Cómo deben plantearse las empresas emergentes y las pymes la PI: la perspectiva de un inversor

Junio de 2021

Por Jag Singh*, director gerente de Techstars, Berlín (Alemania)

*Jag Singh es un emprendedor reconocido y actualmente uno de los inversores providenciales más activos de Europa, con inversiones que engloban desde la fase presemilla hasta los ciclos de serie D. Tomó las riendas de Techstars Berlin a finales de 2018, después de haber creado cuatro empresas desde cero, con dos primeras salidas a bolsa en 2007 y 2009. El Sr. Singh también cuenta con más de una década de experiencia en el mundo de la política y las estrategias de campaña, habiendo prestado asesoramiento en campañas presidenciales de Estados Unidos, así como a políticos y equipos de campaña británicos y paneuropeos.

La red mundial Techstars ayuda a los emprendedores a triunfar. Fundada en 2006, Techstars nació a partir de tres ideas sencillas: los emprendedores crean un futuro mejor para todos, la colaboración impulsa la innovación, y las grandes ideas pueden surgir de cualquier lugar. Nuestra misión actual es hacer que cualquier habitante del planeta pueda contribuir al éxito de los emprendedores y beneficiarse de ello. Además de gestionar programas de aceleración y fondos de capital riesgo, ponemos en contacto a empresas emergentes, inversores, sociedades corporativas y administraciones municipales para ayudar a crear comunidades de empresas emergentes prósperas. Techstars ha invertido en más de 2.200 empresas, cuyo capital de mercado combinado asciende actualmente a 29.000 millones de dólares EE.UU.

Todo gira en torno a la estrategia de salida a bolsa, es decir, cómo el empresario y sus inversores van a rentabilizar el tiempo, la energía y el dinero invertidos en la empresa. Pensar en la salida a bolsa es importante; al fin y al cabo, es cuando se obtienen la mayoría de los beneficios, tanto para los empresarios como para los inversores.

A lo largo de los últimos 15 años, primero como empresario y ahora como inversor, he visto cómo muchas empresas que han ganado premios han acabado en el cementerio de las empresas emergentes. ¿Por qué? En gran parte, porque muy pocas de ellas se aseguraron los derechos de propiedad intelectual (PI) para proteger sus activos empresariales. Por eso las empresas emergentes y las pymes deben prestar atención a la propiedad intelectual, o al menos tenerla presente, desde el primer momento.

“Muchas empresas emergentes y pymes reconocen que los activos de PI pueden mejorar el valor de la empresa y aumentar las posibilidades de una salida a bolsa lucrativa, pero pocas protegen y hacen crecer sus activos de PI”, dice Jag Singh. (Foto: Cortesía de Jag Singh)

El sistema de PI: un conjunto de derechos que pueden apoyar a la empresa

Cuando se piensa en los derechos de PI, a menudo lo primero que viene a la cabeza son las patentes, pero el sistema de PI también engloba el derecho de autor, los dibujos y modelos industriales, las marcas y los secretos comerciales. Cada uno de ellos protege un aspecto diferente del producto o servicio. Los secretos comerciales y las patentes protegen las invenciones o las nuevas soluciones técnicas, el derecho de autor y los dibujos y modelos industriales (diseños industriales) protegen el contenido creativo original, y las marcas (y los diseños industriales) protegen y ayudan a construir la marca. Los derechos de PI permiten a los inventores y creadores transformar sus productos intelectuales en activos comerciales negociables. Durante un período de tiempo dado, confieren a sus titulares la posibilidad de negociar acuerdos comerciales rentables e impedir a terceros el uso de una invención o de una obra creativa sin autorización.

La legislación sobre propiedad intelectual prevé sanciones por el uso no autorizado de activos de PI protegidos. Pero lo más importante es que permiten a las empresas reclamar la propiedad y obtener valor de sus productos innovadores y creativos. Esto se consigue, por ejemplo, mediante la concesión de licencias de derechos de PI a cambio del pago de regalías para evitar que los competidores con nombres similares actúen en la misma zona geográfica y puedan confundir a los clientes.

