World Intellectual Property Organization

FESMAN III: Una celebración mundial en honor a la cultura africana

Febrero de 2011

Durante tres semanas, a finales de diciembre de 2010, Dakar (Senegal) se convirtió en la capital cultural de África al albergar el Tercer Festival Mundial de Arte Negro, también conocido como el FESMAN III. En este acontecimiento se congregaron unos 3.200 participantes, entre los que se incluían varios Jefes de Estado, así como artistas y creadores consolidados de 80 países. El Festival, una celebración en honor al arte y la cultura africanos, ofrecía un rico programa de conferencias, exposiciones y actividades musicales y culturales. En este artículo, René Massiga Diouf, periodista de la televisión nacional senegalesa, nos ofrece una muestra de lo que se pudo ver en el Festival.


Monumento al Renacimiento Africano, Dakar (Senegal).
Estatua de bronce diseñada por Pierre Goudiaby. (Foto: Montillot)

En diciembre de 2010, el Senegal fue el escenario de una celebración mundial de la riqueza y la diversidad de las tradiciones, la cultura y los logros africanos que congregó a artistas e intelectuales de decenas de países de África y de la diáspora africana, incluidos los Estados Unidos, Brasil, Haití, Francia y Cuba. El Festival era una invitación para que todos los que comparten una herencia africana común mostrasen la riqueza y variedad de sus culturas. Como explica el Director Artístico del Festival, el actor y guionista británico Kwame Kwei-Armah, el Festival fue “un esfuerzo por preguntarse cuestiones fundamentales sobre el lugar de África, sobre cómo se relaciona con el resto del mundo y sobre cómo intenta adentrarse en los siglos XXI y XXII.”

El extenso programa, reflejo del tema del Festival (“La renovación de África, la diversidad cultural y la unidad africana”), era amplio y diverso, e iba desde conciertos de música moderna y tradicional y espectáculos de danza hasta obras de teatro, exposiciones, desfiles de moda, cafés literarios y conferencias. Se presentó una alineación sin precedentes de artistas, actores, músicos y creadores procedentes de 16 disciplinas, incluidas las artes visuales, la fotografía, la danza, el teatro, la música, el diseño, la moda, la artesanía, la literatura, la escultura, la arquitectura y la cultura urbana. Brasil, un “país rico en polinización cruzada artística y diversidad cultural” y con unos 80 millones de habitantes de ascendencia africana, fue el invitado de honor. Unos 200 artistas brasileños hicieron gala de su herencia, su arte, sus tradiciones, su música y su cocina durante todo el Festival.

La historia del Festival
El Primer Festival Mundial de Arte Negro, creado por el primer Presidente del Senegal Léopold Sédar Senghor y celebrado en 1966 en Dakar, se organizó en torno al tema “La importancia del arte negro en la vida del pueblo y para el pueblo”. Fue una oportunidad para celebrar la creatividad africana y “permitir que los artistas de origen negro fuesen conocidos y valorados en una atmósfera de tolerancia, aprecio mutuo y realización intelectual.” El Segundo Festival tuvo lugar en Lagos (Nigeria) en 1977, y el tema en esta ocasión fue “La civilización y la educación negras.” Eminentes personalidades de todo el planeta participaron en todos estos acontecimientos anteriores.

 

Según los organizadores, el Festival de 2010 transmitió “una nueva visión libre, orgullosa, creativa y optimista de África” y puso de manifiesto “el diálogo entre pueblos y culturas.”1 Kwame Kwei-Armah dijo que el fondo del Festival es “el África que queremos crear para el mañana. Se trata de artistas de distintas disciplinas hablando sobre el futuro de su forma artística.”2 Señaló que la importancia de un festival multidisciplinario como el Fesman radica en el hecho de que “el arte puede ser un catalizador magnífico para el debate sobre todo tipo de temas [...] utilizamos estas formas artísticas para articular una nueva identidad africana, para orquestar el renacimiento africano.”

