Aprovechar al máximo el sistema de propiedad intelectual: Algo más que el "derecho a excluir"

Escrito por Christopher Kalanje, Consultor, División de la OMPI de Pequeñas y Medianas Empresas1

Resumen

Tradicionalmente, la mayoría de las empresas que han utilizado el sistema de propiedad intelectual han hecho ante todo para impedir que los competidores quieran aprovecharse de su nicho de mercado. Así pues, las empresas han considerado sus patentes esencialmente como "obstáculos o barreras jurídicas" contra los competidores en potencia. Esto ha sido posible gracias a que el derecho básico del titular de una patente es el de impedir que terceros realicen ciertos actos. En términos generales, el derecho a excluir a terceros es la esencia misma del derecho de propiedad, se trate del derecho sobre bienes tangibles o sobre bienes intangibles, incluidas las patentes y todos los demás tipos de propiedad intelectual. Más allá del derecho a excluir, en el presente artículo se ponen de relieve otras posibilidades y oportunidades que tienen los titulares de activos de propiedad intelectual, trátese de empresas grandes o de empresas pequeñas. Esas opciones suplementarias permiten una utilización estratégica diversificada de los activos de propiedad intelectual, que trasciende las limitadas posibilidades que ofrece el enfoque restrictivo actual del "concepto de exclusividad" o "el derecho a excluir". En pocas palabras, la clave de una utilización adecuada de los activos de propiedad intelectual consiste en utilizar los instrumentos del sistema de propiedad intelectual (secretos comerciales, patentes, marcas, diseño industrial, derecho de autor, etc.), como medios para establecer relaciones comerciales de cooperación y de asociación con otras empresas, en lugar de utilizarlos únicamente para impedir que otros entren en el mercado. En igualdad de condiciones, esa utilización estratégica de los activos de propiedad intelectual permite obtener nuevas fuentes de ganancias e ingresos, acceder a nuevas tecnologías y a nuevos mercados, así como a servicios de I+D, y ofrece un sinnúmero de otras posibilidades.

El concepto de exclusividad

Una patente es un derecho de propiedad intelectual que otorga al titular/propietario de la misma el derecho de prohibir a terceros, por un tiempo limitado, que fabriquen, utilicen, vendan, distribuyan o importen la invención reivindicada. Normalmente, el simple ejercicio de esos derechos exclusivos impediría que terceros, sin autorización previa del titular/propietario de la patente, obtengan beneficios comerciales del activo de propiedad intelectual en cuestión. Lamentablemente, en casi todos los países, la mayoría de los titulares de derechos de propiedad intelectual tienden a centrar su atención casi exclusivamente en los aspectos preventivos de esos derechos, es decir, que el principal objetivo del titular de una patente que hace todo lo que está a su alcance para evitar que terceros utilicen sus activos de propiedad intelectual es elevar barreras de entrada a un determinado mercado.

"La evaluación de las diversas prácticas de las grandes empresas especializadas en la fabricación de medicamentos de marca indica que no se está utilizando la protección de la propiedad intelectual para crear incentivos e innovar. Todo lo contrario, los derechos de propiedad intelectual están siendo utilizados para conservar una cuota de mercado exclusiva para los medicamentos más rentables, que no son necesariamente los más benéficos." (Véase http://www.cureautoimmunity.org/Barriers%20to%20Cure.htm)

Habida cuenta de la creciente globalización y del desmantelamiento progresivo de los obstáculos arancelarios, los propietarios y directores de algunas empresas han recurrido a los derechos de propiedad intelectual (en particular las patentes) como un instrumento para "poner en jaque" a la creciente competencia; suele ocurrir que incluso las pequeñas y medianas empresas (Pymes) sean a la vez "víctimas" y "culpables" (infractoras) de esa práctica. Algunas Pymes se sienten marginadas cuando se les impide el acceso a un determinado mercado por razón de las barreras erigidas por los derechos de propiedad intelectual de que son titulares terceros. Otras, en cambio, son consideradas culpables por utilizar sus propios activos de propiedad intelectual para excluir a terceros.

Utilización restrictiva del concepto de exclusividad

Es un hecho que los círculos empresariales del mundo son cada vez más conscientes de los múltiples aspectos del valor de los activos de propiedad intelectual. Al mismo tiempo, la mayoría de los usuarios del sistema de propiedad intelectual, en todo el mundo, consideran que se trata principalmente de un instrumento para excluir del mercado a los competidores reales y potenciales2.

