Introducción

En este capítulo se describe la singularidad de los desafíos que presenta la valoración de innovaciones biotecnológicas y farmacéuticas, sujetas a un desarrollo largo y plagado de incertidumbres. Se destaca que las etapas clínicas (preclínicas, fase I, II, III y aprobación regulatoria) influyen considerablemente en el nivel de incertidumbre y la credibilidad de los insumos utilizados para la valoración. En este capítulo introductorio se establecen expectativas, al dejar claro que para las valoraciones en el ámbito de la biotecnología es preciso aunar el rigor con la flexibilidad y complementar los métodos cuantitativos con los conocimientos de especialistas del sector.

Esta guía integra la serie de publicaciones de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre valoración de la PI, del Departamento de Propiedad Intelectual para Innovadores.

La OMPI ha encargado la elaboración de este trabajo para apoyar a los profesionales de la innovación y a los gestores de transferencia de tecnología que trabajan en el ámbito de las ciencias de la vida, ya sea en universidades de investigación, empresas emergentes (startups), empresas surgidas de otras ya existentes (spinouts) o en pequeñas y medianas empresas. El objetivo del texto es facilitar la valoración de la PI en etapas tempranas en empresas biotecnológicas y farmacéuticas, por lo que está especialmente dirigida a los profesionales que operan en ecosistemas de innovación en los que se trabaja con proyectos en estadios tempranos de desarrollo. Se da por sentado que los profesionales de la valoración empleados por organizaciones biotecnológicas y farmacéuticas establecidas entienden suficientemente las técnicas y los enfoques descritos en el presente documento.

Examinamos el proceso para llevar un activo de PI que se encuentra en estadios tempranos de desarrollo (descubrimiento) hasta su comercialización, pasando por los ensayos clínicos y las aprobaciones regulatorias pertinentes, y estudiamos en qué grado el proceso de desarrollo repercute en el perfil de riesgo de la PI y, por lo tanto, en la evolución del valor de la PI a lo largo de los estadios de desarrollo. Apoyamos los conceptos teóricos con casos prácticos y el análisis de ejemplos para demostrar cómo funcionan los métodos de valoración en la práctica, y nos centramos en las diferencias existentes entre los sectores farmacéutico y biotecnológico y otros sectores, en términos de plazos y estructura de las etapas de desarrollo de estos activos, y de la naturaleza binaria de los resultados.

Esta publicación se centra en los enfoques de valoración que, en la práctica, se utilizan en los sectores farmacéutico y biotecnológico, a saber, el basado en los ingresos y el método de los comparables.

La guía está diseñada para que resulte útil a los profesionales de la innovación interesados en entender los conceptos esenciales de los enfoques utilizados en la valoración de la PI en el sector biotecnológico y farmacéutico. Animamos al lector a practicar las técnicas descritas y a buscar asesoramiento profesional cuando deba formular modelos de valoración para los activos de PI que gestiona.

Introducción a la biotecnología y los productos farmacéuticos

La biotecnología puede definirse como el uso integrado de la bioquímica, la microbiología y la ingeniería para encontrar aplicaciones tecnológicas (industriales) a las propiedades de los microorganismos y los cultivos de tejidos celulares o partes de estos (Cuadro 1). (1)European Federation of Biotechnology, 1981. Es decir, la aplicación tecnológica de organismos vivos y sus derivados para crear productos y procesos destinados a un uso específico. (2)Convenio sobre la Diversidad Biológica, Naciones Unidas, 1992.

