El espíritu empresarial y el trabajador rural

  • Nombre: Good African Coffee Ltd
  • País / Territorio: Uganda
  • Derecho(s) de PI: Marcas
  • Fecha de publicación: 22 de agosto de 2012
  • Última actualización: 22 de enero de 2015

Antecedentes


Un componente clave de la recuperación económica de Uganda y de la renovación de la producción tradicional de café de Kasese ha sido el empezar a utilizar conocimientos comerciales y estímulos a la inversión de pymes como GAC. En la foto, agricultores en las faldas de las montañas Rwenzori (Foto: GAC)

Al pie de las montañas de picos nevados del distrito de Kasese, al oeste de la República de Uganda, los productores de café empiezan a hacer realidad un sueño que no tuvieron al alcance de la mano durante generaciones. Al unirse en cooperativas, trabajar con empresarios, mejorar sus procesos de producción y desarrollar productos de café de calidad, han conseguido penetrar con éxito en el mercado internacional.

Como consecuencia, los productores de café de Kasesse han elevado sus ingresos, creado nuevas oportunidades de negocio y mejorado su capacidad social. Asimismo, los agricultores de la zona empiezan a desarrollar un fuerte espíritu de iniciativa, de autosuficiencia y de orgullo.

Good African Coffee Limited (GAC), una compañía de producción y comercialización de café con sede en Kampala, capital de Uganda, ha sido decisiva para el éxito de los productores de café. Creada en 2003, GAC no solo ha mejorado el nivel de vida de los productores de café del distrito de Kasese sino que la empresa cafetera también ha invertido en nuevos procesos de producción, ha creado valor añadido, productos de calidad y marcas.

De esta forma la empresa ha competido con sólidos rivales internacionales y ha mostrado el camino de un nuevo modelo empresarial dirigido a los productores marginados del mundo, basado en la colaboración con la comunidad, la innovación y la competitividad.

Conocimientos tradicionales

En Uganda, se producen y se utilizan con fines socioeconómicos desde hace siglos variedades de café como el robusta (Coffea canephora), una planta originaria del África subsahariana. Por su parte, el café arábica (Coffea arabica), nativo de la península arábiga, se ha aclimatado a las altas tierras frías y húmedas de más de 5.000 metros de altitud, y a los fértiles suelos de las montañas Rwenzori, una zona del oeste de Uganda conocida como "las montañas de la luna".

Desde siempre, los pequeños agricultores de estas montañas, plantaban la variedad arábica durante la estación húmeda y la seca, cosechándola dos veces al año, entre agosto y noviembre y entre marzo y abril. Normalmente, estos productores vivían y trabajaban en familia y solían recoger y desgranar a mano los granos de café antes de prepararlos mediante un procedimiento de secado al sol. A menudo, para estimular el crecimiento, el café se cultivaba bajo la sombra de otros árboles como los bananeros.


Para el Sr. Rugasira (en la foto), conseguir el apoyo de distribuidores y minoristas internacionales y garantizarles la capacidad de la empresa de cumplir con sus promesas de entrega dentro de los plazos acordados, ha sido tan difícil como ganarse la confianza de los productores (Foto: GAC)

Debido al éxito del cultivo del café en Uganda, gestionado a través de una junta de comercialización del café, en el decenio de 1960 el país fue el primer exportador de café de África. Sin embargo, poco después, a principio de los años 70, los productores de café tuvieron que trabajar bajo unas condiciones socioeconómicas desfavorables debido a unos impuestos elevados, a la volatilidad de los precios, a la falta de acceso a los mercados internacionales, a una inversión de capital insuficiente y, sobre todo, a disturbios civiles. Como consecuencia, la producción de café cayó y la mayoría de los cultivadores de la región se vio obligada a luchar por obtener unos ingresos mínimos y estuvo a punto de hundirse en el endeudamiento y la pobreza.

A partir de mediados del decenio de 1980, después de volver a una paz relativa y con la liberalización de la economía ugandesa a principios de los años 90, los productores del país empezaron a explorar nuevas oportunidades de negocio y a tener esperanzas en un futuro mejor. Uno de los factores clave de la recuperación económica, y de la revitalización de la tradición cafetera de la región de Kasese, lo constituyó la llegada de expertos comerciales y de estímulos a la inversión para pequeñas y medianas empresas (pymes) como GAC.

