Sacar provecho del talento creativo de Malawi

Junio de 2017

Por Catherine Jewell, División de Comunicaciones, OMPI

El Festival de Música Lago de las Estrellas (Lake of Stars) de Malawi, inspirado en eventos como WOMAD y Glastonbury, ofrece una pista sobre el dinamismo del panorama cultural de Malawi y su potencial económico. En 2015, el festival atrajo a 79 artistas malawianos y generó cerca de un millón y medio de dólares EE.UU.

Figuras internacionales galardonadas como la estrella de hip-hop Tay Grin, el artista de afrobeat Dan Lu, el director de cine Joyce Mhango Chavula y Shadreck Chikoti, uno de los escritores contemporáneos más conocidos de Malawi, ponen de manifiesto el alcance y la profundidad del talento creativo del país.

Al reconocer su inmenso potencial, el Gobierno de Malawi aúna esfuerzos para apoyar el crecimiento del sector creativo del país, y tiene motivos para ello.

El sector creativo de Malawi contribuye en torno a un 3,4% al PIB del
país y desempeña una función importante en la creación de empleo y
en la generación de divisas (Foto: Simon Rawles/Alamy Stock Photo).

En un estudio realizado por la OMPI en 2013 se estimó que el sector creativo de Malawi contribuye en un 3,4% al PIB del país, y se resaltó su importancia y gran potencial de crecimiento.  Basándose en estos resultados, los responsables nacionales de la toma de decisiones están apoyando enérgicamente varias iniciativas destinadas a forjar el ecosistema creativo de la nación.  Consideran que, al promover el desarrollo de las condiciones necesarias para que florezcan los creadores malawianos (artistas visuales, músicos, autores, directores de cine, etc.), se fomentará su empeño en mejorar las perspectivas económicas del país.

“El sector creativo es un activo importante para países como Malawi, que se enfrentan a los precios reducidos de las materias primas en los mercados internacionales y a innumerables obstáculos técnicos al comercio en los mercados de exportación”, explica el embajador Robert Salama, representante permanente de Malawi ante las Naciones Unidas en Ginebra.  “El desarrollo de este sector es importante para la creación de empleo y para generar la tan necesaria entrada de divisas.  El sector tiene el potencial de crear miles de empleos para los jóvenes y millones de dólares en ingresos”, declara, refiriéndose a las experiencias de Kenya, Nigeria y Sudáfrica.

El sector creativo de Kenya, por ejemplo, representa el 5,3% del PIB, el doble que el porcentaje correspondiente a la agricultura.  Análogamente en Nigeria, Nollywood, la industria cinematográfica de mayor crecimiento del mundo, es responsable de la creación de más de un millón de empleos y obtiene unos ingresos por ventas anuales de 5.000 millones de dólares EE.UU.

“En Malawi, tenemos un magnífico sector creativo que está desempeñando una función importante en la creación de empleo y en la generación de divisas”, declara el Sr. Salama.

“Creemos firmemente en la oportunidad que pueden brindar las industrias creativas a nuestro pueblo, no solo para el crecimiento económico y el empleo, sino también para la promoción de nuestra lengua y la conservación de nuestro patrimonio cultural.”

Una ley de derecho de autor adecuada a la era digital

En 2016, el Gobierno de Malawi redobló esfuerzos para plasmar su promesa de convertir la riqueza creativa del país en resultados económicos concretos.  En julio de 2016, el Parlamento aprobó una nueva ley de derecho de autor que sienta las bases para que el sector creativo de Malawi pueda sacar el máximo provecho de las oportunidades de la era digital, y adaptó dicha ley a las normas internacionales vigentes en el ámbito de la propiedad intelectual (P.I.).

(Izquierda) El Gobierno de Malawi contribuye a desarrollar el talento
creativo original del país financiando el establecimiento de una
Escuela de Artes (Foto: Ariadne Van Zandbergen /Alamy Stock Photo).

“La nueva ley de Malawi nos permite promover más adecuadamente los derechos económicos de los creadores y luchar contra la piratería”, afirma Dora Makwinja-Salamba, directora ejecutiva de la Sociedad de Derecho de Autor de Malawi (COSOMA).  La ley introduce nuevas disposiciones sobre la concesión de licencias en línea para garantizar que se pague a los artistas por el uso ampliado de sus obras creativas, entre otros ámbitos, por ejemplo, en los tonos de llamada y en las plataformas de Internet.

