Desarrollo rural, una idea muy peculiar y la capacidad de la P.I.

Nombre:The International Nut Producer Co-operative
País / Territorio:Bolivia (Estado Plurinacional de), Brasil, El Salvador, India, Malawi, Mozambique, Nicaragua, Perú, Reino Unido
Derecho(s) de PI:Marcas
Fecha de publicación:15 de octubre de 2012
Última actualización:13 de enero de 2015

Antecedentes


Debido al proceso mundial de liberalización económica, los pequeños agricultores y los recolectores de frutos de cáscara de los países emergentes se han vuelto vulnerables a las fluctuaciones en los precios de sus productos (fotografía: Lenka Renieck).

El International Nut Producer Co-operative (INPC) es un consorcio de grupos de cultivo y cosecha de frutos de cáscara (frutos secos) constituido en 2007 en el Reino Unido. El INPC tiene una composición internacional que representa a cooperativas de producción de tres continentes: América, África y Asia.

En efecto, el consorcio representa los intereses socioeconómicos de los agricultores y los recolectores de ocho países: la República Federativa del Brasil, Estado Plurinacional de Bolivia, la República de El Salvador, la República de la India, la República de Malawi, la República de Mozambique, la República de Nicaragua y la República del Perú.

Los agricultores del INPC han unido sus fuerzas con las de otros socios del sector para convertirse en el mayor accionista de su propia empresa de venta y comercialización de frutos de cáscara (Liberation Foods CIC). La empresa, establecida en 2007, ha facilitado el acceso de los agricultores de la cooperativa al mercado internacional, manufacturando sus productos en el Reino Unido y comercializándolos a escala internacional.

Además, Liberation Foods distribuirá de manera equitativa sus beneficios entre los accionistas, que incluyen a los propios grupos de productores, en el momento de pagar un dividendo. Mientras tanto, el INPC tiene representantes que ocupan cargos en la junta directiva de la empresa.

Desde el establecimiento del INPC y Liberation Foods, se ha desarrollado el acceso a los mercados internacionales de los cultivadores y recolectores de los tres continentes, ha mejorado la calidad de sus productos, y han aumentado sus ingresos y su nivel de vida.

Investigación y desarrollo

Debido al proceso mundial de liberalización económica, los pequeños agricultores y los recolectores de frutos de cáscara de los países emergentes se han vuelto vulnerables a las fluctuaciones en los precios de los frutos recolectados. En el caso de muchos de ellos, eso ha tenido como consecuencia una disminución de la cuota de mercado a nivel internacional.

En el decenio de 1970, por ejemplo, la mayoría de las exportaciones de cacahuetes en el mundo procedía de los Estados Unidos de América, la República Argentina y, posteriormente, la República Popular China. Por otro lado, las exportaciones de frutos de cáscara de África y América del Sur solían ser poco significativas. Por ejemplo, el mercado mundial de cacahuetes de África meridional se redujo del 77% al 4% en ese decenio.

Los fenómenos meteorológicos extremos e imprevisibles también han ocasionado pérdidas a los pequeños agricultores de países subdesarrollados. Además, la inseguridad alimentaria (debida a las inundaciones y a las plagas) se había tornado en un problema de orden financiero para gran número de pequeños agricultores. Las consecuencias para algunos de esos productores fueron el aumento de la deuda financiera, la falta de estabilidad de los ingresos y la disminución del nivel de vida.

Para encarar algunos de los riesgos que acarreaban esos desequilibrios naturales y financieros, el INPC se estableció con dos objetivos coincidentes. En primer lugar, la cooperativa tenía que ser un instrumento que diera prioridad a la capacidad de negociación colectiva de los productores marginados que procuraban ingresar en un entorno económico competitivo. Al unir a miles de agricultores de todo el mundo en un marco unificado, el INPC trató de armonizar sus voces, incrementar su capacidad de negociar precios y reforzar su entrada en el mercado internacional.

En segundo lugar, el consorcio procuró habilitar a los agricultores creando una empresa de su propiedad. Con el establecimiento de una empresa de esa índole, los agricultores obtendrían un acceso seguro al mercado y su propio vehículo de creación de valor desde la explotación hasta la tienda minorista. Además, los agricultores comprenderían mejor el mercado y planificarían más adecuadamente el crecimiento futuro.