Investigación y desarrollo, financiación y alianzas

Andrew Rugasira, un empresario ugandés con estudios de Derecho y de Economía, creó GAC que, entre 2003 y 2006, se llamaba Rwenzori Finest Coffee Company. A principios de los años 90, el Sr. Rugasira heredó un negocio de fabricación de tiza de su familia.

Cuando el negocio cerró, debido a la fuerte competencia de importaciones baratas, el empresario fundó VR Promotions (VR) en 1994, una compañía de gestión de eventos y de comercialización con sede en Kampala. Durante su experiencia relativamente exitosa en VR, se le ocurrió por primera vez apoyar a la comunidad rural de Kasese comercializando su café. Ocho años después de desarrollar la compañía de comercialización, creó Good African Coffee.

Al principio, la nueva compañía del Sr. Rugasira se vio marcada por el riesgo, la falta de capital y varios reveses. Durante los dos primeros años de GAC, el empresario se dedicó a la investigación y al desarrollo (I+D) de la producción del café y se encontró con varios desafíos. Uno de ellos fue ganarse la confianza de los productores y animarles a adoptar nuevos procedimientos de producción organizándose en cooperativas, en cajas de ahorro y de crédito hacia las que existía una desconfianza generalizada debido a los recelos de larga data que albergaban los agricultores hacia los forasteros e intermediarios prestamistas.

En una serie de reuniones y conversaciones con los ancianos y los agricultores de Kasese, el empresario logró presentar su razonamiento de forma persuasiva. "Animamos a los productores a confiar en que, no solo son la solución a sus propios problemas, sino que también, al unir sus recursos, podrían pasar de ser pequeños agricultores aparentemente pobres, a tener, como grupo, un importante potencial con capital y oportunidades para transformar sus comunidades", explicó el Sr. Rugasira.

Después de organizar a las organizaciones de productores de la región en grupos de unos 50 miembros, cada organización se responsabilizó de identificar y elegir a un comité de líderes que recibió formación en las mejores prácticas de cultivo del café, incluyendo el método para podar las plantas del café y el de hacer mantillo. A su vez, estos líderes representantes tanto de hombres como de mujeres, para así cumplir con el compromiso de diversidad de género de la compañía, divulgaron la nueva información al resto de la comunidad. Efectivamente, los productores "se ocuparon de la transferencia de conocimientos a sus comunidades", explicó el Sr Rugasira. "Se ocuparon ellos mismos con entusiasmo de la formación, la transmitieron a otros agricultores de la montañas Rwenzori y gestionaron los grupos de productores".


Después de organizar a las organizaciones de productores de la región en grupos de unos 50 miembros, cada organización se responsabilizó de identificar y elegir a un comité de líderes que recibió formación en las mejores prácticas de cultivo del café. El Sr. Rugasira, (de pie a la derecha de la foto) junto a un grupo de agricultores de Kasese (Foto: GAC)

Durante el proceso de I+D, el empresario mismo llevó a cabo sondeos entre los productores y recabó importantes datos como la superficie de las explotaciones, el rendimiento medio y el número total de miembros de la familia. Gracias a las entrevistas, el Sr. Rugasira descubrió por ejemplo que la media de las parcelas de los agricultores era de unos 4.000 metros cuadrados y que producían aproximadamente 300 kg de café por temporada. Una vez en posesión de esta información, el empresario pudo desarrollar la estrategia empresarial de GAC, incorporando aquellos ámbitos que requerían una intervención inmediata, como formación en el cultivo del café para los productores, e hizo previsiones para hacer avanzar la empresa.

Con esta primera y amplia investigación, el Sr. Rugasira puso en práctica procedimientos de formación de agricultores y nuevos procesos de producción. Entre otros aspectos, se trataba de transformar la forma tradicional de cultivar el café y pasar del método "por vía seca" a un método "de vía húmeda" en el que se sumergen los granos de café en agua y se separan los de buena calidad, que se hunden, de los de mala calidad, que se quedan flotando.

Asimismo, GAC invirtió en maquinaria, como las despulpadoras manuales para separar el grano de la cáscara exterior, que fueron las primeras máquinas de producción de café que se utilizaron en la región. El Sr. Rugasira ideó después un plan de incentivos por el cual los productores cobraban el doble del precio establecido si producían granos de café de calidad y, de esta manera, les animaba a utilizar las nuevas máquinas y técnicas de producción.