La propiedad intelectual: una consideración fundamental para los inversores

Los derechos de PI son activos económicos fundamentales en la economía del conocimiento actual. Esa es la razón por la que las empresas emergentes y las pymes deben elaborar una estrategia de PI desde las primeras fases de su desarrollo. Este enfoque les permitirá apalancar sus activos de PI para crecer.

En cuanto que inversores, mis colegas y yo tendemos a examinar una empresa desde su creación. Es en ese momento cuando hacen muchas promesas con pocas pruebas que puedan respaldarlas. En la economía moderna, los activos de PI con frecuencia condicionan los ingresos actuales y futuros, por lo que a los inversores les gusta ver que los empresarios han integrado los derechos de PI en sus planes de negocio. Acreditar algún tipo de enfoque convincente respecto a la PI significará, como mínimo, que la empresa está en mayor sintonía con los inversores frente a la gran pregunta de cómo vender la empresa por miles de millones de dólares algún día.

A los inversores les gusta ver que los empresarios han integrado los derechos de PI en sus planes de negocio.

Muchas empresas emergentes y pymes reconocen que los activos de PI pueden mejorar el valor de la empresa y aumentar las posibilidades de una salida a bolsa lucrativa, pero pocas protegen y hacen crecer sus activos de PI. Una comprensión deficiente del sistema de PI y la expectativa de que la protección de la PI resulta costosa hacen que las empresas emergentes y las pymes dejen de lado las consideraciones relativas a estas cuestiones. El hecho de no considerar cuidadosamente la protección de la PI puede costar muy caro.

Crear una estrategia eficaz de salida a bolsa

Para crear una buena estrategia de salida a bolsa, las empresas emergentes y las pymes deben estudiar qué derechos de PI son importantes para su actividad, y en qué fase deben proteger sus activos de PI.

En muchos sentidos, los empresarios son también inversores. Dedican su valioso tiempo y dinero a crear y hacer crecer su negocio. En lo que respecta a la PI, cualquier empresa debe tener una visión amplia de su negocio y de cómo encaja en el panorama comercial más amplio; debe asegurarse de que la PI está plenamente integrada en sus planes de negocio, y debe pensar en lo que ha de hacer para asegurarse de que sus activos de PI están siendo gestionados eficazmente por su personal.

El componente humano requiere fomentar la concienciación sobre la PI y adquirir capacidades y conocimientos especializados en la materia. Esto puede hacerse mediante la contratación de abogados o consultores cualificados en PI: a menudo empiezan por poner en marcha medidas sencillas para garantizar la protección de la información comercial sensible y por introducir cláusulas en los contratos de trabajo que expongan de manera clara cómo se asignan los derechos de PI y a quién pertenecen.

Por lo que respecta a la empresa, sus propietarios deben tener un conocimiento básico de cómo se pueden utilizar los diferentes derechos de PI para avanzar en los objetivos empresariales y cómo protegerlos. Algunos tipos de derechos de PI requieren que se adopten medidas muy específicas antes de poder protegerlos. Así, por ejemplo, en el caso de las patentes, la posibilidad de obtener derechos de patente de una invención depende, entre otros factores, de su novedad. Por tanto, una empresa debe tomar medidas para evitar cualquier filtración de información sobre sus nuevos avances técnicos antes de que haya presentado una solicitud de patente.

La forma en que se redactan las reivindicaciones en la solicitud de patente también es fundamental. Las reivindicaciones definen el alcance de la patente y pueden determinar si un producto o servicio de la competencia infringe la patente. Con demasiada frecuencia, los solicitantes definen su tecnología de manera excesivamente limitada al redactar las reivindicaciones de sus solicitudes de patente. Por consiguiente, las patentes resultantes no pueden utilizarse para frenar a los competidores, ya que otros pueden fácilmente crear dibujos y modelos industriales en torno a la tecnología patentada. Los inversores quieren ver que una empresa se ha asegurado los derechos de PI de todos los activos pertinentes y que la gestión de su cartera de PI está en consonancia plena con los objetivos y procesos de la empresa.

