Cómo reflejar el valor de la propiedad intelectual en los informes de contabilidad

Por Roya Ghafele, Economista Adjunta, Departamento de Propiedad Intelectual y Desarrollo Económico, OMPI1

Resumen

En el presente artículo se analizan las posibilidades de que disponen las empresas para reflejar el valor de su propiedad intelectual (P.I.) con arreglo a las normas vigentes de presentación de informes financieros, y se presentan modelos alternativos de presentación de informes que las empresas ricas en activos de P.I., tanto grandes como pequeñas, pueden emplear para fomentar su reputación, imagen y valor en el mercado.

En la mayoría de las esferas de la actividad humana, incluidas las actividades empresariales, solemos mirar al pasado para extraer lecciones valiosas para el futuro. Como tal, la presentación de informes financieros constituye fundamentalmente una mirada al pasado. Mientras que evaluar una empresa es prever su rendimiento futuro, la contabilidad se encarga de certificar sus logros históricos. Tradicionalmente, los profesionales del gremio han puesto gran interés por subrayar esta distinción. De este modo, en el estado contable no tienen cabida las especulaciones y se deben proporcionar informaciones objetivas. Si bien la contabilidad ha satisfecho sistemáticamente este requisito, en los estados financieros que se presentan a los directivos de las empresas y al mercado se tiende a favorecer notoriamente la perspectiva de los activos tangibles. En todo el mundo, las normas de contabilidad vigentes obligan a utilizar unos recursos lingüísticos muy limitados a la hora de comunicar el valor de la P.I. Existen pocas posibilidades de demostrar la manera en que la P.I. que posee una empresa, especialmente la que ha sido generada en su interior, guarda relación con sus flujos de ingresos.

En consecuencia, aunque los datos que transcienden en los informes son precisos es posible que carezcan de significado práctico. Esto tiene consecuencias importantes: la P.I., que permanece fundamentalmente en un segundo plano, no suele ser tenida en cuenta plenamente a la hora de adoptar decisiones empresariales, recaudar capital o ganar cuotas de mercado.

Introducción

De manera periódica, las empresas tienen que hacer balance de su rendimiento para ver si están cumpliendo sus objetivos de rentabilidad de las inversiones, beneficios y cuota de mercado. El estado de cuentas de una empresa permite conocer su rendimiento sobre la base de las cifras que produce y de esta manera influye en su valoración. Como tal, la contabilidad es un instrumento poderoso puesto que constantemente proporciona información sobre la situación financiera de la empresa. El análisis de los informes de contabilidad que facilita periódicamente la empresa no sólo influye en la impresión que tienen de ella sus propios empleados, directivos y propietarios, sino también en la manera en que es considerada en el mercado, por ejemplo, por inversores y accionistas. La empresa que supera las expectativas de los inversores, sean cuales fueran, obtiene como recompensa un aumento de su valor en el mercado.

No obstante, la contabilidad es algo más que un instrumento de mercadotecnia y de relaciones públicas, pues trata de facilitar a la empresa informaciones concretas, precisas, objetivas y comparables. Aun teniendo en cuenta los objetivos de rendimiento de la empresa, las actividades contables tienen que adaptarse a las nuevas necesidades para seguir cumpliendo con sus fines. En virtud de las normas de contabilidad vigentes la imagen de las empresas se caracteriza fundamentalmente por sus activos tangibles. La propiedad intelectual (P.I.), especialmente cuando es generada en el seno de la empresa, queda reflejada de manera inadecuada en los informes de contabilidad. Esto tiene consecuencias importantes en la manera en que es considerada en el entorno de la empresa, así como en la manera en que la contemplan los inversores.

En general, la situación se está haciendo aún más complicada en una economía cada vez más centrada en los conocimientos, a medida que los recursos económicos fundamentales que generan riqueza han dejado de basarse en la obtención de ventajas competitivas en el acceso a la tierra, la mano de obra y el capital, así como en su uso, y tienen que ver más bien con el acceso a nuevos activos intangibles, entre los que figura la P.I., y con su uso2.

