Carbfix

Carbfix: La tecnología de captura y almacenamiento de carbono convierte el CO₂ en roca

De Paul Omondi (escritor independiente)

1 de abril de 2026

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Carbfix no solo captura carbono. Lo entierra de forma permanente en la roca. Así es como la estrategia de PI contribuyó a convertir ese avance en una solución climática a escala mundial.

La crisis climática no solo es motivo de pesimismo. También se trata de una oportunidad. El Acuerdo de París plantea el problema con urgencia y objetivos claros, como la drástica reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la rápida transición hacia sistemas con bajas emisiones de carbono. Esos objetivos sirven de guía.

En esta miniserie, Innovar para generar impacto, conocemos a tres pequeñas y medianas empresas (pymes) que están siguiendo ese plan. Todas ellas son finalistas de los Premios Mundiales de la OMPI 2025 y demuestran cómo la innovación y la estrategia de PI pueden ir de la mano para convertir las tecnologías de soluciones climáticas en negocios sostenibles.

Recientemente, hemos presentado a Baniql, una empresa dedicada al níquel ecológico que ha integrado la PI en su plan operativo, y a la empresa china Carbon One, una empresa emergente en el sector de las baterías que ha presentado más de 350 solicitudes de patente. En este artículo nos centramos en Reikiavik (Islandia), donde una empresa dedicada a la captura de carbono ofrece servicios de asesoramiento sobre protección de patentes y registros de marcas a escala mundial, entre otros.

Tecnología de captura y almacenamiento de carbono

Fundada a mediados de la década de 2000, Carbfix transforma el carbono capturado en piedra. Su proceso patentado imita una reacción natural que normalmente tardaría milenios en producirse, pero que se lleva a cabo en solo dos años. Carbfix captura el CO₂ y lo disuelve en agua para, a continuación, inyectar la solución resultante en formaciones rocosas de basalto subterráneas. Allí, el CO₂ reacciona con minerales como el calcio y el magnesio para formar roca carbonatada sólida.

“Una vez que el CO₂ se inyecta bajo tierra, el riesgo de que se produzcan fugas es prácticamente nulo”, afirma Edda Sif Pind Aradóttir, directora general de la empresa. “Al final se solidifica, lo que elimina la necesidad de una supervisión a largo plazo”. A diferencia del almacenamiento convencional de carbono, que puede requerir supervisión durante un siglo, el CO₂ mineralizado de Carbfix queda almacenado de forma permanente.

Para Carbfix, garantizar la seguridad de sus procesos mediante la protección de la PI era tan importante como las propias innovaciones. Lograr avances revolucionarios es solo la mitad del camino. Protegerlos es igual de importante.

Patentar la tecnología CCS de Carbfix en una fase temprana

Al igual que en Baniql y Carbon One, los directivos de Carbfix consideran que la PI es una fuente de valor y siguen un enfoque que da prioridad a las patentes: registrarlas cuanto antes y con frecuencia. Carbfix cuenta con una política de PI mundial y un comité directivo interno que se reúne para detectar las invenciones patentables en la fase de investigación y desarrollo (I+D). Hasta la fecha, la empresa cuenta con ocho familias de patentes que abarcan sus procesos principales. La empresa ha solicitado una patente clave que cubre el proceso de disolución de CO₂ en agua y su inyección en formaciones rocosas en más de 30 países, lo que refleja la importancia mundial de su tecnología. Carbfix también figura como solicitante en cuatro solicitudes de patente presentadas en virtud del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) entre 2020 y 2025.

En general, Carbfix prefiere las patentes a los secretos comerciales para proteger sus innovaciones más importantes. “Si mantuviéramos en secreto nuestros mayores avances, correríamos el riesgo de que se filtraran”, afirma Aradóttir. “Por eso patentamos nuestras innovaciones más importantes. Aunque eso implique revelar detalles técnicos, obtenemos protección jurídica y derechos exclusivos”.

La empresa también protege su imagen mediante registros de marca a escala mundial, algo esencial para afianzarse como actor en el sector de la eliminación de carbono. Esto también refuerza su posición ante los inversores. “Los inversores suelen preguntarnos por nuestra estrategia en materia de PI”, afirma Bergur Sigfússon, director de sistemas de Carbfix. “Una cartera de patentes sólida demuestra nuestra profesionalidad y experiencia”.

Lecciones sobre propiedad intelectual para innovadores

Al igual que Baniql y Carbon One, Carbfix puede enseñarnos mucho sobre cómo deben abordar las pequeñas y medianas empresas (pymes) la PI, y sobre todo, la importancia de considerarla una inversión fundamental y no solo una cuestión secundaria.

“Proteja su PI de inmediato”, afirma Gudmundur Reynaldsson, responsable de PI de Carbfix. “Las patentes y las marcas aportan valor a tu empresa y demuestran que eres el propietario de tu tecnología. No solo evitan las infracciones, sino que también transmiten credibilidad a los inversores”.

Una mano sostiene un cristal de calcita translúcido frente a una luz intensa, dejando al descubierto sus líneas internas y sus reflejos.
Carbfix
Espato islandés: calcita formada a partir del carbono.

La empresa de Reikiavik ha convertido la PI en un pilar fundamental de su desarrollo, adaptando en parte sus solicitudes internacionales a sus mercados prioritarios: regiones con las características geológicas adecuadas para sus procesos. Este enfoque permite a Carbfix encontrar el equilibrio entre la protección y el coste.

La combinación de la innovación con una gestión estratégica de la PI puede tener una repercusión real en el clima, tal y como demuestran Baniql, Carbon One y Carbfix.

“No podemos esperar milenios a que la naturaleza se encargue de almacenar nuestro carbono, así que hoy le echamos una mano”, afirma Aradóttir. Esa mentalidad es lo que une a estas iniciativas y demuestra que, con la tecnología adecuada y una estrategia sólida en materia de PI, las empresas emergentes y las pymes pueden hacer frente a los retos climáticos y ampliar rápidamente sus soluciones.

La empresa mencionada en este artículo fue una de las finalistas de los Premios Mundiales de la OMPI 2025. Seleccionados entre un número récord de 780 candidaturas procedentes de 95 países, los 10 ganadores son un ejemplo de cómo se puede utilizar la PI de forma estratégica para ampliar soluciones a algunos de los mayores retos mundiales. El plazo de presentación de candidaturas para la convocatoria de 2026 está abierto hasta el 31 de marzo. El concurso está dirigido a pymes, empresas emergentes y empresas derivadas de universidades que utilicen la PI para generar valor para su negocio.