“Para crear una buena estrategia de salida a bolsa, las empresas emergentes y las pymes deben estudiar qué derechos de PI son importantes para su actividad, y en qué fase deben proteger sus activos de PI”, explica Jag Singh, director general de Techstars Berlin. (Foto: ssstep / iStock / Getty Images Plus)

Cinco trampas habituales

Con demasiada frecuencia, cuando las pymes avanzan a toda máquina en el desarrollo de su actividad, toman decisiones con consecuencias imprevistas, pero potencialmente de gran alcance, con relación a las siguientes cuestiones:

  1. Cuestiones relativas al código abierto. Las empresas emergentes y las pymes a menudo ignoran las repercusiones que conllevan las primeras elecciones que hacen con respecto a los sistemas y programas informáticos que utilizan para su actividad. Muchas de ellas pasan por alto el hecho de que los componentes de código abierto son "libres", pero sólo bajo ciertas condiciones. Esas condiciones suelen incluir el requisito de poner el código resultante a libre disposición pública. Un inversor que realice una comprobación de diligencia debida sobre una posible inversión vería esto como un riesgo de PI derivado del posible incumplimiento de los derechos de un tercero.
  2. Secretos comerciales. Las pymes a menudo no pueden aprovechar la protección de los secretos comerciales porque no pueden demostrar que han tomado medidas razonables para evitar la divulgación pública de la información confidencial correspondiente. Estas empresas no restringen la forma en que se divulga su información clave, tanto interna como externamente. Es un error común y puede evitarse mediante una planificación cuidadosa.
  3. Gestión y seguimiento de los activos de PI. Las empresas emergentes y las pymes tienen que pensar en cómo van a gestionar sus activos de PI; cómo van a defenderlos frente a abusos o infracciones; y cómo van a explotarlos para generar nuevas fuentes de ingresos y ampliar la cuota de mercado. Cada vez es más frecuente que los inversores contraten a consultores de PI para inspeccionar las carteras de PI complejas. La aplicación de una estrategia de PI robusta garantiza que no haya sorpresas que puedan hacer fracasar un acuerdo de inversión.
  4. El momento oportuno es siempre un factor determinante al aplicar una estrategia de PI. Muchos inversores exigen que se establezcan protecciones de PI antes de invertir, especialmente cuando una empresa está considerando la expansión internacional a través de acuerdos de concesión de licencias o franquicias. Los inversores normalmente quieren que su capital se utilice de la manera más eficiente, en cosas como el desarrollo de productos y el aumento de las ventas, por lo que siempre vale la pena pensar en la secuenciación exacta de la estrategia de PI.
  5. Las empresas que tienen la vista puesta en los mercados extranjeros siempre deben averiguar las autorizaciones específicas que existen en cada país para determinar su libertad de actuación en esos mercados. En general, este tipo de comprobaciones son la forma más fácil de reducir el riesgo de la expansión a una nueva zona geográfica. Cuando esto lo realiza un experto en PI, puede revelar información sobre los competidores y la forma en que abordan los distintos mercados. Cuando corresponda, también pueden descubrir obras de dominio público sobre las que se pueden desarrollar nuevas creaciones o productos. Las pymes pueden beneficiarse de la información que ofrecen las bases de datos públicas de PI, como PATENTSCOPE, gestionada por la OMPI, y la Base Mundial de Datos sobre Marcas, a la hora de posicionarse para una adquisición.

La PI como ejercicio de asignación de riesgos

Los inversores de la fase inicial ven el proceso de protección de los derechos de PI como un ejercicio de asignación de riesgos. Para adquirir derechos de PI, hay que ser el primero en presentar una solicitud para asegurar esos derechos, de lo contrario se puede salir perdiendo. La rapidez es fundamental. En un mercado abarrotado, asegurar los derechos de PI significa minimizar el riesgo de ser demandado por infracción.

Lo primero que tiene que hacer cualquier empresa interesada en aprovechar las oportunidades que brinda la PI es determinar y cuantificar los activos de PI que ya tiene (por ejemplo, conocimientos especializados, listas de clientes, invenciones, sitio web, contenido creativo, y otros). A continuación, debe comprender su valor y decidir cuál es la mejor forma de protegerlos.

Los inversores de la fase inicial ven el proceso de protección de los derechos de PI como un ejercicio de asignación de riesgos.

Las empresas emergentes y las pymes deben aprovechar los programas gubernamentales que promueven el uso de los derechos de PI. Muchos países ofrecen desgravaciones fiscales y otras deducciones relacionadas con la PI. Para las empresas más jóvenes, esto puede determinar su capacidad para contratar a más empleados o incluso superar un trimestre difícil.

