Del folclore a la medicina moderna

  • Nombre: National Integrated Research Program on Medicinal Plants
  • País / Territorio: Filipinas
  • Derecho(s) de PI: Marcas, Modelos de utilidad
  • Fecha de publicación: 20 de septiembre de 2013
  • Última actualización: 22 de enero de 2015

Programa Nacional Integrado de Investigación sobre Plantas Medicinales (Filipinas)

En 1974, la University of the Philippines Manila (Universidad de Filipinas en Manila (UPM)), otras universidades y diversos organismos gubernamentales de investigación bajo la dirección del Departamento de Ciencia y Tecnología (DOST) de la República de Filipinas (Filipinas) colaboraron para dar forma al Programa Nacional Integrado de Investigación sobre Plantas Medicinales (NIRPROMP), con el mandato de distribuir medicamentos asequibles a las personas pobres, difundir la utilización de preparados vegetales de eficacia medicinal probada e identificar medicamentos validados científicamente que mejorasen el sector farmacéutico de Filipinas. El NIRPROMP se estableció con la finalidad de abordar el aumento de los costos de los productos farmacéuticos importados, en especial los que se emplean para tratar dolencias frecuentes como el resfriado común, la fiebre y el dolor de cabeza. Por aquel entonces, el sector farmacéutico del país no se autoabastecía de estos medicamentos y las empresas se gastaban alrededor de 150 millones de pesos filipinos (unos 22 millones de dólares de los EE.UU. en esa época) al año en importar medicamentos. Estos medicamentos importados tenían asimismo un precio prohibitivo que estaba fuera del alcance de muchos pacientes. Teniendo esto presente, las prioridades del NIRPROMP fueron reducir la dependencia de las importaciones que sufría el país y ofrecer a la gente productos farmacéuticos más asequibles valiéndose para ello de medicamentos fabricados en el propio país a base de plantas.

Los conocimientos tradicionales se abrieron camino hasta la metrópolis de Manila (Fotografía: Flickr/Benson Kua)

Una de estas innovaciones se produjo en 1995, año en que el NIRPROMP consiguió aislar el Vitex negundo, un gran arbusto aromático y resistente de cinco hojas con flores de color púrpura azulado, como fuente natural para fabricar un medicamento eficaz a base de plantas. Esta especie, conocida en Filipinas como lagundi, consigue medrar tanto en climas húmedos como áridos de África y Asia, y ha sido utilizada por las poblaciones locales durante siglos para tratar con eficacia heridas, dolores de cabeza, úlceras, enfermedades de la piel, diarrea y el resfriado común, entre otras dolencias. Tras identificar con éxito las propiedades medicinales de cada parte de la planta, el NIRPROMP desarrolló una fórmula derivada del lagundi para un medicamento demostrado clínicamente contra la tos y el asma en comprimidos y jarabe.

Conocimientos tradicionales

Las poblaciones locales de Filipinas han aprovechado las propiedades medicinales del lagundi durante siglos, pero dichas propiedades no fueron descritas de forma detallada hasta la publicación en 1900 de un libro a cargo de un jesuita español, el padre Colín. En su libro, el padre Colín narra que los filipinos utilizaban comúnmente el lagundi para tratar heridas y como medicamento para el dolor. Asimismo, descubrió que tenían unos conocimientos tradicionales amplios sobre las distintas propiedades medicinales de cada parte de la planta. Por ejemplo, mientras que las hojas suelen utilizarse para aliviar el dolor de cabeza y limpiar úlceras, las semillas se emplean para tratar enfermedades de la piel. Las flores de la planta se aprovechan para el tratamiento de diversas enfermedades, como la diarrea y el cólera, y su fruto negro se deja secar y se come para aliviar y regular el malestar intestinal. Por último, el padre Colín descubrió que las raíces se utilizan para tratar el reumatismo y la disentería. Estos conocimientos tradicionales sobre medicina en torno al lagundi suelen diseminarse por medio de los herbolaryos, curanderos tradicionales que utilizan sus conocimientos tradicionales para preparar y administrar medicamentos a base de plantas. Los herbolaryos han ejercido durante generaciones como autoridad en materia medicinal en muchas comunidades locales de Filipinas y han gozado de gran respeto y confianza entre muchas de estas comunidades en todo el país.

