Las normas son la base de todo lo que nos conecta, desde la transmisión de video hasta la conectividad (basta pensar en el 5G), pasando por la Internet de las cosas. Sin embargo, participar en un campo tecnológico normalizado implica navegar por una compleja red de acuerdos y desacuerdos. Las patentes esenciales para cumplir con las normas técnicas (patentes esenciales o PEN) protegen las tecnologías que deben licenciarse para que los dispositivos que cumplen con las normas técnicas puedan funcionar. Y aunque la normalización ofrece grandes ventajas, la concesión de licencias PEN no siempre es sencilla.
Para arrojar luz sobre el debate en curso, la OMPI organizó los días 18 y 19 de septiembre de 2025 en Ginebra su primer Simposio sobre Patentes Esenciales para Normas. En ese marco se dieron cita académicos, jueces, diplomáticos, economistas, funcionarios gubernamentales y profesionales del ámbito de las licencias, junto con licenciantes como Philips, Qualcomm y Nokia, importantes licenciatarios e innovadores como Apple o Volkswagen, y pequeñas y medianas empresas (pymes) como Fairphone y NuCurrent (haga clic aquí para ver la lista completa).
Durante dos días, la sala de conferencias se convirtió en el escenario de debates sobre lo que las condiciones justas, razonables y no discriminatorias (“condiciones FRAND”) pueden llegar a significar en 2026 y años posteriores en la negociación de licencias. Unos 300 participantes asistieron al evento en persona, y más de 900 se unieron en línea desde casi 90 países.
No hay grabaciones públicas disponibles, lo que muestra que el debate se mueve entre la transparencia y la confidencialidad. Sin embargo, la Revista de la OMPI estuvo allí atenta a lo que se decía sobre las pymes. Así que, si desea mejorar en la elaboración de condiciones FRAND, aquí están nuestras conclusiones. ¿Se apunta?
Establecer condiciones de licencia FRAND para las PEN
Uno de los puntos clave es que no existe un método objetivo para calcular la tasa de regalías FRAND, ya sea para una cartera de PEN o para todas las PEN que se aplican a una norma técnica concreta. Las condiciones FRAND varían según el punto de vista de cada uno.
Como explica Carsten Fink, economista jefe de la OMPI, el objetivo es equilibrar los incentivos a la innovación. “Sin embargo, en la práctica es difícil determinar qué es realmente justo y razonable entre las condiciones FRAND”.
No existen criterios para determinar las condiciones FRAND, ya que estas no representan un valor fijo, sino una franja. Las negociaciones suelen celebrarse a puerta cerrada entre quienes implementan las normas, los licenciantes y sus abogados, que tratan de acordar unas condiciones de licencia justas, razonables y no discriminatorias.
Las pymes necesitan herramientas asequibles para verificar si una oferta cumple realmente con las condiciones FRAND
Han ido surgiendo metodologías para orientar las negociaciones, y conocerlas le permitirá situarse en una posición más sólida. La OMPI ha previsto publicar un estudio detallado sobre los métodos que se aplican actualmente, pero el simposio y sus mesas redondas ofrecieron una visión general de los métodos que se utilizan en la actualidad.
Una forma habitual de establecer condiciones FRAND utilizando métodos de mercado es la licencia comparable, es decir, utilizar acuerdos de licencia similares celebrados en el pasado como puntos de referencia o parámetros comparativos. Otro enfoque clave es el método descendente, que arranca estableciendo una tasa total de regalías para la norma completa y luego la distribuye entre los titulares de PEN. Por último, la metodología ascendente busca aislar las contribuciones técnicas específicas, analizando las alternativas disponibles al crear la norma y el valor añadido de cada innovación concreta.
Negociación de licencias de PEN
Incluso aplicando marcos económicos, las licencias de PEN reales enfrentan intereses opuestos entre las partes y asimetrías en la información disponible. En una mesa redonda del simposio, con responsables de Philips, Qualcomm, Lenovo y Deutsche Telekom, se debatió un panorama general de las negociaciones reales y la forma en que los licenciantes abordan a los licenciatarios.