La ceremonia inaugural, que tuvo lugar en el estadio Léopold Sédar Senghor el 11 de diciembre de 2010, marcó el tono del Festival destacando la riqueza de la cultura africana. Reconocidos artistas africanos como Manu Dibango, Toumani Diabate, Angélique Kidjo, Baaba Maal, Ismaèl Lô y Youssou Ndour, actuaron frente a un público de 50.000 personas, incluidos varios jefes de estado africanos. En un grandioso espectáculo de luz y sonido, el coreógrafo de Côte d’Ivoire Georges Mamboye reunió en el escenario a unos 2.000 bailarines de todo el continente para representar la historia de los pueblos negros desde el antiguo Egipto hasta el actual momento de renacimiento africano, pasando por el tráfico de esclavos y la independencia de las naciones africanas.3 Subrayando el tema de la unidad, el coreógrafo señaló: “Creo que la cultura será la mejor manera de reconciliar todas las partes [...]. Lo que yo pretendía con esta coreografía era alejarme de las raíces africanas [...] y conferirles un tono contemporáneo.”

En su discurso, el presidente del Senegal, Abdoulaye Wade, recordó que el mensaje del Festival no era sólo contemplar el “brillante pasado” del continente, del que los africanos “deben sentirse orgullosos”, sino construir su futuro y fortalecer las relaciones dentro de los países de África y la diáspora. Apeló a la unidad y afirmó: “Neguémonos a seguir estancados ante la riqueza de nuestro continente que [...] se ha visto empobrecida.”

(Fotos: Festival) El cantante de reggae Tiken Jah Fakoly, de Côte d’Ivoire, en el FESMAN III. Salif Keita, cantante y compositor afropop de Malí, reconocido internacionalmente, en el FESMAN III.

El rico y variado programa del Festival ofrecía también la oportunidad de reflexionar sobre la contribución de los pueblos de África al progreso humano. En él se incluía una serie de mesas redondas sobre las cuestiones que más preocupación suscitan, en las que participaron eminentes intelectuales de África, Europa, los Estados Unidos y los países de la diáspora. En ellas se trataban aspectos del renacimiento africano, los efectos de la fuga de cerebros y la contribución de los pueblos negros a la ciencia y la tecnología, el arte y la cultura. Entre los ponentes se incluían los filósofos senegaleses Souleymane Bachir Diagne y Mamoussé Diagne, el Dr. Cheikh M'Backé Diop, el historiador congoleño Théophile Obenga, el economista egipcio Samir Amin, y muchos otros.

El eminente escritor, historiador y político senegalés, y Presidente de la Comisión Foro y Coloquio, el profesor Iba Der Thiam, predijo que “África será el continente del siglo XXI.” En su opinión, el mayor reto radica en liberar a los africanos de los dictados del pensamiento impuesto. Hizo un llamamiento para que los intelectuales hicieran todo lo posible por apoyar un proceso de “descolonización mental”.

Muchos analistas reconocieron que el continente disfruta de una impresionante riqueza y recogieron la opinión de que “África no es pobre, sino que se la ha empobrecido”; la auténtica batalla yace en la restauración y “construcción” futuras.

La mesa redonda sobre la contribución de los pueblos negros a la ciencia y la tecnología subrayó los varios logros científicos y tecnológicos de los pueblos de África y de los países de la diáspora. Supuso un foro en el que intercambiar ideas sobre las formas de mejorar la cooperación entre los países africanos y los de la diáspora en el uso de la ciencia y la tecnología para el desarrollo sostenible de África. El representante de la OMPI en el debate, Marc Séry-Koré, dijo que un sistema efectivo de propiedad intelectual es un elemento esencial para crear un entorno favorable a la innovación científica y tecnológica, a la transferencia efectiva de conocimientos y a la comercialización de bienes y servicios. Estos factores, subrayó, son esenciales para promover el progreso social, económico y cultural de África, así como la plena integración del continente en la economía mundial del conocimiento.

Otras dos mesas redondas organizadas por la OMPI dieron la oportunidad a los responsables de la formulación de políticas, los productores de cine, los artistas, los consumidores y otras partes interesadas, de explorar la relación entre la protección de la propiedad intelectual y la promoción de las artes, la cultura y la innovación en África y fuera de ella. Los participantes intercambiaron opiniones sobre los distintos desafíos a los que se enfrentan los creadores africanos, en especial la amenaza de la falsificación y la piratería, que pone en peligro la subsistencia de muchos de ellos. Estas actividades contribuyeron a fomentar la conciencia entre la comunidad de artistas sobre el derecho de autor y cómo puede usarse para conceder licencias, distribuir y comercializar las creaciones en África y en todo el planeta.

Una serie de actividades literarias permitieron al público encontrarse con los principales autores africanos y estimularon el debate entre los escolares y los estudiantes acerca del reto de la renovación africana. Las producciones teatrales sobre la tradición africana ayudaron a que muchos comprendiesen el origen de la civilización negroafricana.