Los productos que se crean en este campo son muy diversos, desde levaduras panificadoras hasta la penicilina (usada como antibiótico), pasando por el uso de enzimas para limpiar vertidos de crudo. Los productos farmacéuticos se pueden sintetizar químicamente (productos sintéticos) o generarse mediante series de reacciones químicas tales como procesos biológicos de fermentación y extracción (productos semisintéticos, como algunos antibióticos). Este tipo de productos se conoce como sustancias de molécula pequeña. Alternativamente, los productos farmacéuticos pueden fabricarse mediante la fermentación u otros procesos, que son eminentemente biológicos, y no químicos (productos biológicos). Estos productos biológicos suelen tener un tamaño molecular muy superior al de las moléculas orgánicas sintetizadas (de ahí el uso del término molécula pequeña), y los métodos empleados para su producción varían. Los productos de terapia celular y génica se denominan con frecuencia medicamentos terapéuticos avanzados. En esta guía no se hará distinción entre los sectores biotecnológico y farmacéutico ni entre los productos de uno y otro, ya que los enfoques utilizados para la valoración son los mismos en estos dos campos de las ciencias de la vida.

En qué se diferencia el sector de la biotecnología de los demás

En comparación con otros sectores, el proceso de desarrollo de fármacos sigue una estructura bien establecida, como se muestra en el Gráfico 1. Sucintamente, el proceso comienza con el descubrimiento, donde miles de compuestos son investigados como posibles candidatos a fármacos. Aquellos que cumplen con los criterios de desarrollo posterior entran en estudios preclínicos en los que se realizan investigaciones in vitro e in vivo. Con los compuestos seleccionados pasan a realizarse ensayos clínicos: los ensayos de fase I centrados en la seguridad y la dosificación, y los ensayos de fase II que prueban la eficacia en un grupo pequeño de pacientes. Tras los ensayos de fase II se lleva a cabo la fase III, en la que de manera similar se verifica la eficacia, pero a gran escala, a menudo con la participación de miles de pacientes. A continuación, el fármaco potencial se presenta a las autoridades reguladoras para que estas lo aprueben, para lo cual se realiza un examen de los datos de los ensayos clínicos. En esta etapa se priorizan la seguridad y la efectividad del medicamento. Al solicitante se le pide que trabaje en el modo de presentar la información sobre el medicamento, tanto en el prospecto como en el etiquetado del producto. Una vez concluido el examen, los reguladores deciden acerca de la aprobación del fármaco. Después de que el medicamento haya recibido autorización para su distribución en el mercado, se vuelve a someter a una revisión de seguridad posterior, para descartar peligros del fármaco a largo plazo. Cualquier cambio en la formulación, dosificación o etiquetado, así como el desarrollo de nuevos usos o métodos de dispensación (comprimidos, vía oral, inyectables) deberá contar con la autorización de las autoridades. Los reguladores también velan por que la publicidad del fármaco se alinee con los propósitos terapéuticos aprobados.

Gráfico 1. Proceso de desarrollo de un fármaco
Fuente: Análisis por parte de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO) de los datos de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), y estudio de 2016 llevado a cabo por Biotechnology Innovation Organization, Biomed tracker y Amplion

En el Gráfico 1, en el que se presenta el proceso regulatorio de la FDA, los fármacos que aún no han sido aprobado para uso general por los reguladores se conocen como nuevos medicamentos en investigación. El análisis mostrado fue realizado por la GAO, con sede en los Estados Unidos. El proceso de desarrollo de fármacos, desde el descubrimiento hasta el seguimiento posterior a la comercialización, puede durar hasta 10 años, o incluso más, dependiendo de la patología que trate el medicamento. Los resultados pueden hacer que el fármaco potencial deba desecharse, en cualquier etapa del proceso, lo cual puede generar pérdidas de miles de millones de dólares, que dependerán del área clínica y la etapa de desarrollo. En consecuencia, esta naturaleza binaria del desarrollo de fármacos presenta un riesgo sustancial en comparación con la utilización de la PI en otros sectores en los que es probable que:

  • El proceso de desarrollo hasta la comercialización sea más corto.

  • Exista más margen para trabajar con alternativas, por ejemplo rediseñando cuando se encuentren obstáculos relacionados con el rendimiento o la funcionalidad.

