5 Conectar, adoptar, absorber: difusión de la tecnología digital

Las tecnologías digitales, como los cables submarinos, las redes de banda ancha, las plataformas basadas en datos y la IA, se han convertido en la columna vertebral de las economías modernas. Sin embargo, no todas las economías logran materializar la promesa de la transformación digital. En este capítulo se examina por qué la conectividad y las capacidades digitales avanzan rápidamente en algunas regiones, mientras que otras siguen limitadas por deficiencias en las infraestructuras, obstáculos a la asequibilidad, escasez de competencias y trabas normativas. Se muestra que para facilitar la difusión digital inclusiva se necesita algo más que nuevas tecnologías, es decir, se requieren inversiones coordinadas, una gobernanza equilibrada de la PI y políticas que garanticen que todos los países y comunidades puedan participar en las oportunidades que ofrece la era digital.

Introducción

Las tecnologías digitales han transformado la economía mundial y la manera de innovar de las sociedades. A lo largo de los tres últimos decenios ha cambiado la forma en que las personas se comunican, acceden a la información y realizan transacciones cotidianas. (1)Véase Goldfarb, A. y Tucker, C. (2019). "Digital economics". Journal of Economic Literature, 57(1), 3–43. En estos momentos, comprender cómo se propagan estas tecnologías y lo que esto significa para las economías y las sociedades, resulta vital para las personas, las empresas y las instancias encargadas de la formulación de políticas. (2)Este estudio de caso se basa en Cariolle J. (2026). "Digital Transformations in Developing Economies: From the First-mile Infrastructure to the End-user Fingertips". Documentos de trabajo de la OMPI sobre investigaciones económicas, n.º 96. Ginebra, Organización Mundial de la Propiedad Intelectual

Si bien una buena parte del desarrollo actual de la tecnología digital se concentra en los Estados Unidos de América y China, sus beneficios se extienden mucho más allá de las fronteras nacionales. (3)Véase Krugmann, P. (2025). Tech and the Wealth of Nations: Does every country need to have a Silicon Valley? La innovación en una región a menudo desencadena la difusión en otras, lo que permite a los países de todo el mundo acceder a nuevas herramientas y servicios y adaptarlos. (4)Véase OMPI (2019). Informe mundial sobre la propiedad intelectual 2019. La geografía de la innovación: núcleos locales, redes mundiales https://www.wipo.int/wipr/es/2019/index.html. En este estudio se examina cómo se propagan las tecnologías digitales, las fuerzas que impulsan u obstaculizan su difusión, y su impacto, especialmente en las economías en desarrollo.

Aunque existen muchas tecnologías digitales de interés, este capítulo se centra en las que hacen posible la conectividad a Internet tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Entre ellas cabe señalar los cables submarinos, la banda ancha móvil y la banda ancha fija. Estas tecnologías troncales actúan como guardianas y facilitadoras, y sientan las bases para una mayor expansión de la innovación digital. Sin ellas, ninguna otra tecnología digital tiene grandes posibilidades de difundirse de forma generalizada.

A pesar del importante potencial de las tecnologías digitales a la hora de impulsar el crecimiento económico y el desarrollo social, siguen existiendo importantes barreras que impiden su adopción y difusión, especialmente en las economías en desarrollo. En este estudio se examinan los principales obstáculos que existen a la difusión de las tecnologías digitales, como las limitaciones de la infraestructura, los problemas de capital humano, la asequibilidad, las trabas normativas y los problemas relacionados con la estructura del mercado. Estas barreras varían considerablemente de una región a otra y de un grupo demográfico a otro, y crean brechas digitales persistentes que amenazan con exacerbar las desigualdades socioeconómicas que ya existen.

En este capítulo también se examina de qué manera la propiedad intelectual condiciona la difusión en la era digital. Las normas tecnológicas mundiales, como la 4G, la 5G y la Wi-Fi, desempeñan un papel fundamental en la transformación digital. Las patentes que protegen las invenciones esenciales de estas normas, conocidas como patentes esenciales para cumplir con las normas técnicas (PEN), son fundamentales para la transformación digital. (5)Una PEN es una patente que protege una invención esencial para la aplicación de una norma tecnológica concreta. Véase https://www.wipo.int/es/web/patents/topics/sep. La creciente importancia de la interoperabilidad en la era de Internet de las cosas (IoT), junto con la difusión de las normas sobre telecomunicaciones móviles, que va más allá de los teléfonos móviles para llegar a una amplia diversidad de productos conectados, como coches y hogares inteligentes, pone de relieve el papel cada vez más importante que desempeñan las normas tecnológicas en todos los sectores. En este contexto, es esencial adoptar un enfoque equilibrado que garantice el acceso a la tecnología en condiciones justas y permita al mismo tiempo a los innovadores recuperar sus inversiones en investigación y desarrollo.

Mediante la exploración de estas dinámicas, este ejercicio de análisis pretende servir de base a políticas que fomenten la difusión efectiva de las tecnologías digitales, al tiempo que se atiende a los riesgos y las desigualdades que puedan surgir. Las constataciones de este estudio se dirigen a un amplio conjunto de partes interesadas, desde los desarrolladores tecnológicos e inversores hasta las instancias encargadas de la formulación de políticas y los organismos de desarrollo, que trabajan para aprovechar la innovación digital en aras de un crecimiento inclusivo y sostenible.

Pertinencia para la economía de la innovación y el desarrollo mundial

Para empezar, definimos las tecnologías digitales como aquellas innovaciones que permiten que fluya la información y se produzcan las comunicaciones. Ello engloba dispositivos como teléfonos móviles, computadoras y radios, junto con los servicios y funciones que se ejecutan a través de ellos, como la mensajería, las transacciones en línea y el procesamiento de datos. También incluye los sistemas que dan soporte a estas funciones, desde protocolos de texto básicos hasta complejas plataformas digitales. A lo largo de los años han surgido sucesivas generaciones de tecnologías digitales. Abarcan desde herramientas intangibles, como la computación en nube y la inteligencia artificial (IA), hasta las que tienen una manifestación física, como los robots y los drones. (6)Véase Ciarli, T., Kenney, M., Massini, S. et al. (2021). "Digital technologies, innovation, and skills: Emerging trajectories and challenges". Research Policy, 50(7), 104289. La generación actual se caracteriza por los avances que se están produciendo en el aprendizaje automático, la integración de múltiples tecnologías digitales, el auge de la robótica inteligente y la creciente importancia de la IA generativa.

Por difusión de la tecnología digital se entiende la forma en que estas tecnologías se extienden entre personas, empresas e instituciones. (7)Véanse los capítulos 1 y 2 para una definición amplia de la difusión de tecnologías y conocimientos y los canales a través de los cuales se difunde el conocimiento tecnológico. Implica la adopción de conocimientos y bienes digitales, así como el uso de programas informáticos y servicios digitales. La difusión puede producirse tanto horizontalmente, a través de regiones y sectores, como verticalmente, a medida que las organizaciones y las personas integran en mayor medida las tecnologías digitales en sus actividades.

Las tecnologías digitales reducen muchos costos. Hacen más barata la búsqueda, la reproducción y la transmisión de información. Disminuyen el costo del almacenamiento y el procesamiento de datos. También reducen el costo de la difusión selectiva y el seguimiento, lo que aumenta la eficacia de la comunicación y la prestación de servicios. Los datos cuantitativos ponen de manifiesto que las tecnologías digitales, en comparación con las tecnologías tradicionales como las máquinas de vapor, se han extendido con mucha más rapidez, al tiempo que se han ampliado las diferencias en la intensidad de su uso en el mundo. (8)Véase el capítulo 1 de este informe. Véase Comin, D. y Mestieri, M. (2018). "If technology has arrived everywhere, why has income diverged?" American Economic Journal: Macroeconomics, 10(3), págs. 137‑78.

