Un árbol y los conocimientos tradicionales: una receta para el desarrollo

  • Nombre: Eudafano Women’s Cooperative
  • País / Territorio: Namibia
  • Derecho(s) de PI: Patentes
  • Fecha de publicación: 14 de octubre de 2010
  • Última actualización: 21 de septiembre de 2015


El árbol de la marula (Fotografía: Leandro Neumann Ciuffo)

Antecedentes

El árbol de la marula (sclerocary birrea) se encuentra en África meridional y ha sido utilizado desde hace miles de años, con hallazgos arqueológicos que ponen de manifiesto su empleo alrededor del año 9.000 a. C. Su fruto es del tamaño de una ciruela, tiene una piel firme de color amarillento al madurar y una pulpa perfumada y jugosa adherida a una nuez marrón y dura. En el interior de la nuez hay dos o tres semillas tan ricas en aceite que con solo apretarlas un poco se obtiene una cantidad considerable. El sabor del fruto de la marula se describe a menudo como una mezcla de guayaba, lichi, manzana y piña, y su recolección se suele hacer entre los meses de febrero y junio. El fruto de la marula también es popular entre varios animales: se sabe que los elefantes recorren muchos kilómetros con el único objetivo de comerlo.

Los frutos y las nueces del árbol de la marula contienen gran cantidad de proteínas y vitamina C y han hecho posible el asentamiento permanente de personas en el sur de África. Asimismo, se han utilizado durante generaciones como base de algunas de las bebidas alcohólicas más populares de la región. Su recolección ha sido tradicionalmente tarea casi exclusiva de las mujeres y son ricos también en ácido linoleico, antioxidantes y ácido oleico, que son esenciales para la conservación de la piel humana. Los aceites derivados de la marula se absorben con facilidad por la piel, lo que produce un efecto suavizante, nutritivo y revitalizante que hace que sean ideales para uso tópico. Es diez veces más estable frente a la oxidación que el aceite de oliva, lo que lo convierte en uno de los aceites más estables que existen. Dada su excepcional estabilidad química, el aceite de la marula es un ingrediente ideal para utilizarlo en productos cosméticos. Además, las propiedades nutritivas de la marula hacen que sea un ingrediente recomendable para alimentos enriquecidos y otros productos sanitarios.

Conocimientos tradicionales

Los árboles de la marula son objeto de veneración en la cultura namibia, un país en el que el 60% de la población vive en zonas rurales, por lo que estos árboles desempeñan un papel fundamental como fuente de alimentos y de ingresos. Las mujeres han apreciado desde siempre las cualidades extraordinarias de este árbol y las han aprovechado de numerosas formas durante generaciones. De la corteza se obtiene un brebaje que se emplea tradicionalmente como ritual purificador antes del matrimonio y las mujeres de Namibia aprovechan desde hace miles de años su madera para fabricar utensilios de cocina. Pero la parte más importante del árbol es el aceite, ya que puede usarse para conservar la carne, para hidratar la piel y es un ingrediente que se emplea en alimentos muy populares como la mermelada y en las bebidas alcohólicas. Las mujeres de las comunidades rurales del país utilizan desde hace muchas generaciones técnicas tradicionales para la elaboración de aceite de marula tanto para uso doméstico como para su venta a pequeña escala dentro de las comunidades.

Los conocimientos tradicionales que poseen las comunidades rurales de Namibia en relación con la marula y sus propiedades son una parte esencial de su medio de vida. Las mujeres namibias continúan usando técnicas de recolección que se han transmitido de generación en generación. Hace miles de años las mujeres ponían a secar las nueces de la marula bajo el ardiente sol de Namibia y luego las abrían para extraer el aceite utilizando una técnica que, a grandes rasgos, no ha cambiado mucho desde entonces. Las herramientas que se utilizan hoy en día para abrir las nueces de la marula y obtener las semillas ricas en aceite son muy similares a las que se empleaban en el pasado.

Debido a la importancia que el árbol de la marula ha tenido durante mucho tiempo para la población de las zonas rurales de Namibia, no se puede subestimar el conocimiento que estas personas tienen de la palatabilidad del fruto y de cuáles son los árboles que producen los frutos mejores y más grandes. Entre los primeros investigadores que estudiaron el uso de los árboles indígenas de la marula se encuentran unos israelíes que se interesaron por ello en los años 80 y hay numerosos documentos que atestiguan la selección y la clasificación que realizan los habitantes locales de las características que consideran más deseables.