Investigación y desarrollo

El desarrollo del medicamento moderno a base de lagundi fue el resultado de la investigación y desarrollo (I+D) sobre medicamentos a base de plantas que ha llevado a cabo el NIRPROMP de forma permanente. La I+D ha estado dirigida fundamentalmente por investigadores de la UPM, entre ellos la Dra. Nelia Maramba y el Dr. Conrado Dayrit, y se ha centrado en la validación clínica de medicamentos tradicionales como el lagundi para su utilización en la fabricación de medicamentos sintomáticos (tratamiento que se centra en los síntomas de las dolencias, y no en la causa). Esto se consigue aislando el principio activo para desarrollar el medicamento asociado a partir de él. Cuando se iniciaron las investigaciones, el lagundi no era uno de los candidatos mejor situados en la lista de preferencias. De hecho, tras realizar una primera revisión de varios proyectos de investigación centrados exclusivamente en la medicina tradicional de Filipinas, el equipo de I+D descubrió más de 500 proyectos relacionados con el aislamiento de principios activos de plantas sin que ninguno de ellos se hubiera podido comercializar con éxito.

Planta del lagundi (Fotografía: Flickr/Ahmad Fuad Morad)

El Dr. Dayrit sospechaba que una de las razones principales por las que estos principios activos no se comercializaban nunca como productos era que, por lo general, los consumidores no eran conscientes de a partir de qué plantas se elaboraban y cómo se transformaban esos ingredientes en medicamentos. En su opinión, esta ausencia de información generaba desconfianza entre los consumidores en relación con las empresas que intentaban fabricar nuevos medicamentos a partir de plantas relativamente desconocidas, por lo que la I+D debía centrarse exclusivamente en medicina tradicional elaborada a partir de plantas conocidas y en las que confiara la población. Tras realizar una encuesta de consumo, el equipo de investigación descubrió que, aunque por lo general la gente desconfía de los medicamentos fabricados por empresas desconocidas a partir de plantas que ignora, en lo que sí confía mucha gente es en los herbolaryos. Esto hizo que el centro de atención de la I+D pasara de los artículos de publicaciones de diversos programas de investigación a los herbolaryos, y el NIRPROMP empezó a recopilar datos sobre el folclore y a realizar pruebas científicas para validar las revelaciones de los herbolaryos.

Con la ayuda de la Autoridad Nacional de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Filipinas en Los Baños, entre 1977 y 1982 el NIRPROMP llevó a cabo una encuesta entre herbolaryos con el fin de identificar los preparados vegetales cuyas propiedades medicinales resultaran halagüeñas. Se realizaron entrevistas con 1.000 herbolaryos y se registraron con detalle las hierbas que utilizaban y los efectos secundarios que producían. De las 1.500 plantas que se identificaron, el NIRPROMP pudo validar científicamente que 480 de ellas tenían propiedades medicinales beneficiosas.

Conjuntamente se realizó otro proyecto de I+D basado en la información suministrada por los herbolaryos. Los participantes en este proyecto volcaron los registros del Departamento de Salud para descubrir cuál era la causa principal de morbilidad en ese momento. Los datos recopilados se utilizaron para priorizar los síntomas o enfermedades que los medicamentos basados en plantas tendrían más posibilidades de tratar con éxito.

Los investigadores descubrieron que entre los síntomas más comunes que tenían potencial para ser tratados con medicina tradicional se encontraban los problemas respiratorios.

Con este arsenal de datos, los investigadores elaboraron cinco criterios que había que comprobar en las plantas: seguridad, eficacia, calidad, disponibilidad de materias primas y estudios de propagación de las hierbas crudas. Los tres primeros criterios eran necesarios para garantizar que los medicamentos fueran seguros y eficaces, mientras que la finalidad de los dos últimos era velar por la sostenibilidad de los suministros para la I+D, los ensayos clínicos y la posterior comercialización. A continuación se llevó a cabo un examen largo y minucioso de cada una de las 480 plantas y el NIRPROMP identificó 10 que se pudo validar científicamente que eran seguras, eficaces y sostenibles.

Entre ellas se encontraba el lagundi, y dado que los problemas respiratorios constituían una de las preocupaciones principales de la población, fue elegido como base de un medicamento para aliviar los síntomas de la tos y el asma. Las propiedades beneficiosas del lagundi se reconocieron por primera vez durante la encuesta realizada a los herbolaryos, en la que el 70% de ellos avalaron la eficacia de la planta en el tratamiento de la tos. La ausencia de informes sobre efectos secundarios reafirmó esta revelación y la abundancia de la planta en toda Filipinas no hizo sino aumentar el atractivo de la I+D al respecto.