En el caso del desarrollo mundial, la difusión de las tecnologías digitales se ha convertido tanto en un poderoso facilitador como en una fuente de nuevas disparidades. (9)La COVID-19 y la polarización del impacto del trabajo a distancia son un ejemplo de este doble efecto. Véase Braesemann, F., Stephany, F., Teutloff, O. et al. (2022). "The global polarisation of remote work". PloS one, 17(10), e0274630. Proporcionan a las economías en desarrollo nuevas formas de acceder a los conocimientos de vanguardia a nivel mundial, incorporarse a los mercados internacionales y, en algunos casos, saltarse etapas de desarrollo. El auge de las tecnologías de la información en Asia Oriental ilustra este potencial. (10)Véase la sección titulada “El auge de las tecnologías de la información en los países de Asia Oriental“ en OMPI (2022) Informe mundial sobre la propiedad intelectual 2022. La dirección de la innovación  https://www.wipo.int/es/web/world-ip-report/2022/index. Lo mismo ocurre con el éxito que han tenido los servicios financieros móviles en el África subsahariana, que han permitido la inclusión financiera de muchas personas que antes carecían de acceso. Sin embargo, el acceso no se traduce automáticamente en adopción, especialmente en las economías en desarrollo. Hay diversos factores que influyen en la adopción. La desigualdad en las infraestructuras digitales, las competencias humanas y las barreras normativas han creado nuevas capas de desigualdad. Los grupos vulnerables, como las mujeres, las minorías y las comunidades rurales, se enfrentan a un mayor riesgo de quedarse atrás.

Como aspecto positivo, aunque las limitaciones de los países en desarrollo a menudo dificultan la difusión de las tecnologías, también pueden servir de catalizadores para una innovación que beneficie tanto a las economías desarrolladas como a las economías en desarrollo. Así, por ejemplo, el escaso acceso de África a la red eléctrica ha impulsado el desarrollo de soluciones energéticas sin conexión a la red, lo que ha dado lugar a conocimientos tecnológicos que pueden adaptar tanto las economías desarrolladas como las economías en desarrollo. Los datos empíricos avalan esta dinámica: así, la trayectoria de algunas tecnologías procedentes de África relacionadas con tecnologías energéticas, como baterías y pilas de combustible, ha llegado a los Estados Unidos y el Japón, (11)El código H01M de la CIP es la clase más frecuente procedente de África que ha llegado a los Estados Unidos. Véase el cuadro 4 en Miguelez, E., Pezzoni, M., Visentin, F. et al. (2025). "The Changing Geography of the International Diffusion of Technological Knowledge". Documentos de trabajo de la OMPI sobre investigaciones económicas, n.º 92. Ginebra, OMPI. mientras que las que se difunden en China y la India están relacionadas con las comunicaciones inalámbricas y telefónicas. (12) El código H04L de la CIP es la clase más frecuente originaria de África que ha llegado a China y la India. Véase el cuadro 4 en Miguelez, E., Pezzoni, M., Visentin, F. et al. (2025). "The Changing Geography of the International Diffusion of Technological Knowledge". Documentos de trabajo de la OMPI sobre investigaciones económicas, n.º 92. Ginebra, OMPI.

La difusión de las tecnologías digitales sigue pautas propias que la diferencian de la propagación de otras innovaciones y tiene implicaciones tanto para las economías desarrolladas como para las economías en desarrollo. En la sección siguiente se examinan los rasgos fundamentales que caracterizan la propagación de las tecnologías digitales en las economías y sociedades, centrándose en la dinámica de las redes, los requisitos de infraestructura, la capacidad de absorción local (13)Véase Cohen, W.M. y Levinthal, D.A. (1990). "Absorptive capacity: A new perspective on learning and innovation". Administrative Science Quarterly, 35(1), 128–52. y las consideraciones relativas a la propiedad intelectual que determinan colectivamente las trayectorias de adopción en diversos contextos.

El auge del ancho de banda: una característica clave de la difusión de la tecnología digital

Tecnología de utilidad general y efectos de red

Desde el punto de vista de la economía de la innovación, la expansión de las tecnologías digitales es un claro ejemplo de cómo las tecnologías de utilidad general se propagan por las economías. (14)Véase Bresnahan, T.F. y Trajtenberg, M. (1995). "General purpose technologies 'Engines of growth'?" Journal of Econometrics, 65(1), págs. 83–108. Las tecnologías de utilidad general se propagan por los sistemas económicos y generan efectos de trasvase de conocimientos e innovaciones complementarias que van mucho más allá del cambio tecnológico inicial. Muchas tecnologías digitales se consideran tecnologías de utilidad general e Internet es un ejemplo clásico. Por consiguiente, entender las tecnologías que permiten la difusión de Internet permite comprender mejor los procesos más amplios de transferencia de conocimientos y aprendizaje tecnológico que sustentan el crecimiento impulsado por la innovación.

Los datos disponibles muestran que las tecnologías digitales de utilidad general crecen más rápidamente que la media de solicitudes de patente de todas las tecnologías. (15)Véase la figura 3.7 en OMPI (2022). Informe mundial sobre la propiedad intelectual 2022. La dirección de la innovación. Ginebra, OMPI. https://www.wipo.int/es/web/world-ip-report/2022/index. A grandes rasgos, muchas tecnologías digitales también se han beneficiado directamente de la Ley de Moore, que predice un descenso increíblemente rápido del costo de la computación a lo largo del tiempo. (16)La observación del cofundador de Intel, Gordon Moore, de que cabe esperar que la velocidad y la capacidad de las computadoras se dupliquen cada dos años como resultado del aumento en el número de transistores que puede contener un microchip. A su vez, esto ha hecho que la vida útil de muchas generaciones de tecnologías digitales sea relativamente más corta que la de otros bienes y servicios.

Los efectos de red se erigen como otra característica definitoria de Internet y de la difusión general de las tecnologías digitales, que alteran fundamentalmente los modelos tradicionales de adopción de tecnologías. (17)Véase Björkegren, D. (2019). "The adoption of network goods: Evidence from the spread of mobile phones in Rwanda". The Review of Economic Studies, 86(3), págs. 1033–60; y véase Björkegren, D. y Karaca, B.C. (2022). "Network adoption subsidies: A digital evaluation of a rural mobile phone program in Rwanda". Journal of Development Economics, 154, 102762. A diferencia de los bienes convencionales, cuyo valor permanece constante con independencia de la base de usuarios, las tecnologías digitales aumentan su utilidad a medida que se amplía su adopción. Esto crea potentes ciclos de retroalimentación que aceleran la difusión una vez superados los umbrales críticos de adopción. (18)Véase Katz, M.L. y Shapiro, C. (1985). "Network externalities, competition, and compatibility". The American Economic Review, 75(3), págs. 424–40.

Hay dos tipos diferenciados de efectos de red que impulsan la difusión de las tecnologías digitales. Los efectos de red directos se producen cuando el valor de una tecnología crece directamente con su base de usuarios, como ocurre con las plataformas de medios sociales, que se vuelven más valiosas para los usuarios a medida que sus contactos sociales se unen a la red. (19)Véase Katz, M.L. y Shapiro, C. (1994). "Systems competition and network effects". Journal of Economic Perspectives, 8(2), 93–115. Los efectos de red indirectos surgen a través de innovaciones y servicios complementarios que se desarrollan en torno a tecnologías de adopción generalizada. El sistema operativo de los teléfonos móviles ilustra esta dinámica: así, a medida que aumentaba la adopción de dispositivos, se incrementaba la participación de los desarrolladores en el ecosistema, lo que generaba millones de aplicaciones que acrecentaban aún más el valor de la plataforma.

