Introducción

De linear a circular

En 2023,  (1)La industria de la moda consta de cuatro niveles: la producción de materias primas, principalmente fibras y tejidos, pero también cuero y pieles; la producción de artículos de moda por los diseñadores, fabricantes, contratistas y otros; las ventas al por menor; y diversas formas de publicidad y promoción (Britannica, 2023). el valor de la industria de la moda se estimaba en 1,7 billones de dólares estadounidenses y el sector daba empleo a más de 300 millones de personas en su cadena de valor ampliada (McKinsey & Co., 2023). La fabricación de tejidos y prendas de vestir es una importante industria exportadora en muchos países, como Bangladesh, la República Popular China, la India y la República Socialista de Vietnam (OMC, 2023), que contribuye al empleo, la industrialización y el crecimiento económico. Sin embargo, puesto que la fabricación y la distribución están organizadas cada vez más en cadenas de suministro mundiales ubicadas en varios países, es difícil establecer indicadores de sostenibilidad coherentes y mutuamente acordados. También es difícil lograr la trazabilidad necesaria para supervisar los indicadores de sostenibilidad con el fin de que las marcas asuman la responsabilidad que les quepa.

La producción de prendas de vestir y textiles entraña numerosos procesos de transformación de materiales para pasar de la materia prima al producto acabado, lo que genera una cantidad significativa de contaminación industrial y daños medioambientales (Niinimäki y otros). La fabricación de tejidos y prendas de vestir supone:

  • un 2% estimado (más de 1000 millones de toneladas métricas) de las emisiones mundiales de carbono (Sadowski y otros, 2021);

  • el 20 % del total de contaminación industrial del agua (Fundación Ellen MacArthur, 2017);

  • cerca del 5 % de los plaguicidas utilizados en todo el mundo y el 10 % de los insecticidas para el cultivo del algodón (Comité Consultivo Internacional del Algodón, 2019);

  • hasta el 35 % (entre 200 000 y 500 000 toneladas) de microplásticos que se introducen cada año en el medio ambiente marino (Agencia Europea de Medio Ambiente, 2021);

  • el uso de unos 79 billones de litros de agua;

  • más de 92 millones de toneladas de residuos textiles al año (Niinimäki y otros, 2020).

Se estima que, en 2050, la industria de la moda podría representar más de una cuarta parte del presupuesto mundial de carbono (Fundación Ellen MacArthur, 2018). (2)El presupuesto de carbono es un cálculo de la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) que se pueden emitir para mantener el aumento medio de la temperatura mundial en un umbral máximo de 2°C por encima de los niveles preindustriales y, de preferencia, no más de 1,5°C, conforme al Acuerdo de París, el tratado internacional jurídicamente vinculante sobre el cambio climático acordado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) en 2015. Para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C, es necesario haber reducido del 45 % las emisiones de carbono en 2030 y alcanzar el objetivo de cero emisiones netas en 2050 (ONU, 2023). Esta proporción proyectada es desproporcionadamente alta, puesto que hay sectores con una intensidad de emisiones mucho mayor, como el de los servicios públicos, los materiales y la energía (S&P Global, 2022).

Una cuestión crítica en el sector de la moda es la trayectoria de crecimiento de la industria, que se refleja en la proliferación y el dominio de la moda rápida, expresión que se refiere a la fabricación barata de artículos que están de moda y se venden a bajo precio, lo que alienta a los consumidores a comprar con frecuencia nuevos artículos. La moda rápida agrava el impacto medioambiental de la industria debido al aumento del volumen de producción y al menor tiempo de uso de los artículos producidos hasta su eliminación. Además, los artículos de moda rápida suelen contener una mezcla de materiales sintéticos, principalmente poliéster, que contribuyen al consumo de combustibles fósiles, la contaminación medioambiental y los residuos textiles, además de ser más difíciles de reciclar (Changing Markets Foundation, 2021). De hecho, es muy poca la ropa que se recicla, y ello pone de manifiesto que la cadena de suministro de la moda es lineal, y no circular. En 2016 en un informe de McKinsey se estimó que la producción mundial había superado los 100 000 millones de prendas al año en 2014; desde entonces, no se han publicado nuevas estadísticas verificables. Sin embargo, habida cuenta de que la producción mundial de fibra se duplicó entre 2000 y 2022, pasando de 58 millones a 116 millones de toneladas (Textile Exchange, 2023), la mayor parte de la cual se destina a la confección de prendas de vestir (Niinimäki y otros, 2020), puede deducirse que el número anual de prendas producidas ha superado desde entonces los 100 000 millones. Un cambio fundamental en el sistema de la moda es la necesidad de ralentizar la producción haciendo un uso más eficiente de los materiales y productos existentes. Estas cuestiones ponen de relieve la necesidad imperiosa de que los responsables de la toma de decisiones legislen en favor de una industria de la moda más sostenible, y de que la industria de la moda asuma sus responsabilidades medioambientales y evolucione hacia un modelo de negocio más circular y sostenible.

Alcance

Esta publicación se centra en los puntos críticos de la cadena de valor, a saber, la agricultura/extracción, la fabricación de tejidos y prendas de vestir, el transporte y el fin de la vida útil, y no es una recopilación exhaustiva de todas las tecnologías de moda sostenible existentes. A diferencia de una evaluación del ciclo de vida, no tiene en cuenta la fase de uso por el consumidor. Si bien el término “sostenibilidad” se entiende generalmente como una referencia a diversas dimensiones sociales, medioambientales y económicas, las tecnologías recogidas en este informe abordan principalmente la problemática medioambiental. A pesar de que este informe no se centra en la responsabilidad social ni en las tecnologías que afectan principalmente a los trabajadores, las comunidades y los medios de vida, la reducción de la contaminación y las emisiones de carbono o el apoyo a la conservación de los recursos y la biodiversidad aportan beneficios conexos a los trabajadores y las comunidades, por ejemplo, en materia de salud, resistencia a las enfermedades y seguridad alimentaria y nutricional.

Metodología

En este informe se analizan varias tecnologías sostenibles concebidas para reducir el impacto medioambiental de la moda. Comienza reconociendo las principales esferas de impacto medioambiental en la cadena de suministro de la moda en términos de uso del agua, uso de productos químicos, consumo de energía o generación de residuos. Luego, se describen algunas de las tecnologías en desarrollo o que ya se han puesto en práctica y que pueden ayudar a mitigar diversos tipos de impacto medioambiental que se producen en la cadena de valor de la moda, desde el cultivo/la extracción de la fibra hasta el final de la vida útil. En el informe también se destaca, en la medida de lo posible, el papel de la propiedad intelectual (PI) como catalizador de la innovación en tecnología ecológica. En cualquier caso, se plantea la importancia subyacente de la PI en el desarrollo de tecnologías ecológicas.

Se llevó a cabo un examen sistemático de las publicaciones y la literatura académica pertinentes sobre la industria de la moda y las tecnologías ecológicas, así como de los concursos y premios sobre tecnología de la moda y moda sostenible entre 2014 y 2023, con el objetivo de ayudar a las partes interesadas a entender el panorama y el estado de la técnica en tecnologías de moda sostenible, analizar las tendencias y los desafíos, y reconocer oportunidades en las áreas de mayor impacto para la tecnología y la innovación.

La literatura académica proporcionó una visión general del tema y sirvió para orientar la investigación, pero permitió reconocer muy pocas tecnologías que pudieran ponerse en práctica o que se estén utilizando actualmente en la industria de la moda. Luego, centrar la atención en las empresas emergentes y la actividad empresarial en publicaciones, concursos, aceleradoras y ferias comerciales del sector permitió identificar la mayoría de las tecnologías de la muestra. Sin ser exhaustivas, esas fuentes dan una idea amplia y rica del alcance de las soluciones actuales y las que podrían aplicarse en el futuro.

Los criterios de selección de las tecnologías que forman parte de esta investigación fueron los siguientes:

  • pertinencia a la moda sostenible y la industria textil

  • impacto medioambiental más bajo

  • durabilidad y reciclabilidad

  • biodegradabilidad

  • eficiencia de materiales y energía

Se identificaron más de 200 tecnologías de moda sostenible y se clasificaron en cinco etapas clave de producción, que se muestran en el cuadro siguiente. En este informe, el lector encontrará una selección de 34 tecnologías y prácticas de innovación. La lista completa de las 200 tecnologías reconocidas como pertinentes en relación con tejidos sostenibles puede consultarse en una colección específica de la base de datos WIPO GREEN. Las tecnologías abarcan desde alternativas al poliéster basadas en algas hasta el uso de la tecnología de cadena de bloques para comunicar la sostenibilidad medioambiental. La mayoría de las tecnologías se centra en la innovación relativa a las materias primas y los procesos de producción textil, ámbitos en los que se produce el mayor impacto medioambiental. Las señales evidentes de un aumento en los niveles de inversión en empresas emergentes de innovación sostenible por las marcas de alcance mundial, los inversores de impacto y los minoristas son prometedoras en lo que se refiere a la escalabilidad de las tecnologías.

Etapas clave de la producción textil y de moda y tecnologías sostenibles conexas

Esta reseña se centra en destacar tecnologías innovadoras que ofrecen alternativas más sostenibles a la situación actual descrita en la introducción y que tienen potencial de escalabilidad y comercialización. Las tecnologías revolucionarias desempeñan un papel fundamental, pero si se depende exclusivamente de la comercialización y la adopción generalizada de nuevas tecnologías, podrían desperdiciarse oportunidades. En muchas partes del mundo, numerosas tecnologías son inasequibles y de difícil acceso. Por lo tanto, es necesario contar con técnicas y prácticas sostenibles basadas en conocimientos tradicionales y soluciones basadas en la naturaleza, así como adaptar las soluciones existentes para hacer frente a los desafíos únicos que plantean las distintas regiones y sectores, con el fin de facilitar la adopción de tecnologías (OMPI, 2023) y evitar que se desperdicien oportunidades. En las secciones siguientes se describen los tipos de tecnologías que han surgido en etapas clave de la producción, con ejemplos de tecnologías prometedoras que tienen como objetivo abordar:

  • las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)

  • la demanda de materias primas y los residuos textiles

  • el uso de agua

  • el uso de energía

  • los productos químicos peligrosos

  • las emisiones relacionadas con el transporte en las cadenas de suministro

El término “innovación” -utilizado en las secciones tituladas “Ejemplo de innovación”-·abarca toda la creatividad intelectual que pueda llevar a encontrar una solución. El término “tecnología” se refiere a cualquier entidad física o técnica, con o sin equipo adicional, que se desarrolla para resolver un problema determinado (OMPI, 2023).

Si bien en la figura 1 se distinguen las etapas de cultivo agrícola/extracción de la fibra y fabricación de tejidos, las tecnologías identificadas en esos ámbitos suelen abarcar ambas etapas. Las innovaciones en las etapas de cultivo agrícola/extracción de la fibra y fabricación de tejidos se centran principalmente en materiales novedosos, por lo que se solapan las tecnologías que presentan alternativas a las prácticas actuales de extracción para la tejidos sintéticos y de cultivo de algodón con las que se centran en la fabricación de tejidos. Algunas empresas se dedican tanto a la producción de fibra como a la fabricación de hilo o tejidos. También, en cierta medida, el cultivo agrícola/la extracción de la fibra y la fabricación de tejidos se solapan con el fin de la vida útil, ámbito en el que las tecnologías ofrecen alternativas al uso de recursos vírgenes mediante la regeneración de residuos textiles, anteriores o posteriores al consumo, en nuevas fibras o materiales. En aras de la claridad en la estructura de este informe, se combinará el análisis de las tecnologías en las etapas de agricultura y extracción, y las oportunidades de reciclaje de tejido a tejido se presentarán en la etapa de fin de vida útil.