Por lo general, las empresas aducen que necesitan recuperar sus inversiones para justificar su recurso al concepto de exclusividad como forma de impedir que se imiten y copien sus productos, justificando así la creación de barreras de entrada al mercado contra posibles competidores3. En la mayoría de los casos, este enfoque restrictivo da lugar a la pérdida de oportunidades y a la disminución de las posibilidades de beneficios. Una importante consecuencia de esta práctica ha sido dar pábulo a la creencia errónea de que la protección de la propiedad intelectual no es más que el precio que hay que pagar para hacer negocios y no una inversión para aprovechar al máximo los conocimientos. Esta concepción restrictiva de la exclusividad ha dado lugar, en muchos casos, a que se considere la adquisición de activos de propiedad intelectual como un gasto innecesario, aunque, de alguna manera, hay que aceptarlo.

Las estructuras de gestión y de funcionamiento de la mayoría de las empresas hacen que sea difícil explotar al máximo los activos de propiedad intelectual. Una de las razones es que incluso aquellas empresas que cuentan con departamentos jurídicos consideran que ese departamento debe encargarse exclusivamente de cuestiones de propiedad intelectual y éste, a su vez, considera que su principal preocupación debe ser la adquisición y la aplicación de los derechos de propiedad intelectual. Si la función de los departamentos de propiedad intelectual consiste en estar al servicio, de la mejor manera posible, de las necesidades de la empresa en cuestión, deberían encargarse asimismo de conservar y evaluar la cartera de activos de propiedad intelectual (es decir, llevar un registro de esos activos, dar seguimiento a las renovaciones, evaluar la creación, el mantenimiento y/o la explotación de los activos de propiedad intelectual, etc.) y no limitarse a las cuestiones de observancia y a los litigios. Las actividades de esta índole suelen considerarse como gastos y son pocas las empresas que las consideran como una inversión.

La mayoría de las pequeñas empresas carecen de los recursos humanos y financieros necesarios para crear sus propios departamentos jurídicos, y aún menos servicios de propiedad intelectual. La mayoría de esas empresas no son conscientes de la importancia de la propiedad intelectual o, en el mejor de los casos, se limitan a reaccionar cuando se las acusa de infringir, deliberadamente o no, los derechos de propiedad intelectual de terceros. Las pocas Pymes que conscientemente adoptan una política y estrategia dinámicas en materia de propiedad intelectual lo hacen principalmente en relación con las patentes y ello también con el único propósito de mantener a distancia a los competidores.

Estar dispuestos a aprovechar las oportunidades que se presentan

Desde el punto de vista comercial, valdría la pena considerar el concepto de exclusividad desde una perspectiva más amplia. Las empresas deberían esforzarse por aprovechar las oportunidades de asociación con otras empresas que les puede ofrecer el derecho protegido por la ley de excluir a terceros. En lugar de considerar simplemente el concepto de exclusividad como una oportunidad de excluir a terceros del mercado, las empresas deberían considerarlo como un trampolín que les ofrece la posibilidad de una cooperación y/o de una competencia fructífera con terceros.

Para ello es indispensable que las empresas creen un equipo multidisciplinario de gestión de activos de propiedad intelectual que esté constituido por expertos de la empresa y/o externos en los ámbitos de comercialización, diseño, I+D, fabricación, derecho, finanzas, contabilidad, régimen fiscal, recursos humanos, seguridad y otros sectores técnicos. Si los recursos lo permiten, podría solicitarse la asistencia de expertos externos en cuestiones de propiedad intelectual, sobre todo si la empresa no cuenta con un experto interno. El principal objetivo del equipo debería ser la elaboración de una estrategia que permita a la empresa aprovechar al máximo los activos de propiedad intelectual. Para lograr este objetivo, el equipo tendría que formular una estrategia que le permita dejar de lado, de forma sistemática, el enfoque tradicional y restrictivo del concepto de exclusividad, y adoptar una concepción más amplia y moderna de la utilización de los activos de propiedad intelectual.

La primera medida que debería adoptar el equipo de gestión de los activos de propiedad intelectual con objeto de utilizarlos estratégicamente sería determinar la categoría o las categorías de activos de propiedad intelectual que se adaptan mejor al tipo de actividad de la empresa. Para ello, el equipo debe determinar el mercado que ya existe para sus productos, así como el mercado potencial, los posibles competidores y las empresas con las que podría asociarse.