Cuatro razones para obtener asesoramiento profesional en materia de PI

En primer lugar, realizar una auditoría de los activos de PI es una forma útil de determinar qué material puede utilizarse o incluso reutilizarse. También puede poner de manifiesto los activos de PI que está utilizando la empresa, pero que pertenecen a otros. Las herramientas de diagnóstico de PI (por ejemplo, la herramienta de la OMPI de diagnóstico de PI) pueden ayudar a poner en marcha este proceso, pero casi siempre vale la pena contratar a un consultor de PI para este fin. ¿Por qué? Porque los activos de PI pueden no llegar nunca a materializarse si no se cumplen correctamente los procedimientos de solicitud pertinentes. Y una vez obtenidos, pueden extinguirse si no se mantienen o gestionan adecuadamente.

En segundo lugar, consultar a un profesional de la PI con experiencia sobre cómo se utiliza actualmente la PI en la empresa, cómo proteger cualquier activo de PI no registrado o nuevo y un plan de PI óptimo que contribuya de la mejor manera a la estrategia de salida es la clave del éxito. Esto también puede servir como punto de partida para una conversación con posibles inversores que estén dispuestos a mostrar cómo pueden añadir valor a la empresa, más allá del dinero que inyecten.

En tercer lugar, la legislación sobre propiedad intelectual y su interpretación están en constante evolución. Un especialista en PI cualificado será consciente de cómo afectarán esos cambios a la empresa.

En cuarto lugar, las empresas emergentes y las pymes también tienen que pensar en el enfoque que adoptarán frente a los litigios, que pueden resultar costosos, pero que pueden evitarse la mayoría de las veces. Muchos estudios de abogados ofrecen a las empresas emergentes y a las pymes programas de tarifas interesantes; algunos incluso ofrecen consultas iniciales gratuitas y planes de pago aplazado.

En qué se fijan los inversores

Al igual que los empresarios aprenden de los errores de sus predecesores, los inversores son cada vez más avispados. A través de una amarga experiencia, hemos aprendido la importancia de la diligencia debida y la necesidad de asegurarnos de que las empresas son propietarias de lo que creen o dicen serlo y de que pueden utilizar esos activos según lo previsto. Comprobamos si se han realizado las cesiones de PI adecuadas; validamos las medidas de protección de los secretos comerciales, las notificaciones de infracción y otras políticas internas.

Para nosotros son evidentes las consecuencias que se derivan del aumento de los niveles de competencia a los que se enfrentan las empresas que pasan a formar parte de nuestra cartera. Es de esperar que el número de demandas por infracción de la PI contra ellas aumente a medida que su perfil se haga más visible. Es una realidad cotidiana que las empresas deben saber gestionar.

Como inversores, hemos aprendido que, aunque la PI es un activo valioso, no hay garantías del valor financiero o la utilidad de la cartera de PI de una empresa. Dicho esto, en general, los activos de PI aumentan la valoración de las empresas o añaden un valor significativo al valor real y percibido de la empresa. En el contexto de las fusiones y adquisiciones, refuerzan la posición negociadora de la empresa emisora.

Les dejo con dos conclusiones. En primer lugar, hay que ser proactivo y hacer que la estrategia de PI sea un elemento central de la estrategia empresarial previa al lanzamiento. Hay que elaborar un plan antes incluso de hablar con los primeros clientes reales. Y, en segundo lugar, hay que buscar el asesoramiento de un profesional de la PI cualificado para asegurarse de que la estrategia de PI se adapte a la situación y los objetivos específicos de la empresa. A veces, incluso puede obtenerse este asesoramiento de forma gratuita.

El propósito de OMPI Revista es fomentar los conocimientos del público respecto de la propiedad intelectual y la labor que realiza la OMPI, y no constituye un documento oficial de la Organización. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no entrañan, de parte de la OMPI, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los países, territorios o zonas citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. La presente publicación no refleja el punto de vista de los Estados miembros ni el de la Secretaría de la OMPI. Cualquier mención de empresas o productos concretos no implica en ningún caso que la OMPI los apruebe o recomiende con respecto a otros de naturaleza similar que no se mencionen.