Aprovechar la energía para iluminar el porvenir

Nombre:Uncharted Play Inc.
País / Territorio:Estados Unidos de América, Nigeria
Derecho(s) de PI:Marcas, Patentes
Fecha de publicación:28 de mayo de 2014
Última actualización:29 de marzo de 2018

Uncharted Play, EE.UU./Nigeria

Empresarios de todo el mundo están combinando el impulso lúdico infantil, si bien universal, con el deseo de hacer frente a retos mundiales acuciantes, como la imposibilidad de acceder a una energía sostenible. Este noble y ambicioso propósito es el objetivo fundacional de Uncharted Play Inc. (Uncharted Play), una empresa de desarrollo de productos que tiene su sede en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos de América).

Uncharted Play fabrica balones de fútbol, cuerdas para saltar, y otros productos innovadores que generan electricidad a través del
juego (Fotografía: Uncharted Play)

Esta empresa se fundó con el objetivo inicial de idear una invención sencilla y eficaz: un balón de fútbol que aprovechara la energía, denominado SOCCKET. El balón utiliza la energía cinética que recibe a lo largo del juego. Esa energía se transforma en electricidad, que se almacena y se utiliza para alimentar dispositivos electrónicos pequeños, como una lámpara portátil o un teléfono móvil.

Además del balón SOCCKET, Uncharted Play ha ideado varios productos divertidos y funcionales, como una cuerda para saltar que también genera y almacena energía para hacer funcionar aparatos sencillos. Asimismo, esta pequeña y mediana empresa (pyme) ha establecido una sólida estrategia de desarrollo de marcas, comercialización, financiación y alianzas, y se ha basado en el sistema de propiedad intelectual (PI) para promover y proteger sus ideas.

Esta pyme ha logrado resultados comerciales prometedores y se ha ganado reconocimiento internacional por su papel pionero en el ámbito de los productos lúdicos generadores de energía divertidos, saludables y didácticos. Gracias a esta iniciativa, millones de personas de todo el mundo (en particular de regiones con deficiencia energética), ahora disponen de soluciones energéticas autónomas baratas y sostenibles.

Invención

El balón SOCCKET utiliza un generador y una bobina de inducción con imán para transformar la energía cinética (generada cuando se patea el balón) en electricidad que se almacena como energía cargada en una batería. Tras solo 15 minutos de juego, el balón puede generar y almacenar energía suficiente (una potencia de 6 vatios, con arreglo a su primer prototipo) para suministrar electricidad a una lámpara portátil durante tres horas, o cargar un teléfono móvil, sirviéndose de un adaptador de corriente. El balón no solo es el producto estrella de Uncharted Play; esta invención singular y oportuna tiene la capacidad de aportar luz, diversión, esperanza y mejores condiciones de vida a millones de personas que carecen de acceso a fuentes de energía sostenible.

El SOCCKET, listo para jugar, y para utilizar con una lámpara incorporada (Fotografía: Uncharted Play)

Investigación y desarrollo

El balón SOCCKET, que debe su nombre a un juego de palabras en inglés, al combinar la palabra “socket” (enchufe) con “soccer” (fútbol), fue concebido en 2008 por cuatro estudiantes del penúltimo año de la carrera de humanidades, Jessica Matthews, Julia Silverman, Jessica Lin y Hemali Thakkar (las inventoras), de la Universidad de Harvard, Cambridge, en el Estado de Massachusetts (EE.UU.). La idea del balón surgió en una clase sobre salud global impartida en Harvard, en torno al tema “Concretar una idea: El arte y la ciencia como agentes de cambio”, que instaba a los inventores a reflexionar sobre un problema mundial acuciante y a proponer una solución en la que concurrieran arte y ciencia.

Basándose en sus experiencias en regiones del mundo con deficiencia energética (Jessica Matthews, por ejemplo, es de raíces nigerianas), las estudiantes hicieron dos observaciones importantes: la amplia difusión mundial del fútbol como deporte; y la inexistencia de suministro de energía sostenible para muchas personas de todo el mundo. La idea principal que dio origen al balón SOCCKET surgió de vincular estas observaciones con la idea de aprovechar y almacenar la energía cinética de un balón en movimiento, que después pudiera utilizarse como fuente de energía.