Conocer el mercado

A excepción de las invenciones que son fruto del azar, casi todas las invenciones son el resultado de esfuerzos conscientes destinados a resolver los problemas técnicos que se presentan a la hora de aumentar la productividad a fin de responder a la demanda existente y/o a las nuevas demandas del mercado. La capacidad para atender mejor que otros a la demanda existente o a la nueva demanda ayuda a una empresa a conservar su cuota de mercado o a conseguir otras, a introducirse en un nuevo mercado y/o a obtener mayores beneficios, a condición de que consiga mantener a distancia a los imitadores valiéndose de los secretos comerciales y/o las patentes. Cabe señalar que existen otros mecanismos de protección de la propiedad intelectual, tales como las marcas, los diseños industriales, el derecho de autor, etc., que también contribuyen a lograr esos objetivos, de modo a veces más eficaz que las patentes. De hecho, la realización sistemática de análisis de mercado para comprender mejor el funcionamiento del mercado de un determinado producto permitiría influir de forma más concluyente en la selección del tipo o los tipos de derechos de propiedad intelectual que cabría utilizar en una determinada situación. Esta información también ayudaría a la dirección de una empresa a decidir la clase de estrategia que debería adoptar para utilizar con eficacia los activos de propiedad intelectual de que dispone o podría disponer. Estratégicamente, sería útil que las empresas pudieran determinar el tipo de activos de propiedad intelectual que poseen sus competidores y saber si hay productos de sustitución en el mercado o si los habrá en breve. Un buen conocimiento del mercado sería muy útil para poder, en definitiva, aprovechar al máximo los activos de propiedad intelectual.

Conocer los activos de propiedad intelectual disponibles

Tras los estudios y análisis de mercado convendría evaluar los tipos de activos de propiedad intelectual que posee y explota la empresa; por ejemplo, qué derecho o derechos de propiedad intelectual podrían servir a corto o largo plazo para mejorar la competitividad de la empresa o ampliar su cuota de mercado, cuáles serían los instrumentos de propiedad intelectual más asequibles y/o más eficaces y que podrían permitir obtener la máxima rentabilidad de las inversiones, corriendo el menor riesgo posible o un riesgo razonable. Para ello, la empresa debe llevar a cabo una evaluación de la propiedad intelectual, es decir, un procedimiento que permita determinar todos los derechos y activos de propiedad intelectual existentes o potenciales que utiliza o puede utilizar la empresa, y protegerlos, así como determinar claramente el ámbito de aplicación y el régimen de propiedad. No es sorprendente que, al efectuar un análisis de la situación de la propiedad intelectual, una empresa descubra que posee muchos activos de propiedad intelectual aunque estaba convencida de que no poseía ninguno, y que deba reflexionar sobre las medidas a tomar para protegerlos jurídicamente y aprovecharlos al máximo. Esta evaluación podría sentar las bases para la elaboración de un plan y una estrategia de gestión de los activos de propiedad intelectual, que, si se lleva a cabo de manera sistemática y eficaz, podría permitir que la empresa obtenga el máximo de beneficios de su cartera de activos de propiedad intelectual Esto daría lugar a la ampliación del concepto de exclusividad, al tener en cuenta las nuevas opciones desde una nueva perspectiva.

Ampliar la interpretación restrictiva del concepto de exclusividad

Los activos de propiedad intelectual por sí mismos carecen de valor directo para las empresas. De hecho, el equipo de gestión llega generalmente a la conclusión de que son muy costosos de mantener y constituyen un problema, especialmente cuando no tiene la capacidad o los conocimientos necesarios para elaborar políticas y estrategias en materia de propiedad intelectual. Ahora bien, cuando se sigue una estrategia para su gestión, los activos de propiedad intelectual resultan ser a menudo una fuente segura y fiable de ingresos para la empresa que los posee. Estos ingresos podrían provenir de la venta (cesión) de los activos de propiedad intelectual o de los productos y servicios protegidos por propiedad intelectual o de una colaboración basada en uno o varios acuerdos de licencia, de franquicia o de comercialización, en empresas conjuntas, en alianzas estratégicas o en asociaciones de otra índole. Además, los activos de propiedad intelectual pueden desempeñar un papel importante en la elaboración de una estrategia comercial. Por ejemplo, pueden influir en los planes para la creación de un nuevo producto, en la diversificación, en los planes de adquisición y en la estrategia de crecimiento.

