Los activos inmateriales impulsan la innovación, la productividad y el crecimiento económico. A pesar de su importancia, nuestra comprensión del tamaño y la repercusión de los activos intangibles sigue siendo limitada debido a las lagunas y desfases existentes en los datos disponibles. Es esencial disponer de datos actualizados más allá de las economías de renta alta para contribuir a la elaboración de políticas favorables al crecimiento.