Ahora bien, el prototipo inicial del balón no se basó en un balón normal; fue la combinación de una rueda de hámster (la rueda en la que corre un hámster) y una linterna de “agitar para cargar” (en la que al agitar el dispositivo, este se carga y emite luz). Haciendo rodar la rueda de hámster y agitando de esa forma la linterna, ubicada en el interior del balón, las inventoras del balón SOCCKET esperaban que el aparato emitiera luz, y así fue.

Este sencillo experimento demostró la viabilidad de la idea. Ahora bien, cuando las inventoras plantearon la iniciativa relativa a un balón de fútbol potencialmente revolucionario a estudiantes de ingeniería de Harvard, al principio la acogieron con escepticismo. Sin amilanarse, y aunque no tenían formación en ingeniería, se mantuvieron firmes en lo que consideraban una buena idea. Jessica Matthews señaló “Es increíblemente fácil pensar con creatividad cuando no se tiene ni la menor idea de los aspectos técnicos”.

De hecho, las inventoras tuvieron que ocuparse de realizar estudios iniciales de investigación y desarrollo (I+D) buscando en Internet y en bibliotecas los principios básicos de física e ingeniería. A las pocas semanas de crear el prototipo ya tenían conocimientos suficientes para convencer a otros a que se sumasen al proyecto, incluidos docentes, organismos oficiales de Harvard encargados de las subvenciones económicas (que financiaron parte de la fase inicial de I+D) y amigos del Departamento de Ingeniería de la Universidad.

Un año más tarde, y gracias al apoyo de mentores y pares (y tras haber conseguido algunos fondos), las inventoras estuvieron en condiciones de comenzar la siguiente fase de la fabricación del balón SOCCKET: ensayos en el terreno para una prueba de concepto. A tal efecto, las estudiantes viajaron a países de América Latina y África en los que su invención probablemente tendría mayor trascendencia y una gran base de usuarios, y distribuyeron el prototipo de balón entre los niños.

Uno de los países visitados fue Sudáfrica, donde los niños jugaron con el balón coincidiendo con la celebración de la Copa Mundial (2010).

A lo largo del procedimiento prueba de concepto, las inventoras aprendieron aspectos importantes, como las pautas de juego de los niños y la variedad de entornos utilizados, no solo zonas cubiertas de hierba y despejadas, sino también canchas escarpadas y, a menudo, húmedas y cubiertas de barro, o áridas y agrestes. La prueba de concepto y los ensayos en el terreno aportaron otras lecciones importantes. Por ejemplo, el balón tenía que ser resistente (SOCCKET es impermeable para que se conserve intacto en los diversos entornos en los que se utiliza) y asequible (dado que muchos de los usuarios serían de países de bajos ingresos). Por lo tanto, las inventoras se cercioraron de que los prototipos ulteriores no necesitaran inflarse, ya que para ello se necesita un inflador y ello conlleva gastos adicionales que pueden ser prohibitivos, además de reducir el tiempo de vida del balón debido a la posibilidad de que sufra un pinchazo.

Las pruebas de concepto también revelaron otros aspectos, como los materiales óptimos para fabricar el balón e ideas sobre el embalaje y el diseño del producto (si bien los primeros prototipos eran sencillos, los productos posteriores se parecen a balones de fútbol normales). El procedimiento de I+D se tradujo en la elaboración de un nuevo producto: una lámpara portátil que el niño puede enchufar al balón para orientarse en su camino a casa al caer la noche.

Mediante la I+D, la empresa logró elaborar productos complementarios, como PULSE, una cuerda para saltar que genera
electricidad y puede suministrar energía a aparatos pequeños (Fotografía: Uncharted Play)

La amplia investigación de Uncharted Play, no se tradujo solo en la mejora del mecanismo del balón (los últimos modelos se basan en un giroscopio interno, un mecanismo giratorio que se puede utilizar para aprovechar la energía de un objeto en movimiento). El procedimiento de I+D, que se ha orientado primordialmente a atender las necesidades del usuario y ha prestado suma atención a la cultura y las formas de vida de los posibles destinatarios finales y clientes, repercutió directamente en dos de los principios centrales de la empresa, a saber, prestar atención y centrarse en lo positivo.

“Prestar atención” significa que la empresa hace suyos los desafíos por los que se desviven las inventoras, como encontrar soluciones que combinen diversión, utilidad, salud, educación y sostenibilidad económica y social. Por su parte, “centrarse en lo positivo” define el interés de la pyme en potenciar los atributos positivos de la vida del usuario final (el amor al deporte, por ejemplo), en lugar de centrarse en los aspectos negativos, como la falta de acceso a suministros de energía.