A pesar de estas inversiones e incentivos, durante esa época, la empresa se encontró con otros desafíos como el acceso a las tecnologías de valor añadido más innovadoras de producción de café: las torrefactoras. Al principio, al carecer de maquinaria, GAC se vio obligada a subcontratar a una fábrica de la República de Irlanda partes clave de su proceso de producción, entre ellas la torrefacción y el envasado. Ahora bien, en 2009, la compañía logró comprar su propio equipamiento de torrefacción y envasado. Ese mismo año, todo el equipamiento recién adquirido quedó instalado en una nueva planta de producción en Kampala.

Este logro hizo de GAC el primer fabricante de café del continente africano integrado verticalmente (es decir, que toda la cadena de suministro tiene lugar bajo el mismo propietario) y con acceso directo al mercado europeo. Como estos procedimientos de creación de valor añadido ya no se tienen que subcontratar, la empresa ahorra en costes y, como GAC reinvierte el 50% de sus beneficios en la comunidad de Kasese, los productores de café de Rwenzori han logrado aumentar las inversiones y desarrollar así su capacidad socioeconómica. Ya en 2012, la red de proveedores de GAC contaba con 14.000 productores de café en Kasese.


GAC creó una nueva identidad corporativa y desarrolló una serie de marcas de calidad, bien envasadas, con un logotipo distintivo inconfundible: la imagen estilizada de una persona con una forma parecida al continente africano (Foto: UKIPO)

Aparte de la fase de I+D, el acceso a las inversiones de capital y a los conocimientos necesarios para garantizar el crecimiento y la competitividad internacional, fueron los mayores obstáculos que encontraron el Sr. Rugasira y su empresa. Al carecer de verdadero capital riesgo, de un acceso rápido al crédito y de una comunidad de expertos industriales a los que pedir asesoramiento, Uganda resultó ser un tremendo reto para este empresario y su empresa. Por todo ello, en un principio, el fundador de GAC tuvo que poner como garantía sus bienes personales, vendiendo incluso VR (su primera empresa) e hipotecar su casa mientras buscaba socios inversores fuera del país.

Desarrollo de marcas y comercialización

Además de buscar inversores y socios, el fundador de GAC era consciente de la necesidad de elaborar una estrategia completa de desarrollo de marcas y comercialización para lograr penetrar y competir con éxito en el mercado internacional. Sin embargo para ello, la empresa tuvo que superar lo que resultó ser quizás su reto principal: colmar la brecha de credibilidad existente. Para el Sr. Rugasira, el tratar de obtener el apoyo de los distribuidores internacionales y garantizarles que la empresa sería capaz de cumplir con sus promesas de entrega dentro de los plazos, representó un desafío igual de importante que el ganarse la confianza de los productores.

Por ejemplo, en 2004, cuando el empresario intentó por primera vez comercializar sus productos en Europa, preparó un plan de negocios para transmitir su visión a los principales compradores de los supermercados de Londres (Reino Unido). Después de varios correos electrónicos y de llamadas telefónicas a posibles compradores que nunca recibieron respuesta, al Sr. Rugasira no le quedó otra opción que volverse con las manos vacías a Uganda.

El Sr. Rugasira volvió tres meses después a Londres e intentó de nuevo celebrar acuerdos de comercialización con supermercados. Una vez más se encontró ante un muro de silencio. Su estrategia no solo no funcionaba, sino que numerosos compradores potenciales sencillamente no se creían que GAC pudiese cumplir con su palabra de suministrar granos de café de buena calidad en los plazos prometidos.

Sin embargo, unas semanas después de su segundo viaje a Londres, empezó a vislumbrar destellos de esperanza cuando recibió una invitación para presentar su plan de negocios a Waitrose Limited (en adelante Waitrose), una conocida cadena de supermercados del Reino Unido. Después de doce viajes a Londres para reunirse con directivos de Waitrose y con unos fondos cada vez más escasos, el Sr. Rugasira obtuvo por fin su primer contrato de comercialización con un importante distribuidor de alimentación y bebidas del Reino Unido.

