En 2024, la red mundial de centros de apoyo a la tecnología y la innovación (CATI) creció de manera considerable, en concreto, pasó de 1 494 centros en 2023 a 1 667 centros en 93 países. Esta expansión refleja el reconocimiento creciente del valor que los CATI aportan a los ecosistemas de innovación, como demuestra la cifra sin precedentes de 2,25 millones de consultas planteadas por investigadores, inventores y empresarios. El aumento del número de solicitudes de propiedad intelectual (PI) respaldadas por los CATI subraya la importancia del papel que desempeñan al ayudar a los innovadores a generar valor a partir de la PI.
Con la finalidad de apoyar a los coordinadores de los CATI para que gestionen de forma más eficiente los proyectos nacionales y de mejorar la eficacia de las operaciones, en 2024 se optimizó la plataforma de gestión de proyectos y rendimiento de los CATI y se puso a disposición de toda la red. La plataforma, que permite hacer un seguimiento en tiempo real de los proyectos de los CATI de todo el mundo, fomenta la colaboración entre los países y la OMPI. Al ofrecer información oportuna, garantiza una asistencia, un fortalecimiento de capacidades y un apoyo específicos, lo que permite a las redes de CATI funcionar de forma más eficiente y maximizar su repercusión.
Los CATI han seguido ampliando el alcance de sus servicios para satisfacer la demanda creciente y seguir mejorando el apoyo a la innovación, al hacer más hincapié en ámbitos como la transferencia de tecnología, la comercialización de la PI y el desarrollo de nuevos productos. En 2024, se crearon nuevas herramientas y recursos didácticos para ayudar a los CATI a prestar servicios de gran calidad y con valor añadido. Una de ellas es el nuevo recurso didáctico de carácter lúdico, La aventura de las patentes: un viaje por los horizontes de la innovación, creado con la colaboración de la empresa noruega House of Knowledge. Este curso interactivo de formación en análisis de patentes, que se puso a prueba en Sudáfrica y posteriormente se utilizó en otros países, es una manera más vivencial y participativa de fortalecer las capacidades.
También se ha establecido una alianza con la Asociación Internacional de Marcas (INTA) para elaborar material de formación centrado en la búsqueda de marcas y diseños industriales, con el objetivo de permitir a los CATI ampliar su oferta de servicios y brindar un mejor apoyo a la labor de desarrollo de las marcas y los diseños.
También se prepararon nuevas publicaciones. Las herramientas para el desarrollo de nuevos productos mediante las invenciones de dominio público, publicadas en diciembre de 2024, están concebidas para orientar la adopción de decisiones sistemática a lo largo de todo el proceso de desarrollo de los productos. Las herramientas se basan en las guías de la OMPI para reconocer y utilizar las invenciones de dominio público y contienen consejos prácticos, videos, datos e instrucciones paso a paso que ayudan a los investigadores y los empresarios a llevar al mercado nuevos productos y servicios.
También se ha publicado la tercera edición del Informe de la OMPI sobre tendencias de la tecnología, que se centra en el futuro del transporte, junto con otros tres informes sobre la actividad de patentamiento relativos a las tecnologías relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la inteligencia artificial generativa y la innovación en el sector agroalimentario. Estos recursos ofrecen datos empíricos en los que pueden basarse los CATI para asesorar a los innovadores y a quienes se encargan de formular las políticas. Además, se ha publicado la versión en árabe del Manual de la OMPI de redacción de solicitudes de patente, que, junto con las ediciones en español, francés e inglés, constituye una referencia valiosa para la redacción de solicitudes de patente.
Para mejorar el acceso a la financiación de la innovación, también se está preparando una serie de guías prácticas titulada La financiación mediante la PI en la práctica. La primera guía, Obtener préstamos con activos de PI, se publicó en diciembre de 2024. Contiene plantillas y listas de verificación que ayudan a los innovadores a articular el valor de la PI e interactuar con prestamistas, inversores e instituciones financieras.
La cooperación regional entre los CATI también siguió desempeñando una función importante en 2024, año en el que se establecieron redes regionales oficiales en África, la región árabe, Asia y el Pacífico y América Latina y el Caribe. En el Asia Sudoriental, representantes de CATI de Estados miembros de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN) analizaron las oportunidades de reforzar la colaboración regional para desarrollar redes de CATI sostenibles, lo cual hizo avanzar las conversaciones para establecer un mecanismo de gobernanza para las actividades de los CATI en la región.
A fin de reforzar los ecosistemas de innovación regionales, se elaboraron nuevos modelos de políticas de PI para las instituciones en África y la región de la ASEAN y se ofreció un sistema de mentorías para apoyar la aplicación de políticas a ocho instituciones en Brunei Darussalam, Camboya, la República Democrática Popular Lao y Tailandia. Actualmente, se está desarrollando un tercer modelo para América Latina y el Caribe.
La base de datos de políticas institucionales de PI también fue objeto de una actualización completa, que consistió en la migración a un sistema moderno de gestión del contenido, entre otras cosas. La base de datos ahora funciona mejor, es más fácil de usar y contiene información actualizada a partir de 1 500 documentos de políticas de 718 instituciones, lo que constituye un recurso de referencia más sólido y accesible.
Por último, para respaldar el perfeccionamiento profesional del personal de los CATI y aumentar la normalización de sus servicios en toda la red mundial, se creó un nuevo programa de certificación del personal de los CATI con la colaboración de la Academia de la OMPI. El objetivo del programa es establecer una certificación profesional basada en un plan de estudios específico para construir las competencias esenciales necesarias para que las operaciones de los CATI sean eficaces. La certificación está estructurada en dos niveles, a saber, el básico y el especializado, que puede centrarse en ámbitos como la búsqueda de la patentabilidad o la novedad. En 2024, se celebró la primera sesión piloto del curso de certificación básica, en el que participaron 48 personas de seis países (China, Kenya, Madagascar, el Perú, Filipinas y Arabia Saudita). Al terminar la sesión piloto, 36 participantes finalizaron el curso satisfactoriamente y obtuvieron el reconocimiento oficial de “personal de CATI certificado” (véase el artículo especial del presente informe para obtener más información sobre este nuevo programa).