Esta dinámica de red crea modelos de adopción diferenciados, que se caracterizan por una lenta adopción inicial seguida de una rápida aceleración y una saturación final. La difusión de los teléfonos inteligentes entre los distintos grupos de ingresos es un claro ejemplo de ello.

Cortafuegos a la vista: barreras a la adopción y difusión digital

Aunque el uso de Internet alcanzó el 74 % de la población mundial en 2025, esta cifra oculta disparidades regionales importantes, ya que la población africana solo disponía de un 36 % de conectividad, frente al 92 % de Europa. (20)Véase UIT (2025). Measuring Digital Development Facts and Figures. Unión Internacional de Telecomunicaciones, https://www.itu.int/en/ITU-D/Statistics/Pages/facts/default.aspx?utm_source. Estas disparidades van más allá de las simples medidas binarias de acceso. Existen a nivel de infraestructura, tecnológico, de uso y financiero. Los datos cuantitativos muestran que, por término medio, una nueva trayectoria tecnológica mundial tarda más de 10 años (21)Véase la definición de “trayectoria” en el capítulo 2 y en Miguelez E., Pezzoni, M., Visentin, F. et al. (2025). "The Changing Geography of the International Diffusion of Technological Knowledge". Documentos de trabajo de la OMPI sobre investigaciones económicas, n.º 92. Ginebra, OMPI. en llegar a África. (22)Véase la figura 13 en Miguelez E., Pezzoni, M., Visentin, F. et al. (2026). "The Changing Geography of the International Diffusion of Technological Knowledge". Documentos de trabajo de la OMPI sobre investigaciones económicas, n.º 92. Ginebra, OMPI. Estos desfases pueden influir en la eficacia con la que las personas, las empresas y las instituciones aprovechan las tecnologías digitales en la vida cotidiana y la actividad económica y determina a la postre quién se beneficia de la transformación digital y en qué medida.

Limitaciones de infraestructura y necesidades de capital

La brecha más fundamental es la de las infraestructuras y el acceso básico a la conectividad. Esta brecha tiene su origen en limitaciones físicas, como la implantación desigual de las redes de banda ancha, la infraestructura energética, la insuficiente capacidad de transporte o de los centros de datos o el reducido acceso a los dispositivos apropiados para el usuario final. Estas infraestructuras se organizan en torno a tres capas interdependientes que reflejan la estructura de la cadena de valor de Internet, a saber, la infraestructura de red, los centros de datos y los dispositivos de usuario final. (23)Véase UNCTAD (2024). Informe sobre la economía digital. Forjar un futuro digital ambientalmente sostenible e inclusivo. Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, basado en Pohl, J. y Hinterholzer, S. (2023). "Environmental effects along the life cycle of digital technologies". Einstein Centre Digital Future Working Paper No. 6. Berlín: ECDF. La cadena de valor de Internet describe esta secuencia de segmentos interconectados a través de los cuales se crean, transmiten y consumen contenidos y servicios digitales. (24)Véase Schumann, R. y Kende, M. (2013). "Lifting barriers to Internet development in Africa: Suggestions for improving connectivity". Analysys Mason Report for the Internet Society, London, 9, 30–5. Comienza con la conectividad internacional (cables submarinos y satélites), sigue por las redes troncales nacionales y las redes metropolitanas y culmina en el último tramo de acceso del usuario. A lo largo de esta cadena, los nodos de infraestructuras críticas, como los centros de datos, los puntos de intercambio de Internet y los terminales de usuario, garantizan la funcionalidad, resiliencia y eficiencia del sistema. Las deficiencias o cuellos de botella en cualquiera de los segmentos pueden degradar la calidad del servicio, aumentar los costos y obstaculizar considerablemente la difusión de las tecnologías digitales, especialmente en entornos de baja conectividad.

Diferencias en las infraestructuras internacionales

La infraestructura de conectividad troncal, en particular el tendido de cables submarinos y la capacidad de ancho de banda internacional, son fundamentales para facilitar los flujos de datos transfronterizos y, en definitiva, la difusión de las tecnologías digitales. (25)Véase Hjort, J. y Poulsen, J. (2019). "The arrival of fast Internet and employment in Africa". American Economic Review, 109(3), 1032–79; Cariolle, J. (2021). "International connectivity and the digital divide in Sub-Saharan Africa". Information Economics & Policy, 55, 100901; Simione, F.F. and Li, Y. (2021). "The macroeconomic impacts of digitalization in Sub-Saharan Africa: Evidence from submarine cables". IMF Working Paper WP/21/110, International Monetary Fund. Las conexiones de alta capacidad mediante cables submarinos transportan más del 99 % del tráfico de datos internacional e intercontinental. Amplían el acceso a Internet y reducen los costos de conectividad en las zonas más remotas del mundo. (26)TeleGeography. (2025). Transport Networks, anteriormente Global Bandwidth Research Service. En la actualidad, hay 597 sistemas de cable submarino y 1712 puntos de aterrizaje que conectan a los países, desde las pequeñas islas a las grandes economías mundiales. (27)Véase TeleGeography https://submarine-cable-map-2025.telegeography.com/. Aunque las mayores ventajas las disfrutan las economías costeras, los países sin litoral también mejoran su conectividad a través de redes de fibra terrestre que se interconectan con estas rutas de cable (véase el gráfico 5.1).

El acceso a la capacidad mundial de ancho de banda sigue siendo desigual en las distintas regiones, como se ilustra en el gráfico 5.2. A lo largo del último decenio se ha expandido considerablemente en las regiones de Europa, Asia y el Pacífico y América, mientras que África, los Estados árabes y los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) siguen rezagados, a pesar de los esfuerzos que han realizado recientemente para ponerse al día. Estas infraestructuras también son vulnerables. El corte o la avería de un cable submarino es probablemente el peligro digital que más daños causa. Los cables submarinos sufren daños principalmente a causa de las actividades marítimas, en particular el fondeo y las redes de pesca, y, en menor medida, por sabotajes o desastres naturales, como terremotos o tifones. (28)Véase https://www.iscpc.org/publications/icpc-viewpoints/damage-to-submarine-cables-from-dragged-anchors/. En 2024 fueron la segunda causa más común de los cortes de Internet, por detrás de las intervenciones gubernamentales. (29)Véase https://radar.cloudflare.com/year-in-review/2024#internet-outages.

En el gráfico 5.3 se ilustra hasta qué punto las regiones con un número limitado de cables submarinos, como la del África subsahariana, están sujetas a un nivel desproporcionado de interrupciones de la conectividad cuando se producen daños en los cables submarinos. Así, por ejemplo, en marzo de 2024, hubo 10 países africanos, principalmente de África Occidental y Meridional, que sufrieron importantes cortes de Internet debido a fallos en cuatro cables submarinos. (30)Véase https://carnegieendowment.org/research/2025/03/beneath-the-waves-addressing-vulnerabilities-in-africas-undersea-digital-infrastructure?lang=en. Algunos meses más tarde, varios países de África Oriental, Europa y Asia también sufrieron interrupciones del servicio tras los cortes que se produjeron en el Sistema de Cable Submarino de África Oriental (EASSy) y en el cable SEACOM del Mar Rojo.