Con el fin de promover la pyme de forma creativa y para conseguir más fondos, el Sr. Rugasira escribió un artículo en The Guardian, un conocido periódico del Reino Unido. El acuerdo con Waitrose y el artículo publicado en The Guardian mejoraron el perfil internacional y los ingresos de la compañía pero el Sr. Rugasira era consciente de que GAC precisaba de una mayor red de compradores y de una estrategia de marcas para lograr una visibilidad comercial a largo plazo. Para aumentar la demanda de productos GAC, en 2005, el empresario abrió la cafetería Good African Café en Kampala.


GAC invirtió en despulpadoras manuales, que separan el grano de la cáscara exterior y que se utilizaban por primera vez en la producción de café de la región, así como en otro tipo de maquinaria para los productores (Foto: GAC)

Con el acuerdo de comercialización y la selecta cafetería en el bolsillo, el fundador de GAC seguía decidido a lograr más contratos de comercialización para poder colocar la creciente oferta de los productores. Escaseaba el capital propio, pero el Sr. Rugasira siguió armando su plan de negocios para atraer a nuevos compradores de Londres. Su perseverancia dio frutos y consiguió el mejor acuerdo de comercialización de su empresa en 2007 con Sainsbury's Supermarkets Limited (Sainsbury’s), una de las principales cadenas de supermercados del Reino Unido.

Dos años después, ya subido al tren del éxito, el Sr. Rugasira cerró un acuerdo de venta de los productos de GAC a supermercados de los Estados Unidos de América (EE.UU.), un país con un mercado de productos del café aun mayor que el del Reino Unido. El contrato, en un principio de ventas por Internet y después a una serie de supermercados de dicho país, se cerró entre el Sr. Rugasira y Kehe Distributors, una empresa de distribución con gran acceso a los supermercados de los EE.UU..

A la vez que estos logros, GAC creó una nueva imagen corporativa, adoptando en 2006 el nombre actual, y diseñó una serie de marcas de calidad y bien envasadas con un logotipo distintivo inconfundible: la imagen estilizada de una persona con una forma parecida al continente africano.

Ya en 2005, cuando firmó los contratos con Waitrose, GAC diseñó una serie de marcas como Rukoki Gold (café medianamente tostado y seco), Prestige, Espresso Roast (un cruce de granos robusta y arabica) y Central Plains (una mezcla muy tostada). Al año siguiente, amplió su gama de productos con Freeze Dried Instant (granos 100% arabica), Rwenzori Mountains (de tueste mediano) y café congelado en pequeños paquetes.

Tras haber logrado hacer de GAC una marca fuertemente consolidada y dotada de prestigio empresarial, el Sr. Rugasira se convirtió rápidamente en el prototipo internacional de la iniciativa y del éxito empresarial. Aprovechando su nueva fama, llevó a cabo campañas internacionales de promoción de sus productos en los medios de comunicación, productos que también adquirieron una gran visibilidad en influyentes eventos y en altas esferas del poder.

Por ejemplo, se servía café GAC a los delegados que asistían a las numerosas ponencias que presentaba el Sr. Rugasira sobre temas de economía y desarrollo en la Cámara de los Lores, en la segunda cámara de legisladores del Reino Unido y en la cumbre del G8 (un foro intergubernamental de las principales economías del mundo). Asimismo el Sr. Rugasira explicó los objetivos y ventajas del GAC en varios periódicos y apareció en programas de la BBC (British Broadcasting Corporation) y la Cable News Network.


GAC ha aplicado una política de participación justa en los beneficios con los agricultores y ha canalizado sus aspiraciones empresariales creando programas de adquisición de conocimientos financieros, flujos de crédito y cuentas de ahorro personales en los bancos locales (Foto: GAC)

Para divulgar la información a una creciente base de clientes y seguidores internacionales, GAC ha aprovechado las herramientas disponibles por Internet, como el sitio web de la empresa, que presenta la biografía de los productores de Kasese. Dispone también de enlaces a cuentas de Facebook, Myspace y Twitter. Asimismo, el Sr. Rugasira tiene un blog, mensajería y noticias instantáneas, una hoja informativa y el canal de la compañía en You Tube para comunicar las últimas noticias referidas a las marcas, objetivos y logros de GAC.

En 2012, después de una exhaustiva estrategia de desarrollo de marcas y comercialización, los productos de GAC estaban disponibles en numerosos supermercados del mundo, como los de Uganda (Uchumi, Game, Nakumatt y Shoprite) y el Reino Unido (Waitrose, Sainsbury’s y Tesco plc).

Ese mismo año, la compañía comercializó sus granos de café en los Estados Unidos de América a través de una tienda electrónica gestionada por Eye level Solutions (ELS), una empresa que facilita el acceso a los mercados a productos especializados y de una serie de supermercados como Ultra Foods, Grocery Outlet y Orange Street Food Farm. Además a nivel local, GAC vendió su café en las exclusivas cafeterías Good African Cafés de Kampala.

Marcas y nombres de dominio

Para afianzar su posición en el mercado internacional y mantener abiertas sus posibilidades de expansión en el futuro, GAC ha utilizado el sistema de propiedad intelectual (P.I.). Con este fin, la pyme ha registrado en el Reino Unido, su mercado más lucrativo hasta la fecha, dos marcas para Good African (incluyendo un logotipo estilizado), ante la Oficina de Propiedad Intelectual (UKIPO).

Ese mismo año, la empresa protegió su razón social presentando una solicitud de registro de la marcaGood African en el mercado de la UE, a través de la Oficina de Armonización del Mercado Interior. Además, después de proteger sus marcas en países y regiones clave, la empresa ha reforzado su presencia en Internet registrando el nombre de dominio de su compañía: http://www.goodafrican.com.
 

Por otro lado, el productor de café mantiene su nombre inicial, (www.rwenzoricoffee.com) para proteger todos sus activos intangibles. Gracias a una estrategia de P.I. pormenorizada, la compañía ha podido comercializar sus productos en varios países y distintas regiones con toda tranquilidad.

Medio ambiente

Las montañas Rwenzori, situadas en la falla Albertina, posiblemente la ecoregión más rica de África, poseen una flora y una fauna espléndidas, con selvas tropicales, praderas, grandes mamíferos y muchas especies endémicas de aves. Sin embargo esta región tan viva se ve cada vez más amenazada debido a la caza furtiva y a la destrucción de los hábitats provocada por los seres humanos. Con el deseo de conservar la impresionante biodiversidad de las montañas Rwenzori y de apoyar a la comunidad local de agricultores, GAC trabaja con socios regionales e internacionales para poner en práctica una estrategia ecológica de desarrollo sostenible.


Después de volver a una paz relativa en el país a partir de mediados de la década de 1980 y con la liberalización de la economía ugandesa a principios de los años noventa, los productores del país pudieron explorar nuevas oportunidades de negocio y tener esperanzas en un futuro mejor (Foto: Neil Palmer, International Center for Tropical Agriculture)

En 2007, trabajando junto con Productive Resources Investment for Managing the Environment Project (PRIME/West) de Uganda (una iniciativa de desarrollo rural llevada a cabo entre 2003 y 2008 en el oeste del país) y con Uganda Wildlife Authority, la empresa identificó una serie de amenazas ecológicas en la región y desarrolló métodos para contrarrestarlas. Asimismo, la pyme fomentó entre los habitantes de la región la posibilidad de ganarse la vida con la agricultura.

Gracias a esta colaboración, en la que la empresa pagaba la mitad de los gastos y PRIME/West la otra mitad, GAC participó en varias actividades de formación de miembros de la comunidad (que también quedaron incorporados a la red de productores de la empresa), para que trabajasen en la agricultura y abandonasen la caza furtiva.

Otra ventaja de esta alianza fue que gracias a los programas de biodiversidad y de gestión forestal de la región (que incluían crear nuevas oportunidades de empleo en el sector del agroturismo, por ejemplo) " aumentaron los hábitats con una mejor gestión en la ecozona amenazada de la falla Albertina, así como los beneficios económicos de las comunidades, entre otros, la producción de 600 toneladas de café arábica en la zona de la montañas Rwenzori". (Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos, Informe anual 2007). Ese mismo año, recibieron ayuda 107.000 hectáreas de hábitats medioambientales vulnerables de la región y 98 cooperativas.

Al mismo tiempo, las comunidades de las montañas Rwenzori pudieron volver a invertir su parte de los beneficios de GAC en programas sociales y medioambientales. Estimulados por la empresa, los agricultores recibieron formación en protección del medioambiente, deforestación, pastoreo incontrolado, quema de arbustos y técnicas de gestión del suelo y del agua.

Uno de los pilares principales de la estrategia de desarrollo rural de GAC ha sido mejorar la capacidad de los productores de ganarse la vida de manera sostenible ecológicamente. La compañía les ha garantizado protección ante las consabidas amenazas de las fluctuaciones de precios en el mercado internacional y el endeudamiento con prestamistas sin escrúpulos. GAC ha aplicado una política de participación justa en los beneficios con los agricultores y ha canalizado sus aspiraciones empresariales creando programas de alfabetización financiera, flujos de crédito y cuentas de ahorro personales en los bancos locales. En 2012, la empresa trabajó junto con los productores de Kasese ayudando a crear 17 bancos locales.

Además, el fabricante de café paga a su red de productores entre un 15 y un 20% más que el precio del mercado y de este modo les garantiza unos ingresos estables. Con estos ingresos adicionales, con las líneas de crédito y los ahorros, los agricultores han podido invertir a largo plazo en asuntos del ámbito privado como la salud, mejoras en la vivienda, nuevos equipamientos (motos para desplazarse) y educación de los niños.

Como explicó un agricultor de la zona: "Me hice miembro de GAC porque me pagaban un buen precio (…). Ahora he conseguido pagar el último trimestre de la escuela y no tengo ninguna deuda". Como beneficio adicional, algunos agricultores han puesto en práctica su espíritu empresarial y han creado nuevas vías de ingresos con la apicultura y la ganadería.

Al mejorar la capacidad de la comunidad de vivir de manera sostenible desde el punto de vista socioeconómico, GAC ha logrado que amplias zonas de las montañas Rwenzori queden protegidas para las futuras generaciones de seres humanos, animales y plantas.


A nivel local, GAC vende su café en exclusivas cafeterías Good African Cafés en Kampala, capital de Uganda (Foto: Mark Jordahl)

Resultados empresariales

Durante todo este proceso de innovación de nuevos modelos de desarrollo rural en la región de las montañas Rwenzori, GAC incrementó su productividad, sus ingresos y su competitividad internacional. Mientras que poco después de su creación la pyme compraba 7.000 kg de café a los agricultores de Kasese y sus ventas anuales alcanzaban 80.000 dólares EE.UU., siete años después, en 2001, la empresa compraba 430.000 kg de café a su red de productores y tenía unas ventas anuales de 1,2 millones de dólares EE.UU..

Para 2012 la previsión era de un aumento de la producción de café en la región y GAC tenía previsto alcanzar unos ingresos anuales por ventas de 2 millones de dólares EE.UU. La compañía no solo aumentó producción e ingresos sino que, ese mismo año, esperaba ampliar su marca a otros productos y mercados. El Sr. Rugasira afirmó: "Estamos pensando en colocar en algún momento en el mercado chocolate, té, fruta y música con la marca Good African". La empresa ya ha finalizado las negociaciones para suministrar café a un distribuidor de la República de Austria.

Además de su éxito empresarial, la compañía y su fundador cuentan con el reconocimiento de sus homólogos y han recibido varios premios. Por ejemplo, el Foro Económico Mundial nombró al Sr. Rugasira “joven líder global” en 2007. El fundador de GAC también recibió el premio Empresario del Año 2007 de la Administración de Desarrollo del Café de Uganda.

Igualmente, la empresa fue galardonada con el primer premio Legatum Pioneers of Prosperity African Prize en 2007 otorgado por Legatum Limited, una empresa privada que apoya proyectos de desarrollo social en todo el mundo. Por último, GAC fue nominada para el Financial Times/ArcelorMittal Boldness in Business Award de 2010, un premio que reconoce a personas y empresas por decisiones audaces que inciden positivamente en las actividades empresariales.

El comercio al servicio de la prosperidad

Cuando GAC alentó a los productores de café de las montañas Rwenzori a adoptar nuevos métodos de cultivo y principios empresariales modernos, tuvo lugar un cambio extraordinario. Los agricultores se adaptaron mejorando las normas de producción así como el rendimiento y aumentando sus ingresos. En muchos casos, también quedó al descubierto un espíritu de iniciativa empresarial.

Con unos productos de calidad punteros y respaldados por una marca registrada, los productores de café de Uganda no solo han hecho realidad su sueño de tener acceso directo a nuevos mercados sino que también han logrado proteger el medio ambiente, apoyar a sus familias, ser más autónomos y estar orgullosos de todo ello.