Según Jessica Matthews “en lugar de centrarnos en lo que les falta, le damos la vuelta y apuntamos a lo que parece gustarles: el fútbol. Comenzamos a darnos cuenta de que nadie presta atención al juego, a la diversión, y a esa idea de potenciar ese comportamiento placentero existente para forjar un mundo mejor.”

En 2011, tras concluir los ensayos de prueba de concepto iniciales, elaborar un producto viable, establecer los principios comerciales esenciales, y terminar la carrera en Harvard, dos de las inventoras, Julia Silverman y Jessica Matthews (las demás se dedicaron a otras actividades), fundaron conjuntamente Uncharted Play. De forma simultánea, se registró la pyme como empresa de interés social (Benefit corporation o B corporation, en inglés), una modalidad empresarial vigente en los EE.UU., conforme a la cual, las entidades con fines de lucro pueden dar prioridad a las repercusiones sociales y medioambientales en sus estrategias de expansión comercial.

Un año después de la fundación de Uncharted Play, las empresarias se inscribieron en la Harvard Business School, y perfeccionaron así sus conocimientos empresariales y pudieron consolidar los planes para la empresa. En 2013, la pyme había distribuido miles de balones SOCCKET entre miles de niños de países con deficiencia energética de todo el mundo, como por ejemplo el Brasil, Nigeria, Sudáfrica y México. A principios de 2014, Uncharted Play contaba con un equipo de colaboradores pequeño pero entusiasta (y una cartera de productos cada vez mayor) con sede en el Soho (Nueva York).

Financiación y acuerdos de cooperación

Una parte esencial del desarrollo de Uncharted Play ha sido conseguir la financiación. Ahora bien, al comienzo, las fundadoras de la pyme no podían contentarse exclusivamente con el aporte de los órganos de Harvard que conceden subvenciones (los fondos recibidos variaron entre los 5.000 y los 10.000 dólares), sino que tuvieron que recurrir a la financiación y el respaldo de patrocinadores, contribuyentes informales como familiares y amigos.

Jessica Matthews, a la izquierda, y Julia Silverman, a la derecha,
ganaron el premio de Harvard a los “Científicos del Año” en 2012
(Fotografía: Uncharted Play)

Posteriormente, Uncharted Play recurrió a financiación inicial (que suelen buscar las empresas antes de empezar a generar ingresos para financiar el desarrollo básico) y se asoció con organismos de los sectores público y privado, como organizaciones sin fines de lucro, y organizaciones no gubernamentales (ONG). Con objeto de recaudar fondos, la empresa fomentó también las plataformas de microfinanciación colectiva.

En 2009, la Clinton Global Initiative (CGI), una organización sin fines de lucro fundada por el ex presidente de los EE.UU. Bill Clinton, y una de las primeras patrocinadoras de Uncharted Play, aportó fondos (400.000 dólares divididos entre 78 ganadores, incluida esta pyme) para contribuir a fabricar el prototipo de balón.

Asimismo, la pyme utilizó plataformas de colaboración masiva en Internet, como Kickstarter, una organización sin fines de lucro que suministra fondos a pequeños proyectos, y Fundable, una organización de financiación colectiva que colabora con empresas de dimensiones reducidas. Por medio de estas plataformas, Uncharted Play pudo recaudar aproximadamente 100.000 y 500.000 dólares, respectivamente.

Además de asociarse con estas organizaciones sin fines de lucro y con los intermediarios de la financiación colectiva, la empresa recurrió a patrocinadores empresariales para financiar sus proyectos. Por ejemplo, cada una de las fundadoras de la pyme recibió 50.000 dólares de Driving Solutions Grant, de Toyota (subvención otorgada por Toyota), parte del premio a las “Madres de la invención” (2012), patrocinado por Toyota Motor Sales (Toyota), el fabricante de automóviles.

Desarrollo de marcas

Uncharted Play consiguió una financiación significativa al tiempo que ideaba marcas y productos divertidos y funcionales (aparte del balón SOCCKET) para hacerse un hueco y proyectar su imagen de empresa en un mercado especializado del sector de la energía sostenible. La pyme se ha consolidado como empresa promotora del desarrollo social, la salud y la educación, que colabora con asociados institucionales y otros copartícipes, como el gobierno y las ONG, y las organizaciones sin fines de lucro, para mejorar los medios de vida.