Diferencias en las infraestructuras nacionales

Una vez que se tienden los cables submarinos, el acceso a las telecomunicaciones y a Internet depende principalmente de la red terrestre de ámbito nacional. En los países africanos, esta red es principalmente la red de infraestructura móvil, y las torres de telefonía móvil son la principal infraestructura de último tramo (gráfico 5.4a). Por el contrario, los países europeos se basan en gran medida en redes fijas de banda ancha, incluido el último tramo, y a menudo relegan la infraestructura móvil a un papel complementario (gráfico 5.4b). Este doble modelo de distribución tiene una profunda influencia en los dispositivos de acceso a Internet y los tipos de servicios digitales a los que pueden acceder los usuarios.

La brecha tecnológica

Una dimensión de la desigualdad digital que a menudo se pasa por alto es la brecha tecnológica, que es la diferencia en la calidad y capacidad de las herramientas digitales a disposición de los usuarios. Junto con las disparidades en las infraestructuras y el uso, determina la eficacia con la que las personas, las empresas y las instituciones públicas pueden aplicar las tecnologías digitales en la vida cotidiana y en las actividades económicas. En última instancia, estas disparidades determinan el tipo de innovaciones que surgen, quién se beneficia de la transformación digital y la medida en que lo hacen. (31)Véase Aker, J.C. y Cariolle, J. (2023). Mobile Phones and Development in Africa. Springer International Publishing AG. Así, por ejemplo, mientras que casi el 74 % de la población europea tenía acceso a redes 5G en 2025, solo alrededor del 12 % de los africanos lo tenía (véase el gráfico 5.5). Incluso dentro de África hay grandes disparidades en la calidad de las redes móviles, que varía entre las zonas urbanas y rurales (véase el gráfico 5.6).

En muchos países de renta baja, sobre todo en África, la difusión de tecnologías avanzadas basadas en Internet sigue limitada por la baja penetración de Internet y la escasa cobertura de banda ancha fija. Por ello, gran parte de la innovación ha arraigado en las plataformas móviles. Los servicios de dinero móvil en África, como M-Pesa en Kenya, muestran cómo las soluciones digitales pueden ampliarse de forma inclusiva cuando funcionan a través de teléfonos móviles básicos y sistemas de datos de servicios suplementarios no estructurados (USSD), sin necesidad de teléfonos inteligentes ni acceso a Internet. (32)Véase Aker, J.C. y Cariolle, J. (2023). Mobile Phones and Development in Africa. Springer International Publishing AG.

A pesar de estos logros, la adopción de tecnologías digitales avanzadas, como la IA, la computación en la nube, el análisis de macrodatos y la Internet de los objetos, sigue concentrándose en gran medida en las regiones emergentes y de renta alta, como América del Norte, Europa Occidental y partes de Asia. Estas regiones se benefician de la expansión combinada de las redes de banda ancha fijas y móviles que dan soporte a aplicaciones que hacen un uso intensivo de datos. Las tecnologías avanzadas requieren conexiones estables y de gran capacidad, servidores a gran escala y plataformas capaces de gestionar enormes flujos de datos, condiciones que todavía escasean en la mayoría de las economías en desarrollo.

El resultado es un panorama digital dual: algunos países aprovechan plenamente la innovación de alto valor impulsada por los datos, mientras que otros dependen principalmente de soluciones más sencillas basadas en la telefonía móvil. En el gráfico 5.7 se ilustra esta dualidad. Los países que cuentan con acceso tanto a la banda ancha fija como a la móvil muestran mayores resultados en cuanto a innovación, como la actividad de patentamiento, en comparación con los que tienen una infraestructura limitada.

En las economías en desarrollo, la asequibilidad sigue siendo el principal obstáculo para acceder a la Internet de alta velocidad, poseer teléfonos inteligentes o utilizar la Internet móvil, lo que pone de relieve cómo las diferencias económicas y tecnológicas siguen reforzándose mutuamente. (33)Véase Global Findex (2025). "The Global Findex Database: Connectivity and Financial Inclusion in the Digital Economy". Grupo Banco Mundial.

Disparidades en el uso: alfabetización digital y retos para el capital humano

Las disparidades en el uso se deben a la escasa alfabetización digital, la falta de competencias y la limitada capacidad para participar en actividades digitales básicas y avanzadas. A un nivel básico, la alfabetización digital suele estar vinculada a problemas más generales de asequibilidad, así como a barreras lingüísticas y normas sociales restrictivas, en particular las que desfavorecen a las mujeres y a las comunidades marginadas de las zonas rurales. Sin estas capacidades básicas, los usuarios potenciales no pueden utilizar eficazmente las tecnologías digitales disponibles.

Las disparidades en las competencias digitales intermedias y avanzadas guardan una estrecha relación con las carencias en materia de educación y mano de obra cualificada, cuya combinación condiciona la capacidad de absorción de la población. Muchos sistemas educativos se esfuerzan por cultivar las competencias necesarias para la adopción productiva de las tecnologías digitales, lo que supone limitar el rendimiento económico de las inversiones en estas tecnologías y obstaculizar la adaptación local y el desarrollo de aplicaciones digitales adaptadas al contexto. Estos problemas no se limitan a las economías en desarrollo. Tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, aunque en grados diferentes, persisten las disparidades entre las zonas urbanas y rurales, y entre las oportunidades educativas y de formación al alcance de los trabajadores de las grandes empresas frente a los de las pequeñas y medianas empresas.

Las disparidades en materia de competencias digitales se extienden a las empresas y los gobiernos, lo que obstaculiza la adopción de las tecnologías digitales en las organizaciones. Del mismo modo, las limitadas capacidades técnicas de las instituciones públicas obstaculizan las iniciativas de gobierno digital y los servicios públicos digitales que, de otro modo, podrían acelerar una mayor difusión de las tecnologías digitales.

Disparidades en la asequibilidad: el despliegue de cables submarinos y el costo del acceso a Internet

Como ya se ha mencionado, las diferencias de asequibilidad siguen constituyendo un obstáculo importante para la adopción de las tecnologías digitales en los países de renta baja y mediana. El costo de la conectividad básica, es decir, el acceso de “primer tramo”, depende en gran medida de los sistemas de cables submarinos. Los cables submarinos requieren inversiones de varios cientos de millones de dólares y suelen estar financiados por consorcios de operadores de telecomunicaciones. En los últimos años, grandes empresas tecnológicas como Google, Meta y Microsoft se han convertido en los principales inversores. En 2023, estas empresas concentraban casi tres cuartas partes del uso mundial de ancho de banda. (34)Véase TeleGeography (2025). Transport Networks, formerly Global Bandwidth Research Service, https://submarine-cable-map-2025.telegeography.com.

Estos anchos de banda internacionales reducen los costos directamente al rebajar los costos de los mayoristas, e indirectamente, al estimular la competencia. La magnitud de estos efectos depende de la estructura de los mercados nacionales y de la solidez de la reglamentación. Los datos empíricos procedentes de grandes muestras de países de renta baja, mediana y alta confirman que la relación entre el despliegue de cables submarinos y los precios de la banda ancha no es directa. (35)Véase Cariolle, J., Houngbonon, G.V., Silue, T. et al. (2025). "Submarine Cables, Internet Access Price and the Role of Competition and Regulation". Ferdi Working Paper No. 357. Versión actualizada de World Bank Policy Research Paper Series No. 10840. Grupo Banco Mundial. De hecho, la relación muestra una tendencia en forma de U, lo que significa que a niveles bajos de capacidad, los aumentos tienden a reducir los precios, reflejando las ganancias de eficiencia. Sin embargo, a partir de cierto punto, los precios vuelven a subir. Esto puede deberse a los mayores costos de mantenimiento y mejora de la infraestructura, o a una menor presión competitiva en los mercados de gran capacidad.