También garantiza que las personas ciegas o con discapacidad visual puedan acceder con mayor facilidad a las obras protegidas por derecho de autor.  “Malawi posee una comunidad de más de 10.000 personas ciegas o con discapacidad visual, por lo que esta nueva peculiaridad de la ley conlleva que estas personas, en particular los jóvenes, tengan más oportunidades para recibir una educación, obtener un empleo y llevar una vida totalmente independiente”, señala la Sra. Makwinja-Salamba.  “A la larga, también les resultará más sencillo acceder a obras de otros países en los formatos que necesiten”.

Además, con vistas a garantizar que los investigadores, profesores y estudiantes tengan acceso al material necesario para fines educativos o de investigación, la nueva ley introduce una serie de excepciones, en particular para las escuelas y las bibliotecas.  “Esta flexibilidad significa que los niños malawianos en edad escolar obtendrán el material que necesiten”, explica la Sra. Makwinja-Salamba.

En respuesta a las peticiones de la comunidad de autores de Malawi, la ley introduce asimismo un derecho de préstamo público que garantizará que los autores reciban una módica remuneración cada vez que las bibliotecas presten sus obras.

“Resulta evidente que disminuirán las ventas de los libros que presta una biblioteca, pero, desde el punto de vista moral y económico, es crucial pagar al autor por sus conocimientos y por el tiempo que ha dedicado a escribir el libro”, explica el embajador Salama. 

Al reconocer la necesidad de salvaguardar los presupuestos de las bibliotecas y de su capacidad para continuar su valiosa labor a la hora de promover la alfabetización, los legisladores prevén que los pagos asociados al derecho de préstamo público sean financiados por el Gobierno.

“Consultamos extensamente a los autores y a las bibliotecas al redactar la ley e hicimos todo lo posible para asegurar que proteja los intereses de los autores sin socavar los de nuestras bibliotecas públicas”, señala la Sra. Makwinja-Salamba.

(Arriba) Músicos tocando en el Festival Lago de las Estrellas de Malawi.
En 2015, el festival atrajo a 79 artistas malawianos y generó cerca de
15 millones de dólares EE.UU., poniendo de relieve el dinamismo del
panorama cultural de Malawi (Foto: steve mcinerny/Alamy Stock Photo).

COSOMA: impulsora del cambio

COSOMA, constituida en 1992, es responsable de los asuntos relacionados con el derecho de autor en Malawi.  También actúa como la organización de gestión colectiva del país y, como tal, gestiona una gran cantidad de derechos para garantizar que los creadores y demás titulares de derechos sean remunerados justamente por el uso de sus obras.  “Creemos que la gestión colectiva es una herramienta importante para asegurar que los creadores reciban una remuneración equitativa por el uso de sus obras a fin de poder continuar creando año tras año”, afirma el embajador Salama.

COSOMA se sitúa a la vanguardia de los esfuerzos emprendidos para desarrollar el sector creativo de Malawi.  Asimismo, comparte activamente sus conocimientos sobre derecho de autor con otros países a través de sus programas de formación.  “Formamos a responsables de formulación de políticas de numerosos países africanos, pero queremos hacer más.  Nuestro objetivo es convertirnos en un centro de excelencia en derecho de autor en la región”, declara la Sra. Makwinja-Salamba.

La lucha contra la piratería

Como en numerosos países, la piratería sigue constituyendo un reto considerable y continúa obstaculizando el gran potencial de crecimiento del sector creativo de Malawi. 

“El sector creativo es importante para el futuro de nuestro país.  Nuestros artistas producen obras de calidad, pero con frecuencia se venden a través de mercados paralelos.  Esto significa que los artistas no perciben ningún beneficio por la venta de sus obras”, explica la Sra. Makwinja-Salamba.

Para el embajador Salama la piratería es “el principal enemigo público del sector creativo”.  La nueva ley de derecho de autor de Malawi adopta una postura firme al respecto.

Con la nueva ley de derecho de autor las multas han aumentado considerablemente.  Ahora oscilan entre 3.000 y 15.000 dólares EE.UU. dependiendo de la gravedad del delito, con penas de prisión de hasta cuatro años, lo cual supone un incremento respecto a las cantidades de 2 a 20 dólares EE.UU. y una pena de prisión de solo un año contempladas en la ley de derecho de autor de 1989.

(Arriba) Sede de COSOMA, responsable de los asuntos relacionados
con el derecho de autor en Malawi. COSOMA se sitúa a la vanguardia
de los esfuerzos emprendidos para desarrollar el sector creativo del
país (Foto: Courtesy of COSOMA).

“Malawi tiene personas creativas de calidad pero el desarrollo del sector se ve obstaculizado por la piratería.  Estas medidas más estrictas significan que la piratería no ejecutará sus operaciones abiertamente.  Si se detiene a un pirata, se transmitirá un mensaje contundente a los demás”, señala la Sra. Salamba.