Entre 2000 y 2003, la organización benéfica Twin, que trabaja con los productores más pobres de la cadena de valor, realizó un estudio de viabilidad centrado en tres puntos: la viabilidad de formular una propuesta adecuada de comercio de nueces justo, la posibilidad de crear una cadena de valor para la propuesta, y la evaluación del interés de los grupos de productores en colaborar para establecer Liberation Foods.


Al unir a miles de agricultores de todo el mundo dentro de un marco unificado, el INPC trata de consolidar su fuerza colectiva y aumentar su capacidad de negociación de precios (fotografía: Liberation Foods/INPC).

A fin de asentar las bases del INPC, Twin Trading (la rama comercial de Twin) y Equal Exchange, una empresa de comercio alternativo del Reino Unido, aunaron fuerzas con los cultivadores de frutos de cáscara de los tres continentes y con otros inversores que se guiaban por principios éticos, como la Catholic Organization for Relief and Development Aid, un organismo internacional de desarrollo establecido en el Reino de los Países Bajos. Mediante esa colaboración, se encontró a varios socios potenciales, entre ellos almacenes, procesadores, empacadoras y supermercados.

Para facilitar ese proceso, se celebraron cuatro debates en grupo y se analizaron documentos secundarios, entre ellos varios informes anuales sobre los mercados. Utilizando la información obtenida de los supermercados y los informes sobre los mercados, se llegó a la conclusión de que los supermercados del Reino Unido tenían el 73% de la cuota de mercado de sus propios productos internos de frutos de cáscara. Durante esos debates, se determinó la situación del mercado internacional de esos productos y el nivel de competencia, entre otras cosas.

Basándose en la información obtenida recientemente, los inversores presentaron un modelo empresarial a los productores de frutos de cáscara inspirado en AgroFair, una cooperativa agrícola de frutas establecida en los Países Bajos que seguía los principios del comercio justo. Entre sus novedades y numerosos beneficios, el modelo empresarial de AgroFair garantizaba que los agricultores tuvieran una gran participación en la empresa (en forma de opciones sobre acciones) y una representación significativa en el nivel más elevado de la administración (con los representantes de los agricultores en el consejo directivo de la empresa).

Durante las reuniones regionales celebradas con los representantes de los agricultores en América del Sur, Italia y el Reino Unido, se empleó la constitución de AgroFair para establecer el INPC. Con ciertas modificaciones de la constitución de la organización incorporadas en un nuevo documento, en 2007 tuvo lugar una segunda serie de reuniones con los agricultores en América del Sur y en Sudáfrica.

Después de haber creado Liberation Foods como sociedad de inversión de interés comunitario en julio de 2007, en diciembre de ese mismo año los inversores alentaron a otras dos entidades (radicadas en el Reino Unido) a que se les unieran para lograr un aumento de la sensibilización y recaudar fondos. Esas dos entidades fueron Comic Relief, una organización benéfica, y Hunter Foundation, una organización de filantropía de riesgo.

Por tratarse de una organización que lleva a cabo actividades comerciales en régimen de cooperativa o de sociedad de inversión de interés comunitario (a diferencia de una organización benéfica o de una sociedad anónima) en el Reino Unido, se procedió a registrar el INPC como sociedad industrial y de previsión social con arreglo a la Ley de sociedades industriales y de previsión social de 1965, en tanto que la cooperativa está sujeta a la reglamentación del Organismo de Servicios Financieros del Reino Unido, el órgano regulador financiero del Gobierno del Reino Unido.

Dado que los miembros del INPC poseen el 42% de las acciones de Liberation Foods, esta fue la primera empresa de venta y comercialización de frutos de cáscara en el mundo que era propiedad de agricultores. En palabras de Tomy Mathews, un consejero de Liberation Foods que representa a los productores de nueces de marañón de Kerala (India), “ser dueños [de la empresa] es sumamente alentador y motiva mucho a nuestros agricultores. Los agricultores se dicen los unos a los otros “¡Nos estamos vendiendo a nosotros mismos!”.

A la altura de 2012, el INPC contaba con 22.000 miembros de cooperativas repartidas por todo el mundo, incluidas las siguientes: Fair Trade Alliance Kerala (FTAK), en la región india de Kerala; Mchinji Area Smallholder Farmers’ Association (MASFA), que forma parte de la National Smallholder Farmers’ Association of Malawi (NASFAM), en Malawi; y la Empresa Comercial dos Produtores Associados (IKURU) de Mozambique.