Comercialización

La única comercialización relevante que se ha hecho de estos árboles en los últimos años más allá de las comunidades locales ha sido la destinada a la destilación de la crema de licor Amarula, una bebida alcohólica muy popular en Sudáfrica elaborada por el South African Distell Group (Distell). La mayor parte de la comercialización de la marula en Namibia se hacía con carácter puntual y con fines específicos, cuando las mujeres veían una oportunidad de obtener ingresos adicionales mediante la venta de productos de la marula, sobre todo de cerveza elaborada a base de marula. Pero estas actividades se hacían de manera informal, para el consumo local y con carácter estacional y meramente complementario a otros medios de vida.

Pero esta situación cambió en 1999, cuando a CRIAA SA-DC, una organización no gubernamental (ONG) de Namibia se le ocurrió elaborar aceite de marula de más calidad y en cantidades mayores para comercializarlo como producto cosmético y exportarlo. En las aldeas de la zona norte del interior del país, las mujeres se unieron a la ONG y, con la ayuda del Gobierno de Namibia, crearon la cooperativa Eudafano Women’s Cooperative (EWC) con el fin de comercializar los productos de la marula tanto en el mercado local como en el exterior. En 2008, la EWC presumía de contar con más de 5.000 mujeres distribuidas en 22 grupos dedicadas a la elaboración de aceite de marula obtenida de los árboles silvestres. En 2010, la EWC es ya el segundo productor de derivados de la marula de toda África meridional. De esta forma, las mujeres de las zonas rurales de Namibia pueden aprovechar sus conocimientos tradicionales en relación con la recolección y el procesamiento de las nueces de la marula para elaborar unos productos que, aunque se producen en el ámbito doméstico, se comercializan a nivel internacional.

Esta iniciativa para la comercialización de la marula ha constado de varias etapas. El primer paso es la formación. Todas las mujeres que se unen a la cooperativa han de familiarizarse primero con aspectos como la higiene, el almacenamiento, el embalaje y la contabilidad. El segundo paso es la recolección. En esta etapa, las mujeres combinan los conocimientos adquiridos con sus conocimientos tradicionales para recolectar los frutos de los mejores árboles silvestres y hacer llegar las nueces y las semillas a una fábrica que se encuentra en la capital, Windhoek. Por último, se extraen los aceites y jugos mediante un proceso en el que se combinan lo artesanal y lo mecánico y que se lleva a cabo en una fábrica de Ondangua, en el corazón de la región en la que se cultiva la marula. Los productos resultantes se venden a empresas como The Body Shop, Marula Natural Products of South Africa (Marula Natural) y Distell.

Alianzas

A mediados de los 90, The Body Shop, una de las empresas de cosméticos más importantes del mundo, quería diversificar su gama de productos y ampliar la variedad de productos naturales y ecológicos. La empresa quería además involucrarse en la iniciativa de certificación del comercio justo, que establece normas internacionales y precios justos para los productos provenientes de países en desarrollo. En 2000, la EWC se convirtió en proveedor exclusivo de aceite de marula para The Body Shop, que lo utiliza en productos como barras de labios, bases de maquillaje, coloretes y sombras. The Body Shop confirma las extraordinarias propiedades hidratantes de la marula y da a conocer la dilatada historia en común que tienen este árbol y la cultura namibia así como la moderna elaboración de sus derivados a través de la EWC. La marula se ha convertido en un elemento importante dentro de la cartera de productos naturales de The Body Shop, ya que más de 140 productos de la empresa y casi todas sus barras de labios contienen este producto elaborado por la EWC.

Con el aumento de la popularidad de los productos naturales como la marula, los productores rurales de África meridional se dieron cuenta de que tenían que organizarse a fin de proteger sus conocimientos tradicionales y estimular el crecimiento económico por medio de la comercialización internacional de sus productos. A tal efecto, la EWC se convirtió en uno de los primeros miembros de Phyto Trade Africa, una organización sin ánimo de lucro que se creó en 2001 como asociación comercial del sector de los productos naturales de África meridional. Phyto Trade es una organización de afiliados en la que participan empresas privadas, organismos de desarrollo, particulares y otras partes interesadas de la región de África meridional. Su finalidad es reducir la pobreza y proteger la biodiversidad en la región mediante el desarrollo de una industria que no solo funcione bien desde el punto de vista económico, sino que además sea ética y sostenible. Al ser miembro de Phyto Trade, la EWC puede obtener precios justos por los productos de marula que elabora para el mercado internacional.