Uno de los productos más conocidos de Uncharted Play, denominado LUDO – una mezcla de las palabras latinas de “jugar” and “dar” , es un balón similar al SOCCKET con un chip informático (en lugar de un mecanismo giroscópico) incorporado; el chip controla la duración del juego del usuario. Tras jugar con el LUDO, el usuario puede cargar los datos almacenados en el chip (conocidos como unidades de juego) en el sitio web especializado en recaudación de fondos de la pyme: el Play Fund.

Las unidades de juego se pueden canjear por donaciones monetarias mediante el Play Fund (los gastos están cubiertos por el precio del propio LUDO y por patrocinadores institucionales), a proyectos financiados por Uncharted Play, proporcionando material escolar, como libros, pupitres y medicamentos, como por ejemplo vacunas. Por medio del SOCCKET, el LUDO y otras marcas (en particular PULSE, una cuerda para saltar que aprovecha la energía y es también un cargador), la pyme ha promovido, haciendo gala de imaginación, una identidad corporativa alegre y funcional que fomenta la diversión del propio usuario al tiempo que apoya causas sociales importantes.

Como señala Julia Silverman “La gente está convencida de que la única forma de dar es la económica, lo cual es totalmente falso. Incluso como niño, es posible jugar, dar, y realizar actividades que redunden en beneficio de la comunidad; y considero que nuestros productos reflejan de forma muy concreta ese hecho” En efecto, el espíritu de la pyme de capacitar socialmente, dar y jugar se recoge en el lema de la empresa: “Jugar. Suministrar energía. Dar”.

Por medio del LUDO (fotografía), la pyme promociona una identidad divertida y funcional (Fotografía: Uncharted Play)

Además del desarrollo de la imagen de marca del producto para el mercado especializado, la pyme ha consolidado su identidad corporativa y su presencia en el mercado mediante la colaboración estratégica para crear alianzas de marcas con empresas asociadas. En tal sentido, la pyme se ha asociado con American Express Company, un proveedor internacional de servicios financieros, y con Take Part, una organización de medios digitales que fomenta el activismo y el espíritu empresarial social.

Por medio del Members Project (Proyecto de los miembros), una iniciativa en línea de American Express y Take Part, los clientes pueden ganar puntos (ofreciéndose como voluntarios para una organización determinada, como por ejemplo Uncharted Play) que pueden canjear por una donación monetaria. Uncharted Play ha recurrido, en parte, al Members Project para financiar una gama de equipos eléctricos portátiles (un balón SOCCKET y 10 lámparas portátiles) que han sido donados, con la ayuda de ONG meticulosamente seleccionadas, a escuelas y centros comunitarios de todo el mundo.

Los patrocinadores institucionales y los que aportan financiación, como American Express, no solo pueden ayudar a recaudar fondos para los proyectos de Uncharted Play, estas organizaciones y empresas tienen la posibilidad de añadir sus marcas a los productos de la pyme como parte de una estrategia de asociación de marcas más amplia.

Idear productos originales y establecer alianzas con el sector privado y las organizaciones sin fines de lucro no es la única forma en que la pyme ha reforzado su marca, también ha recibido el respaldo de personas famosas (músicos y estrellas del deporte), al tiempo que Julia Silverman y Jessica Matthews han difundido la imagen pública de la empresa gracias a sus apariciones en televisión y otros medios de comunicación y foros.

Además de participar en entrevistas en redes de difusión reconocidas, las cofundadoras de la pyme han promovido la marca sirviéndose de plataformas de vanguardia, como TEDx, una conferencia internacional de empresarios organizada de forma independiente inspirada en TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño), una organización sin fines de lucro que congrega a algunos de los innovadores más destacados del mundo en una reunión anual.

Debido a su sólido desarrollo de marcas, a las actividades publicitarias y de asociación de marcas, en 2014 Uncharted Play estuvo en los titulares de todo el mundo. Además, la identidad corporativa y los productos de la pyme estaban en condiciones óptimas para lograr un crecimiento favorable a escala mundial.

Comercialización

La marca no ha dejado de valorizarse en el mundo, y Uncharted Play ha concebido varios modelos de comercialización para que sus productos lleguen al mayor número posible de clientes y usuarios finales. Por ejemplo, mediante el sistema “por el precio de uno, se lleva dos, los clientes de países de ingresos elevados, como los EE.UU., al comprar uno de los balones de fútbol de la pyme, están donando un balón SOCCKET a un usuario de un país en desarrollo, como México o Nigeria.