¿Qué perspectiva adoptan las normas de contabilidad vigentes en relación con la P.I.?

Cobra fuerza la tendencia a reconocer el valor de la P.I.

Los profesionales de la contabilidad cada vez se dan más cuenta de la necesidad de hacer frente a los problemas planteados por la economía centrada en los conocimientos y reconocen que han de establecerse sistemas de presentación de informes financieros que reflejen la creciente importancia de la P.I. Tanto a escala nacional como internacional, existen varias iniciativas académicas y de tipo práctico para abordar los problemas pertinentes, como el de determinar la manera de identificar los inactivos intangibles, reflejar los activos intangibles producidos en la empresa y establecer las condiciones bajo las que pueden reevaluarse dichos activos. Asimismo, prosiguen los debates sobre la manera de dar cabida a estas demandas teniendo en cuenta la situación particular a la que se enfrentan las Pymes (Scicluna 2002)3. De momento, se recomienda generalmente que las empresas publiquen informes voluntarios sobre la P.I., además de sus informes financieros.

Organismos reconocidos internacionalmente, como el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera estadounidense (FASB) y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), que trabajan duramente en aras de la armonización de las normas de contabilidad a escala mundial, han reconocido el vacío existente entre la clase de información facilitada por las actividades contables y la información que necesitan inversores y directores de empresas4 (FASB, 2001 a &b, SEC, 2001). Las cuestiones planteadas por la FASB han dado lugar a que se revise la manera en que se trata la P.I. en las fusiones y adquisiciones. Generalmente, se considera que el nuevo enfoque otorgado a la P.I. en las fusiones y adquisiciones supone una medida muy avanzada ya que permite, por primera vez en la historia de las actividades contables, dar cuenta por separado de la P.I. de las empresas participantes en la fusión o adquisición, y otorgarle un valor determinado.

Actualmente, es posible que ésta sea la mejor manera de reflejar el valor de la P.I. La perspectiva según la cual se otorga una gran importancia a los activos tangibles influye de tal manera sobre los paradigmas contables que puede resultar muy difícil reflejar adecuadamente las características de la P.I. en el balance. Existe un hecho más importante, y es que resulta difícil determinar el valor de la P.I. en la contabilidad de las empresas. La ausencia de mercados organizados y transparentes ha sido considerada hasta la fecha como un impedimento añadido a la hora de medir el valor de la P.I. Como el paradigma de la contabilidad se basa en registrar el precio de los elementos en las transacciones comerciales, únicamente la P.I. objeto de licencia o venta podrá estar reflejada en el balance. Dados los numerosos problemas que surgen al determinar exactamente el valor de la P.I. conjuntamente con la volatilidad de parte de su valor, no es extraño que los profesionales de la contabilidad (y el mercado) teman que la presentación de informes sobre la P.I. de una empresa pueda ser considerada una actividad demasiado subjetiva y arriesgada. Además, el mundo de la contabilidad siempre se ha mostrado muy reacio a prever ganancias futuras, exagerar el valor de los activos o incluir en el balance activos cuyo valor es más inestable, actitud que sigue perdurando.

Normas FAS 141 y 142: medidas importantes para el reconocimiento de la P.I.

Desde el principio, es decir, antes de la introducción de las normas FAS 141 y FAS 142 en los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados de los Estados Unidos de Norteamérica (US GAAP), el término goodwill (fondo de comercio) era el único término utilizado por los profesionales de la contabilidad para referirse a la P.I. Históricamente, el fondo de comercio ha sido definido fundamentalmente por su carácter residual, es decir, el precio que un participante en el mercado está dispuesto a pagar por encima del valor de los activos tangibles de una empresa (White G.I./Sondhi A.C./Fried C., 1994). El concepto es más bien vago puesto que puede incluirse dentro de este apartado cualquier elemento que justifique pagar un precio más elevado por la empresa. Esto dificulta en cierto sentido la comparación del fondo de comercio de distintas empresas, por no hablar de la manera explícita de reflejar el valor añadido de la P.I.

