World Intellectual Property Organization

Rock and Roll en Bangladesh: Proteger los derechos de propiedad intelectual más allá de las fronteras

Septiembre de 2007

Par Abul Kalam Azad

Esta es una versión abreviada del estudio monográfico realizado por Abul Kalam Azad, profesor de economía de la Universidad de Chittagong (Bangladesh), que publicó en primer lugar la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la recopilación “Cómo hacer frente a los desafíos de la participación en la OMC: 45 estudios monográficos”. El profesor Azad presenta un caso que ilustra cómo los acuerdos internacionales de propiedad intelectual permitieron a un grupo de rock de Bangladesh impugnar con éxito el uso no autorizado que había hecho un director de cine de la India de una de sus canciones.

“‘Lo de Murder es un atraco a mano armada’, denunciaba un mítico grupo de rock de Bangladesh;  pues bien, su acusación no ha llegado a oídos sordos” podía leerse en un artículo de la primera página de The Telegraph de Calcuta sobre la película Hindi Murder (The Telegraph, 20 de mayo de 2004). Miles, un grupo de música famoso de Bangladesh había acusado al compositor musical Anu Malik, magnate de la música en los círculos cinematográficos de Mumbai, de piratear una de sus composiciones originales.

Fueron los fans de Miles los que avisaron a Manam, Hamim y otros miembros del grupo de que su canción Phiriye Dao Amar Prem (Devuélveme mi amor) había sido copiada en la banda sonora de la taquillera película bollywoodiense Murder. Cuando se tocó en la película el tema Jana Jane Jana, los miembros del grupo no podían creer lo que oían sus oídos. Lo único que era distinto era el idioma: el Hindi. Por lo demás, “la letra se parece muchísimo a la nuestra, la melodía es la misma. Incluso los cortes de ritmo, el uso de la guitarra y las notas de relleno son iguales”, dijo Hamin, guitarrista y vocalista del grupo, al Bombay Times.

El grupo compuso la canción Phiriye Dao en bengalí para su álbum de 1993, Prathasa (Esperanza). La canción también se incluyó en el álbum que sacaron en 1997, ‘Best of Miles, Vol. 1’, producido por la Asha Audio Co. de Calcuta, y se hizo muy famosa tanto en Bangladesh como en Bengala Occidental (India). “Igual que Santana no puede irse de un concierto sin tocar ‘Black Magic Woman’, nosotros no podemos acabar sin tocar Phiriye Dao”. Teníamos previsto sacar versiones en Hindi de nuestras canciones. Deberían habernos hecho la oferta a nosotros”, dijo Hamin. La violación de los derechos de propiedad intelectual (P.I.) de esta canción perjudica los intereses comerciales de Miles y, por extensión de Bangladesh.


Miembros de Miles en la actualidad: Hamin Ahmed (guitarra y voces), Shafin Ahmed (bajo y voces), Manam Ahmed (teclados y voces), Iqbal Asif Jewel (guitarra y voces) y Syed Ziaur Rahman Turjo (batería). Photo Onirbaan.com

Exigir una compensación

Los miembros del grupo acudieron a abogados con experiencia en cuestiones de P.I. a escala internacional y al Ministerio de Comercio. Los funcionarios del Ministerio se pusieron en contacto con sus homólogos en la India, que sugirieron que Miles debía exigir una compensación llevando a los infractores de los derechos de autor a los tribunales. Así fue como el grupo supo que las disposiciones principales sobre la protección internacional de derechos de autor y derechos conexos están contenidas en los Convenios de Berna y Roma y en los artículos 11 y 14 del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). Miles tomó la decisión de recurrir a los tribunales.

Un despacho de abogados de Calcuta presentó una demanda en nombre de Miles en el Tribunal Superior de esta ciudad el 17 de mayo de 2004 contra el productor, Mahesh Bhat, y el compositor musical, Anu Malik, de la película Murder, el cantante de la canción, Amir Jamal, la empresa de grabación Saregama Ltd. (India) y la discográfica RPG Global Music, de Londres. Se esgrimió que los demandados habían colaborado en la copia de elementos fundamentales de Phiriye Dao Amar Prem en la canción Jana Jane Jana de la película Murder. Además, se alegó que las letras de las dos canciones eran parecidas, y las melodías, idénticas. Se añadió que incluso el uso de los acordes era el mismo en ambas canciones. “Se trata de una infracción grave de los derechos internacionales de propiedad (intelectual) y de la Ley de Derecho de Autor”, afirmó Pratap Chatterjee, abogado de los demandantes The Telegraph, Calcuta, 20 de mayo de 2004).