Un aspecto fundamental de la alianza establecida entre la EWC y Phyto Trade es la adhesión a los principios del comercio justo, lo que garantiza el trato equitativo hacia las productoras locales y que estas reciban una compensación justa por la utilización de sus conocimientos tradicionales. Esto ha permitido la aparición de nuevas oportunidades de negocio no solo para las mujeres de la EWC, sino también para casi todos los productores locales. Las oportunidades comerciales surgidas de la combinación de las alianzas y el comercio justo han ofrecido a los productores locales beneficios tangibles en materia de desarrollo ya que, por ejemplo, les han permitido aumentar sus ingresos, han estimulado su orgullo y han fomentado la cohesión dentro de las comunidades. El hecho de que el éxito de la alianza se base en los conocimientos tradicionales de las comunidades locales ha ayudado a garantizar la continuidad de dichos conocimientos y su trasmisión a las generaciones futuras que, de lo contrario, podrían no haber tenido interés en mantenerlos.

Investigación y desarrollo

La alianza con Phyto Trade abrió nuevos mercados para la marula y, a medida que crecía el número de empresas que eran conscientes del potencial del árbol, se fueron concretando nuevos proyectos de investigación y desarrollo (I+D) en torno a él. En 2005 la empresa francesa Aldivia S.A., que se dedica a la elaboración de ingredientes naturales y ecológicos para fabricantes de cosméticos, puso en marcha un proyecto de I+D en colaboración con Phyto Trade y la Southern African Natural Products Trade Association a fin de utilizar la marula para desarrollar un ingrediente botánico natural y respetuoso con el medio ambiente para uso cosmético. El resultado del proyecto fue la creación de un procedimiento exclusivo denominado Ubuntu para la fabricación de productos cosméticos sin utilizar productos petroquímicos ni disolventes y que produce una huella de carbono muy pequeña. Esta innovación ha sido calificada de “química verde”, y el primer producto en el que se usó el procedimiento Ubuntu fue el Maruline, un aceite de marula 100% natural con propiedades antioxidantes especiales.

El Maruline es el primer ingrediente activo de origen vegetal que se desarrolla en el mundo gracias a la colaboración científica entre los usuarios de recursos tradicionales, las productoras rurales de marula representadas por la EWC y Phyto Trade, y una empresa internacional de I+D. La elaboración del Maruline se basa exclusivamente en los principios del comercio justo y en la sostenibilidad medioambiental. Según explica Cyril Lombard, Director de Desarrollo de Mercados de Phyto Trade, “todos ganamos. Cuando los clientes adquieren productos a base de Maruline, no solo compran un producto de calidad que reúne las propiedades que buscan, sino que gracias a la estrategia que lleva a cabo Phyto Trade África de hacer que los beneficios lleguen a los productores primarios, pueden estar seguros de estar contribuyendo de manera significativa al sustento de las comunidades locales. Al crear mercados viables para la marula de esta forma, estamos añadiendo el valor de lo local, estamos conservando la cultura tradicional, estamos mejorando la seguridad alimentaria y podemos estar bastante seguros de que los árboles de la marula se van a preservar para las generaciones venideras”. Desde su aparición, el Maruline ha acaparado mucha atención en el mercado internacional y The Body Shop lo ha incorporado a muchos de sus productos para prevenir el envejecimiento de la piel.

Esta alianza en materia de I+D es un gran ejemplo de cómo los conocimientos tradicionales, las ciencias modernas y las estrategias de colaboración comercial pueden ayudar a aliviar la pobreza aumentando a su vez el interés y la participación del público en la utilización sostenible de la biodiversidad del continente africano. Al relacionar a los productores rurales con las empresas internacionales, los poseedores de conocimientos tradicionales, como lo son las mujeres que integran la EWC, tienen la oportunidad de mejorar sus beneficios económicos y los de las comunidades que habitan, ayudando al mismo tiempo a desarrollar productos naturales y seguros para el mercado internacional.