Además, la aplicación de un enfoque global para utilizar los activos de propiedad intelectual ofrece a las empresas muchas nuevas oportunidades de obtener mayores ingresos, mejorar el acceso a las nuevas tecnologías o a los nuevos servicios de I+D o participar en procesos normativos y, de esta manera, garantizar que su estrategia comercial sea acorde con las plataformas tecnológicas o los mercados4.

Dado que la mundialización se basa cada vez más en el conocimiento, está centrada en el sector de los servicios y regida por las leyes del mercado, el nivel actual de desarrollo tecnológico ha hecho que las empresas sean aún más dependientes que en el pasado de los diferentes tipos de tecnología. La realidad de la mundialización y los problemas que acarrea hacen que sea absolutamente necesario ampliar los contactos y reforzar la colaboración, incluso entre competidores. Por esta razón, las empresas dotadas de sentido práctico se han dado cuenta, y han tomado medidas al respecto, de la importancia de formular estrategias empresariales y de comercialización cuyo objetivo no sea simplemente el establecimiento de barreras a la entrada de competidores en el mercado. Entre las posibles estrategias cabe mencionar:

Concesión de licencias y franquicias: Algunas veces una empresa no puede satisfacer totalmente la demanda del mercado de su producto o sus productos protegidos mediante propiedad intelectual. En tal caso, puede ser beneficioso para la empresa concertar un acuerdo de licencia o de franquicia con otras empresas, en lugar de aumentar el precio del producto, lo cual podría inducir una disminución de la demanda o incluso el fracaso del negocio.

Además de tener la ventaja de satisfacer la demanda y aumentar los beneficios, las licencias de activos de propiedad intelectual también pueden utilizarse para obtener una fuente estable de nuevos ingresos o de ingresos adicionales en forma de regalías. Un ejemplo muy conocido de este tipo de empresas es el de IBM, que obtuvo importantes ingresos, de más de 10.000 millones de dólares de los EE.UU. desde 1993, por las licencias concedidas5. Actualmente, IBM Corp., ofrece un servicio de consultoría en materia de licencias de patentes y de tecnología6. Varias universidades, principalmente en los Estados Unidos de América, han ganado millones de dólares mediante una estrategia dinámica de concesión de licencias. Otro ejemplo es la empresa Pliva, en Croacia, que ha aplicado una estrategia de licencias que le permite garantizar un mercado y, al mismo tiempo, percibir regalías7.

La franquicia es una forma más compleja de licencia en la que se define de forma más detallada la relación entre el franquiciante y el franquiciatario. Por lo general, el franquiciante concede bajo licencia al franquiciatario sus activos de propiedad intelectual, incluidas las marcas, la presentación comercial de sus productos, el derecho de autor, los conocimientos, los secretos comerciales, el concepto empresarial, los métodos utilizados y, si cabe, los diseños y las patentes. Una franquicia es una relación comercial única en su género y no una forma más de comercialización de los activos de propiedad intelectual.

Comercialización de productos: Otra forma de explotar los activos de propiedad intelectual es utilizar los derechos de propiedad intelectual (generalmente las marcas, los diseños industriales y el derecho de autor) sobre los correspondientes productos. Cabe citar como ejemplo la impresión de reproducciones de obras de arte, de ilustraciones o de fotografías de personas famosas (futbolistas, estrellas de cine, o personajes de ficción) en camisetas, carteles, tasas de café u otros artículos. Las empresas podrían hacer buenos negocios, por ejemplo, haciendo publicidad de su marca, su sello, su imagen o cualquier otro derecho de propiedad intelectual en artículos sencillos y económicos.

Empresas conjuntas: La utilización de los derechos de propiedad intelectual para apoyar la creación de empresas conjuntas puede ser una estrategia interesante, especialmente si se trata de Pymes innovadoras. El hecho de ser titular de una patente o de secretos comerciales puede ser un factor decisivo a la hora de asociarse con otras empresas. A veces, una empresa que posea un producto patentado o valiosos secretos comerciales puede considerar conveniente, desde el punto de vista estratégico, concertar acuerdos con otra empresa que tenga una marca muy conocida para crear una empresa conjunta y, de ese modo, aumentar las ventas.

Alianzas estratégicas: Conviene y es prudente que un equipo de gestión de propiedad intelectual formule una estrategia que permita seguir de cerca las actividades de los competidores y aprovechar sus propios activos de propiedad intelectual mediante alianzas estratégicas cuando las circunstancias sean propicias. De esta manera, la empresa podrá tener acceso a los servicios de I+D de su asociado o utilizar su red de distribución y ventas. Además, la empresa también podrá beneficiarse del desarrollo de sus propios productos protegidos mediante propiedad intelectual, si ese desarrollo está previsto en el acuerdo estratégico.