Como compensación por los perjuicios causados contra los intereses comerciales de los demandantes, se pidieron 50 millones de rupias a Anu Malik, Mahesh Bhat, Saregama Ltd. y RPG Global Music; además del reembolso total de los gastos de presentación de la demanda. También se solicitó que el Tribunal designase a un receptor o funcionario especial para requisar todo el material informático de la banda sonora del estudio de Saregama en Dum Dum. Por otra parte, los abogados del grupo de música exigieron que se obligase a los demandados “a desvelar bajo juramento información detallada sobre las cintas y los CD que habían distribuido a diversos proveedores y minoristas”.

El veredicto

Al escuchar la demanda, el juez S. K. Mukherjee tomó conocimiento del asunto en una primera audiencia y dictó una medida provisional el 19 de mayor de 2004. Después de estudiar el caso, el juez ordenó a los demandados que retirasen la canción de la banda sonora de la película Murder. Además, el Tribunal prohibió a los demandados la fabricación, venta, distribución o comercialización de toda cinta o disco de música que contenga la canción.

El hecho de defender sus derechos de P.I. en los tribunales entrañó costos y molestias para los titulares de los derechos de autor en Bangladesh, que tuvieron que invertir tiempo y dinero, y sufrir la falta de información y la incertidumbre sobre el resultado. Cuando se escribió este artículo, el grupo había ganado sólo la primera batalla, ya que aún estaba esperando el fallo sobre la naturaleza y la cantidad de la compensación monetaria por los perjuicios causados a sus perspectivas comerciales. No obstante, los miembros del grupo estaban muy contentos con la decisión del Tribunal. “Nos impresionó la rapidez con la que se celebró la primera vista en el Tribunal Superior de Calcuta y se emitió el requerimiento judicial. Procedimos de forma sistemática, organizándolo todo muy bien. Presentamos la notación musical de nuestra canción y la de la canción ‘copiada’”, afirmaron los componentes del grupo (Prothom Alo, 26 de mayo de 2004).

El veredicto constituyó un triunfo de los tratados internacionales de derechos de P.I., ya que permitieron a los ciudadanos de un país defender sus derechos fuera de las fronteras nacionales. El caso sirvió para confirmar el hecho de que los derechos de P.I., como los demás derechos de propiedad, son inviolables. Además, sirve de advertencia para los posibles infractores de los derechos de P.I., y de incentivo para los creadores de todo el mundo, que son testigos de que sus obras creativas pueden defenderse de la piratería.

Desde muy lejos

Miles ha recorrido un largo camino. Empezaron en 1979, tocando versiones de rock duro occidental en hoteles de Dhaka, y durante doce años sólo cantaron en inglés. Pero el pop bengalí empezó a subir como la espuma en Bangladesh. “Como grupo de éxito, sentíamos cada vez más presión –de la prensa, los fans, las discográficas– para hacer canciones pop en bengalí.”, explicó el guitarrista y vocalista principal, Hamin Ahmed, en una entrevista para India-today.com. “Sabíamos que llegaríamos a un público más amplio cuando empezásemos a hacer canciones en bengalí. Decidimos hacerlo de una forma un poco distinta e introdujimos rock-fusión bengalí en nuestro primer álbum en bengalí, Pratisrutti (1991)”. El álbum fue un éxito inmediato. Después, el grupo sacó otro bombazo. Prottasha (1993) había vendido cerca de 300.000 copias a los pocos meses de su aparición, y sigue siendo uno de los discos más vendidos en Bangladesh.

El grupo ha creado un estilo de música propio, que incorpora elementos de pop, blues, música latina, jazz y tecno. “El panorama del pop-rock en Bangladesh es fantástico”, dice Hamin entusiasmado. “Y lo mejor de todo es que el público es lo suficientemente maduro para entender y apreciar todos y cada uno de los instrumentos que se tocan y las letras complejas de un buen cantante. Hay entre 50 y 60 bandas en el país, incluidas seis o siete muy buenas, con un montón de fans que les siguen. Así que la cosa no puede ir mejor”.

¿Y a qué se debe su nombre? “Miles (Millas) representa la distancia”, explica Hamin. “En el momento de darle un nombre al grupo, sabíamos que nuestro viaje por la música iba a ser un camino que no terminaría nunca. Así que, millas y millas de música. Nunca dejas de aprender, de crear, y nunca, jamás, dejas de moverte”.

Miembros de Miles en la actualidad: Hamin Ahmed (guitarra y voces), Shafin Ahmed (bajo y voces), Manam Ahmed (teclados y voces), Iqbal Asif Jewel (guitarra y voces) y Syed Ziaur Rahman Turjo (batería).

La OMPI en Internet