Sin embargo, los bajos niveles de sensibilización general sobre el derecho de autor implican que la aplicación efectiva de las medidas también exija hacer hincapié en aumentar la concientización entre los formuladores de políticas, las autoridades policiales y el público en general acerca de las razones por las que es importante proteger los derechos de los creadores.  Para ello, COSOMA también está trabajando estrechamente con la administración de aduanas, la policía y la justicia.

“Los beneficiarios del nuevo sistema están muy satisfechos, pero quienes tienen que pagar, evidentemente, no lo están.  Al implantar un nuevo sistema, es de esperar que algunas personas reaccionen negativamente, pero estas medidas son un paso importante en la dirección adecuada.  Ayudarán a aumentar la sensibilización sobre la necesidad de respetar los derechos de nuestros creadores, quienes podrán vivir de su trabajo”, afirma la Sra. Makwinja-Salamba.

Apoyo práctico a los creadores de Malawi

Además de la modernización de la infraestructura jurídica de Malawi, el Gobierno apoya asimismo diferentes iniciativas prácticas para fortalecer la economía creativa del país.  Por ejemplo, se está creando un Fondo de Derecho de Autor ante el que los artistas pueden solicitar ayuda económica para sus propuestas de proyecto.  El fondo recibirá financiación de diversas fuentes, entre las que figura un canon sobre dispositivos de almacenamiento.

También se ha establecido una Cooperativa de Ahorro y Crédito para Artistas a fin de que los creadores accedan con mayor facilidad a la financiación.  Numerosos creadores malawianos no tienen una cuenta bancaria y encuentran difícil, cuando no imposible, obtener un préstamo.  La cooperativa les permite tomar prestado dinero a cambio de los ahorros acumulados por la venta de sus obras, entre otras cosas.

La falta de grandes empresas discográficas y cinematográficas en Malawi significa que los creadores tienen menos oportunidades de producir y de comercializar con éxito sus trabajos.  Esta circunstancia, unida a los elevados niveles de piratería, dificulta el acceso de los creadores a mercados lícitos y la obtención de copias legítimas de sus obras para los consumidores.

El Gobierno de Malawi apoya una serie de iniciativas prácticas para
ayudar a los artistas del país, entre las que destacan un Fondo de
Derecho de Autor, una Cooperativa de Ahorro y Crédito para Artistas
y una Cooperativa de Producción y Comercialización de Artistas
(Foto: Alan Gignoux /Alamy Stock Photo).

A fin de colmar estas lagunas en la cadena de valor creativo, el Gobierno está ayudando a establecer una Cooperativa de Producción y Comercialización de Artistas.  “La cooperativa producirá música, películas y otras formas de arte, y promoverá su venta, incluida la venta en línea, en los mercados internacionales”, explica la Sra. Makwinja-Salamba.  Esto es esencial para el sector creativo de Malawi.

Con el otro ojo puesto en el futuro, el Gobierno está contribuyendo asimismo a desarrollar el talento creativo original del país financiando el establecimiento de una Escuela de Artes para promover las aptitudes creativas de los artistas, muchos de los cuales no han recibido una educación formal.  El objetivo es perfeccionar el talento artístico de los creadores y permitirles desarrollar y promover sus obras, así como gestionar eficazmente sus derechos de propiedad intelectual.  Está previsto que la construcción de la primera escuela de ese tipo comience en 2017.

Todo está listo

Convencido de la importancia de respaldar el desarrollo de su sector creativo, Malawi está creando el marco para que este sector prospere en los años venideros.  “Nuestro objetivo es apoyar el desarrollo de la cadena de valor económico del sector creativo, y en particular de los creadores, que son el primer eslabón de esa cadena”, afirma el embajador Salama.  “En Malawi todavía tenemos bastante camino que recorrer para ofrecer a nuestro pueblo los numerosos beneficios de un sector creativo bien remunerado, pero hemos avanzado considerablemente a fin de sentar las bases y establecer las instituciones necesarias para que el sector continúe desarrollándose y prosperando”.

El propósito de OMPI Revista es fomentar los conocimientos del público respecto de la propiedad intelectual y la labor que realiza la OMPI, y no constituye un documento oficial de la Organización. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no entrañan, de parte de la OMPI, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los países, territorios o zonas citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. La presente publicación no refleja el punto de vista de los Estados miembros ni el de la Secretaría de la OMPI. Cualquier mención de empresas o productos concretos no implica en ningún caso que la OMPI los apruebe o recomiende con respecto a otros de naturaleza similar que no se mencionen.