Patentes

En 2006 Aldivia presentó una solicitud de patente para el procedimiento empleado en la elaboración del Maruline por la vía del sistema del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Este procedimiento patentado es propiedad conjunta de Aldivia y de las productoras primarias africanas representadas por la Southern African Natural Products Trade Association. Este régimen de copropiedad constituye una alianza singular que establece un nuevo marco para la participación de los poseedores de conocimientos tradicionales y las empresas internacionales en los beneficios obtenidos.


La comercialización internacional de la marula hace posible la enseñanza de los niños de Namibia (Fotografía: Marko Forsten)

Resultados empresariales

Desde que las mujeres de Namibia se organizaron a fin de crear la EWC y se aliaron con Phyto Trade, el interés de los mercados internacionales por la marula se ha disparado. Esto no solo ha beneficiado a las empresas que venden productos a base de marula, sino que también ha tenido una incidencia significativa en las productoras locales del país. En 2008 la demanda aumentó de tal forma que el precio de 20 toneladas de aceite rebasó los 20 millones de dólares EE.UU. Los productos de cosmética que contienen marula son cuatro veces más caros que los demás, haciendo que para muchas mujeres de Namibia el cultivo y la elaboración de la marula haya pasado de ser una fuente de ingresos secundaria a ser la principal.

El éxito del aceite de marula ha abierto las puertas a la exportación de más productos elaborados a base de marula. El aceite de cocina “onjove” es una aceite tradicional elaborado a base de marula muy conocido y apreciado por las comunidades de Namibia y que, al igual que sucede con el aceite de marula, se ha elaborado y comercializado de manera informal durante generaciones. Los esfuerzos realizados por la EWC a fin de elaborarlo para su venta en el mercado internacional recibieron un espaldarazo importante cuando en junio de 2010 se comenzó a comercializar una gama de aceites de cocina a base de marula con motivo de la feria de turismo de Namibia, celebrada en Windhoek. El producto obtuvo una cálida acogida y las ventas se situaron alrededor de los 60 litros, mejorando así el conocimiento de los productos alimentarios que se obtienen de la marula.

El desarrollo, la protección de la propiedad intelectual (P.I.) y la comercialización del Maruline han hecho que el árbol de la marula sea una parte más importante aun de las vidas de decenas de miles de productoras locales así como de las de sus familias y sus comunidades. Antes de que acaecieran estos cambios, las mujeres recolectaban la marula solo para uso personal o para la venta local. El acceso a nuevos mercados ha supuesto que en 2000 las productoras de marula recibieran más de 60.000 dólares EE.UU. y que en 2010 obtuvieran 2,35 dólares por kilo de marula. Se trata de ingresos que, de no haber sido por las iniciativas emprendidas, muchas mujeres no habrían percibido y que están utilizando para aspectos positivos de desarrollo, como por ejemplo para financiar la enseñanza de sus hijos o para ayudar al desarrollo de sus comunidades. Naimi Ndevaetela, miembro de la EWC desde sus inicios, resume de esta forma los beneficios que le ha reportado la cooperativa: “Yo vivo sola, mi marido murió. Me pagan 18 dólares de Namibia por kilo, con los que pago el colegio, los uniformes escolares y los gastos de alojamiento y pensión de mis hijos”.

Reducir la brecha mediante alianzas y P.I.

Uno de los sectores que más están creciendo en el mercado del cuidado de la piel a nivel mundial es el de los productos cosméticos naturales y ecológicos. En un contexto en el que los consumidores rechazan cada vez más los ingredientes sintéticos y químicos en favor de las alternativas naturales, la demanda de los consumidores de productos respetuosos del medioambiente como la marula tiene un enorme potencial de crecimiento. Muchas empresas como Aldivia han aprovechado que la marula es un producto ecológico y se han unido a cooperativas utilizando la P.I. para crear productos que se puedan comercializar a nivel internacional. A medida que aumenta la popularidad del aceite de la marula, la P.I. se puede utilizar para aumentar dicha popularidad, ampliar su utilización y garantizar el aumento de los beneficios para las productoras de Namibia que utilizan conocimientos tradicionales para su elaboración. Las estrategias de P.I. actuales y las que se usen en el futuro generarán beneficios económicos para las cooperativas como la EWC, lo que aumenta el acceso a la educación y a los cuidados sanitarios, mejora la calidad de vida y estimula el desarrollo de las comunidades rurales.