Para complementar este modelo (en el que el precio de un producto adquirido se calcula para compensar el precio de uno gratuito), la empresa ha colaborado con asociados de los sectores público y privado (y con ONG y organizaciones sin fines de lucro) para facilitar la distribución al por mayor de sus productos. En 2012, por ejemplo, la pyme logró el apoyo de la empresa de seguros State Farm, una empresa de servicios financieros de los EE.UU., y de la Fundación Televisa, y de una ONG con sede en México, para distribuir cientos de balones de forma gratuita en comunidades con pocos recursos energéticos de Oaxaca (México).

En colaboración con patrocinadores institucionales y otras organizaciones que distribuyen sus productos, Uncharted Play ha creado también un sitio web de comercio electrónico en el que pueden adquirirse productos como SOCCKET y PULSE, y diversos accesorios (como calcetines y camisetas con la marca). Desde 2014, la pyme intenta, en colaboración con asociados minoristas, aumentar sus posibilidades de comercialización mediante la expansión de su cartera de productos (se han fabricado bicicletas, monopatines, balones de fútbol americano, e incluso un balón de baloncesto, que aprovechan la energía que producen) y el desarrollo de canales de distribución.

Marcas, patentes y nombres de dominio

Desde el comienzo, las fundadoras de Uncharted Play han sido plenamente conscientes de los beneficios que podían acumular si protegían sus ideas, sus marcas y su identidad corporativa mediante el sistema de PI. “Nuestras ideas suelen ser lo único que nos distingue de grandes conglomerados de empresas, y no estaríamos en condiciones de ser una organización viable si esas ideas no estuvieran protegidas por patentes y marcas”, afirma Jessica Matthews.

Protección de ideas y marcas por medio del sistema de PI (Imagen: PCT/US2012/049355, PATENTSCOPE® search)

Con esta finalidad, la pyme registró una marca de servicios para SOCCKET (2011) en uno de sus mercados potencialmente rentables, los EE.UU., mediante la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos de América (USPTO). Además de salvaguardar su marca emblemática, en agosto de 2012 la empresa presentó en la USPTO una solicitud de patente para el “energy storing device and method of using the same” (dispositivo de almacenamiento de energía y su método de utilización). Con objeto de ampliar la protección de la invención, la solicitud presentada ante la USPTO se utilizó como base para presentar ulteriormente una solicitud internacional a través del sistema del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Además de proteger sus ideas y marcas, la pyme ha salvaguardado su identidad corporativa y las posibilidades de expansión en el futuro en Internet por medio del registro de nombres de dominio. En 2014, Uncharted Play registró unchartedplay.com para proyectarse también en línea.

Con la protección sólida de sus activos de P.I., las jóvenes fundadoras de la pyme muestran la forma en que una empresa puede asegurar sus posibilidades de expansión en el futuro al tiempo que defiende sus metas sociales y ecológicas. Como señaló David Kappos, en aquel tiempo Director de la USPTO: “[…] para que las ideas innovadoras, como el balón SOCCKET, lleguen al mercado a tiempo para satisfacer las necesidades sociales, y para que las actividades económicas sean autosostenibles, es imprescindible que haya una firme protección de la propiedad intelectual”.

Medio ambiente y salud pública

A comienzos del siglo XXI, millones de personas de todo el mundo, aproximadamente una de cada cuatro, vivían en condiciones de pobreza energética, definida como la falta de acceso a la electricidad (“World Energy Outloook (WEO)”, 2010 (Perspectivas de la energía en el mundo), informe elaborado por la Agencia Internacional de la Energía; el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial). Asimismo, la cantidad de personas que depende de los métodos tradicionales basados en la biomasa para el suministro de combustible, como un fogón de tres piedras y el carbón (para cocinar) y las lámparas de queroseno (para iluminar), empezó a aumentar: pasó de 1.700 millones en 2010 a 2.800 millones de personas en 2030 (WEO, 2010).

Habida cuenta de que la pobreza energética perjudica tanto al medio ambiente como a la salud pública (la estufas de queroseno contaminan el aire del medio ambiente y el hogar, lo que ocasiona problemas de salud; WEO, 2010), gobiernos, órganos internacionales y empresas, como Uncharted Play, han procurado aportar soluciones alternativas sostenibles. Además, todas esas soluciones se han ideado teniendo en cuenta la necesidad de que sean asequibles, dado que la información disponible muestra que la falta de acceso a la energía guarda relación con los ingresos per cápita bajos. Por ejemplo, es más probable que una persona que vive con menos de 2 dólares al día tenga escasos recursos energéticos y deba recurrir a la tecnología ineficiente de la biomasa para combustible y utensilios domésticos (WEO, 2010).

