Un simposio de la OMS, la OMPI y la OMC hace hincapié en el impulso a la producción en el ámbito de las enfermedades no transmisibles
19 de diciembre de 2024
El 13 de diciembre de 2024, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la OMPI y la Organización Mundial del Comercio (OMC) celebraron el 11º Simposio Técnico Trilateral titulado "Fortalecimiento de las capacidades de fabricación para responder a la carga de morbilidad por enfermedades no transmisibles". El evento subrayó la importancia de reforzar la producción y su diversificación mediante iniciativas que promuevan la innovación y mejoren el acceso a las tecnologías sanitarias. Se centró en la carga sanitaria mundial que suponen las enfermedades no transmisibles (ENT) y en el papel que pueden desempeñar los tres socios a este respecto.

Inauguraron el simposio la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, el director general de la OMPI, Daren Tang, y la subdirectora general de Acceso a Medicamentos y Productos de Salud, de la OMS, Dra. Yukiko Nakatani. Llamaron la atención sobre las repercusiones sanitarias, económicas y sociales de las ENT, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, y subrayaron la necesidad de realizar urgentemente esfuerzos intersectoriales, inversiones y reformas legislativas para contrarrestar con éxito la creciente carga que suponen esas enfermedades. También se reunieron informalmente antes del simposio para debatir las futuras orientaciones de la cooperación trilateral y renovar su compromiso de apoyar soluciones integradas a los retos sanitarios mundiales.
La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, señaló que las ENT son responsables del 74 % de las muertes que se producen en el mundo. Sin embargo, a pesar de la urgente necesidad de promover la innovación y el acceso equitativo a las tecnologías para prevenir, detectar y tratar las ENT, no se ha dado prioridad a estas enfermedades. Por ello, animó a los sectores público y privado a trabajar juntos a fin de crear las capacidades de fabricación e innovación necesarias para reducir la carga de ENT en todo el mundo. Reflexionando sobre las lecciones aprendidas de la pandemia de COVID-19, también destacó tres ideas clave: "en primer lugar, el comercio abierto es necesario para aumentar la producción y difusión de contramedidas. En segundo lugar, para maximizar tanto la innovación como el acceso, es preferible llegar a acuerdos rápidos y de colaboración en torno a la propiedad intelectual. Y tercero, el exceso de concentración en la capacidad de fabricación e innovación se convierte en una vulnerabilidad cuando sobreviene una crisis".
El director general de la OMPI, Daren Tang, destacó que uno de los principales retos es garantizar que las innovaciones que pueden ayudar al mundo a hacer frente a las ENT "lleguen al terreno, a las bases, y contribuyan a crear un impacto real, especialmente en los países en desarrollo". Explicó que "una solución clave a largo plazo en este ámbito es ayudar a los Estados miembros a desarrollar ecosistemas dinámicos, ya sea en el comercio, en la salud o en la innovación. Esto les ayudará a absorber más eficazmente la tecnología que se transfiere o se licencia, así como a apoyar la implantación y comercialización de innovaciones y soluciones propias". El director general de la OMPI, Tang, subrayó además que "este enfoque basado en ecosistemas también permitirá a quienes están creando capacidades locales de fabricación no ser solo un centro de fabricación, sino aprovechar la enorme inversión en infraestructuras, competencias y conocimientos que ello conlleva para convertirse ellos mismos en centros de innovación. No demos ingredientes a la gente, ayudémosles a construir cocinas".
La subdirectora general de la OMS, Dra. Yukiko Nakatani, subrayó que "el acceso a tecnologías sanitarias asequibles y de calidad garantizada es una piedra angular de la cobertura sanitaria universal y un derecho humano fundamental. Sin embargo, millones de personas que viven con ENT no reciben el tratamiento que necesitan debido a los altos costos, la disponibilidad limitada y la distribución desigual de los medicamentos". Señaló además que "de cara a la Asamblea General sobre la prevención y el control de las ENT en 2025, tenemos una oportunidad crucial para adoptar un marco nuevo, ambicioso y alcanzable para acelerar la respuesta mundial a las ENT, que se fundamente en pruebas y en los derechos humanos."
El discurso de apertura corrió a cargo del Dr. Jeremy Farrar, director científico de la OMS, que destacó: "Esta edad de oro científica producirá avances increíbles en todos los ámbitos de la salud, pero si no hacemos nada, esos avances solo estarán al alcance de un reducido número de personas en unos pocos países. (...) Si no ponemos la igualdad en el centro de cómo desarrollamos nuestros avances en ciencia, innovación y tecnología, me temo que la ciencia, a pesar de todos nuestros deseos, conducirá a una mayor desigualdad". Añadió que unas instituciones sólidas, receptivas y bien gobernadas son esenciales a nivel nacional y mundial para responder a las necesidades de la gente. También subrayó que, para construir una mayor equidad, hay que anticiparse a las tendencias y los avances científicos en lugar de reaccionar ante ellos.
Tras los discursos inaugurales y el discurso de apertura se celebraron tres mesas redondas.
La primera mesa redonda, moderada por la Dra. Yukiko Nakatani, subdirectora general de la OMS, debatió los últimos avances y estrategias para reducir la carga mundial de las ENT, y contó con ponentes de la OMS, los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Alianza de ENT.
En la segunda mesa redonda, moderada por Johanna Hill, directora general adjunta de la OMC, se debatieron los retos y las oportunidades de mejorar y coordinar las capacidades de fabricación, incluido el papel del comercio y la propiedad intelectual (PI) en este proceso. En el debate intervinieron oradores del Council on Foreign Relations, Regionalized Vaccine Manufacturing Collaborative, MSF Access Campaign, Aspen Pharmacare Group, MedTech Europe y la Access to Medicine Foundation.
En la tercera mesa redonda, moderada por el Dr. Edward Kwakwa, subdirector general de la OMPI, se debatió el modo en que la propiedad intelectual puede servir para impulsar tecnologías innovadoras que ayuden a hacer frente a las ENT, y la contribución que la fabricación local y regional puede aportar para ampliar el acceso a las tecnologías sanitarias y promover ecosistemas de innovación sostenibles. Los ponentes representaban a la African Pharmaceutical Technology Foundation, Eli Lilly, Duopharma Biotech, Cancer Alliance South Africa y Medicines Patent Pool.
En su discurso de clausura, la directora general adjunta de la OMC, Hill, subrayó la necesidad de fomentar un entorno que aliente la investigación y el desarrollo científicos, al tiempo que se garantice que los nuevos tratamientos sigan siendo accesibles y asequibles para todos. También señaló la importancia de animar a los países y regiones a convertirse en centros de innovación y tecnología, y añadió que unas normas comerciales abiertas y predecibles son esenciales para permitir la entrada de nuevos participantes en el mercado y crear cadenas de suministro resistentes.