Las normas FAS 141 y 142 han revisado la manera en que se trata el fondo de comercio en las fusiones y adquisiciones. Mientras que históricamente simplemente se sumaban los balances de dos compañías en proceso de fusión (el denominado método de "fusión de intereses para la integración de empresas"), el método de compra recientemente introducido exige identificar todos y cada uno de los activos adquiridos y determinar su "valor razonable". El precio de compra global debe distribuirse entre todos los elementos (tangibles e intangibles) que reúnen las condiciones necesarias para ser considerados como activos. Por lo tanto, actualmente las empresas tienen la posibilidad de diferenciar los activos agrupados conjuntamente bajo la partida de "fondo de comercio" y valorarlos por separado.

La norma FAS 142 ha suprimido la amortización del fondo de comercio. En la actualidad, las empresas tienen que examinar anualmente la P.I. adquirida y realizar una prueba de "pérdida de valor". Actualmente se está debatiendo en qué medida la Norma Internacional de Contabilidad Número 38 (IAS 38), "Activos intangibles", que todavía exige la amortización de esos activos durante un período de 20 años, puede ponerse en conformidad con los principios US GAAP (FASB Summary of Statements 141 &142). Estos cambios recientes en la normativa ya han tenido una repercusión significativa en las prácticas de mercado. Por ejemplo, en Alemania se ha creado una gran demanda de evaluación de marcas. Como las empresas alemanas constituidas legalmente en los Estados Unidos (especialmente, la mayoría de empresas que figuran en el mercado de valores alemán) pueden presentar el estado de resultados con arreglo a los principios US GAAP, existen importantes incentivos para presentar adecuadamente las marcas valoradas en el balance.

Estas modificaciones podrán considerarse como las primeras medidas importantes para realizar una valoración justa y equitativa de la P.I., pero serán necesarias otras adaptaciones para reflejar adecuadamente su valor en el balance. Además del hecho de que las normas FAS 141 y 142 se ocupan de las fusiones y adquisiciones, transacciones en las que es posible que no participen muy a menudo las Pymes (como mucho, es probable que las Pymes sean adquiridas por empresas más grandes), las definiciones implícitas en esos párrafos no son compatibles con las características de la P.I. Con arreglo a las normas FAS 141 y 142, la P.I. puede figurar en la contabilidad de una empresa si reúne las condiciones necesarias para ser calificada de activo intangible. No obstante, gran parte de la P.I. de las empresas no llega a satisfacer esas condiciones. Según la norma 38 de la IAS, "los activos intangibles deben ser identificables, estar controlados por la empresa como consecuencia de actuaciones pasadas y deben generar en el futuro beneficios económicos para la empresa." (Traducción oficiosa de la Oficina Internacional)5

Por qué la noción de "valor razonable" no describe con exactitud el valor de la P.I.

Gran parte de la P.I. que posee una empresa tiene una repercusión indirecta en los flujos de efectivo. Por ejemplo, la protección de la P.I. a menudo proporciona a las empresas la exclusividad en el mercado correspondiente o un "margen de actuación". Además, la P.I. repercute en los servicios o productos de las empresas, sus procedimientos, conocimientos técnicos o tácitos. Los derechos de P.I. protegen los distintos segmentos de actividades de la empresa, que van desde la presentación de sus productos y el embalaje (diseño industrial) hasta su reconocimiento en el mercado (marcas, indicaciones geográficas) o la protección de características funcionales nuevas o mejoradas de productos y servicios (secretos comerciales, patentes). Los flujos de efectivo se crean fundamentalmente mediante la combinación adecuada de estos factores. La medida en que uno o varios tipos de derechos de P.I., conjunta o independientemente, contribuyan satisfactoriamente a mantener o aumentar los beneficios depende del contexto en que se utilicen, de los activos sociales (incluidos los recursos humanos) complementarios con los que guarda relación la P.I. y de su adaptación a la orientación y objetivos estratégicos primordiales de la empresa. Definir únicamente el tipo de P.I. que crea fuentes de ingresos directas en forma de activos intangibles supone mencionar únicamente la P.I. objeto de concesión de licencias, pero mantener en silencio el valor añadido de gran parte de la P.I. de la empresa que se utiliza a escala interna o en el desarrollo de marcas6 (Sullivan P., 2000).