Además, la duplicación de la capacidad de los cables submarinos puede hacer disminuir los precios de la banda ancha móvil hasta la mitad y los de la banda ancha fija en torno a una tercera parte, con efectos similares en todas las regiones. (36)Véase Cariolle, J., Houngbonon, G.V., Silue, T. et al. (2025). "Submarine Cables, Internet Access Price and the Role of Competition and Regulation". Ferdi Working Paper No. 357. Versión actualizada de World Bank Policy Research Paper Series No. 10840. Grupo Banco Mundial. Estas ganancias decaen con el tiempo, especialmente en los mercados de banda ancha fija, donde los efectos desaparecen en cuatro años. Con el tiempo, los precios suelen volver a los niveles anteriores. Esto puede reflejar el aumento de los costos de inversión en redes o la escasa presión competitiva en los mercados de banda ancha fija. En estos casos, el ahorro en infraestructuras no se traslada totalmente a los consumidores, lo que ralentiza la adopción de Internet.

La concentración del mercado también es importante. En los mercados competitivos, los aumentos de capacidad se traducen en reducciones sostenidas de los precios. Cuando los mercados están más concentrados, el efecto de los nuevos cables es más débil, especialmente en el caso de la banda ancha fija. En consecuencia, los elevados costos pueden mantener el acceso a Internet fuera del alcance de muchas economías en desarrollo, frenando la difusión de herramientas digitales avanzadas y reforzando las diferencias mundiales. Estos resultados son importantes, ya que pueden tenerse en cuenta en las políticas destinadas a paliar los obstáculos que afectan de forma desproporcionada a las mujeres, las poblaciones rurales y las comunidades marginadas y que refuerzan las estructuras de desventaja existentes.

Instituciones, reglamentación y competencia

Los marcos reguladores desempeñan un papel decisivo a la hora de determinar la rapidez y amplitud de la difusión de las tecnologías digitales. Determinan la entrada en el mercado, la competencia y la innovación, aunque en muchos países la existencia de normas restrictivas o anticuadas sigue frenando la adopción de las tecnologías digitales.

El enfoque que adopte un país con respecto a la regulación digital puede afectar profundamente al arraigo de las tecnologías en su economía. Los datos muestran que, en el caso de Internet, los países que exigen a los proveedores de servicios de Internet obtener una aprobación formal antes de iniciar sus operaciones tienden a tener menos usuarios y anfitriones. Del mismo modo, la regulación gubernamental de los precios de los proveedores de servicios de Internet suele traducirse en mayores costos para el usuario final. (37)Véase Wallsten, S. (2005). "Regulation and internet use in developing countries". Economic Development and Cultural Change, 53(2), 501–23. Estas constataciones ponen de relieve cómo las opciones normativas pueden favorecer u obstaculizar la inclusión digital.

Los marcos de gobernanza de datos se han convertido en otro factor determinante de la difusión. La existencia de normas claras sobre protección de datos fomenta la confianza y salvaguarda la privacidad, pero una normativa demasiado restrictiva o ambigua puede disuadir la innovación y elevar los costos de cumplimiento, especialmente en el caso de las empresas más pequeñas que carecen de la capacidad para desenvolverse en un entorno de normas complejas.

La previsibilidad de las políticas es igualmente decisiva para la inversión. La incertidumbre o los cambios frecuentes en la reglamentación aumentan el riesgo para los proveedores de telecomunicaciones, sobre todo teniendo en cuenta los compromisos de capital a largo plazo que requiere la infraestructura de banda ancha. Por lo tanto, es fundamental disponer de un entorno reglamentario estable y transparente para fomentar la inversión sostenida, la competencia leal y la difusión continua de las tecnologías digitales.

La estructura del mercado también determina la difusión de las tecnologías digitales al influir en los precios, la calidad del servicio y los incentivos a la innovación. Los estudios ponen sistemáticamente de manifiesto que la competencia en las telecomunicaciones hace bajar los precios y mejora los servicios. (38)Véase Fink, C., Mattoo, A. y Rathindran, R. (2003). "An assessment of telecommunications reform in developing countries". Information Economics and Policy, 15(4), 443–466; Li, Wei y Xu, Lixin Colin (2001). Liberalization and Performance in Telecommunications Sector around the World. Washington, DC; y Wallsten, S. (2005). "Regulation and internet use in developing countries". Economic Development and Cultural Change, 53(2), 501–23. Sin embargo, hay muchas regiones donde la competencia sigue siendo escasa, lo que se traduce en una concentración del mercado y un aumento de los precios de consumo.

Recientemente se ha constatado que el ancho de banda internacional, suministrado a través de los cables submarinos, puede reducir los costos de la banda ancha mediante dos vías principales:  (39)Véase Cariolle, J. (2026). "Digital transformations in developing economies: From the first-mile infrastructure to the end-user fingertips". Documentos de trabajo de la OMPI sobre investigaciones económicas, n.º 96. Ginebra, OMPI. En primer lugar, reduce directamente los precios al por mayor al permitir economías de escala. En segundo lugar, reduce indirectamente los precios de consumo cuando la competencia garantiza que se repercutan los ahorros. Cuando la competencia es reducida, los proveedores suelen acaparar la mayor parte de estos beneficios, manteniendo los precios elevados.

La intensidad de estos efectos depende de la estructura del mercado nacional y de la supervisión reguladora. Por consiguiente, es fundamental que haya reguladores fuertes e independientes para garantizar que las inversiones en infraestructuras se traduzcan en una conectividad asequible y de alta calidad y apoyen una inclusión digital más generalizada.

Impacto económico y social

La doble naturaleza de la difusión digital y el comercio

La difusión de la tecnología digital tiene una doble naturaleza. Actúa como catalizador del crecimiento de las exportaciones y la productividad, pero también puede acentuar las disparidades comerciales a escala mundial. Por el lado positivo, las herramientas digitales mejoran la eficiencia, reducen los costos de transacción y facilitan la innovación. Las empresas se benefician de una mejor gestión de los inventarios, de la interacción con los clientes y de la adopción de decisiones basadas en datos. Las infraestructuras de conectividad de alta velocidad tienen efectos especialmente importantes. La llegada de los cables submarinos SEACOM y EASSy a África Oriental y Meridional, por ejemplo, propició un aumento de las exportaciones en sectores con un uso intensivo de logística, como los minerales y las hortalizas. (40)Véase Cariolle, J. y Da Piedade, C. (De próxima publicación). Submarine Cable Infrastructure and Trade in Africa.

Con todo, los beneficios de la conectividad son desiguales. Los estudios realizados muestran que, mientras que los nuevos enlaces de cable submarino fomentan la participación en las exportaciones de las empresas de las economías avanzadas, pueden provocar la salida de los exportadores de las economías en desarrollo con una capacidad limitada para absorber las tecnologías digitales. (41)Véase Imbruno, M., Cariolle, J. y de Melo, J. (2025). "Digital connectivity and firm participation in foreign markets: An exporter-based bilateral analysis", Journal of Development Economics, en prensa. La conectividad tiende a beneficiar más a las empresas grandes y con abundantes recursos que a las pequeñas. En consecuencia, las conexiones bilaterales por cable submarino aumentan el número de exportadores en casi un 10 % en las economías desarrolladas, pero lo reducen en aproximadamente un 8 % en las economías en desarrollo. (42)Véase Imbruno, M., Cariolle, J. y de Melo, J. (2022). "Digital connectivity and firm participation in foreign markets: An exporter-based bilateral analysis", Journal of Development Economics, 177,103551.