La campaña en los medios de comunicación para publicitar Harry’s Nuts! (impulsada por el humorista británico Harry Hill, que aparece en esta fotografía) llegó a 30 millones de posibles consumidores y redundó en un aumento del conocimiento de la marca del producto (Fotografía: Liberation Foods/INPC).

También son miembros del INPC la cooperativa Del Campo en Nicaragua; la cooperativa Aprainores en El Salvador; la Cooperativa Integral Agroextractivista Campesinos de Pando Ltda. (COINACAPA), la Cooperativa Agrícola Integral El Campesino (CAIC) y la Asociación de Campesinos Extractivistas de la Reserva Manuripi (ACERM), en Bolivia; la asociación Recolectores Orgánicos de Nuez Amazónica del Perú (Ronap), en el Perú; y la Cooperativa de Produção Agropecuária e Extrativista dos Municípios de Epitaciolândia e Brasiléia (CAPEB) y la Cooperativa Agroextrativista de Xapuri Ltda. (CAEX), en el Brasil.

Desarrollo de marcas y comercialización

A fin de introducirse en el mercado internacional con frutos de cáscara cultivados por agricultores que fueran de calidad, atractivos y a precios competitivos, los agricultores del INPC han confiado a Liberation Foods la realización de una serie de iniciativas imaginativas de desarrollo de marcas y comercialización.

Por conducto de los medios de comunicación y la prensa, y en colaboración con profesionales del sector, Liberation Foods ha promovido sus productos como marcas respetuosas con principios éticos (con el bienestar de sus productores como eje central de su modelo empresarial) y basadas en la calidad de las materias primas. De hecho, los fundadores de la empresa situaron los ideales éticos de equidad y justicia en el centro de su modelo de negocios por medio de una razón social bien elegida —Liberation Foods—, que transmite esos ideales.

La empresa colabora estrechamente con la Fairtrade Foundation, una organización benéfica de larga tradición en el Reino Unido que promueve los derechos de los productores en los países en desarrollo. Al haber recibido el sello de certificación de Fairtrade (que aparece en todos los productos de la empresa), Liberation Foods está en condiciones de asegurar la equidad a sus productores y proporcionar a los consumidores garantías de la calidad de sus productos. Liberation Foods es cada vez más conocida, especialmente entre los consumidores con conciencia ética, por ser una empresa que siempre respeta los principios del comercio justo.

Después de lograr afianzar su posición en el mercado de comercio justo, y como proveedora de los frutos de cáscara con los que se elaboran productos comercializados con las marcas de varias cadenas de supermercados del Reino Unido y de otros países, Liberation Foods creó una marca, que bautizó con el nombre de Harry’s Nuts!, con el apoyo de Harry Hill, un humorista y personalidad televisiva de gran fama. Este humorista había visitado a pequeños productores de cacahuetes en Malawi y tuvo la idea de ayudarles a vender su producción con arreglo a condiciones de comercio justo (Harry Hill no obtiene ningún beneficio económico de la marca).

Harry Hill no solo participa activamente en el desarrollo del producto (formula recomendaciones sobre el punto de sal y la duración del tostado y permite que se use su imagen en el envase de los productos), sino que también se ha reunido con directivos de las cadenas de supermercados y ha ayudado de muchas otras formas a que la marca prospere. La campaña en los medios de comunicación para publicitar Harry’s Nuts! Ha llegado a unos 30 millones de consumidores.

Los productos Harry’s Nuts!, pensados para que sean muy llamativos, se venden como cacahuetes salados de comercio justo (Fairtrade), nueces de marañón saladas de comercio justo (Fairtrade) y productos de manteca de cacahuete crujiente. Liberation Foods también creó otra marca, a la que llamó Liberation, que incluye mezclas de cacahuetes y nueces de marañón tostados de comercio justo (Fairtrade), así como productos elaborados con frutos de cáscara ligeramente salados a los que se añaden saborizantes.


Los productores de frutos de cáscara del INPC se han unido a otros especialistas del sector para convertirse en el mayor accionista de su empresa de producción y comercialización de frutos de cáscara (Fotografía: Liberation Foods/INPC).

Los agricultores del INPC producen nueces de marañón, cacahuetes y nueces del Brasil y Liberation Foods también es proveedora de nueces de nogal y nueces de Macadamia. Los productos de la empresa se comercializan en varias de las principales cadenas de supermercados del Reino Unido, como Sainsbury’s, Tesco, Morrisons, Waitrose y The Co operative, así como en las tiendas de Oxfam y en Internet.

Marcas

A fin de velar por la integridad de la imagen de la empresa, conseguida con tanto esfuerzo, y de mantener la ventaja competitiva que, gracias a Fairtrade, la diferencia, Liberation Foods se ha servido del sistema de propiedad intelectual (P.I.). Habida cuenta de que el nombre de la empresa es una parte integral de su identidad empresarial, en 2007 registró Liberation como marca en la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido (UKIPO).

Además, con miras a garantizar los derechos de P.I. de su marca más célebre, en 2008 la empresa registró en la UKIPO la marca Harry’s Nuts!, escrita con tres tipografías distintas. Dos años más tarde, Harry’s Nuts! Se registró como marca en la Unión Europea, la principal región con la que comercia el Reino Unido, por conducto de la Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos).

Aparte de registrar como marcas su razón social y su marca principal, Liberation Foods ha reforzado su presencia en Internet mediante un uso imaginativo de las herramientas que brindan algunas conocidas redes sociales en Internet, incluida la creación de un perfil de Harry’s Nuts! En Facebook. Ahora que ha protegido sus activos de P.I. por medio de su registro como marcas y se ha dotado de una sólida presencia en el sitio web de una de las redes sociales de más difusión del mundo, la empresa puede proyectar una imagen positiva y expandirse con confianza en nuevos mercados.

Alianzas y financiación

Liberation Foods ha colaborado con varios asociados para hacer realidad el sueño de establecer una empresa que sea propiedad de los agricultores, resulte viable desde un punto de vista financiero y sea competitiva a escala internacional. Además de los principales inversores que se unieron al proyecto en una etapa inicial, la empresa ha colaborado con Brand Opus en la creación de envases atractivos para los productos de Harry’s Nuts!.

Como dijo Nir Wegrzyn, socio gerente de esa empresa de diseño de productos: “[Brand Opus] tuvo mucho interés en participar en este proyecto fascinante y quiso reflejar en el envase el papel que [Harry Hill] juega para dotarlo de una presentación visual más reconocible, que hiciera más atractivos los productos en los estantes y se tradujera en un aumento de las ventas en beneficio de esta noble causa”.

Por otra parte, a fin de recaudar fondos adicionales para apoyar proyectos comunitarios, la empresa ha formado equipo con Sainsbury’s y se ha beneficiado del Fairtrade Development Fund (FDF), cuya finalidad es financiar iniciativas inspiradas por Fairtrade como, por ejemplo, aquellas en las que participan miembros del INPC, durante un periodo de cuatro años.


Con miras a establecer el INPC y Liberation Foods, comunidades dispares de agricultores, inversores y minoristas de distintas partes del mundo superaron sus diferencias y colaboraron en intereses comunes (Fotografía: Liberation Foods/INPC).

El FDF, que echó a andar con una donación de un millón de libras esterlinas y está gestionado por Comic Relief, es un mecanismo único en su género con el que se pretende ayudar a productores como los del INPC a mejorar la calidad de sus cosechas y a acceder a los mercados internacionales. Mediante alianzas estratégicas con el sector, Liberation Foods y el INPC han conseguido recaudar fondos, incrementar su visibilidad e invertir en la mejora de la calidad de sus productos.

Seguridad alimentaria y salud pública

Entre los muchos beneficios que obtienen los agricultores del INPC, cabe citar la posibilidad de hacer más soportables los costos que se derivan de la pérdida de cosechas (a causa de desastres naturales como las inundaciones o por la acción de animales salvajes o de plagas), mejorar los establecimientos sanitarios y de enseñanza que están a disposición de sus miembros y brindar la ayuda necesaria para aliviar el endeudamiento. De hecho, un aspecto importante de Fairtrade es la prima de comercio justo Fairtrade, que consiste en pagos que reciben los productores y que les permiten invertir en proyectos a largo plazo en la comunidad como, por ejemplo, iniciativas en materia de salud y educación.

Twin y Liberation Foods, con la ayuda de Comic Relief, el Departamento de Desarrollo Internacional, el FDF y otras entidades, también se han propuesto establecer modalidades más amplias y más colaborativas de apoyar a Fairtrade. Gracias a esas colaboraciones, a los productores de algunos de los países menos adelantados del mundo se les han proporcionado los medios necesarios para que cumplan las normas de Fairtrade, mejoren la calidad de sus cultivos y empiecen a vender su producción en el mercado internacional con arreglo a condiciones equitativas.

Por ejemplo, en la India, los pequeños productores de frutos de cáscara de la FTAK (un miembro del INPC que se estableció en 2006 para dar respuesta a los problemas de seguridad alimentaria y endeudamiento de la región) han empleado los pagos de la prima de Fairtrade que han recibido a través de Liberation Foods para contribuir a un fondo de gestión en casos de desastre. Estos agricultores, que viven en las laderas de las montañas, padecen en ocasiones situaciones de carencia de vivienda o de pérdida de sus cosechas a causa de corrimientos de tierras ocasionados por el monzón.

Con los pagos que perciben en concepto de prima (y, por tanto, evitando endeudarse), los agricultores pueden reemplazar las cosechas perdidas mediante la compra de nuevas semillas o la diversificación de su producción (por medio de la plantación de especias como la pimienta blanca y la pimienta negra), con lo que eliminan el riesgo de perder toda la producción que corren cuando se dedican al monocultivo (la práctica de cultivar una sola especie vegetal).

También se ha observado que la fauna silvestre, incluidos los elefantes que se adentran en zonas donde viven o trabajan las personas, constituye un problema sanitario para los agricultores de esta región, que a veces sufren heridas al intentar proteger sus cosechas contra esos animales. Para responder a este problema común, algunos agricultores del INPC en la India han rodeado sus explotaciones con cercas electrificadas mediante energía solar que impiden que los elefantes se internen en sus explotaciones porque, cuando intentan entrar, reciben una descarga eléctrica leve no letal. Por medio de iniciativas de este tenor, los agricultores confían en evitar que las personas o los animales resulten heridos, a la vez que protegen las nueces de marañón de sus explotaciones contra los daños ocasionados por los animales que entran en ellas.


Cuando se pague un dividendo, Liberation Foods distribuirá los beneficios equitativamente entre los accionistas, comprendidos los propios grupos de productores (Fotografía: Jelle Goossens)

El pago de primas de Fairtrade no solo ha sido beneficioso para el medio ambiente, los animales y los cultivos de los agricultores, sino que también ha redundado en una mejora de las oportunidades y los servicios sanitarios, de enseñanza y de comercialización de muchos miembros del INPC. Por ejemplo, los productores de la MASFA, en Malawi, recibieron 43.000 dólares EE.UU. en concepto de primas a lo largo de 2 años, que se destinaron, en parte, al establecimiento de un albergue para familiares de pacientes ingresados en el hospital de Mchinji, en el distrito de Mchinji. Este albergue también lo utilizan las mujeres embarazadas con complicaciones en la gestación que no pueden permitirse viajar al hospital para someterse a los reconocimientos médicos. Estas pacientes encuentran en el albergue un lugar donde dormir y guarecerse de los elementos.

Los pagos del fondo FDF de Sainsbury’s se han destinado, en parte, a la compra de una máquina para cascar y descascarillar frutos de cáscara, que permitirá prescindir del cascado y descascarillado manuales y, por tanto, liberará a los agricultores de la comunidad de Mchinji de una carga física muy pesada. También en Malawi, los agricultores de la MASFA están empleando las primas de Fairtrade para promover centros de compra comunitarios. Como explica Joshua Varela, de la NASFAM, “los nuevos [centros] cuentan con una pequeña oficina provista de una caja fuerte y una zona de almacenamiento con capacidad para conservar unas 20 toneladas métricas en condiciones que protegerán la calidad de los cacahuetes, y permiten que los agricultores estén resguardados del sol y de la lluvia”.

Además, en los bosques tropicales del Amazonas, en América del Sur, los agricultores han utilizado las primas de Fairtrade para sufragar los costos médicos (por ejemplo, por intervenciones quirúrgicas para corregir la catarata ocular o tratar heridas sufridas durante las actividades agrícolas), mejorar las instalaciones de los agricultores (incluida la construcción de payoles o zonas donde se almacenan los frutos de cáscara al resguardo del agua, los animales, el petróleo y los contaminantes químicos) y financiar becas escolares. Como apuntó un agricultor, “una parte de la prima de Fairtrade se reserva para becas escolares, que permitirán que nuestros hijos vayan a la universidad. Los que reciban becas volverán a la COINACAPA y trabajarán para la cooperativa, quizás después de haber estudiado técnicas agrícolas o contabilidad”.

Los miembros del INPC siguen trabajando en la transformación de la vida y las comunidades de los agricultores, que a menudo viven al borde de la catástrofe económica, social y ambiental. Con los pagos recibidos de Liberation Foods en concepto de primas, los productores han logrado mejorar sus cosechas, han diversificado sus posibilidades de obtener ingresos y han asistido a una mejora de sus ingresos, su salud y sus oportunidades educativas.

Resultados empresariales


Los miembros del INPC continúan disfrutando de los beneficios que se derivan de las primas pagadas por Fairtrade, que incluyen el aumento del rendimiento de las cosechas y la mejora de los servicios sanitarios y educativos prestados a los agricultores y sus familias (Fotografía: Liberation Foods/INPC).

Desde el establecimiento del INPC y Liberation Foods, ha habido un cambio radical en la colaboración y el entendimiento internacionales entre los minoristas y los consumidores, por una parte, y los productores de frutos de cáscara de varios países y las comunidades, por otra. A medida que el modelo empresarial de Fairtrade se ha expandido y ha demostrado su viabilidad financiera, una nueva categoría de comercio internacional (los frutos de cáscara con certificación de Fairtrade) ha cobrado mayor prestigio y ha ampliado su influencia. En 2011, Liberation Foods registró una cifra de negocios de 4,5 millones de libras esterlinas y comercializó sus productos en 4 de las 5 las cadenas de supermercados de mayor tamaño del Reino Unido. De hecho, Liberation Foods importó el 80% de los frutos de cáscara con el sello Fairtrade que entraron en el país.

La influencia de Liberation Foods en algunos países ha contribuido al renacer de un sector productivo. De 2008 a 2009, la NASFAM exportó 576 toneladas de cacahuetes, que generaron unos ingresos de 58.000 dólares EE.UU. en concepto de primas de Fairtrade para 10.709 agricultores. En Malawi, la empresa ha aportado mejoras a la vida de unas 400.000 personas (muchas de ellas mujeres que tienen a su cuidado huérfanos que viven con el VIH/SIDA) que residen en comunidades agrícolas.

El logro en Malawi de una cosecha de cacahuetes de una calidad y un volumen suficientes para su exportación al Reino Unido ha dado lugar a un proyecto nuevo en el país, Afri-Nut Company Ltd., que consiste en una planta de tratamiento de cacahuetes situada en la capital, Lilongwe. Sus instalaciones se utilizarán para el blanqueamiento y el tratamiento de cacahuetes, y la pasta obtenida se comercializará en bolsitas de la marca Plumpy’Nut, un alimento terapéutico listo para el consumo, que consiste en pastas hipercalóricas enriquecidas con micronutrientes. Estas bolsitas, con un elevado valor nutritivo, ayudan a luchar contra la malnutrición de los niños en Malawi y en otras partes de África.

Al mismo tiempo, la solidez y la influencia del INPC siguen aumentando en tres continentes. Los miembros de la cooperativa han seguido recibiendo pagos en concepto de primas que se han invertido en la mejora de la producción local, la salud, la riqueza y las oportunidades educativas de los productores de frutos de cáscara y sus familias.

De lo rural a lo mundial

Por conducto del INPC y Liberation Foods, comunidades dispares de agricultores, inversores y minoristas de distintas partes del mundo superaron sus diferencias, incluidas las barreras lingüísticas, colaboraron en intereses comunes y convirtieron un modelo empresarial alternativo en un éxito comercial.

A partir de una idea que pudiera parecer disparatada y con el impulso de su propia empresa, agricultores de tres continentes lograron crear sus propios productos de marca, entrar en el mercado internacional y competir con empresas consolidadas. Los productores, inversores y consumidores obtienen ahora los beneficios de una iniciativa de comercialización única en su género y que se ha apoyado en activos de propiedad intelectual registrados.