Publicación preventiva: Ocurre a veces que una empresa no dispone de los recursos necesarios para patentar todas las invenciones de las que espera obtener beneficios, por ejemplo, en un ámbito tecnológico que evoluciona rápidamente. En tal caso, la empresa puede recurrir a la "publicación preventiva" de algunas de sus invenciones, seleccionadas cuidadosamente, como medida para impedir que sus competidores, que puedan estar investigando por su parte la solución de los mismos problemas técnicos o problemas similares, obtengan patentes sobre invenciones similares o idénticas que, de otro modo, limitarían su "libertad de acción" en el mercado en cuestión. Para poder proteger su mercado, la empresa que adopte esta estrategia deberá tener en cuenta a veces los plazos y la constante innovación.

Posición sólida de negociación: La buena gestión de la cartera de propiedad intelectual fortalece la posición de negociación de la empresa, como es el caso en las negociaciones de licencias cruzadas, en las transacciones para evitar un litigio y en muy diversas negociaciones comerciales con objeto de entablar nuevas relaciones y asociaciones. En una situación de esa índole, el objetivo sería más bien mantener el mercado existente o crear uno nuevo que excluir a terceros. A menudo, la capacidad de potenciar los activos de propiedad intelectual para tener éxito en las negociaciones comerciales depende, entre otras cosas, del ámbito de aplicación de la legislación nacional en materia de propiedad intelectual, de la eficacia de la policía, de las autoridades aduaneras y/o del poder judicial por lo que respecta a la observancia de los derechos de propiedad intelectual, y de la naturaleza del producto o las industrias de que se trate; la situación puede ser más o menos compleja, se trate por ejemplo de varias patentes que son propiedad de distintas entidades o de un producto protegido por pocas patentes8.

Conclusión

El derecho exclusivo que se deriva del sistema de propiedad intelectual ha sido considerado hasta ahora por las empresas como una forma de excluir a sus competidores del mercado. La utilización de los activos de propiedad intelectual para crear barreras al acceso al mercado se ha considerado como la principal justificación para la creación y la utilización del sistema de propiedad intelectual que trata de impedir la copia, la imitación y/o la utilización gratuita sin autorización por terceros. Según la encuesta realizada por Nelson y Cohen (2000), uno de los principales motivos por los que se recurre a las patentes es impedir que los competidores patenten invenciones conexas (es decir, "bloquear la obtención de patentes")9. Ahora bien, al utilizar de esta manera tan restrictiva el concepto de exclusividad se están perdiendo muchas oportunidades. Es necesario que las empresas cambien su actitud y su modo de pensar, y que tomen conciencia de que el derecho exclusivo que otorga la protección mediante propiedad intelectual les ofrece una gran oportunidad de fortalecer su capacidad de cooperación con otros y, por consiguiente, su competitividad.

Las licencias y las franquicias, la comercialización, la creación de empresas conjuntas, las alianzas estratégicas y una firme posición de negociación crean oportunidades de acceso al mercado, de crecimiento y de obtener nuevas fuentes de ingresos, o de acrecentarlos, y, en última instancia, de mejorar los resultados financieros de la empresa. Todas estas estrategias son mucho más interesantes que la simple creación de barreras de acceso al mercado.

La adquisición de derechos de propiedad intelectual debería considerarse más como una inversión. Por consiguiente, las empresas deberían sopesar todas las opciones posibles, lo que daría lugar a una mayor rentabilidad de los fondos invertidos. Para ello, la empresa debe tener un concepto más amplio de lo que es la exclusividad. Es fundamental seleccionar cuidadosamente los miembros del equipo de gestión de los activos de propiedad intelectual, y es indispensable realizar evaluaciones periódicas. Se deben estudiar cuidadosamente todas las opciones posibles, y la decisión final en cuanto a la mejor opción debe ser de conformidad con los objetivos generales de la empresa. La existencia de mecanismos eficaces de aplicación de los derechos de propiedad intelectual aumentaría en gran medida las posibilidades de éxito y reduciría los riesgos que conlleva la aplicación de una estrategia de propiedad intelectual en el marco de la estrategia comercial de la empresa.