En un estudio reciente se destaca la importancia de la conectividad digital. (43) El concepto de conectividad digital mide hasta qué punto un país está vinculado a los mercados mundiales a través de su porcentaje del producto interno bruto (PIB) mundial que está directamente conectado mediante cables submarinos. Véase Cariolle, J. y Da Piedade, C. (2023). "Digital connectedness and exports upgrading: Is Sub-Saharan Africa catching up?" The World Economy, 46(11), 3325–44. Cuando los vínculos digitales son más fuertes, se amplía el acceso a la información, las tecnologías y las reglamentaciones, lo que fomenta la diversificación y la mejora de las exportaciones. La calidad de estas conexiones importa tanto como su número. El estudio muestra que existe una correlación positiva entre la capacidad de ancho de banda internacional y las solicitudes de patente presentadas por residentes, controlando el PIB per cápita, lo que sugiere que la conectividad favorece la innovación más allá de los efectos sobre los ingresos. Asimismo, indica que la actividad de patentamiento de residentes guarda una relación positiva con las exportaciones de alta tecnología. Por último, utilizando la conectividad digital en lugar de la capacidad de ancho de banda, confirma que, para el proceso de innovación, es fundamental con quién está conectado un país: así pues, controlando tanto el PIB per cápita como la capacidad de ancho de banda, los vínculos más fuertes con los principales centros económicos se asocian a una mayor actividad de patentamiento.

En un estudio realizado en 60 países en desarrollo, que incluía 23 países del África subsahariana, se muestra un efecto positivo y significativo de la conectividad digital en la complejidad de las exportaciones, con repercusiones especialmente importantes en el África subsahariana. (44)Véase Cariolle, J. y Da Piedade, C. (2023). "Digital connectedness and exports upgrading: Is Sub-Saharan Africa catching up?" The World Economy, 46(11), 3325–44. Un hallazgo notable es el nuevo enigma de la distancia: así, en la mayoría de las regiones, el efecto de la conectividad digital disminuye a medida que aumenta la distancia a los principales mercados, excepto en el África subsahariana, donde aumenta. (45)Véase Imbruno, M., Cariolle, J. y de Melo, J. (2022). "Digital connectivity and firm participation in foreign markets: An exporter-based bilateral analysis", Journal of Development Economics, en prensa. En el estudio se constata que un aumento de 3 000 km en la distancia por mar reduce el efecto sobre el índice de complejidad económica (46)Los autores utilizaron el índice de complejidad económica, una medida de la complejidad de las exportaciones, y lo complementaron con indicadores alternativos, como la participación en la cadena global de valor y la diferenciación de productos. Véase Rauch, J.E. (1999). "Networks versus markets in international trade". Journal of International Economics, 48(1), 7–35. en un 47 % en los países que no pertenecen al África subsahariana, pero lo aumenta en un 75 % en el África subsahariana, lo que sugiere que los países geográficamente remotos del África subsahariana, que se enfrentan a elevadas barreras comerciales tradicionales, se benefician de forma desproporcionada de la mejora de la conectividad digital.

El capital humano también condiciona los resultados. Una mayor cobertura de la educación primaria refuerza los beneficios de la conectividad, al tiempo que la limitada penetración de Internet sigue frenando el progreso de muchas economías africanas.

En general, los datos muestran que la conectividad digital presenta un carácter multidimensional. Está directamente relacionada con las cuatro brechas que se han analizado anteriormente: las diferencias en las infraestructuras, que se refieren a si el ancho de banda se conecta a los principales nodos mundiales y locales; la brecha tecnológica, que se refiere a la calidad de las tecnologías digitales a disposición de los usuarios; las disparidades en el uso, que se refieren a la eficacia con la que las empresas y los particulares participan en actividades digitales básicas y avanzadas; y las disparidades en la asequibilidad, que se refieren al costo de la conectividad. Para que la difusión digital pueda impulsar un crecimiento mundial integrador, es esencial abordar estas cuatro cuestiones.

Consideraciones relativas a la inclusión social y la equidad

Más allá del impacto económico, la difusión de las tecnologías digitales influye profundamente en la inclusión social. Las tecnologías digitales pueden tanto reducir como profundizar las desigualdades que ya existen. Este doble potencial pone de relieve la importancia de los enfoques inclusivos del desarrollo digital.

En las zonas rurales, la baja densidad de población, el reducido poder adquisitivo y las escasas competencias digitales frenan a menudo la adopción, incluso cuando existe cobertura. Sin embargo, una vez adoptadas, los efectos pueden ser transformadores. Las telecomunicaciones móviles pueden reducir el aislamiento, y los servicios financieros digitales pueden ampliar el acceso a los pagos, el crédito y el ahorro. La difusión de la cobertura móvil y de los teléfonos móviles ha tenido un impacto especialmente fuerte en los mercados agrícolas, al reducir la dispersión de precios y mejorar el acceso de los productores a la información de mercado. (47)Véase Jensen, R. (2007). "The digital provide: Information (technology), market performance, and welfare in the South Indian fisheries sector". The Quarterly Journal of Economics, 122(3), 879–924; Aker, J.C. (2010). "Information from markets near and far: Mobile phones and agricultural markets in Niger". The Economic Journal: Applied Economics, 2(3), 46–59; Suri, T., Aker, J., Batista, C. et al. (2023). "Mobile money. VoxDevLit, 2(2), 3.

Al reducir el costo de la obtención y la transmisión de información, los teléfonos móviles pueden permitir a agricultores y comerciantes hacer un seguimiento de los precios en mercados distantes con mayor frecuencia y a un menor costo. Esto les ayuda a encontrar mejores oportunidades comerciales y evitar los mercados menos favorables. En diversos estudios realizados sobre la pesca en la India (48)Véase Jensen, R. (2007). "The digital provide: Information (technology), market performance, and welfare in the South Indian fisheries sector". The Quarterly Journal of Economics, 122(3), 879–924. y los mercados de cereales en el Níger (49)Véase Aker, J.C. (2010). "Information from markets near and far: Mobile phones and agricultural markets in Niger". The Economic Journal: Applied Economics, 2(3), 46–59. se muestra que estas mejoras en la información reducen las diferencias de precios, aumentan y estabilizan los precios del productor y disminuyen los desechos. En estudios posteriores se ha confirmado que la cobertura móvil aumenta el número de mercados en los que participan los comerciantes y refuerza el poder de negociación de los agricultores. (50)Véase Tack, J. y Aker, J.C. (2014). "Information, mobile telephony, and traders' search behavior in Niger". American Journal of Agricultural Economics, 96(5), 1439–54.; Aker, J.C. Y Fafchamps, M. (2015). "Mobile phone coverage and producer markets: Evidence from West Africa". The World Bank Economic Review, 29(2), 262–92. Sin embargo, los beneficios no son uniformes. Los primeros en adoptar estas tecnologías (a menudo comerciantes más grandes o mejor conectados) son los primeros en beneficiarse, mientras que los últimos pueden quedarse rezagados, lo que genera nuevas capas de desigualdad incluso aunque mejore la eficiencia general.