Un alto representante de Philips, con experiencia en negociaciones de licencias desde 2005, a menudo con empresas pequeñas, describió el proceso como un ciclo de aprendizaje. “Las nuevas empresas deben comprender cómo funciona la negociación de licencias.“ ”Hay que generar confianza entre las partes.”
Cuando se les preguntó sobre la dificultad de negociar y crear simultáneamente, los panelistas señalaron que los mercados suelen madurar con el tiempo. “Al principio fue difícil llamar la atención de los actores del sector automovilístico”, afirmaron, añadiendo: “Hoy en día es mucho más fácil.“ ”El mercado de la Internet de las cosas está pasando actualmente por esa curva de aprendizaje.”
Un representante de Qualcomm coincidió en que el tiempo y la consolidación de las relaciones son factores importantes. En cuanto a sus acuerdos de licencia, comentaron: “Ahora la mayoría son renovaciones, y eso es mucho más fácil.“ Cada vez hay menos licenciatarios que se enfrentan a Qualcomm. ”En cambio, quieren que hagamos una evaluación comparativa de su cartera.”
PEN y datos: ¿obstáculo o herramienta?
Aún así, las licencias siguen siendo objeto de controversia, como ilustra el debate sobre el papel de los datos en los acuerdos PEN, especialmente las tablas de reivindicaciones que alinean las reivindicaciones de patentes con elementos específicos de una norma.
Las tablas de reivindicaciones se utilizan con frecuencia para demostrar la esencialidad en las negociaciones sobre licencias. Aunque pueden servir de apoyo en las negociaciones, pueden resultar difíciles de comprender para las partes sin experiencia y, en ocasiones, ralentizar los acuerdos. Como señaló uno de los ponentes: “A menudo es mejor adoptar un enfoque más sencillo”.
Otro ponente fue aún más directo: “Las tablas de reivindicaciones pueden utilizarse como táctica de negociación para imponerse. Es agotador revisar tablas de baja calidad.” Si esa carga supone un peso para las grandes empresas tecnológicas, en las pymes el impacto es aún mayor.
Litigios en materia de PEN: ¿rasgo inherente o signo de fracaso?
Las tensiones se materializaron en torno al papel de los litigios en el sistema. ¿Son un rasgo característico de las licencias PEN o una prueba de su fracaso?
“Depende del punto de vista”, respondió uno de los ponentes, añadiendo que los litigios pueden funcionar como “freno de emergencia” o como “volante”.
Para muchos titulares de PEN, las medidas cautelares —y los litigios en general— continúan siendo instrumentos clave para forzar a licenciatarios reticentes a entablar verdaderas negociaciones. Sin la posibilidad de recurrir a tales medidas judiciales, sostienen algunos licenciantes, quienes implementan las normas podrían simplemente retrasar o evitar por completo la obtención de una licencia.
Sin embargo, quienes implementan las normas hacen hincapié en los riesgos críticos que pueden crear las medidas cautelares, especialmente cuando se trata de componentes esenciales. Cualquier componente infractor puede poner en jaque toda una línea de productos, como la de un automóvil.
Ambas partes tienen preocupaciones legítimas: los titulares de patentes necesitan mecanismos para evitar los bloqueos, mientras que quienes implementan las normas necesitan protección frente a los comportamientos oportunistas.
Sin embargo, los litigios con múltiples jurisdicciones de por medio pueden generar fricciones. En una mesa redonda en la que participaron seis jueces de China, Colombia, India, Reino Unido, Estados Unidos y el Tribunal Unificado de Patentes de Europa, moderada por Eun-Joo Min, directora del Instituto Judicial de la OMPI, se puso de manifiesto la gran diversidad de enfoques
A lo largo del simposio, hubo consenso en que los litigios deben ser el recurso de “última instancia”.
La mesa redonda abordó temas como la disponibilidad de medidas cautelares, la fijación global de tarifas FRAND, doctrinas judiciales emergentes como las licencias provisionales, y si el compromiso FRAND se rige por Derecho contractual o por Derecho de la competencia.