Ésta es asimismo una de las razones principales por las que la noción de valor razonable no refleja el valor de la P.I. En los principios US GAAP, se define el valor razonable como "la cantidad por la que ese activo podría comprarse o venderse en una transacción entre las partes, distinta de la liquidación."(Traducción oficiosa de la Oficina Internacional)7. En las normas de contabilidad generalmente se recomienda utilizar un tratamiento referencial a fin de determinar el valor razonable de los activos.

No obstante, el tratamiento referencial facilita pocas informaciones sobre la pertinencia de la P.I. en relación con una empresa en particular. Mientras que algunos activos son de uso general, otros tienen una aplicación especial. No existe un único patrón para determinar el valor de la P.I. El contexto es un criterio esencial para comprender su verdadero valor. Tomemos el ejemplo de un medicamento patentado. Mientras que el medicamento puede tener un inmenso valor para una empresa farmacéutica, que posee los conocimientos y la experiencia necesarios para hacer uso de él, su valor puede resultar muy escaso para, por ejemplo, un fabricante de coches al que no le sirve de nada. Esto es lo que distingue fundamentalmente a la P.I. de numerosos activos tangibles, que son mucho más fáciles de intercambiar y de utilizar en distintos contextos (por ejemplo, los edificios, los teléfonos, los automóviles, las cámaras o las máquinas herramientas pueden ser utilizados, como tales o con algunas modificaciones, por muchas categorías de usuarios.)

También resulta difícil establecer un tratamiento referencial en ausencia de mercados activos. Resulta relativamente fácil determinar el valor de las propiedades inmobiliarias mediante un referencial puesto que los mercados están bien establecidos y los criterios de evaluación son aceptados generalmente. En cambio, los mercados de P.I. están mucho menos establecidos y son menos transparentes. Esta circunstancia ha sido reconocida por organismos internacionales como el Comité de Basilea en el contexto de los activos financieros8.

La P.I. adquirida y la creada en el seno de la empresa reciben un tratamiento distinto

Como no se han logrado respuestas satisfactorias a estas cuestiones, hasta la fecha la contabilidad ha elaborado una terminología y una sintaxis muy reducidas para comunicar el valor de la P.I. a inversores y directores de empresas. En las actividades contables, la posición financiera de la empresa se formula desde el punto de vista de las pérdidas o ganancias, activos o pasivos. Teniendo en cuenta estas alternativas, las combinaciones que ofrece actualmente la contabilidad a la hora de formular el valor de la P.I. son muy poco satisfactorias, e incluso las normas aceptadas más ampliamente a escala internacional, los principios US GAAP y las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) (denominadas anteriormente las Normas Internacionales de Contabilidad)9 no son las más adecuadas para ocuparse de la P.I.

La P.I. generada en el seno de las empresas se trata como gasto inmediato. Lo mismo se aplica a la investigación y desarrollo (I+D) relacionados con la creación de P.I. Esto significa que el balance ofrece informaciones distorsionadas sobre la manera en que se crea la P.I. En él se da cuenta una única vez de los costos incurridos en la creación de P.I, mientras que esta última se reseña únicamente en el contexto de una transacción comercial. No obstante, este planteamiento no está reservado exclusivamente a la P.I, sino que refleja la manera general en la que tratan a las empresas los profesionales de la contabilidad.

A diferencia de la P.I. creada en el seno de las empresas, la P.I. adquirida por las empresas queda reflejada en el balance; por ejemplo, con arreglo a los principios US GAAP, la P.I. se valora en su costo de adquisición y está amortizada durante un período máximo de 40 años. No obstante, esto puede dar lugar a serias confusiones; mientras que se considera que la P.I. creada en el seno de la empresa no tiene ningún valor, la P.I. que cambia de manos puede llegar a valer cientos de millones de dólares. Por lo tanto, una empresa que decida vender o conceder licencias sobre P.I. creada en su seno da la impresión de crear beneficios virtualmente de la nada, ya que la P.I. que los genera no figura en su balance. Si bien para las personas ajenas a la empresa puede tratarse de algo mágico, esto no es sino el resultado de informaciones expresadas de manera desafortunada (Licensing Executive Society, 2002).

¿Qué repercusión tiene esto en las Pymes?

La P.I. existe independientemente de los productos o servicios y, por lo tanto, es valiosa para la empresa independientemente de que exista un sistema adecuado de presentación de informes financieros. No obstante, es posible que las pérdidas y ganancias publicadas por la empresa no reflejen adecuadamente su rentabilidad económica en caso de que la P.I. sea responsable del modelo o estrategia empresarial. Como la P.I. no figura explícitamente en el balance y las inversiones efectuadas en la creación de P.I. normalmente se cargan como gastos a medida que se efectúan, tanto los ingresos como el valor contable del patrimonio aparecen infravalorados en el modelo contable (Caninbano L./Garca-Ayuso M./Sanchez P., 2000; Lev B./Zarowin P., 1999; Brown S./Lo K./Lys, 1999). Esto tiene dos consecuencias. En primer lugar aumenta el costo de capital, lo que supone que es probable que las Pymes que se basen fundamentalmente en la P.I. encuentren aún más difícil superar los obstáculos de financiación. En segundo lugar, resulta mucho más difícil gestionar adecuadamente la empresa puesto que no está disponible la información adecuada sobre todos sus activos y pasivos. (En el gráfico "Ventajas de la presentación de informes sobre P.I" se ilustra la manera en que la contabilidad que presta atención a la P.I. puede facilitar la tarea de los inversores y de los directores de empresa).

Los costos del aumento de capital

A los inversores no les gusta invertir sin tener datos fiables. Los inversores cobran una prima en las inversiones en que no puede determinarse adecuadamente el índice de riesgo, aumentando de esta manera los costos en que incurren los acreedores al obtener créditos. Después de todo, quienes invierten en una empresa tratan de obtener un mayor rendimiento para su dinero que el que podrían conseguir mediante otras alternativas legítimas, como la de obtener intereses por el dinero invertido en un depósito bancario o en acciones. No obstante, la idea de que este tipo de inversión es arriesgada no viene dada por la P.I. en que se basa la inversión, sino que es consecuencia de un sistema de presentación de informes financieros que suministra a los inversores una información insuficiente acerca de la P.I. En esta situación, a todas las empresas, incluidas las Pymes, les resulta cada vez más difícil satisfacer los requisitos exigidos por las instituciones financieras para la financiación. Debido a las normas vigentes de presentación de informes, la P.I. se halla fuera del discurso dominante en los círculos financieros y contables. Como no se comunica adecuadamente la información relativa a la P.I., existe una falta de conciencia y un alto grado de escepticismo sobre las posibilidades de financiación para las empresas sobre la base de los activos de P.I. Como consecuencia de esto, los inversores siguen manteniendo su tradicional reticencia a la financiación de Pymes sobre la base de la P.I.

En el mercado bursátil, los sectores que dependen fuertemente de la P.I., como la alta tecnología o las empresas farmacéuticas, son considerados más arriesgados y sus acciones son más volátiles que las de las industrias basadas en activos tangibles. Además de los riesgos tecnológicos inherentes a la innovación, esto puede explicarse debido a la percepción inadecuada existente en el mercado de capitales respecto de la P.I. Como la P.I. no está reflejada adecuadamente en la contabilidad, los inversores tienen poca o inadecuada información sobre los activos y pasivos de P.I. de una empresa. Por lo tanto, es difícil evaluar adecuadamente los riesgos y beneficios de la inversión. El vacío de información que existe en torno a la P.I. distorsiona enormemente las medidas de evaluación del rendimiento utilizadas. De este modo, cabe considerar distorsionados los índices de evaluación que se utilizan corrientemente, como la relación precio/beneficio, el índice precio/venta o el valor de mercado/contable, debido a la presentación inadecuada de informes sobre P.I. Estos índices se calculan sobre la base de los datos proporcionados en el balance. Como la P.I. no figura en el informe financiero, los cálculos no reflejan adecuadamente la rentabilidad de la empresa (Lev B./Sarath B./Sougiannis1999).

Obstáculos a la gestión de la P.I.

La escasez de informes en los que se tiene en cuenta la P.I. también influye en el proceso de gestión empresarial. Como la mayoría del espacio asignado en el balance está ocupado por los activos tangibles, la gestión se centra fundamentalmente en esos activos, que en una economía basada cada vez más en los conocimientos han dejado de ser los factores principales a la hora de determinar el éxito de un número creciente de empresas, no solamente en el ámbito de las industrias de alta tecnología, sino también en todas las industrias en las que priman los conocimientos y la creación.

"Actualmente las empresas pasan la mayor parte del tiempo gestionando un porcentaje reducido de sus activos (los activos tangibles)" explica Roger Carlile, "y debido a la presión que se ejerce sobre la dirección de la empresa para obtener una cuenta de resultados satisfactoria, es difícil convencer a los directores de las empresas para que gasten dinero en la instalación de mecanismos de gestión de la propiedad intelectual de la empresa si no resulta evidente el valor que pueden aportar estas actividades"10.

Como los activos de P.I. no están reflejados adecuadamente en el balance, resulta muy difícil para la dirección de la empresa poner una mayor atención en la elaboración y perfeccionamiento de sus estrategias de P.I. En un estudio realizado por la empresa de consultoría de gestión McKinsey & Company se concluye que las empresas estadounidenses no obtienen por término medio más del 0,5% de sus ingresos de explotación de la concesión de licencias de P.I. No obstante, McKinsey calcula que las empresas podrían obtener hasta el 10% de sus ingresos gracias a la venta o concesión de licencias de P.I. (Elton J./Shah B./Voyzey J. 2002). Rivette y Kline calculan que el 67% de las empresas estadounidenses poseen activos de P.I. que no se explotan comercialmente de ninguna manera, subrayando la gravedad del problema en ese ámbito (Rivette K. G./Kline D. 2000)

¿Qué pueden hacer las Pymes?

Lo esencial es comunicar

Las normas internacionales de contabilidad tienen gran alcance y amplitud en la esfera de los activos intangibles y resultan cada vez más difíciles de entender incluso para los mismos contables. El lenguaje matemático es exacto, claro y conciso, pero elimina los matices y las informaciones detalladas que son muy pertinentes para comunicar adecuadamente el valor de la P.I. a todos los interesados. Aunque prosiguen los debates sobre las reformas de la contabilidad, se recomienda a las Pymes que dependan en gran medida del uso de la P.I. que divulguen voluntariamente la información sobre la P.I. que posean o a la que tengan acceso mediante licencias, franquicias, comercialización o alquiler de productos. Los informes de P.I. publicados conjuntamente con los informes de contabilidad pueden ser considerados como una buena solución provisional para llenar los vacíos de comunicación actuales. Las ventajas que presenta la publicación de informes de P.I. superan con creces los costos que esto conlleva. Para empezar, el proceso de creación de informes de P.I. permite de por sí crear una nueva mentalidad en la gestión de la empresa. Los informes de P.I. son instrumentos poderosos que pueden utilizarse para mejorar de manera significativa la imagen que la empresa tiene de sí misma y, por lo tanto, contribuir a mejorar su posición desde el punto de vista de los inversores y de otros protagonistas del mercado11.

La lista de puntos que figuran a continuación deberá servir de guía práctica para la creación de informes simples de P.I. Cabe observar que en estos informes no deberán divulgarse secretos comerciales ni ninguna información que deba mantenerse en secreto. El informe no deberá consistir en una simple lista de activos de P.I, sino que se tratará de explicar la manera en que la P.I. de la empresa está vinculada a su estrategia empresarial, por ejemplo, la manera en que le proporciona exclusividad en el mercado o acceso a recursos exiguos. Es igualmente importante efectuar una auditoría de P.I, para lo cual se exige, entre otras cosas, determinar el alcance jurídico de la protección de la P.I. Se trata de entender los métodos utilizados por los directivos principales para gestionar la P.I, así como de establecer las necesidades en el futuro previsible para aprovechar al máximo la P.I. de la empresa. Aunque muchas Pymes pueden elaborar fácilmente un informe simple de P.I. por sí mismas, conviene que consulten con un interventor de cuentas para llevar a cabo una auditoría anual de la P.I.

Directrices para la elaboración de informes de P.I

Facilite un resumen:

- Analice y explique los procedimientos comerciales, el plan y la estrategia básica y muestre la manera en que la P.I. contribuye a la cuenta de resultados de su empresa.

- ¿Cómo se obtienen ingresos y qué función desempeña la P.I. al respecto?

Vincule las fuentes de ingresos a la P.I. de su empresa:

- ¿Cuáles han sido los rendimientos procedentes de segmentos empresariales protegidos por la P.I?

- ¿En qué manera contribuyen sus secretos comerciales/patentes a lograr la funcionalidad o características nuevas/mejoradas/superiores/mejores de sus servicios/productos en comparación con los de sus competidores?

- ¿En qué manera contribuyen las marcas que tiene registradas su empresa a la imagen, reconocimiento, reputación o estrategia de marcas de su empresa o de los productos o servicios de su empresa en el mercado a la hora de consolidar su clientela o atraer nuevos clientes?

- ¿Utiliza diseños industriales para proteger la presentación o el aspecto singular de sus productos?

- ¿En qué manera hacen los secretos comerciales, como los conocimientos técnicos o las ideas comerciales, que su empresa se distinga de todas las demás?

Vincule la P.I. a su posición en el mercado

- ¿Contribuye la titularidad de activos de P.I. a que usted adquiera/afiance/mejore su cuota de mercado o sus beneficios?

- ¿Utiliza la P.I. como barrera para impedir la entrada de otros competidores en un mercado en particular?

- ¿Supone la P.I. de sus competidores una amenaza para su empresa?

- ¿Posee un margen de maniobra para utilizar nuevas ideas, conceptos, invenciones e innovaciones, sin estar obligado a pedir permiso previamente (lo que puede conllevar la necesidad de efectuar un pago) a alguien (es decir, un competidor) para poner a punto un producto o servicio nuevo o mejorado o añadir nuevas características a un producto o servicio ya existente?

- ¿Le facilita la P.I. a su empresa alguna forma de exclusividad en el mercado? En caso afirmativo, ¿durante cuánto tiempo?

Demuestre sus capacidades de gestión:

- ¿Lleva a cabo una estrategia sistemática para explotar los beneficios comerciales de la P.I. de su empresa?

- ¿Ha entendido en qué manera la explotación de la P.I. está vinculada a otros activos sociales complementarios que pueden ser muy necesarios?

- ¿Cómo se coordina su política de I+D con su estrategia de P.I. y sus objetivos comerciales?

- ¿En qué manera están vinculados los planes financieros para la gestión de su P.I. a sus objetivos financieros y empresariales generales?

- ¿Hasta qué punto está usted determinado a extraer (otros) ingresos de la P.I. de su empresa?

- ¿Qué experiencia posee en la gestión de P.I?

- ¿En qué manera aprovecha la P.I. de su empresa para establecer nuevas relaciones y asociaciones comerciales?

Sea consciente del ámbito jurídico de los derechos de P.I.:

- ¿Qué nivel de protección práctica tiene la P.I. de su empresa en un entorno empresarial dado?

- ¿Puede ejecutar su labor en el mercado sin infringir los derechos de P.I. de otros participantes en el mismo?

- ¿Hasta qué punto es probable que otros competidores se apropien legalmente de sus ideas o de sus expresiones creativas o encuentren modos legítimos de eludir la protección de sus derechos de P.I. y, por lo tanto, poder aprovecharse gratuitamente de su creatividad e innovación?

- ¿Qué riesgo existe de que el pirateo o la falsificación repercutan negativamente en su cuota de mercado y en qué medida?

BIBLIOGRAFÍA

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1 Las opiniones expresadas en el presente artículo son únicamente las de la autora y no deben atribuirse a la OMPI. Pueden enviarse comentarios o sugerencias en relación con este artículo a: roya.ghafele@wipo.int. La autora manifiesta su agradecimiento a los Sres Guriqbal Singh Jaiya, Christopher Kalanje y Esteban Burrone por los comentarios e ideas pertinentes gracias a los que se ha enriquecido notablemente el presente artículo.

2 PWC calcula que en 1998 los activos intangibles suponían el 78% del valor total de las empresas que figuran en el índice S&P 500. http://www.yesmfs.com/EnglishVersion/GeneralDemo/GDCi.htm.

3 Prosiguen los debates a escala nacional e internacional sobre la manera de simplificar las normas de contabilidad a fin de que sean más accesibles para las Pymes. La Comisión de la Inversión, la Tecnología y las Cuestiones Financieras Conexas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha creado un Grupo de Trabajo sobre el tema. A escala nacional, países como Malta o el Reino Unido han iniciado asimismo estudios sobre la accesibilidad de las normas contables para las Pymes.

4 En 2001 la FASB declaró lo siguiente: "Se insta a las empresas a que sigan mejorando la manera de presentar informes y a que experimenten con los tipos de información divulgada y la manera en que se divulga." FASB ("Financial Accounting Standards Board: Improving Business Reporting: Insight into Enhancing Voluntary Disclosures, Steering Committee Report, Business Reporting Research Project.)

5 Comité de Normas Internacionales de Contabilidad: Norma Internacional de Contabilidad N.º 38, Londres 1998, que puede consultarse, por ejemplo, en: http://www.iasplus.com/standard/ias38.htm. En virtud de los principios US GAAP los activos intangibles se interpretan casi del mismo modo.

6 Por este motivo hemos preferido hacer referencia a la P.I., en lugar de a los "activos de P.I.", expresión que desde el punto de vista terminológico se deriva de las nociones de contabilidad tradicionales.

7 Definición tomada de las normas FAS 141 y 142. En la Norma de Contabilidad Internacional N.º 39 se considera la noción de valor razonable casi de la misma manera.

8 El Comité de Basilea de Supervisión Bancaria llegó a la siguiente conclusión: "En ausencia de mercados activos será difícil obtener o calcular un valor razonable fiable para determinados instrumentos financieros no negociables mantenidos a precio de costo... Llegamos a la conclusión de que no es el momento adecuado para proscribir la contabilidad basada en el valor razonable...para todos los activos y pasivos financieros". Comité de Basilea de Supervisión Bancaria: Informe a los ministros de finanzas del G7 y a los gobernadores de bancos centrales sobre normas internacionales de contabilidad. Basilea 2000, p.3, http://www.iasplus.com/resource/basel1.pdf (traducción oficiosa de la Oficina Internacional).

9 Véase http://www.cpaaustralia.com.au/01_information_centre/17_standards/1_17_2_0_ifrs.asp.

10 Entrevista con Roger Carlile, socio de la firma de contabilidad KPMG. En: Intellectual Property: Managing all-important intangibles of the information age. http://www.jang.com.pk/thenews/investors/may99/temp/temp6.htm.

11 Lev ha puesto de manifiesto la repercusión que tiene en el precio de las acciones de las empresas farmacéuticas el comunicar adecuadamente al mercado de capitales que ha sido aprobado un medicamento. Cuando el medicamento aprobado se difundía sin ningún tipo de declaración, las acciones aumentaban en un 0,51%, mientras que si iba acompañado de información de tipo cualitativo las acciones aumentaban en un 1,13% y si se añadía información de tipo cuantitativo aumentaban en un 2,01%. En Lev B.: Communicating Knowledge Capabilities. New York University 1999, http://pages.stern.nyu.edu/~blev/research.html.