Enlaces útiles

http://en.wikipedia.org/wiki/Exclusive_right (versa sobre el derecho exclusivo)

http://www.druid.dk/conferences/summer2002/Papers/Barros_Stoneman.pdf Patents and Pharmaceuticals in the UK: An Insight into the Patenting Process

http://www.infosys.utas.edu.au/publications/research/2000-2001/degree_research/2Clarke-2001.pdf

http://www.devicelink.com/mddi/archive/98/12/003.html. (Trata principalmente sobre el derecho a excluir los posibles competidores)

http://www.ipaustralia.gov.au/strategies/research.shtml

http://www.mercermc.com/Perspectives/Journal/MMJ_pdfs/16/MMJ16_chapter6.pdf

http://www.jrep.com/Info/10thAnniversary/1998/Article-12.html "Annu Mirabilis creators of ICQ". El sistema fue vendido a AOL por 287 millones de dólares de EE.UU.

http://www.iveybusinessjournal.com/view_article.asp?intArticle_ID=303 ("Leveraging the power and value of intellectual property". Este artículo versa sobre la estrategia de publicación/divulgación de las patentes)

http://www.ipaustralia.gov.au/strategies/case_bishop.shtml. Estudio de caso sobre las licencias de propiedad intelectual

http://www.ibm.com/ibm/licensing/standards/practices.shtml IBM - Propiedad intelectual y normas

https://www.wipo.int/sme/es/documents/wipo_magazine/06_2003.pdf Las licencias de propiedad intelectual

https://www.wipo.int/sme/es/documents/wipo_magazine/11_2003.pdf Las franquicias

http://www.iip.or.jp/e/summary/pdf/detail2002/e14_11.pdf

Referencias:

Arundel A., Patel P., 2003. Strategic Patenting, Background report for the Trend Chart Policy Benchmarking Workshop New Trends in IPR Policy, 3 y 4 de junio.

Cohen W., Goto A., Nagata A., Nelson R., Walsh J., 2002. R&D spillovers, patents and incentives to innovate in Japan and the United States, Elsevier Research Policy 31, 1349-1367

Cohen W., Nelson R., Walsh J., 2000. Protecting Their Intellectual Assets: Appropriability Conditions and Why U.S. Manufacturing Firms Patent (or Not), Working Paper 7552, National Bureau of Economic Research, febrero. (http://www.nber.org/papers/w7552)

Mullen M., Willigan W., 2000. How to Make the Most of Intellectual Capital, Financial Times, 27 de noviembre, (http://www.gravitaspartners.co.uk/news/articles/intcapital.pdf)

Página inicial de Pliva (http://www.pliva.com/index.php)

Slind-Flor V., 2002. The big Six: Universities That Make the Most From Licensing, 18 de abril. (http://biotech.about.com/cs/licensing/)

Teresko J., 2003. IBM's Patent/Licensing Connection IndustryWeek.com, 3 de enero. (http://www.industryweek.com/CurrentArticles/asp/articles.asp?ArticleID=1400)

1 Descargo de responsabilidad: Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente la posición de la Oficina Internacional de la OMPI.

Si desea opinar sobre este artículo, sírvase escribir al autor a la dirección: christopher.kalanje@wipo.int.

2 Arundel, A. y Patel, P. 2003 Strategic patenting (Utilización estratégica de las patentes), página 3.

3 Ibid (Arundel se refiere a la encuesta PACE de 1993, cuyo resultados mostraron que el 77% de los encuestados utilizan las patentes para evitar que se copien sus obras).

4 How to make the most of intellectual capital (Cómo sacar mayor provecho del capital intelectual), Maggie Mullen y Walter Willigan, dirección Internet http://www.gravitaspartners.co.uk/news/articles/intcapital.pdf (11 de febrero de 2004 a las 16:42)

5 Teresko, J. (2003) http://www.industryweek.com/CurrentArticles/asp/articles.asp?ArticleID=1400 (18 de febrero de 2004).

6 Slind-Flor, Victoria (2002) The Big Six: Universities That Make the Most From Licensing http://biotech.about.com/cs/licensing/) (27/02/2004).

7 Pliva R&D: success story, en la dirección http://www.pliva.hr/multi2.php?p=6 (27/02/2004).

8 Cohen et al. R&D spillovers, patents and the incentives to innovate in Japan and United States, Research Policy 31 http://www.sciencedirect.com/science.

9 Cohen, W., Nelson, R., Walsh, (2000) Protecting Their Intellectual Assets: Appropriability Conditions and Why U.S. Manufacturing Firms Patent (or Not).