También se celebraron conciertos en varias ciudades del país. En Dakar actuaron los nombres más destacados de la escena musical, como Wyclef Jean, To Face Idibia, Angélique Kidjo, Akon, Salif Keita, la gran diva Aïcha Koné, Bembeya Jazz, Lokua Kanza, y el rapero francés Saïd M’Roumbaba, alias Soprano. La atmósfera festiva se extendió también a regiones como Saint-Louis y Ziguinchor, donde actuaron artistas como Alpha Blondy, Tiken Jah Fakoly, Youssou Ndour y Urban Bush Woman. La cantante y compositora beninesa Angélique Kidjo afirmó: “como artista, celebrar la riqueza de la cultura africana que se extiende más allá de las fronteras de África es un honor, una alegría.” Un cantante de Côte d´Ivoire entrevistado por el periódico senegalés Festival, señaló que “un acontecimiento de esta envergadura cambia la imagen de África [...] proyecta la cultura africana. La otra África, la que no llora sin cesar. El África del Fesman III no se lamenta, sino que se ríe. Estamos celebrando el amor y nuestra cultura.”

Todo el continente batía al ritmo del Festival. El acceso a este acontecimiento era gratuito para promover la máxima participación. Dos poblados construidos a propósito para el Festival (en Ngor y Almadies), con 2.400 plazas de residencia cada uno, albergaron a los varios artistas que lucían aspectos culturales de sus países respectivos, haciendo hincapié en el carácter particular de su identidad en esta zona. Un bailarín de la delegación de Marruecos confesó: “Nuestro grupo lleva a cabo todo tipo de danzas urbanas, la atmósfera que se respira es explosiva, mostramos lo que somos capaces de hacer, lo que constituye la esencia de nuestro ser como marroquíes y africanos, y estamos encantados de expresar todo nuestro talento ante este público.” Otro artista de Malí, Victor Sangaré, era de la opinión de que el habernos alojado en estos poblados fue una gran idea, ya que acercaba a las personas. Estamos ante una “implicación total”, señaló. Para Kwame Kwei-Armah, el poblado del artista era “como Naciones Unidas [...], te sientas en la cafetería y los mauricianos están con la música a todo volumen, los de Guadalupe ofrecen recitales improvisados... es el paraíso artístico.”4

El presidente del Senegal, Abdoulaye Wade, calificó de “éxito sin precedentes”5 este espectáculo cultural de tres semanas de duración, anunciado como la mayor celebración mundial de la cultura negra.

El director del Festival, Abdul Aziz Sow, en la clausura de este gran espectáculo dio la enhorabuena a todos los artistas y asistentes. Dijo que el acto no sólo había consistido en “canciones y bailes, sino en una sobria reflexión durante las sesiones plenarias en las que los discursos intelectuales trataron el pasado y el futuro y la contribución del pueblo negro al desarrollo del arte creativo y el sector cultural.” Las reflexiones resultantes de estos debates, según señaló, contribuirán a moldear el futuro del arte y la cultura de África y del mundo.
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La OMPI: asociado oficial del FESMAN III

Al escoger un asociado oficial, la OMPI era una elección natural por su compromiso con el desarrollo de un sistema de la propiedad intelectual equilibrado y accesible que promueva y recompense la creatividad, estimule la innovación y contribuya al desarrollo económico a la vez que se salvaguardan los intereses del público.

La participación de la Organización en este gran acontecimiento cultural sirvió como plataforma para concienciar sobre los beneficios económicos, sociales y culturales que puede comportar el uso estratégico de un sistema eficaz de propiedad intelectual. Al asumir la iniciativa de organizar el Foro sobre la Propiedad Intelectual en el Arte y la Cultura el 17 de diciembre de 2010, la Organización pudo llegar a miembros de la comunidad artística, intelectuales, responsables de la formulación de políticas, consumidores y otras partes interesadas para explicarles la función del derecho de autor como salvaguarda de los intereses de los creadores africanos y, en general, como promotor del desarrollo cultural.

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1  En: http://blackworldfestival.com/wp/en/spirit/foreword/
2  En: http://artsbeat.blogs.nytimes.com/2010/12/07/world-festival-of-black-arts-announces-lineup/
3  En: http://nehandaradio.com/2010/12/16/zimbabwe-enters-world-black-arts-festival/
4  En: www.guardian.co.uk/stage/2011/jan/03/world-festival-of-black-arts-kwei-armah
5  Agencia de noticias del Senegal.

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