Según datos procedentes de los ocho países de la Unión Económica y Monetaria del África Occidental (UEMOA), la conectividad móvil tiene el mayor efecto igualador en las tareas agrícolas cuyos mercados laborales están segmentados por sexos, contribuyendo así a reducir las disparidades salariales dentro de esos segmentos. (51)Véase Cariolle, J. y Carroll, A.D. (De próxima publicación). "Nouvelles dynamiques autour de l’économie numérique : La digitalisation au service de l’emploi agricole et de la transformation rurale dans l’UEMOA". Informe Ferdi. El acceso móvil a la información también permite a los agricultores utilizar la mano de obra contratada de forma más eficaz y fortalece la posición negociadora de los trabajadores.

En el caso de las mujeres, estos beneficios pueden ser especialmente importantes. Las tecnologías móviles pueden ayudarlas a rentabilizar tareas antes no remuneradas y a negociar salarios más altos. (52)Véase Ngoa, G.B.N. y Song, J.S. (2021). "Female participation in African labor markets: The role of information and communication technologies". Telecommunications Policy, 45(9), 102174; Cariolle, J. y Dsouza, A. (de próxima publicación), "Rural Youth Employment in the West African Economic and Monetary Untion. Informe Ferdi, 96 páginas. En los estudios se constata una relación positiva sistemática entre la proximidad a las redes 2G+ y los salarios de las mujeres en múltiples actividades agrícolas, mientras que la relación en el caso de los hombres es más débil y variada. Esto sugiere que la conectividad móvil aporta beneficios desproporcionados a las mujeres, y que las diferencias salariales entre hombres y mujeres aumentan a medida que se incrementa la distancia a la cobertura de la red. (53)Véase Cariolle, J. y Da Piedade, C. (de próxima publicación). Submarine Cable Infrastructure and Trade in Africa. Los propietarios de teléfonos móviles también consumen más alimentos comprados en el mercado y dependen menos de la producción propia, y el cambio hacia un consumo basado en el mercado es especialmente acusado en las zonas rurales. (54)Véase Cariolle, J. y Carroll, D. (2025). "From Phone Access to Food Markets: How Mobile Connectivity is Transforming Rural Livelihoods in West Africa". Ferdi Working Paper No. 341.

Empleo y transformaciones en el mercado laboral

La difusión de las tecnologías digitales está reconfigurando los mercados laborales en todo el mundo, al transformar la demanda de cualificaciones, la estructura del empleo y la geografía del trabajo. (55)Véase Akerman, A., Gaarder, I. y Mogstad, M. (2015). "The skill complementarity of broadband internet". The Quarterly Journal of Economics, 130(4), 1781–824. La digitalización crea nuevas oportunidades de crecimiento de empleo, emprendimiento y aumento de la productividad. Las tecnologías digitales pueden complementar la mano de obra, facilitar nuevas formas de trabajo y ampliar el acceso a los mercados, en particular a través del comercio electrónico, el trabajo a distancia y los servicios en línea. Los datos publicados indican que las regiones con una mayor adopción digital tienden a experimentar un crecimiento más rápido del empleo en los sectores con un uso intensivo de tecnología orientados a los servicios, así como efectos indirectos positivos en todas las economías locales. (56)Véase Braesemann, F., Stephany, F., Teutloff, O. et al. (2022). "The global polarisation of remote work". PloS one, 17(10), e0274630.

Sin embargo, estas ganancias se distribuyen de forma desigual. (57)Véase Hjort, J. y Poulsen, J. (2019). "The arrival of fast Internet and employment in Africa". American Economic Review, 109(3), 1032–79. La automatización y la IA están sustituyendo cada vez más las tareas rutinarias y manuales y están desplazando a los trabajadores de determinadas ocupaciones, al tiempo que crean demanda de nuevas funciones, a menudo más cualificadas. Este cambio ha aumentado las desigualdades salariales y las diferencias regionales, especialmente entre los trabajadores con competencias digitales avanzadas y quienes carecen de ellas. La economía de plataformas también ha generado oportunidades y vulnerabilidades. Aunque las plataformas digitales hacen posible el trabajo flexible y transfronterizo, a menudo dependen de mano de obra precaria, mal pagada o invisible. En investigaciones realizadas recientemente se pone de relieve el esfuerzo humano oculto que hay detrás de la economía de la IA, en la que la anotación de datos a gran escala, la moderación de contenidos y las tareas de formación se subcontratan a trabajadores con salarios bajos de países en desarrollo. (58)Véase Cant, C., Muldoon, J. y Graham, M. (2024). Feeding the Machine: The Hidden Human Labor Powering AI. Bloomsbury Publishing USA.

Estas dinámicas contrapuestas ilustran el carácter dual de la difusión digital en el mercado laboral. Por un lado, las tecnologías digitales pueden fomentar el crecimiento inclusivo, estimular la innovación y crear nuevas vías para la participación de las personas jóvenes y las mujeres. Por otro, se corre el riesgo de que refuercen las desigualdades estructurales si los beneficios se concentran en los trabajadores altamente cualificados y bien conectados de las zonas urbanas.

El papel de la propiedad intelectual en la difusión de las tecnologías digitales

El sistema de propiedad intelectual (PI) desempeña un papel fundamental en la difusión de las tecnologías digitales. La protección mediante patentes, los modelos de concesión de licencias y los registros de marcas influyen en quién innova, quién obtiene acceso y a qué velocidad se mueven las tecnologías en los mercados.

La actividad de patentamiento de las tecnologías digitales está muy concentrada. La mayoría de las solicitudes de patente de tecnologías digitales proceden de cinco grandes territorios, a saber, China, los Estados Unidos, el Japón, la República de Corea y la Oficina Europea de Patentes (véase el gráfico 5.8). En conjunto, representan la mayor parte de las solicitudes mundiales. Esta concentración da lugar a modelos de difusión desiguales, ya que la tecnología suele seguir los canales de inversión y concesión de licencias controlados por los principales titulares de patentes. (59)Véase OMPI (2022). Informe mundial sobre la propiedad intelectual 2022. La dirección de la innovación. Ginebra, OMPI. https://www.wipo.int/es/web/world-ip-report/2022/index.

Las tecnologías digitales normalmente están integradas por múltiples capas de innovación, muchas de las cuales se basan en normas tecnológicas. Las organizaciones de normalización son las responsables de elaborar y establecer normas en el ámbito de la tecnología. Estas organizaciones reúnen a diversas partes interesadas, como representantes de la industria, investigadores y responsables políticos, para que colaboren entre sí y busquen las mejores soluciones técnicas para una norma determinada. Cuando los participantes en las organizaciones de normalización aportan una solución técnica protegida a una norma, se comprometen a conceder el uso de esa patente bajo licencia a quienes la apliquen de acuerdo con la política de derechos de propiedad intelectual establecida por la organización de normalización. Estas políticas de derechos de propiedad intelectual varían, pero por lo general tratan de encontrar un equilibrio entre los intereses de los titulares de patentes esenciales para cumplir con las normas técnicas (PEN) en recuperar las inversiones que han realizado en investigación y desarrollo, por un lado, y el acceso de quienes aplican las tecnologías normalizadas, por otro. Por ejemplo, el Proyecto de Asociación de Tercera Generación (3GPP) agrupa, bajo la denominación de organizaciones asociadas, a siete organismos de normalización regionales y nacionales. (60)Véase https://www.3gpp.org/about-us/partners. Estos organismos de normalización han acordado que sus políticas en materia de derechos de propiedad intelectual deben ser compatibles entre sí y respetadas por sus respectivos miembros, a quienes se anima a declarar su disposición a conceder licencias en condiciones justas, razonables y no discriminatorias (condiciones FRAND). (61)Véase el artículo 3.1 del acuerdo 3GPP: https://www.3gpp.org/ftp/Inbox/2008_web_files/3gppagre.pdf; https://www.3gpp.org/about-us/3gpp-faqs. También se espera que los miembros declaren, a la mayor brevedad, cualquier derecho de propiedad intelectual que consideren esencial o potencialmente esencial para el trabajo en curso dentro del 3GPP. (62)Véase el artículo 55 de los procedimientos de trabajo del 3GPP: https://www.3gpp.org/ftp/Information/Working_Procedures/3GPP_WP.htm#Article_55, https://www.3gpp.org/about-us/3gpp-faqs. Este llamamiento a la declaración de posibles PEN, junto con el compromiso de conceder licencias en condiciones FRAND, desempeña un papel fundamental a la hora de facilitar la difusión de tecnologías, ya que contribuye a crear unas condiciones de mercado equitativas tanto para los titulares de PEN como para quienes las aplican, y fomenta la competencia y la innovación en los sectores que dependen de tecnologías normalizadas. Sin embargo, la negociación de las condiciones FRAND puede ser compleja y suponer una carga especial para las empresas más pequeñas y las empresas de las economías en desarrollo. (63)Véase Banco Mundial (2025). World Development Report 2025: Standards for Development. Washington D.C.: Grupo Banco Mundial. https://www.worldbank.org/en/publication/wdr2025

