El director general de la OMPI se refirió a las actividades y los ámbitos de trabajo actuales de la Organización en su discurso ante la AIPLA

29 de octubre de 2020

El director general de la OMPI, Daren Tang, expuso las actividades que la Organización está llevando a cabo en el contexto actual, marcado por la pandemia de COVID-19, y destacó las futuras áreas de trabajo en un discurso dirigido a los miembros de la Asociación Americana del Derecho de la Propiedad Intelectual (AIPLA).

Resumen

En su intervención en la asamblea anual virtual de la AIPLA, celebrada el 29 de octubre de 2020, el Sr. Tang dijo que la demanda de los servicios mundiales de PI que ofrece la OMPI sigue siendo “sólida” a pesar de las perturbaciones económicas provocadas por la pandemia. Hasta finales de agosto, dijo, el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) había recibido un 94% de las solicitudes que cabría esperar, porcentaje que se eleva al 85% en el caso del Sistema de Madrid y al 78% en el caso del Sistema de La Haya. La productividad del personal en cada uno de los tres sistemas alcanzó rápidamente un alto nivel a pesar de la acelerada transición hacia el trabajo a distancia cuando se desató la pandemia a principios de año. Advirtió, no obstante, de que los ciclos relativos a la PI son largos y que la situación debe supervisarse de cerca.

El director general hizo un repaso de las adhesiones a los tratados acaecidas el año pasado, que, con el depósito de 55 instrumentos de adhesión a los tratados administrados por la OMPI, demuestran la solidez del marco jurídico internacional de PI, a pesar de los desafíos a que se enfrenta la cooperación multilateral.

El Sr. Tang dijo que actualmente el establecimiento de normas multilaterales resulta complicado para numerosas organizaciones internacionales, pero subrayó: “No debemos rendirnos y tenemos que ser pragmáticos para seguir avanzando. Es importante que midamos nuestro éxito no solo con arreglo al número de tratados celebrados, sino también en función de la repercusión de nuestra labor. Nuestro papel como plataforma de encuentro permite, de entrada, reunir a las personas para hablar de asuntos y retos comunes”.

El Sr. Tang dijo que la OMPI seguirá invirtiendo en herramientas que ayuden a conectar la PI con las empresas, la economía y los creadores. Esos servicios, dijo, “son la piedra angular de la labor de las oficinas y los profesionales de la PI”.

Además de las bases de datos de la OMPI sobre patentes, diseños y marcas, puso de relieve WIPO Lex, una amplia base de datos sobre leyes y tratados multilaterales, regionales y bilaterales en materia de PI, así como la reciente puesta en marcha de WIPO Lex - Sentencias, una nueva base de datos que ofrece acceso por Internet a las principales decisiones judiciales relacionadas con la PI de todo el mundo.

En 2020, la Organización también puso en marcha un nuevo servicio mundial, WIPO PROOF, que responde a la creciente actividad económica derivada de la tecnología y los datos digitales. Este servicio ofrece una plataforma mundial y neutra para la creación de un sello temporal de los datos que demuestra de una manera irrefutable y a prueba de manipulaciones la existencia de unos datos determinados en una fecha y hora determinadas. También mencionó varias aplicaciones de la OMPI basadas en la inteligencia artificial, como WIPO Translate y una herramienta de búsqueda de imágenes de marcas.

Labor futura

Al compartir su opinión sobre los desafíos a los que se enfrenta la comunidad mundial de la PI, el director general dijo que los activos intangibles, incluida la PI, son actualmente la clase dominante de activos en el mundo.

No obstante, añadió: “Todavía no sabemos lo suficiente acerca de estos activos. No disponemos de un sistema común para valorarlos, los esfuerzos encaminados a afianzarlos han dado resultados desiguales y su relación con la economía en general todavía no está clara. Es posible que para muchos de nosotros estos aspectos no sean prioritarios, pero sin duda vale la pena prestarles atención, porque si los sistemas y marcos mundiales y nacionales no están bien establecidos, nuestro trabajo se verá afectado”.

El director general dijo que es necesario comprender mejor el valor de la PI. “Todavía hay una falta de conciencia sobre la PI y el valor que puede aportar, si se equilibra adecuadamente, a las economías, las comunidades y los países. Tenemos el ejemplo del Asia Nororiental, pero también el de países como Singapur y Viet Nam, que utilizan la propiedad intelectual para desarrollar sus economías. No obstante, con demasiada frecuencia, el debate sobre la PI resulta polémico, ya que la PI se presenta en términos de blanco y negro”. Y añadió: “Tenemos que colaborar mejor con las partes interesadas en cuestiones de PI y contribuir a aportar una perspectiva equilibrada a la conversación”.

El Sr. Tang dijo que la OMPI entablará una colaboración con otras partes interesadas, entre ellas los organismos de las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales, las asociaciones industriales y de la esfera de la PI, y las ONG, a fin de abordar estas cuestiones estratégicas de gran alcance.

El director general también se refirió a algunas tendencias que afectan a la profesión de la PI. Señaló que la pandemia de COVID-19 había acelerado esas tendencias, si bien la profesión de la PI es resiliente, como indican las solicitudes presentadas en la OMPI y en otras Oficinas de PI de todo el mundo.

Una de esas tendencias es el mayor interés de otros proveedores de servicios en la PI. Ello es debido al aumento del interés por la PI, pero puede dar lugar a nuevos modelos de prestación de servicios de PI. Las Oficinas de PI, especialmente las que no pertenecen al grupo de las Oficinas de la Cooperación Pentalateral, se están preparando para revisar sus funciones tradicionales. Al margen de su función de registro de la PI, se consideran cada vez más como facilitadoras de sus ecosistemas de innovación. Esta ha sido sin duda la experiencia de la OMPI, ya que se ha ampliado la demanda de apoyo por parte de los Estados miembros, más allá de las cuestiones habituales de creación de registros sólidos de PI, hacia diversas iniciativas destinadas a desarrollar el ecosistema de la innovación. “Se trata de un avance positivo porque la PI se está generalizando en todo el mundo, lo que significa que la relación de los profesionales de la PI con las Oficinas de PI cambiará”, señaló.

En conclusión, el Sr. Tang instó a la comunidad de la PI a “ver la pandemia no solo a través de la lente del desafío y la perturbación, sino también de la oportunidad y la renovación”. Expresó la plena determinación de la OMPI de seguir colaborando con la AIPLA y otras partes interesadas “para seguir construyendo el ecosistema mundial de PI y velar por que este sistema siga siendo dinámico, pertinente y útil para las empresas y los pueblos”.

El director general agradeció a la presidenta de la AIPLA, Barbara A. Fiacco, al director ejecutivo Vince Garlock y a la AIPLA su invitación a intervenir en la asamblea anual y se congratuló de la larga, estrecha y constructiva relación entre la OMPI y la AIPLA.