  • El proceso de aprobación regulatoria sea menos oneroso, en lo que respecta a los requisitos de presentación de datos, así como al costo y al proceso.

En consecuencia, el particular perfil de riesgo del sector biotecnológico ha de tenerse en cuenta al valorar activos de PI de esta industria. Además, los largos períodos de desarrollo de la PI en el campo de la biotecnología suelen superar los plazos con que convencionalmente trabajan los inversores para valorar la rentabilidad de una inversión. Para muchos inversores, lo más frecuente es un período de tres a siete años, tras el cual preferirían desinvertir o, al menos, poder conocer el valor de su inversión. Además, el desarrollo de fármacos conlleva inversiones notables: los costos medios de desarrollo hasta la comercialización oscilan entre 161 millones y 4 540 millones de dólares de los Estados Unidos, en todas las áreas terapéuticas (Schlander et al., 2021).

Métodos de valoración de la propiedad intelectual en el sector biotecnológico

Los profesionales de la innovación que trabajan en universidades de investigación, startups, spinouts o pequeñas y medianas empresas son conscientes de la importancia de valorar los activos de PI. La valoración de la PI desempeña un papel crucial en la toma de decisiones estratégicas, la transferencia de tecnología, la concesión de licencias, la atracción de inversiones y la comercialización de la PI.

En esta completa guía, examinaremos los métodos de valoración de la PI más populares, y los adaptaremos al sector de la biotecnología. Cada uno de los métodos de valoración presenta ventajas e inconvenientes a la hora de estimar el valor de los activos de PI, elemento clave para la toma de decisiones informadas y estratégicas.

Los métodos de valoración que abordaremos son los siguientes:

  • Método del costo: el método del costo calcula el valor de un activo de PI en función de los costos en que se ha incurrido para su desarrollo. Proporciona un punto de partida, al contabilizar la inversión realizada en actividades de investigación y desarrollo, ensayos clínicos, solicitud de autorizaciones al regulador y otros gastos conexos.

  • Enfoque basado en el mercado: el enfoque de mercado determina el valor de la PI comparándola con activos similares que se hayan vendido recientemente o sobre los que se haya concedido una licencia. Este método se basa en los datos del mercado y en las transacciones para estimar el valor de un activo de PI en el mercado actual.

  • Enfoque basado en los ingresos: evalúa el valor de la PI calculando su futuro potencial de generación de ingresos. Considera factores como los flujos de efectivo proyectados, los ingresos previstos, las tasas de licencia y las regalías para determinar el valor actual del activo de PI.

  • Método de opciones reales: incorpora la flexibilidad consustancial a los proyectos de desarrollo de la PI y las potenciales oportunidades futuras asociadas a esos activos. Permite valorar las opciones estratégicas y las oportunidades que pueden surgir durante el desarrollo y comercialización de la PI biotecnológica. Al tener en cuenta la incertidumbre y la posibilidad de modificar el proyecto en respuesta a nuevas informaciones, el método de opciones reales proporciona una valoración más completa.

A lo largo de esta guía, profundizaremos en cada uno de estos métodos de valoración, y se proporcionará información pormenorizada sobre su aplicación, fortalezas y limitaciones. El lector, una vez comprenda y sea capaz de aplicar eficazmente estas técnicas de valoración, dispondrá de un completo conjunto de herramientas para evaluar y maximizar el valor de sus activos de PI biotecnológica.

Los profesionales de la valoración pueden complementar su método de valoración preferido con otros enfoques, para subsanar cualquier laguna percibida en aquel. Por ejemplo, las valoraciones resultantes del enfoque basado en los ingresos pueden complementarse con el método de los comparables, para reforzar la posición negociadora en las conversaciones entre los titulares de la PI y los posibles licenciatarios o inversores, que pueden ser más partidarios de una de las metodologías utilizadas. Las valoraciones deben ser defendibles y fáciles de explicar, tanto frente a equipos internos como a otras partes interesadas. Las hipótesis utilizadas en el proceso de valoración deben basarse en datos y, siempre que sea posible, haberse obtenido partiendo de valores bien establecidos en el sector en cuestión. Para un estudio más avanzado sobre la valoración de la PI en las ciencias de la vida, recomendamos la guía práctica de Bogdan y Villiger (2010).