En lo que respecta a las batallas jurisdiccionales a través de mandamientos judiciales contra acciones legales, su influencia en el comercio mundial puede dar lugar a litigios entre los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), como lo expuso el consejero Roger Kampf al referirse a los recientes casos arbitrados en el seno de la OMC.
No obstante, a lo largo del simposio emergió un punto de vista consensuado sobre el litigio como recurso de última instancia, tal y como señaló un representante de uno de los principales titulares de PEN en la mesa redonda. Desde 2017, la empresa en cuestión ha firmado o renovado más de 250 acuerdos de licencia, de los cuales menos del 1 % han implicado litigios.
Esto indica que, aunque los tribunales desempeñan un papel fundamental, la mayoría de los acuerdos FRAND se alcanzan mediante negociaciones. Para las pymes en particular, los litigios representan una amenaza existencial que es mejor evitar, y las pruebas demuestran que, por lo general, es posible hacerlo.
Solución alternativa de controversias en los litigios FRAND
A lo largo del simposio, los participantes destacaron el potencial de la solución alternativa de controversias para abordar muchos de los retos inherentes a las negociaciones FRAND, especialmente aquellos que se extienden a múltiples jurisdicciones.
“El arbitraje independiente y jurídicamente vinculante es la mejor solución y lo más justo”, observó uno de los ponentes, añadiendo: “Debería haber un panel de tres árbitros: que cada parte nombre a uno y el tercero sea nombrado por estos dos o por la institución de arbitraje.”
Además, la mediación puede ser muy útil para las pymes que necesitan maneras económicas de saber si una oferta propuesta cumple con las condiciones FRAND.
Las pymes dependen más de las prácticas comerciales leales que cualquier otro tipo de empresa, ya que cualquier conflicto con una empresa más grande puede poner en peligro su propia supervivencia.
En el panel dedicado a la solución alternativa de controversias, moderado por Heike Wollgast, del Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI, todos los participantes coincidieron en señalar un fuerte aumento de la demanda. El Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI ha mediado en 85 casos relacionados con PEN en más de 20 jurisdicciones, logrando una tasa de resolución de aproximadamente el 70 %.
Poco después del simposio, el Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI presentó la Iniciativa de la OMPI para la mediación por parte de los titulares de PEN en los litigios relacionados con las pymes del sector de la Internet de las cosas. Los signatarios se comprometen a dar prioridad a la mediación en el caso de las pymes que fabrican o venden dispositivos de la Internet de las cosas, siendo la OMPI el organismo encargado de facilitar la conciliación amistosa, lo que supone un apoyo para los pequeños operadores.
Transparencia y confidencialidad en los acuerdos FRAND
Una de las dificultades mencionadas en prácticamente todas las sesiones fue que las partes necesitan información para negociar de forma eficaz sin desvelar toda su estrategia competitiva. Los mecanismos de solución alternativa de controversias y, en algunas jurisdicciones, las medidas ordenadas por los tribunales, como la divulgación previa a la acción, pueden ayudar a salvar esta dificultad.
Compartir información de forma anónima sobre acuerdos comparables en condiciones controladas ayuda a las partes a evaluar si las condiciones propuestas son razonables. Como señaló uno de los ponentes, cuando a “un licenciatario dispuesto a negociar solo le preocupa saber si las condiciones son justas”, la transparencia estructurada resulta esencial para avanzar en las negociaciones.
PEN en condiciones justas para las pymes: pequeños jugadores en una gran partida
Los retos son aún mayores para las empresas más pequeñas. Cuando Apple y Qualcomm se sientan a negociar, tienen gran poder de negociación y cuentan con equipos de especialistas. En ese mismo entorno, una empresa emergente depende más que nadie de prácticas comerciales justas, ya que “competir con cualquier empresa, independientemente de su tamaño, es una cuestión de supervivencia para una empresa pequeña”, afirmó Jacob Babcock, director ejecutivo de NuCurrent, en la mesa redonda sobre pymes.
