está previsto que Shakira interprete “Dai Dai” en el primer espectáculo del descanso de una final de la Copa Mundial de la FIFA, junto a Madonna y BTS, el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Aunque un espectáculo de este tipo podría generar fácilmente unos ingresos considerables, Shakira y las demás estrellas actuarán con fines benéficos: fuentes de Global Citizen, en declaraciones al New York Times, afirmaron que ninguno de los tres cobraría por su actuación y que, en su lugar, actuarían gratuitamente en favor del Fondo Educativo Global Citizen de la FIFA.
La FIFA aún no ha revelado cuánto aportarán estas actuaciones benéficas a su Fondo Educativo Global Citizen, cuyo objetivo es recaudar 100 millones de dólares para ayudar a la infancia a acceder a la educación y al fútbol.
Retransmisión del espectáculo del descanso de la final del Mundial
Cuando la actuación se retransmite en directo por televisión, entran en juego los derechos de radiodifusión y los derechos deportivos audiovisuales. En el caso de las actuaciones musicales, esto afecta a los derechos de varias partes a la vez: los compositores y editores de la obra, el titular de las grabaciones utilizadas y los propios artistas.
Las cadenas de televisión y los medios de comunicación adquieren estos derechos a través de la FIFA, en su calidad de titular original de todos los derechos derivados de la Copa Mundial, y a menudo pagan sumas considerables por el derecho exclusivo a emitir en directo los principales eventos deportivos.
En el torneo de este año, hemos contabilizado 101 organismos de radiodifusión en la lista oficial de la FIFA, desde Nueva Zelandia hasta Noruega y México.
Las organizaciones deportivas dependen en gran medida de los ingresos procedentes de estos derechos de radiodifusión y derechos deportivos audiovisuales, y los reinvierten en programas destinados a apoyar a los deportistas y a fomentar el deporte de base. Por lo tanto, el streaming ilegal no solo perjudica a los titulares de los derechos, sino también a los deportistas y a los aficionados, en cuyo beneficio deberían utilizarse esos ingresos. Según un estudio, la piratería supone una pérdida anual de 28 000 millones de dólares EE. UU. a escala mundial.
Explotación comercial de “Dai Dai” por los patrocinadores de la FIFA
Además de la radiodifusión, la canción oficial del torneo se convierte en un activo comercial, y ahí es donde entra en juego la activación del patrocinio. Se trata de la forma en que el organizador de un evento concede licencias sobre sus activos a socios comerciales —los patrocinadores oficiales— para que puedan desarrollar campañas publicitarias en torno al torneo. La canción deja de ser una obra musical independiente y pasa a formar parte de un ecosistema de desarrollo de marcas.
La campaña de Coca-Cola en torno a la canción “Wavin’ Flag” de K’naan en 2010 es el ejemplo perfecto de la concesión de licencias para utilizar la música en campañas publicitarias a escala mundial y, en este caso, de cómo se convirtió en un himno no oficial del Mundial.
En el caso de canciones oficiales como “Dai Dai”, la FIFA se encarga de obtener los permisos necesarios y supervisa la concesión de licencias, lo que permite a los asociados utilizar la canción en sus propias campañas.
Para los titulares de los derechos, se trata de otra licencia y otra fuente de regalías; para el patrocinador, una forma de sacar partido de las emociones que despierta el torneo. Son precisamente esos dos derechos de autor fundamentales, los relativos a la composición y a la grabación, los que hacen posible cada una de estas licencias de patrocinador.
Uso de “Dai Dai” en el álbum oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026™
“Dai Dai” también aparece en el álbum oficial del torneo, que recopila canciones de artistas de los países anfitriones. La reproducción de una composición en una grabación está sujeta a los derechos de reproducción mecánica, como el derecho a reproducir y distribuir una obra musical en formato físico o digital. Cada vez que se reproduce la composición de esta manera, ya sea vendiendo el álbum, mediante transmisión en línea o entrega gratuita, es necesario contar con una licencia de reproducción mecánica y abonar las regalías correspondientes al editor y a los compositores.
Las regalías que Shakira percibe por “Dai Dai” se destinan al Fondo Educativo Global Citizen de la FIFA.
La forma en que se presenta el álbum merece una mención especial. El símbolo ™ que aparece en el “álbum oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026™” indica que la FIFA reivindica derechos de marca sobre dicha denominación.
Regalías para el Fondo Educativo Global Citizen de la FIFA
Hay muchos momentos en la vida de una canción que generan regalías. Sin embargo, esta vez el destino es un poco diferente.
Las regalías que Shakira percibe por “Dai Dai” se destinan al Fondo Educativo Global Citizen de la FIFA, al igual que sus honorarios por la actuación. Además, la cantante donará 1 dólar EE. UU. de cada entrada vendida de su próxima gira "Las Mujeres Ya No Lloran" al Fondo Educativo.
En el comunicado de prensa, la FIFA también anunció que Sony Music “haría una donación equivalente a los primeros 250 000 dólares recaudados”. La iniciativa tiene como objetivo recaudar 100 millones de dólares EE. UU. a lo largo del Mundial de este año para apoyar el programa Fútbol para las Escuelas de la FIFA en más de 200 países.
“Me he pasado la vida haciendo dos cosas: componiendo canciones y construyendo escuelas”, declaró Shakira en el comunicado oficial. “En la Copa Mundial de la FIFA, confluyen las dos trayectorias. Junto a Madonna y BTS, interpretaré “Dai Dai”, la canción que he compuesto para este Mundial y para los niños de todo el mundo a los que llegaremos gracias al Fondo Educativo Global Citizen de la FIFA. Confío en que, en el escenario más importante del mundo, la importancia de invertir en la educación de la infancia acapare toda la atención.“
Para leer más artículos sobre el deporte y la PI, eche un vistazo a la edición especial de la Revista de la OMPI. Para ver un ejemplo de la manera en que los artistas utilizan las marcas para proteger sus creaciones, lea este artículo sobre la estrategia de marcas de Taylor Swift