Contexto y principios en la valoración de PI biotecnológica

La valoración de la PI en los ámbitos de la biotecnología y los productos farmacéuticos está sujeta a un grado considerable de incertidumbre, especialmente en los estadios tempranos de desarrollo (etapas preclínicas previas a la fase I). Debido a los elevados riesgos, la incertidumbre de los resultados clínicos y la naturaleza especulativa de las previsiones sobre el mercado futuro, en la valoración de la PI biotecnológica en etapas iniciales se concede gran importancia a las hipótesis de los expertos, a los escenarios prospectivos y a las metodologías que permitan tener en cuenta la flexibilidad en los proyectos. A medida que las tecnologías avanzan hacia etapas posteriores de desarrollo clínico (fase II, III y aprobación reglamentaria), la incertidumbre disminuye gradualmente, lo que permite orientarse hacia una mayor precisión, gracias a los métodos cuantitativos de valoración. El lector debe ser consciente de estas incertidumbres inherentes, a tiempo, para optimizar la selección y aplicación de los métodos que se presentan en esta guía.

Alineación con las normas internacionales de valoración

El Consejo Internacional de Normas de Valoración promueve activamente la utilización de métodos de valoración coherentes, transparentes y robustos a nivel mundial. Estas normas están pensadas para activos con mercados bien definidos, flujos de efectivo predecibles y suficientes datos históricos y comparables, condiciones que la PI biotecnológica solo suele reunir en etapas de desarrollo más avanzadas (fase III y fases posteriores, y aprobación regulatoria).

Para los activos biotecnológicos en etapas tempranas (preclínica y fase I), los métodos de valoración, si bien cuantitativos en su estructura, dependen en gran medida de aportaciones cualitativas, especulativas o basadas en escenarios, debido a la escasez de datos y a la elevada incertidumbre. En esta etapa, si bien se recurre a una utilización cuantitativa de métodos robustos como el valor actual neto ajustado por riesgo (rVAN) o las opciones reales, las hipótesis subyacentes (probabilidad de éxito, penetración en el mercado y precios de venta) son predominantemente cualitativas, pues se basan en la opinión de expertos, en escenarios y en juicios subjetivos.

A medida que madura la PI biotecnológica (en particular de la fase II en adelante), las valoraciones comienzan a incorporar progresivamente insumos cuantitativos más potentes, como datos de eficacia clínica, comparables de mercados emergentes y plazos regulatorios definidos, con lo cual aumenta el grado de alineación con las prescripciones del Consejo de Normas Internacionales de Valoración. En la fase III y en las etapas de aprobación reglamentaria, por lo general las valoraciones presentan una alineación más estricta con normas cuantitativas rigurosas, dada la disponibilidad de datos concretos y cuantificables.

Esta guía complementa los Fundamentos de la valoración de la propiedad intelectual para profesionales de la transferencia de tecnología, pero se centra en las dinámicas de valoración que son específicas del ámbito de la biotecnología. Se alienta a los profesionales a adoptar un enfoque iterativo a la hora de valorar activos de PI, comenzando en las primeras etapas con hipótesis especulativas informadas por expertos, para luego, a medida que aumenta la disponibilidad de datos y la claridad de estos, ir incorporando gradualmente métodos más rigurosos desde el punto de vista cuantitativo y más alineados con las recomendaciones del Consejo de Normas Internacionales de Valoración. Esta progresión estructurada proporciona valoraciones creíbles y transparentes para cada etapa de la innovación biotecnológica.