Los exámenes científicos y clínicos permitieron al equipo de investigación identificar cuatro principios activos del lagundi y el efecto de cada uno de ellos: 1) relajante de las vías respiratorias de los pulmones; 2) antihistamínico; 3) antiinflamatorio, y 4) antiasmático. Aun cuando la acción de cada principio por separado era débil, al utilizarse en combinación producían un efecto intenso de eliminación de la tos sin presencia de efectos secundarios. Con estos resultados halagüeños, el NIRPROMP fabricó un medicamento en comprimidos para la tos a base de lagundi y a finales de la década de 1980 inició los ensayos clínicos, en los que participaron 119 pacientes que padecían tos entre leve y moderada. A cada paciente se le suministró el medicamento a base de lagundi o un placebo, y los que tomaron el medicamento experimentaron una respuesta médica muy positiva con ausencia de reacciones adversas o efectos secundarios. En 1993, los investigadores habían conseguido ya fabricar con éxito un medicamento en comprimidos para la tos a base de lagundi. En octubre de 1995, el Departamento de Salud de Filipinas publicó una lista de plantas aprobadas oficialmente que muestran propiedades medicinales naturales eficaces y tienen un valor terapéutico demostrado. Entre las plantas de la lista se encontraba el lagundi, junto a otras nueve plantas que el NIRPROMP había conseguido aislar gracias a su I+D anterior.

El lagundi fue una de las diez plantas seleccionadas para proseguir la investigación debido a sus propiedades para el alivio de los síntomas de la tos y el asma (Fotografía: Flickr/Kristy Faith)

Invención

Tras fabricar con éxito los comprimidos para la tos a base de lagundi, los investigadores del NIRPROMP se pusieron a trabajar para fabricar también el medicamento en forma de jarabe. Para los niños y los ancianos, que constituyen una parte importante de la demanda de medicamentos para la tos, puede resultar difícil tomar comprimidos. En 1999, el NIRPROMP consiguió modificar de forma satisfactoria la formulación de los comprimidos para la tos a base de lagundi y fabricar un jarabe para la tos a partir de esa misma planta, que retenía todas las propiedades medicinales de los comprimidos en una presentación más fácil de administrar.

La formulación del nuevo jarabe se realiza mediante decocción para extraer los componentes orgánicos de las hojas de lagundi. La decocción consiste en secar las hojas de lagundi y molerlas con una malla hasta obtener un polvo fino. Se añade agua destilada para humedecer este polvo, y a continuación se hierve durante unos 15 minutos a fuego entre lento y medio (a fin de evitar una posible degradación del principio activo), removiéndolo ocasionalmente. La decocción resultante de lagundi se deja enfriar y luego se filtra o se cuela. A continuación se disuelve sacarosa en la decocción utilizando para ello una mezcladora de turbina y se deja envejecer el compuesto durante tres días aproximadamente. Se muele una pequeña cantidad de metilparabeno y propilparabeno (un conservante) hasta obtener un polvo fino y se añade propilenglicol (un compuesto orgánico que se utiliza como solvente) hasta que el propilparabeno se disuelve por completo. Se añade esta mezcla al compuesto envejecido de la sacarosa y la decocción de lagundi, se mezcla bien y se añade una pequeña cantidad de ácido cítrico y aceite de naranja. Por último, se agrega una cantidad suficiente de agua destilada hasta obtener el volumen necesario y se mezcla todo bien hasta que se obtiene un jarabe con la densidad adecuada.

Modelo de utilidad

Dado que la investigación del NIRPROMP estaba financiada por el DOST y era fruto de la colaboración entre la UPM y el PCHRD, que es un consejo sectorial del DOST, toda la propiedad intelectual (P.I.) está gestionada por el DOST y es de su propiedad. Por consiguiente, a fin de proteger la P.I. propia de la fórmula del jarabe para la tos a base de lagundi, en 1999 el DOST solicitó un modelo de utilidad ante la Oficina de Propiedad Intelectual de Filipinas (IP Philippines) para una composición farmacéutica de origen vegetal a base de lagundi. El modelo de utilidad se concedió y fue expedido en febrero de 2001.

Licencias y comercialización

La Dra. Neila Maramba, miembro fundadora del
NIRPROMP (Fotografía: NIRPROMP)

La Dra. Neila Maramba, miembro fundadora del NIRPROMP (Fotografía: NIRPROMP) Aunque el NIRPROMP había sido responsable de la I+D y los ensayos clínicos relativos a los comprimidos para la tos a base de lagundi, el responsable de coordinar y facilitar la comercialización era el PCHRD. Cuando la formulación de los comprimidos para la tos a base de lagundi estuvo lista para su comercialización, el PCHRD organizó varios foros informativos a fin de tantear el interés de las empresas farmacéuticas locales al respecto. Muchas de ellas expresaron su interés, y por ello, en 1993 el PCHRD desarrolló y anunció un sistema de acuerdos de concesión de licencias no exclusivas. En virtud de este acuerdo, el licenciatario ha de abonar una cantidad por adelantado por la tecnología y las regalías que se calcula restándole a los ingresos brutos el impuesto sobre el valor añadido y el volumen de descuento típico que se aplica a las grandes cadenas de farmacias. Todos los pagos y regalías se han de abonar al DOST, como entidad fundadora del PCHRD y el NIRPROMP. Cada licenciatario es responsable de registrar sus productos derivados ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Filipinas (denominada en ese entonces Oficina de Alimentos y Medicamentos). Una parte importante de la licencia consiste en aportar los resultados de los estudios clínicos en los que se demuestre la seguridad y la eficacia del medicamento. Sin ellos, el medicamento no se puede vender de forma legal en Filipinas.

El primer licenciatario de la tecnología para la fabricación de los comprimidos a base de lagundi fue Herbafarm, una empresa farmacéutica filipina que utilizó lagundi cultivado en sus propias granjas y en unas instalaciones de fabricación situadas en un complejo propiedad del DOST. Herbafarm lanzó sus productos a base de lagundi en 1994. Pronto aparecieron otros licenciatarios, entre ellos Pascual Laboratories (Pascual), una gran empresa farmacéutica de Filipinas que se convertiría en el licenciatario que más provecho obtendría de la tecnología a base de lagundi. El producto de Pascual, fabricado a partir de la fórmula del PCHRD a base de lagundi, fue aprobado por la Oficina de Alimentos y Medicamentos en 1996 y sigue estando a la venta en el mercado farmacéutico de Filipinas.

A pesar de que la formulación de medicamentos para la tos a base de lagundi se pudo comercializar con éxito, al principio tuvo que superar numerosas dificultades para introducirse en el mercado. Por aquel entonces, para muchos profesionales de la medicina y para algunos miembros del público en general, los medicamentos vegetales no eran eficaces desde el punto de vista terapéutico. Para contrarrestar este problema, Pascual puso en marcha una campaña de mercadotecnia a fin de mejorar la imagen de los tratamientos vegetales y los medicamentos para la tos a base de lagundi. La primera estrategia de la empresa consistió en promocionar el medicamento directamente entre los médicos, y en especial entre los que trabajaban en las Rural Health Units (Unidades Rurales de Salud (RHU)). Las RHU son pequeñas clínicas financiadas por el Gobierno y ubicadas en las zonas rurales, por lo que en ellas la predisposición hacia la utilización de medicamentos para la tos a base de lagundi era muy buena, ya que estos se habían desarrollado en el marco de un programa financiado por el Gobierno. Además, en 1977 Pascual presentó el medicamento en la Exposición Internacional de Invenciones, Nuevas Técnicas y Productos celebrada en Ginebra (Suiza), con el fin de ratificar su eficacia. El medicamento obtuvo el certificado de plata de I+D y, de vuelta a casa, la empresa aprovechó este reconocimiento de forma intensiva en publicidad y para sensibilizar a la opinión pública, lo que ayudó a cambiar la opinión de los profesionales de la medicina y los consumidores escépticos.

A finales de la década de 1990 y en la década de 2000, Pascual y otras empresas farmacéuticas que comercializaban medicamentos para la tos a base de lagundi aumentaron el ritmo de sus campañas de publicidad. En 2006, Pascual tenía anuncios en televisión que se emitían en el transcurso de los programas matutinos populares, así como publicidad en radio y carteles. Otras empresas hicieron también lo propio y su éxito aumentó el interés por obtener licencias sobre la tecnología. En 2009, Herbs and Nature Corporation firmó un acuerdo de concesión de licencia y lanzó su propio medicamento para la tos a base de lagundi, y a esta le siguieron en 2010 New Market Link Pharmaceutical Corporation, Herbcare y Pharmacare, que introdujeron asimismo en el mercado medicamentos para la tos a base de lagundi.

Marcas

Solicitud de registro de marca
presentada por Pascual
(Solicitud Nº 42011000094 de IP Philippines)

Una parte fundamental del éxito de los esfuerzos emprendidos por Pascual y otras empresas radica en la imagen renovada de marca que ayudaron a crear en relación con el lagundi, lo que se facilitó gracias a los sólidos nombres de marca que cada empresa creó para sus respectivos productos. Pascual se dio cuenta de la necesidad de proteger los nombres populares de sus marcas, por lo que en enero de 2011 solicitó el registro ante IP Philippines de las marcas Ascof, Ascof Lagundi, así como de un logotipo estilizado en el que se incluye la imagen de una hoja de lagundi. Estos esfuerzos obtuvieron recompensa, pues a principios de 2011 los medicamentos para la tos a base de lagundi de la empresa se habían convertido en los segundos medicamentos más populares para el tratamiento de la tos en Filipinas. En febrero de 2009, Trevenodd Corporation (Trevenodd), una empresa recién llegada al sector, solicitó el registro de la marca Plemex en relación con su medicamento para la tos a base de lagundi, registro que obtuvo en agosto de ese mismo año.

Transferencia de tecnología

Hasta 2009, la transferencia de tecnología relacionada con los comprimidos y el jarabe a base de lagundi se realizaba por medio de acuerdos de concesión de licencias entre el PCHRD, una entidad gubernamental, y el sector privado. No obstante, en virtud de la Ley de la República Nº10055, conocida también como “Ley de Filipinas sobre Transferencia de Tecnología de 2009” (la Ley), la tecnología desarrollada con ayuda de la financiación del Gobierno debe transferirse por completo a entidades como las universidades o a empresas que puedan transformar esta tecnología en productos y servicios útiles. La finalidad de esa Ley es fomentar y facilitar la transferencia y la divulgación de la P.I., la tecnología y los conocimientos derivados de la I+D financiada por el Gobierno, así como su utilización, gestión y comercialización de forma eficaz en beneficio de la economía nacional y de toda la gente de Filipinas.

Basándose en esta nueva política, el PCHRD transfirió formalmente la fórmula del jarabe para la tos a base de lagundi a la UPM, que a partir de ese momento tendría que proseguir las actividades de I+D, concesión de licencias y comercialización. En octubre de 2010, Azarias Pharmaceutical Laboratories, Inc. (Azarias) realizó una solicitud a la UPM, convirtiéndose así en el primer licenciatario del jarabe de lagundi dentro de este nuevo marco. A raíz de la evaluación y recomendación del PCHRD, en enero de 2011 se firmó oficialmente el acuerdo, que fue el primer acuerdo de concesión de licencia que se celebró en Filipinas entre una organización pública de I+D (la UPM) y una empresa privada (Azarias) desde que se ratificara la Ley en 2010.

Resultados empresariales

En 1994, cuando se introdujo en el mercado por primera vez el medicamento para la tos a base de lagundi, tuvo que enfrentarse a una corriente de escepticismo en su contra. No obstante, gracias a una sucesión de acuerdos lucrativos de licencias y a los esfuerzos conjuntos para mejorar la imagen de los medicamentos vegetales y los productos derivados del lagundi, el medicamento ha resultado ser un éxito tanto para las distintas empresas que lo han comercializado como para el NIRPROMP, el PCHRD y el DOST. Una muestra de ello es el rápido aumento de las regalías percibidas por el DOST, que pasaron de 160.000 pesos filipinos (unos 4.000 dólares de los EE.UU.) en 1997 a 9.751.000 pesos filipinos (unos 210.000 dólares de los EE.UU.) en 2009.

El éxito en la comercialización del lagundi ha beneficiado igualmente a todos los agricultores que cultivan y venden este arbusto a los fabricantes. Ejemplo de ello son los agricultores de lagundi de la isla de Palawan, en el suroeste del archipiélago. Con la ayuda de una organización no gubernamental, los agricultores han podido conseguir un acuerdo de distribución con Pascual para producir lagundi. En virtud de ese acuerdo, Pascual prestó dinero a los agricultores a fin de que instalaran secadoras y molinos alimentados con energía solar para poder producir lagundi en polvo. Gracias a estos nuevos equipos, los agricultores han podido producir más lagundi que antes y mejorar su capacidad de procesamiento. Tras dos años, los agricultores no solo pudieron devolver el préstamo a Pascual, sino que se convirtieron en proveedores importantes de lagundi, lo que mejoró sus condiciones de vida y las de sus familias y comunidades.

Los agricultores de Palawan han podido beneficiarse económicamente gracias a un acuerdo de distribución con Pascual (Fotografía: Flickr/CédricBuffler)

Abanderados de la transferencia de tecnología y los medicamentos vegetales

Los conocimientos tradicionales relacionados con el lagundi, que se han transmitido de generación en generación, se han transformado en un medicamento vegetal seguro y validado científicamente. La ayuda del Gobierno de Filipinas y la colaboración entre las empresas farmacéuticas ha permitido transferir la tecnología y la utilización inteligente de estructuras de P.I., como los modelos de utilidad y las marcas, ha garantizado su éxito. El lagundi, utilizado antes solo por los herbolaryos, eleva hoy las condiciones de vida de los agricultores locales y proporciona un medicamento asequible, seguro y eficaz para todos.