Los productos de Uncharted Play, que han aparecido en el momento oportuno, se han ideado para aumentar el acceso al suministro de energía en las regiones con escasos recursos energéticos del mundo, como el África Subsahariana, donde el índice de electrificación, es decir el porcentaje de hogares que tiene un punto de acceso a la red eléctrica, solo alcanza el 31 por ciento (WEO, 2010). Además, se prevé que los productos de la pyme disminuirán la dependencia de opciones energéticas de los hogares que son poco saludables y comparativamente caras (estufas de carbón o lámparas de queroseno), se calcula que estas últimas provocan 1,4 millones de muertes al año, a menudo de niños, debido a la contaminación del hogar y enfermedades conexas (estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, 2011).

Los productos de la pyme se han ideado para aumentar el acceso al suministro de energía en las regiones con escasos recursos
energéticos (Fotografía: Uncharted Play)

Los productos de la empresa, además de proporcionar opciones energéticas saludables y rentables, mejoran notablemente la salud del usuario mediante el suministro de energía a través del juego, al tiempo que suscitan un mayor interés en la educación, en particular, en las materias de ciencia, tecnología y matemáticas, colmando así las aspiraciones de las fundadoras de la pyme. Uncharted Play ha colaborado con organizaciones expertas en ese ámbito, como el ChildFund International, un organismo de desarrollo internacional centrado en la salud y educación de los niños, y la Fundación Televisa, una organización que promueve el desarrollo social, delegación Álvaro Obregón con sede en México.

En el marco de esos lazos de colaboración, se han donado balones SOCCKET a niños de comunidades con pocos recursos energéticos de Yohualichan, Puebla (México), donde ya tienen una incidencia significativa. Como dice un niño de Yohualichan: “Con el balón podemos hacer los deberes […] antes solo teníamos la luz de una vela”. “Gracias a la colaboración con ChildFund, hemos sabido que durante el primer mes de utilización del balón, se ha conseguido disminuir el uso de combustibles fósiles en un 40 por ciento. Y solo se trata de una ciudad, un pueblo, una comunidad en un país”, añade Jessica Matthews.

Además, el balón que aprovecha la energía no proporciona únicamente diversión y luz en esta y en otras regiones; mejora la vida de las personas y fomenta el interés en la educación en STEM (tanto el ChildFund como la Fundación Televisa han puesto en marcha programas didácticos sobre energía sostenible en México inspirados, parcialmente, en el balón. Desde 2014, Uncharted Play produce un generador portátil ecológico, y la empresa espera que este dispositivo mejore las condiciones de vida puesto que más hogares dejarán de utilizar la biomasa para combustible y utensilios domésticos.

Resultados

Uncharted Play surgió a partir de una idea en un aula que poco a poco se convirtió en una empresa con una estrategia de expansión ingeniosa, que tiene además repercusiones sociales y ecológicas positivas. A lo largo del proceso, la pyme y sus fundadoras han conseguido el éxito comercial y han ganado muchos premios.

Por ejemplo, el balón SOCCKET obtuvo el “Breakthrough Award”, otorgado por la revista Popular Mechanics, el “Next Generation Award” (2010), los Elle Gold Awards (2010), y el premio “Shine On” a la Innovación de la publicación Good Housekeeping (2011).

Además, Jessica Matthews y Julia Silverman fueron galardonadas con el premio Científicos del Año de Harvard (2011), un reconocimiento digno de mención concedido por sus mentores y pares. Ese mismo año, la pyme informó que sus ingresos rondaron los 2 millones de dólares. Dos años más tarde, en 2013, figuró en la lista “25 Most Audacious Companies” (lista de las 25 empresas más audaces), reconocimiento de la Inc. Magazine.

Jugar para iluminar

El juego es una actividad universal que tiene la capacidad de establecer conexiones por todo el mundo. Consciente de ello, Uncharted Play está abriendo nuevos horizontes y creando un espacio en el que la diversión y los negocios confluyen en perfecta armonía con los retos sociales y medioambientales. Al hacerlo, esta pequeña y mediana empresa esparce luz, esperanza y mejores condiciones de vida entre una cantidad cada vez mayor de personas de todo el mundo.

Este estudio de caso se basa en información tomada de: