I+D en la universidad para alimentar a una nación

  • Nombre: Universiti Putra Malaysia
  • País / Territorio: Malasia
  • Derecho(s) de PI: Marcas, Patentes
  • Fecha de publicación: 12 de septiembre de 2012
  • Última actualización: 12 de septiembre de 2012


Satisfacer las necesidades de arroz de manera autosuficiente es el objetivo principal del gobierno de Malasia (Fotografía: Angela Seven)

Antecedentes

Aunque buena parte del abastecimiento alimentario de Malasia depende de las importaciones, el gobierno está decidido a alcanzar un nivel elevado de autosuficiencia en lo que respecta a los principales productos alimentarios, entre ellos el arroz. A pesar del peso insignificante que la producción de arroz tiene en la economía (menos del 1% del PIB), en 2007 esta cubrió más del 70% de la demanda interna. No obstante, las tierras disponibles para el cultivo están disminuyendo de forma constante debido al aumento de la urbanización. Con miras a incrementar la producción de arroz ante la disminución de las tierras de cultivo, a finales de la década de 1990 el Ministerio de Agricultura de Malasia se fijó el objetivo de utilizar las nuevas tecnologías para aumentar el rendimiento de los humedales de arroz, con el objetivo de cubrir el 90% de la demanda interna en 2015.

Uno de los grandes problemas a los que deben hacer frente los cultivadores de arroz de Malasia es que el agua que utilizan durante la siembra y la cosecha se puede contaminar con facilidad. Otro inconveniente al que se enfrentan es el aluvión de malezas, que provocan enfermedades. Además, las plantaciones de arroz están expuestas a los roedores, que se comen las plántulas y contaminan aún más el agua. Estos factores reducen considerablemente el rendimiento de las plantaciones y conllevan además la posibilidad de multiplicar los problemas de salud. Por todo ello, en 1999 se encomendó a un grupo de investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universiti Putra Malaysia (UPM), una de las instituciones de investigación más importantes del país, la tarea de crear una tecnología nueva que redujera la contaminación del agua, ayudara a eliminar las malezas de las plantaciones y aumentara el rendimiento de los humedales de arroz.

Investigación y desarrollo

Para dar cumplimiento al propósito del gobierno, los investigadores de la UPM se asociaron con Diversatech (M) Sdn. Bhd. (Diversatech), una destacada empresa malasia del ámbito de la agricultura. El equipo de investigación llegó a la conclusión de que el resultado de su investigación y desarrollo (I+D) debía ser una tecnología que pudiera incrementar la producción interna media de arroz al menos hasta las 6,87 toneladas por hectárea (t/ha), lo que representaba un aumento del 38,5% en relación con la tecnología convencional. Asimismo, decidieron que, a fin de conseguir resultados aun mejores y compensar cualquier imprevisto, la I+D se centraría en primer lugar en alcanzar una producción de 8 t/ha, para llegar a las 10 t/ha posteriormente.

En los métodos convencionales, el humedal de arroz se inunda después de cada cosecha para ablandar el terreno, lo que facilita el arado, que se lleva a cabo cuando el agua se haya filtrado. Tras el arado, se vuelve a introducir agua en la plantación con una profundidad de un centímetro, a fin de sembrar más semillas. En ese momento los roedores y los pájaros pueden infestar la plantación rápidamente, reduciendo el rendimiento hasta un 30%. Además, las malezas empiezan a crecer con rapidez, lo cual, sin la debida atención, puede reducir el rendimiento hasta otro 75%. Si bien es cierto que con una profundidad superior a un centímetro de agua se evitaría la infestación de roedores y malezas, ello también haría que el suelo se volviera anaeróbico (desprovisto de oxígeno) y, por consiguiente, poco propicio para que las semillas germinaran. Asimismo, cuando la profundidad del agua estancada es mayor, las semillas o los brotes nuevos se reducen o se pierden por completo. Por lo tanto, no basta con aumentar el nivel de agua. En general, empleando métodos convencionales se consigue que germinen aproximadamente el 65% de las semillas que se plantan.

Sin embargo, si se pudieran contrarrestar los efectos negativos de aumentar la profundidad del agua se solucionarían muchos de los problemas mencionados a los que se enfrentan los cultivadores de arroz de Malasia. Teniendo en cuenta todo lo anterior, los investigadores centraron su I+D en crear una tecnología que permitiera sembrar semillas de arroz sumergidas a más profundidad. El trabajo se tradujo en la creación, en 2001, de Zap PadiAngim (ZAPPA®), un potenciador de la germinación de semillas desarrollado con ese fin.


El ZAPPA facilita la cosecha (Fotografía: Julien Lagarde)

Invención

El ZAPPA está compuesto de peróxido de hidrógeno, ácido sulfúrico y formaldehído, y potencia la germinación rápida de las plántulas de arroz de siembra directa, cultivado tanto en condiciones aeróbicas (en suelo que contiene oxígeno) como anaeróbicas. Asimismo, aumenta el vigor de las plántulas, lo que las ayuda a competir con las malezas producto de las cosechas anteriores, mejorando de esta forma el rendimiento y la viabilidad de los humedales de arroz. Mediante el empleo del ZAPPA se puede incrementar hasta el 90% aproximadamente el porcentaje de germinación fructífera de las semillas, pudiéndose alcanzar un rendimiento general del 40%.

El ZAPPA se utiliza antes de sembrar las semillas de arroz en la plantación. En primer lugar, se ponen las semillas en remojo en el ZAPPA durante 24 horas, tras lo cual se dejan secar durante otras 24 horas. A continuación, se siembran las semillas tratadas en una plantación inundada sin quitar el agua que haya estancada. El peróxido de hidrógeno que contiene aporta oxígeno activo a las semillas, lo que resulta fundamental para potenciar la germinación en condiciones anaeróbicas. De esta forma, el crecimiento de las raíces y los brotes de las plántulas aumenta en torno a un 120% y un 90%, respectivamente, lo que ayuda a las semillas a lidiar con las condiciones adversas que se generan al aumentar la profundidad del agua de la plantación. Cuando las semillas se tratan con el ZAPPA, se puede conseguir que germinen hasta 500 plántulas por metro cuadrado (m2), en comparación con las 350 plántulas/m2 que podrían hacerlo utilizando los métodos convencionales. Además, el tratamiento con el ZAPPA reduce la incidencia de enfermedades vegetales transmitidas por semillas como la mancha parda (biopolaris oryzae) y el quemado (pyricularia oryzae).

La fórmula novedosa del producto ofrece además muchas otras ventajas que están directamente relacionadas con la posibilidad de incrementar los niveles de agua en las plantaciones de plántulas tratadas con el ZAPPA. En los métodos convencionales, el agua de las plantaciones se drena tras el arado con el fin de prepararlas para sembrar las nuevas semillas, momento que aprovechan los roedores y las malezas para invadir las plantaciones y causar la mayor parte de los daños. Dado que, al cultivar las semillas tratadas con el ZAPPA no se elimina el agua estancada, los cultivadores disponen de un producto que les permite al mismo tiempo ahorrar agua y acabar con los roedores y las malezas.

La utilización del ZAPPA aporta asimismo las ventajas siguientes: mayor pureza de las semillas (se evita la mezcla fortuita con semillas de las malezas, cosa que sucede habitualmente en los métodos convencionales); no es necesario utilizar pesticidas caros para eliminar las malezas, con lo que se evita también el trabajo laborioso que conlleva dicha utilización; los cultivadores pueden aumentar la cosecha y, por consiguiente, los ingresos; y el uso generalizado del ZAPPA puede ayudar a Malasia a satisfacer plenamente su demanda de arroz de manera autosuficiente.

Alianzas

La UPM colaboró con Diversatech desde que se inició la I+D. Dicha empresa se encargó de prestar asistencia para la I+D y de administrar la mercadotecnia y la comercialización del ZAPPA, una vez se obtuvo un producto viable a partir de la tecnología, además de realizar y financiar pruebas prácticas con varias empresas y organizaciones del ámbito de la agricultura.

Las alianzas y las colaboraciones con estas entidades interesadas se establecieron principalmente para comprobar de forma independiente la eficacia del ZAPPA. Poco después de haberse creado la tecnología, se inició un estudio conjunto entre la UPM e investigadores del Instituto de Investigación y Desarrollo Agrícolas de Malasia (MARDI) que trabajan en las regiones arroceras de Tanjung Karang, en el estado de Selangor, y Bertam, en el estado de Penang, con el fin de evaluar la eficacia del ZAPPA en la germinación de semillas y el control de las malezas en ambas regiones. Los resultados pusieron de manifiesto que las semillas tratadas con el ZAPPA habían conseguido crecer con profundidades de entre 5 y 15 centímetros, lo que es muy importante para los agricultores de estas regiones en las que, durante la temporada de lluvias, los niveles habituales de entre 3 y 5 centímetros de agua se multiplican de forma espectacular.

También se estableció una colaboración en materia de I+D con la Farmer’s Organization Authority (FOA) en la parte meridional de la península de Malasia. Entre enero de 2003 y febrero de 2005 se llevaron a cabo ensayos en seis cultivos que arrojaron un aumento del rendimiento de los humedales de arroz, alcanzándose las 8,3 t/ha, en comparación con las 4,2 t/ha que se obtenían normalmente sin el empleo de esta tecnología.


El ZAPPA envasado en botella (Fotografía: ICC)

Desarrollo de la marca y comercialización

Un aspecto importante para el éxito de la tecnología innovadora de Diversatech y la UPM fue el desarrollo de una marca sólida. Con ese fin, los asociados escogieron el nombre ZAPPA, por ser una combinación singular del vocablo inglés de uso común “zap”, que quiere decir hacer que algo desaparezca, y del malayo “pa”, que es una abreviatura de “paddy angin” (arroz maleza). La combinación de ambos para formar “ZAPPA” significa hacer desaparecer las malezas de los humedales de arroz. ZAPPA es un nombre pegadizo para la marca, fácil de recordar y que describe los efectos del producto con una sola palabra.

Diversatech ha sido desde el primer momento el principal vehículo de la UPM para la transferencia de tecnología y su asociado en la comercialización. La empresa asumió esas actividades antes de que se obtuviera ningún tipo de protección de la propiedad intelectual (PI). Para cumplir la tarea de fabricar el ZAPPA y comercializarlo con éxito, Diversatech invirtió 110.000 USD en construir la planta de producción en la que se elaboraría el producto final. La empresa colaboró también con Perantis Pelangi Sdn. Bhd. (Perantis), otra empresa malasia del sector agrícola, con el fin de impulsar aún más la promoción del producto en el sector privado. Al mismo tiempo, colaboró con trece asociaciones de agricultores de todo el país en la creación de Peladang Tech (M) Sdn. Bhd. (PeladangTech), que se encargaría de actuar como vehículo oficial de comercialización del ZAPPA y de prestar asistencia técnica a los agricultores en relación con la utilización correcta del producto.

Gracias a la actividad desarrollada por la UPM y Diversatech, la tecnología en que se basa el ZAPPA se ha comercializado por algunos otros medios. Los asociados tuvieron muchas dificultades para convencer a los agricultores de que la nueva tecnología era verdaderamente mejor que los métodos que venían empleando durante decenios. Una de las fórmulas que la UPM y Diversatech utilizaron de forma habitual para convencerlos y conseguir asociados para la comercialización fue presentando el producto en exposiciones agrícolas, algo que hicieron por primera vez cuando demostraron su funcionamiento en la edición de 2002 de la Exposición de Invenciones e Investigación, celebrada en el campus de la UPM. Antes de la creación, en 2006, del Centro de Innovación y Comercialización (ICC) de la UPM, la Universidad carecía de una dirección o una política definidas con respecto a facilitar la presentación de solicitudes de patentes, por lo que los investigadores se veían obligados a presentar las solicitudes por sí solos e incluso en algunos casos participaban en exposiciones antes de hacerlo. No obstante, los investigadores demostraban el funcionamiento de sus tecnologías, pero no proporcionaban toda la información técnica que las sustentaba y, de este modo, las protegían con miras a presentar las solicitudes correspondientes en el futuro (esta política se sigue manteniendo en la actualidad). En lo que respecta al ZAPPA, desde la primera demostración, realizada en 2002, la tecnología se ha exhibido en varias exposiciones, ferias profesionales y actos en todo el mundo.

Los investigadores de la UPM han elaborado asimismo folletos y carteles informativos, y han realizado varias demostraciones piloto para mostrar a los agricultores las ventajas que ofrece la tecnología y enseñarlos a utilizarla correctamente. También se facilitaron gratuitamente a los agricultores unidades de muestra del producto, con el fin de que lo probaran por sí mismos, garantizándoles que, en caso de que la producción de arroz fuera inferior a lo habitual, Diversatech los compensaría por la diferencia. Mediante estas iniciativas se logró convencer a los agricultores y a las empresas y organizaciones agrícolas de la eficacia de la tecnología.

Un hito importante en la comercialización del ZAPPA se produjo cuando la UPM y Diversatech convencieron al Ministerio de Agricultura de Malasia de la validez de la tecnología, lo que se tradujo en la concesión por el Ministerio de un contrato de tres años a Diversatech, por valor de 2,5 millones de USD, para subvencionar el suministro del ZAPPA a los agricultores para que pudieran experimentar los beneficios del producto y familiarizarse con él.

Gestión de la PI

Dado que la tecnología en que se basaba el ZAPPA se había inventado en una universidad que se dedicaba a la investigación, para comercializar el producto era fundamental transferir la tecnología al sector privado. La Universidad era consciente de que, aunque ya existía una relación con Diversatech, para la transferencia de tecnología y la comercialización era fundamental obtener los derechos de PI.

Aunque la UPM formalizó acuerdos de no divulgación con sus investigadores y asociados, cuando se estaban realizando las iniciativas de I+D y de pruebas la Universidad no contaba aún con una política definida de PI ni un órgano de supervisión. En las etapas iniciales del desarrollo, ni los investigadores ni la Universidad en su conjunto prestaban una atención especial a la PI, y la gestión de todas las cuestiones relativas a la PI recaía en el Centro de Negocios de la Universidad (UBC). Tras exhibir el producto con buenos resultados en diversos actos y ferias profesionales, la Universidad se dio cuenta de la importancia que tenía la PI, y esta tecnología sirvió para impulsar la creación, en 2006, del Centro de Innovación y Comercialización (ICC) de la UPM. El ICC se ocupa de todas las cuestiones relativas a la PI de las nuevas tecnologías y se encarga asimismo de gestionar las iniciativas de comercialización por medio de alianzas y transferencias de tecnología. El ICC carece de una estrategia de gestión de la PI plasmada expresamente por escrito, pero sigue un conjunto de principios generales destinados a aumentar al máximo los beneficios de la PI que se genera en la UPM.

En primer lugar, el ICC celebra reuniones periódicas con el personal académico y los investigadores de la UPM, a fin de que estos le informen de las nuevas tecnologías. Se trata fundamentalmente de reuniones de divulgación en las que el personal académico y los investigadores exponen brevemente las nuevas tecnologías a un panel de expertos del ICC. Los miembros de este panel están obligados a firmar acuerdos de no divulgación a fin de mantener la confidencialidad. En segundo lugar, si el sector comercial ha mostrado interés por la tecnología o esta ha sido galardonada en alguna exposición interna de la Universidad, el ICC realiza una evaluación interna de las posibilidades de transferir y comercializar la tecnología. Por último, un panel de divulgación de patentes dictamina sobre la conveniencia o no de obtener los derechos de PI relativos a la tecnología. Si el dictamen es afirmativo, se presenta una solicitud nacional y el panel dispone de doce meses para decidir si se presenta una solicitud internacional con arreglo al sistema del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT).

De acuerdo con las normas por las que se rige actualmente la Universidad, la UPM es la titular de todos los derechos de PI que generen los investigadores y el personal universitario. El ICC está colaborando estrechamente con el departamento jurídico de la UPM desde principios de 2011 al objeto de incorporar estos principios a una política oficial de PI.

Patentes y marcas

Con la creación del ICC y el establecimiento de unas políticas fundamentales sobre la gestión de la PI, unidas a un interés notable del sector comercial por el ZAPPA, la UPM se dio cuenta de la importancia que tenía obtener una patente para la tecnología. Patentar la tecnología la protegería de los posibles infractores y dotaría a la Universidad de una herramienta esencial con la que acometer la transferencia de tecnología y la comercialización. Por estos motivos, en octubre de 2003 la UPM solicitó una patente ante la Oficina de Propiedad Intelectual de Malasia (MyIPO), la cual, en octubre de 2007, concedió la patente (N.º MY133162A).

Otro aspecto igual de primordial que la patente para el éxito de la tecnología era crear un nombre potente para el producto, por lo que, en 2006, la UPM solicitó asimismo ante la MyIPO el registro de la marca ZAPPA.


El ZAPPA auténtico, en la foto, ha sido objeto de infracciones de la PI (Fotografía: ICC)

Infracción de la PI

La importancia de los derechos de PI se hizo aún más patente cuando la UPM fue objeto de una infracción de la PI. Dentro del equipo de investigación de la UPM había varios estudiantes de postgrado. Uno de ellos sustrajo la fórmula del ZAPPA y comenzó a vender productos basados en ella con otro nombre. Por suerte para la UPM y Diversatech, ese estudiante no consiguió comercializar el producto infractor con éxito y pronto se vio obligado a cesar sus actividades, por lo que no fue necesario adoptar medidas formales, pero para ambos asociados este hecho fue la demostración de la importancia que tenían los derechos de PI y el celo con que se debían proteger. Por ello se empezó a exigir a todos los estudiantes de postgrado y a los miembros del personal que firmaran acuerdos de no divulgación, y estos últimos tenían además que prestar juramento de confidencialidad respecto de cualquier aspecto que pudiera tener repercusiones negativas para la Universidad.

Transferencia de tecnología y licencias

La Universidad ofrece varias modalidades de transferencia de tecnología. Las más habituales son los acuerdos de licencia y el establecimiento de empresas derivadas. En el primer caso los investigadores perciben un porcentaje de las regalías y en el segundo obtienen acciones de la empresa (no más del 51%), pudiendo asimismo ser uno de los directores. Los investigadores aportan fundamentalmente sus conocimientos técnicos, a la vez que siguen trabajando a tiempo completo como miembros del personal de la UPM.

En el caso de la comercialización del ZAPPA, dado que Diversatech había participado desde el principio, la elección lógica era celebrar un acuerdo de licencia para la transferencia de la tecnología. No obstante, como el ZAPPA se había introducido con éxito en el mercado antes de que se registrara la patente y de que la Universidad dispusiera de una política oficial de PI, la UPM no adoptó una postura combativa al redactar un acuerdo oficial de licencia. En 2006, con la creación del ICC, la Universidad quiso formalizar la relación con Diversatech mediante un acuerdo oficial de licencia, según el cual la UPM recibe un 2% de las ventas brutas en concepto de regalías, y tanto la UPM como los investigadores que crearon la tecnología adquieren el 2% de Diversatech.

En caso de que Diversatech deseara obtener asistencia técnica de los investigadores, deberá abonarles una remuneración y contratarlos por un máximo de un mes por año. Las regalías se abonarán dos veces al año, una vez en junio y otra en diciembre. Asimismo, en el acuerdo, que se firmó el 16 de enero de 2008 y tiene una vigencia de cinco años, se establece que Diversatech puede conceder sublicencias sobre la tecnología en condiciones similares.

Resultados empresariales

El ZAPPA ha recibido numerosas distinciones, por ejemplo la medalla de oro de la edición de 2002 de la Exposición de Invenciones e Investigación de Malasia, la medalla de plata de la edición de 2002 de la Exposición de Invenciones e Innovación, organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Malasia, y el Premio Internacional de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en 2004, en la Exposición Internacional de Invenciones de Ginebra (Suiza). También ha salido en diversos medios informativos nacionales e internacionales y se encuentra expuesto en la Exposición de Agricultura, Horticultura y Agroturismo de Malasia, que es la mayor exposición que se celebra en la región y en la que se exhiben las últimas tecnologías e innovaciones de los sectores agrícola y hortícola.

El ZAPPA se ha convertido en un producto conocido, no solo en Malasia sino también en otros países de la región. En 2012 las ventas brutas del producto superaron los 2,6 millones de USD, y la UPM ha percibido más de 52.000 USD de regalías. PeladangTech, la empresa conjunta encargada de la comercialización, tiene previsto aprovechar este éxito y ampliar las actividades a otros países de la ASEAN, y en 2011 utilizó los ingresos procedentes de las ventas para empezar a renovar las plantas de fabricación con el fin de aumentar los niveles de producción y satisfacer la demanda.

Los agricultores también se han beneficiado mucho, ya que el empleo del ZAPPA les permite producir más arroz, lo que supone un aumento de los ingresos de hasta 500 USD por hectárea. Además, los investigadores trabajan permanentemente para mejorar la eficacia del producto y reducir su precio, a fin de mantenerlo a la vanguardia de un mercado mundial muy competitivo.

Sacar provecho de la I+D y de la transferencia de tecnología

El éxito en la creación y la comercialización del ZAPPA ha reportado numerosas oportunidades tanto a Malasia como a sus agricultores y consumidores. Los derechos de PI de la Universidad, aun cuando se obtuvieron con posterioridad a la comercialización, aseguraron el éxito continuado de la tecnología, con lo que la producción de arroz en el país ha aumentado, los medios de subsistencia de los agricultores han mejorado y los consumidores pueden disfrutar de un entorno más seguro para vivir.