La empresa de Babcock, de tamaño medio, posee 450 patentes y destina el 80 % de su presupuesto a investigación y desarrollo (I+D), centrándose en el desarrollo de tecnología de carga inalámbrica para implantes médicos y dispositivos de consumo. De ahí que NuCurrent pueda considerarse tanto una empresa que implementa normas como una que concede licencias, algo nada inusual en el caso de las pymes innovadoras.
“Trabajamos con empresas como Ericsson, Philips y las generaciones [estándares de comunicación móvil como 4G y 5G]”, afirmó, advirtiendo que ello puede resultar costoso al menos en dos aspectos. La participación en los procesos de estandarización va más allá del pago de cuotas; exige una inversión sustancial en tiempo de ingenieros y expertos capacitados para contribuir activamente en los comités de normalización. Además, se trata de negociar con gigantes, y hay que ser extremadamente cuidadoso al declarar las PEN.”
Lukas Johnson-Hecker, representante de Fairphone, que es una empresa especializada en la fabricación de teléfonos inteligentes sostenibles, expuso una perspectiva complementaria sobre la participación de las pymes. El reglamento de la Unión Europea en materia de diseño ecológico establece que ciertos componentes de los dispositivos, como las baterías, deben ser reemplazables. “En Fairphone lo aplicamos desde 2013, por lo que las pymes podemos contribuir a normalizar estas prácticas yendo más allá de la regulación.”
Coincidió con Babcock en que existen desventajas sistemáticas: “En gran medida, las pequeñas empresas que implementan las normas carecen del nivel de sofisticación necesario para desenvolverse en este ámbito, y se necesitan recursos que nosotros sencillamente no tenemos.”
Johnson-Hecker también constató que esas empresas más pequeñas se suelen ver discriminadas en las tarifas debido a la falta de transparencia o confidencialidad.. “Los licenciatarios dispuestos a cooperar suelen acabar pagando las peores tarifas [por unidad]. Cuando intentamos intervenir, nos encontramos ante acuerdos de confidencialidad excesivamente estrictos que nos impiden presentar pruebas a los reguladores.”
Esto plantea otra pregunta que a veces surge sobre las licencias de PEN: ¿son un “impuesto a la innovación”?
Babcock descarta esa afirmación. “Es un poco injusto llamarlo impuesto cuando se está generando tanto valor.”
Johnson-Hecker coincide en rechazar la idea, ya que “estas licencias aportan innovación real al mercado, permitiendo que quienes implementan las normas se beneficien de ellas”. Sin embargo, añade: “No tenemos forma de calcular esos costos al desarrollar el producto. Las reclamaciones se producen una vez que el producto está en el mercado.”
Robert Pocknell, de N&M Consultancy, lo expresa sin rodeos. “Me decepciona seguir aquí hablando de estos temas y no encontrar soluciones globalmente satisfactorias. A los inventores de bombillas inteligentes que utilizan Wi-Fi se les pide que paguen licencias PEN y abandonan su desarrollo por la incertidumbre. Las pequeñas empresas simplemente dejan de innovar en lugar de afrontar esas complicaciones.”
Herramientas para que las pymes se desenvuelvan en el mundo de las licencias PEN
Pero los participantes también propusieron soluciones. Pocknell puso de relieve los consorcios de patentes, en los que varios titulares de derechos agrupan sus patentes para conceder licencias colectivas. “Precios transparentes, condiciones estándar, y una única negociación en lugar de docenas. Para las empresas más pequeñas, los consorcios reducen notablemente la complejidad.”
Johnson-Hecker coincidió en que los consorcios contribuyen a una mayor transparencia. Sin embargo, señaló que los principales titulares de PEN suelen permanecer al margen de estos consorcios, lo que hace que estos sean menos completos.
También se planteó la cuestión de los grupos de negociación conjunta de licencias. Pocknell los ve como “algo positivo en general” ya que tiene sentido que las partes implicadas puedan unirse para negociar. No obstante, advierte del riesgo de acuerdos colusorios o fijación de precios, lo que hace complejo que su configuración, procedimientos y reglas operativas cumplan estrictamente la normativa de competencia.
Johnson-Hecker coincidió en la utilidad de estos grupos, afirmando que “serían muy positivos para el panorama de las licencias,” mientras que otros cuestionaron la lógica de estos mecanismos de coordinación entre licenciatarios.
Los consorcios de patentes pueden ser increíblemente útiles para las pymes que pueden o no disponer de los recursos necesarios para obtener un número indeterminado de licencias.
Volviendo a los consorcios, Babcock señaló una limitación diferente, aunque admitió que se refería a un “conjunto muy reducido” de consorcios en los que participa su empresa. “La rama de la economía tiende a primar el volumen sobre la calidad”, afirmó, señalando: “Si solo tienes docenas, y no cientos, de patentes que aportar, aunque sean fundamentales, es posible que no se valoren en su justa medida”, lo que significa que los mecanismos de promedio pueden infravalorar sistemáticamente las contribuciones fundamentales.
No obstante, si funcionan correctamente, los consorcios de patentes pueden reducir la complejidad. Hubo incluso participantes que afirmaron que los consorcios de patentes son su principal vía para obtener licencias. Esto se hizo eco de los contundentes argumentos de Chris Hannon, responsable de políticas de la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO). Hannon considera que los consorcios de patentes “están en consonancia con la opinión de la USPTO de que las intervenciones reguladoras son un recurso de última instancia”, ya que la Oficina lleva mucho tiempo defendiendo unas soluciones impulsadas por el sector.
“Teniendo eso en cuenta, sería una negligencia por mi parte no mencionar y fomentar la creación y el uso de consorcios de patentes en el ámbito de las PEN,” afirmó, citando la drástica reducción de los costos de transacción y de la complejidad de las negociaciones gracias a una mayor transparencia en cuanto a las tasas de regalías, las cuestiones de esencialidad y el alcance de las patentes.
“Esto resulta increíblemente útil para las pymes, que a menudo carecen de recursos para negociar un sinfín de licencias siguiendo reglas de buena fe”, dijo Hannon.
Un representante de Avanci, que opera plataformas de concesión de licencias de patentes, subrayó la eficacia de los consorcios: “El programa 4G de Avanci ha concedido licencias de más de 110 marcas de automóviles a más de 60 titulares de patentes. Es más sencillo y eficaz firmar una licencia que 80 acuerdos por separado.”
Un ejecutivo de Sisvel, que lleva utilizando consorcios desde 1982, subrayó la necesidad de transparencia y la naturaleza del compromiso. Si bien señaló que lo positivo de un consorcio de patentes es que todos se sienten igual de insatisfechos, lo que indica que los consorcios rara vez logran resultados perfectos para una sola parte interesada, destacó que siguen siendo soluciones bastante aceptables, impulsadas por el sector y, por lo tanto, viables para el ecosistema en general.
Políticas relativas alas patentes esenciales para cumplir con las normas técnicas
En la mesa redonda sobre políticas y regulación participaron representantes gubernamentales e institucionales, a saber, la Administración Nacional de Propiedad Intelectual de China, la Comisión Europea, la Oficina de Propiedad Intelectual de Singapur , la Organización de Comercio Exterior del Japón, la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido y la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos
Los representantes reconocieron las posibilidades y limitaciones de la intervención reguladora en este ámbito. Uno de los ponentes señaló que “ningún resultado resultado legislativo puede satisfacer a todos.”
En el centro de todas las conversaciones sobre las PEN se encuentra algo fundamentalmente humano: la confianza.
Otro ponente se refirió a un enfoque menos intervencionista: “No buscamos regular el mercado, sino aumentar la información para superar problemas como la transparencia y la asimetría informativa.“
Se puso de manifiesto una idea común: aunque las medidas reguladoras no resuelven todas las tensiones en el ecosistema de las PEN, las instituciones públicas pueden ofrecer seguridad jurídica, facilitar el intercambio de información y apoyar a los actores más pequeños, que pueden tener dificultades con las complejidades de las licencias PEN.
Alfred Yip, director de IPOS International, también recordó a los participantes que las jurisdicciones no pueden resolver por sí solas los retos de interoperabilidad, sino que deben aprender de otras oficinas y partes interesadas a nivel mundial. “En el centro de todas las conversaciones sobre las PEN se encuentra algo fundamentalmente humano: la confianza. La neutralidad consiste en establecer sistemas en los que todas las partes puedan confiar.”
Función de la OMPI en el ecosistema de las PEN
La necesidad de un foro mundial neutral fue un tema recurrente, planteado desde el primer día, al afirmar uno de los ponentes principales que “las pymes se debaten con estas cuestiones”, tras lo cual recomendó consultar “algunos de los materiales de la OMPI, dada su extraordinaria neutralidad.”
Se refería a la Estrategia de la OMPI en relación con las Patentes Esenciales para Cumplir con las Normas Técnicas, que se encuentra actualmente a mitad de su recorrido. Andras Jokuti, en representación de la OMPI, destacó el posicionamiento único de la Organización: “Somos un organismo mundial especializado de las Naciones Unidas en materia de propiedad intelectual, que opera con neutralidad y rinde cuentas a todos los Estados miembros, incluidas las economías en desarrollo.”
En sus nueve páginas, la estrategia aboga por el establecimiento de una plataforma de diálogo que sirva de centro de conocimientos y datos, que funcione como lugar no solo para la solución alternativa de controversias sino también para la facilitación de acuerdos, y que preste servicios a los que puedan acceder directamente las partes interesadas.
Otras iniciativas de la OMPI destinadas a los agentes del ecosistema de las PEN incluyen la Colección de jurisprudencia sobre las PEN en WIPO Lex. Desde abril de 2025, las patentes que han sido declaradas esenciales para las normas tecnológicas aprobadas por tres organismos de normalización también figuran como tales y pueden consultarse en PATENTSCOPE.
Otro ponente principal señaló que la OMPI podría ampliar su papel y proponer “plantillas estándar de acuerdos de licencia que las partes puedan adoptar voluntariamente, creando marcos comunes sin imponer condiciones específicas.” “La OMPI sería el foro ideal para ello ya que es una organización verdaderamente mundial”, añadió.
Entrar en el ámbito de las PEN
Lo que se puso de manifiesto a lo largo de los dos días de septiembre que duró el Simposio de la OMPI sobre las PEN fue paradójico, pero instructivo para los actores más pequeños: el sistema es complejo y favorece a quienes disponen de recursos, pero con la preparación adecuada y las asociaciones oportunas, es manejable. Es cierto que se compite con gigantes. Pero no se actúa solo.
Los consorcios de patentes, los grupos de concesión de licencias, los mecanismos de arbitraje y los foros neutrales como la OMPI existen precisamente porque todos comparten las mismas dificultades. La clave está en no evitar la partida, pues las normas son esenciales para la innovación, y en entrar en ella con los ojos abiertos, con socios a tu lado y con la certeza de que incluso los gigantes deben seguir los pasos de lo que es verdaderamente justo, razonable y no discriminatorio.
Si se quiere entrar en el ámbito de las PEN, hay que prepararse para negociaciones difíciles y, posiblemente, para un largo proceso de recopilación de información. Hay que utilizar todos los recursos disponibles de instituciones como la OMPI, los organismos gubernamentales y otras organizaciones. Hay que estar atentos a la normativa e involucrarse en ella en toda la medida de lo posible.
Hay que escuchar al licenciante y aprovechar su experiencia cuando se ofrezca la ocasión y a la vez considerar la posibilidad de unirse a otros actores más pequeños, jugando limpio en todo momento. Crear condiciones FRAND siempre es complicado, pero la confianza y la apertura al diálogo son de gran ayuda.
Consulte toda la información sobre el pasado Simposio de la OMPI sobre Patentes Esenciales para Normas y más información sobre las PEN: