Prosiguen las consultas sobre el programa de trabajo futuro del CIG

Ginebra, 21 de octubre de 2008
PR/2008/572

El Director General de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Sr. Francis Gurry, y el Presidente del Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore (CIG), el Exmo. Sr.  Rigoberto Gauto Vielman, Embajador del Paraguay, afirmaron que durante las próximas semanas seguirán empeñándose en salvar las diferencias existentes entre los Estados miembros sobre la manera de hacer avanzar unas negociaciones que tienen alcance internacional. El CIG concluyó su decimotercera sesión bien entrada la noche del 17 de octubre de 2008, una vez fracasados los intentos por producir un texto de compromiso sobre el programa de trabajo futuro. A pesar de llevar a cabo intensas negociaciones, las delegaciones fueron incapaces de acordar los procedimientos necesarios para producir los resultados concretos que habían solicitado al Comité numerosos sectores interesados. El CIG tiene el mandato de acelerar su labor, y se espera vivamente que produzca resultados significativos antes de volver a informar de sus actividades a la Asamblea General de la OMPI, en septiembre de 2009. 

El Sr. Gurry calificó el resultado de desalentador, pero indicó que la incapacidad de llegar a un acuerdo durante la noche del viernes pone de manifiesto la importancia que tienen para la política las cuestiones planteadas, ya que pueden traer consigo un cambio normativo de envergadura en el sistema de propiedad intelectual. El Sr. Gurry señaló que cada vez es mayor la voluntad política de hallar una base real y fidedigna para reconocer sistemáticamente los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales en el régimen de propiedad intelectual. El Director General afirmó lo siguiente: “Aunque se ha avanzado bastante en un proceso en el que se partió de cero, en lo sucesivo cada etapa tendrá mayor importancia y peso político”.
 
El Presidente del CIG declaró que a pesar de las diferencias existentes acerca de la manera de avanzar en la labor, los participantes en la sesión se mostraron cada vez más conscientes de la necesidad de que el proceso avance de manera resuelta para negociar temas concretos, dejando atrás el intercambio de opiniones y experiencias. El Embajador Gauto Vielman afirmó que en la decimotercera sesión, que se reunió del 13 al 17 de octubre de 2008, no hubo tiempo suficiente para salvar las diferencias. Asimismo, indicó que mantendrá consultas informales con los Estados miembros y con observadores, entre los que figuran representantes de comunidades indígenas y locales que toman parte en la labor del Comité, en el período que se extiende hasta la siguiente sesión del CIG. En el presupuesto por programas aprobado por los Estados miembros de la OMPI se prevén dos sesiones plenarias del CIG en 2009, y el mandato vigente del Comité se extiende al menos hasta la Asamblea General de la OMPI, en septiembre del mismo año.
 
El Presidente afirmó lo siguiente: “Hemos vivido una semana sobresaliente con debates en los que las delegaciones han puesto de manifestó un alto grado de compromiso y personalmente me parece sorprendente el hecho de no haber podido llegar finalmente a un acuerdo”. Asimismo, añadió lo siguiente:  “Nadie duda de que deben producirse verdaderos avances en el proceso:  los desacuerdos giran en torno a la manera más adecuada de proceder con tal fin. En estrecha colaboración con el Director General, mantendré consultas informales en las próximas semanas para reconducir el proceso. Existe un alto grado de buena voluntad y tengo intención de aprovechar esa coyuntura”.
 
En una iniciativa del Grupo Africano se abogaba por establecer distintos procedimientos entre sesiones, como la creación de tres grupos de expertos encargados de sintetizar las principales conclusiones extraídas de la amplia labor realizada en el pasado por el Comité en torno a la protección de los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales, y la relación existente entre la propiedad intelectual y los recursos genéticos, para elaborar documentos en los que se aborden cuestiones más concretas a fin de que sean examinados en la próxima sesión. Sin embargo, varias delegaciones han manifestado que no están dispuestas a aceptar varios elementos de ese plan y han solicitado que toda la labor se lleve a cabo en el marco de las sesiones oficiales del Comité, en cuyas reuniones de trabajo deben poder participar todos los interesados. Otras delegaciones consideran que esa contrapropuesta hace disminuir las posibilidades de realizar la clase de labor selectiva e intensa que se necesita inevitablemente para producir resultados viables en un proceso multilateral complejo y sumamente técnico.
 
La sesión de la semana pasada fue la segunda sesión oficial del CIG en 2008. En febrero, el CIG elaboró propuestas para analizar las carencias existentes en la protección disponible a escala internacional para los CC.TT. y las ECT. El análisis se realizó mediante un proceso de formulación de observaciones en el que participaron todos los interesados, que dio paso a la decimotercera sesión del CIG en la que se examinaron los resultados obtenidos. Al analizar esas carencias se compara el régimen jurídico internacional vigente con ejemplos concretos de las lagunas que se acusan en la protección y consideraciones prácticas a los fines de determinar cómo podrían colmarse esas lagunas. El análisis de las carencias tiene por fin poner de relieve las cuestiones prioritarias, señalar las esferas sustantivas en que debe centrarse el Comité y orientar su futura labor a fin de alcanzar resultados concretos con arreglo a su mandato.
 
La participación efectiva de los pueblos indígenas y de las comunidades locales sigue teniendo interés fundamental para los aspectos jurídicos y de procedimiento de la labor del Comité. El CIG continúa estableciendo mecanismos excepcionales para el proceso intergubernamental a fin de velar por que los pueblos indígenas y las comunidades locales puedan hacer oír su voz. Antes de celebrarse la sesión del Comité, se convocó una reunión de un grupo informal de representantes indígenas y se celebró un taller de fortalecimiento de capacidades para las delegaciones indígenas, que a lo largo de la sesión gozaron de los servicios de interpretación y de asistencia financiados por la OMPI y del apoyo logístico del DoCIP (Centro de Documentación, de Investigación y de Información de las Poblaciones Indígenas). 
 
En la sesión de apertura del Comité tuvo lugar una reunión de expertos de representantes indígenas, presidida por el Sr. Albert Deterville, representante del Indigenous People (Bethechilokono) of Saint Lucia Governing Council.  El Comité acreditó a otros 12 observadores, con lo que se eleva a 200 el número de observadores acreditados especialmente ante el CIG, en su mayoría representantes de pueblos indígenas y comunidades locales. El Fondo de Contribuciones Voluntarias de la OMPI, creado para facilitar la participación en la labor del Comité de los pueblos indígenas y las comunidades locales, financia a un número cada vez mayor de representantes de las comunidades y ha visto crecer enormemente las solicitudes de financiación para tomar parte en las próximas reuniones. A pesar de esos mecanismos, los representantes indígenas se mostraron preocupados por las consultas informales celebradas entre los Estados miembros para salvar las diferencias existentes acerca de la labor futura, y en la sesión de clausura el grupo informal de representantes indígenas formuló una declaración en la que solicitaba firmemente tomar parte activa en ese tipo de consultas.
 
Antecedentes
 
Se espera que el CIG, establecido por la Asamblea General de la OMPI en octubre de 2000, logre un entendimiento común en el plano internacional acerca de la manera más adecuada de proteger los CC.TT. y las ECT de su apropiación ilícita y utilización indebida. Uno de los objetivos principales es respaldar a los titulares y custodios de los CC.TT. y las ECT para que ejerzan mayor autoridad sobre la forma en que se utilizan y difunden esos elementos fundamentales de su identidad cultural, además de consolidar el aspecto jurídico del respeto y el reconocimiento debidos. Muchos participantes en las deliberaciones del CIG han propugnado el establecimiento de instrumentos jurídicos internacionales para alcanzar ese objetivo. Los Estados miembros de la OMPI aún no han logrado el consenso acerca de la forma y el valor jurídico exactos de los resultados de esa labor. Sin embargo, el CIG ha elaborado un proyecto de objetivos y de principios relativos a la protección jurídica de los CC.TT. y las ECT contra su apropiación ilícita y su utilización indebida. Ese proyecto de disposiciones es actualmente el tema central de las intensas consultas que tienen lugar en muchos países y, como se informó a la Asamblea General, sirve para suscitar el diálogo y la elaboración de medidas prácticas y jurídicas a nivel comunitario, nacional y regional. Como complemento de la labor del Comité, se lleva a cabo un intenso programa de fortalecimiento de capacidades en las comunidades a escala nacional, que fue objeto de examen en una serie de reuniones paralelas a la sesión del CIG y tema central de una mesa redonda sobre fortalecimiento de las capacidades en las comunidades, en diciembre de 2007.
Para más información, diríjase a la Sección de la OMPI de Relaciones con los Medios de Comunicación:
  • Tel: (+41 22) 338 81 61 / 338 72 24
  • Fax: (+41 22) 338 81 40
  • Correo-e