La importancia económica de las PEN ha ido en aumento a lo largo de los últimos decenios. (64)Véase Contreras, J.L. (2019). Technical Standards, Standards-setting Organizations, and Intellectual Property: A Survey of the Literature (with an emphasis on empirical approaches). Edward Elgar Publishing, 185–235. Las PEN suelen tener un valor más elevado, ya que forman parte integrante de las normas técnicas de la industria. Las empresas las utilizan como activos estratégicos en las concesiones de licencias recíprocas y como fuente de ingresos directos. Los investigadores miden su valor mediante indicadores como las transferencias de patentes, las citas, los litigios y los resultados empresariales.

Además de las patentes, hay otras formas de PI que afectan en gran medida a la difusión digital. Los datos muestran que las empresas con mayor capital de tecnologías digitales tienden a registrar nuevas marcas con más frecuencia y a retirar las existentes con mayor rapidez, lo que se traduce en ciclos de vida de las marcas más cortos. Esto refleja el ritmo más rápido de la innovación y la rotación de productos en las industrias digitales, donde el valor empresarial a menudo se obtiene a través de una mayor variedad de productos, tal como se refleja en el número de marcas registradas. (65)Véase Gao, G. y Hitt, L.M. (2012). (2012). "Information technology and trademarks: Implications for product variety". Management Science, 58(6), 1211–26. En los últimos años, el atractivo estético de los productos digitales, protegidos por diseños industriales, también ha adquirido cada vez más importancia a la hora de influir en las preferencias y la adopción de los consumidores. Los derechos de autor influyen en la adopción de programas informáticos, y el auge de la concesión de licencias de código abierto ha transformado la forma en que las tecnologías traspasan fronteras y sectores. Los marcos de protección de datos también son importantes.

Al mismo tiempo, la creciente concentración del mercado de las principales plataformas digitales plantea nuevos retos en materia de políticas. Hay un pequeño número de empresas tecnológicas mundiales que controlan cada vez más las infraestructuras digitales clave, los recursos de datos y las carteras de PI, y que determinan la dirección y la velocidad de la difusión. Garantizar una competencia dinámica requiere, por tanto, la existencia de marcos reguladores que impidan un dominio excesivo del mercado, fomenten la interoperabilidad y promuevan la innovación abierta. Equilibrar la protección legítima de los derechos de PI con medidas que salvaguarden la competencia y faciliten la entrada de innovadores más pequeños y locales sigue siendo una prioridad política fundamental para la transformación digital inclusiva.

Conclusiones y repercusiones en materia de políticas

De este análisis de las dinámicas mundiales de difusión de las tecnologías digitales se desprenden varias conclusiones fundamentales. En primer lugar, si bien las tecnologías digitales se han difundido con mayor rapidez que las anteriores oleadas de innovación, la profundidad y la calidad de la adopción difieren mucho entre los países y dentro de ellos. La curva de adopción clásica en forma de S sigue siendo un modelo útil, aunque su inclinación y su cronología dependen en gran medida de las condiciones facilitadoras, en particular la disponibilidad de infraestructuras, la capacidad de absorción local, la asequibilidad y el apoyo institucional y normativo.

En segundo lugar, las características fundamentales de las tecnologías digitales, como su carácter de tecnologías de utilidad general, la presencia de importantes efectos de red y su adhesión a la Ley de Moore, hacen que su difusión sea fundamentalmente diferente de la de otros tipos de tecnología.

En tercer lugar, las tecnologías digitales tienden a amplificar los puntos fuertes y débiles que ya existen, en lugar de generar desarrollo de forma automática. Los obstáculos a la difusión suelen interactuar entre sí, lo que crea limitaciones superpuestas que los planteamientos políticos aislados o compartimentados tienen dificultades para superar. Los datos ponen de manifiesto que las estrategias integrales de economía digital, en las que se integran infraestructuras, capacidades y medidas reguladoras, logran un impacto mayor y más sostenible que las iniciativas fragmentadas.

En cuarto lugar, la naturaleza dual de la difusión digital en el comercio y la productividad pone además de relieve la importancia de contar con políticas complementarias. Aunque la conectividad digital puede impulsar las exportaciones, la innovación y la diversificación, los beneficios suelen recaer desproporcionadamente en las grandes empresas y las economías avanzadas. Los datos procedentes de África muestran que las inversiones en cables submarinos, infraestructura móvil y conectividad digital producen los mayores beneficios cuando se apoyan en el desarrollo del capital humano, la formación en competencias digitales y políticas inclusivas que permitan a las empresas más pequeñas y a los grupos marginados participar en los mercados mundiales.

En quinto lugar, las condiciones regulatorias y de mercado son fundamentales para la difusión de las tecnologías digitales. Las normas obsoletas, la escasa competencia y la incertidumbre normativa aumentan los costos, disuaden la inversión y limitan la inclusión. Es esencial que exista una regulación transparente y estable y una estrecha supervisión de la competencia para garantizar que las inversiones en infraestructuras se traducen en una conectividad digital asequible, de alta calidad e inclusiva.

En sexto lugar, el sistema de PI es fundamental para determinar cómo se difunden las tecnologías digitales en las economías. Si bien la protección de la PI apoya la innovación y la interoperabilidad mediante la participación de empresas innovadoras en la normalización de las tecnologías, la existencia de tasas de concesión de licencias que exceden las condiciones FRAND, la complejidad de las negociaciones de concesión de licencias y la fragmentación de la gobernanza de los datos pueden ralentizar la difusión, especialmente en las economías en desarrollo. Para lograr una transformación digital inclusiva es fundamental el intercambio de conocimientos, la educación y una gobernanza equilibrada de la PI.

En resumen, para acelerar y ampliar la difusión de las tecnologías digitales se requiere un enfoque normativo holístico. La expansión de las infraestructuras debe ir de la mano del fortalecimiento de la competencia, la reforma de los marcos reguladores, la inversión en capital humano y el fomento de una gobernanza equitativa de la PI. La combinación de estas medidas contribuirá a garantizar que la transformación digital se convierta en un motor de crecimiento integrador y sostenible, que permita a todas las economías, y a todas las personas, participar plenamente en las oportunidades que brinda la era digital.