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Autores, compositores, artistas: Nathan East – Músico de jazz

Enero de 2007

"Las compañías discográficas no pueden echarle toda la culpa a Internet porque el público no quiere pagar en promedio 20 dólares por un CD que tal vez contenga dos o tres buenas canciones".

Datos biográficos

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(Fotos: Cortesía de Nathan East)

Nacido en: 1955, Filadelfia, EE.UU.
Instrumento: Bajo
Grupo: Fourplay: Bob James (teclado), Larry Carlton (guitarra), Nathan East (bajo) y Harvey Mason (batería).
Grabó / tocó con: Anita Baker, Al Jarreau, Barbara Streisand, Eurythmics, Natalie Cole, Elton John, Bob Dylan, George Harrison, Sting, Ray Charles, Eric Clapton y muchos más.
Galardones: Premio Most Valuable Player, en la categoría bajo, International Rock Awards, 1991; tres veces recompensado con el premio National Smooth Jazz al bajista del año; premio Ivor Novello del Reino Unido por "Easy Lover" que escribió con Phil Collins y Philip Bailey.
También: Creó su propio bajo de 5 cuerdas, el BBNE-2, dentro de la serie Yamaha Signature Series. Tiene una licencia de piloto privado y ha establecido dos marcas mundiales de velocidad en su Lancair IV-P.

X, el último disco del supergrupo de jazz norteamericano Fourplay, ha hecho vibrar al público y a los críticos desde su lanzamiento en agosto de 2006. "Un grupo de smooth jazz que se destaca del resto", comenta Peter Marsh, crítico de la BBC. Matt Collar escribe en All Music Guide: "Un álbum magnífico de los maestros del smooth jazz, suave y funky". Las críticas elogiosas no son una sorpresa, dado que los diez discos publicados por Fourplay desde 1991 llegaron a ocupar los primeros puestos de la lista de éxitos de jazz y seis de ellos fueron nominados a los premios Grammy. Jazz Monthly escribe: "El nuevo CD de Fourplay realizado por cuatro de los tipos más talentosos del circuito, confirma que la música que invita a la reflexión nunca pasa de moda. Expertos en combinar la energía individual de ejecución con la sinergia de la instrumentación conjunta, han creado temas compactos con transiciones drásticas, ¡una experiencia de lo más interesante!".

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Bob James, Nathan, Larry Carleton and Harvey Mason of Fourplay.

Uno de los cuatro "expertos" es Nathan East, cuya exitosa carrera de músico de jazz, compositor y bajista comenzó hace unos 30 años. Su reputación va más allá del círculo de aficionados de jazz puesto que ha grabado y girado con toda una constelación de artistas, entre los cuales figuran Elton John, Lionel Richie, Barbara Streisand, Josh Grobin, Eurythmics, Sergio Mendez, BB King, Kenny Rogers, Quincy Jones, Kenny Loggins y Phil Collins. Su colaboración de larga data con Eric Clapton, por ejemplo, comprende el CD ganador de varios premios Grammy, Clapton MTV Unplugged. Deseoso de ayudar a los jóvenes músicos que desean profesionalizarse, Nathan East también produjo un DVD, The Business of Bass, que presenta las realidades, muchas veces duras, de la industria musical.

De camino una gira japonesa en enero, Nathan East dedicó un momento para realizar una entrevista con la Revista de la OMPI. En los siguientes extractos, comparte algunas de sus opiniones sobre su trabajo creativo y su punto de vista, en calidad de músico, sobre las cuestiones relacionadas con el derecho de autor.

Cuéntanos cuándo empezaste a tocar el bajo.

Crecí en una casa llena de música. Comencé a tocar el violonchelo en una orquesta del colegio secundario. A los 14 años, solía acompañar a mis hermanos a sus ensayos de misa folclórica y una vez había un bajo en el altar. Lo tomé, empecé a tocar y me uní al grupo. ¡Así de sencillo!

¿Y tu primer éxito?

Nuestra banda tocaba en el circuito nocturno alrededor de San Diego. Barry White nos oyó y nos contrató para ir de gira con él como parte de la Love Unlimited Orchestra. En esa época yo tenía 16 años. Unos años después grabé en estudio con él pero antes tenía que terminar la escuela secundaria. Quería terminar los estudios. A principios de 1980, el veterano compositor y arreglista Gene Page, con quien había trabajado en las sesiones de grabación de Barry White, me llamó para grabar una publicidad con él. Luego me incluyó para grabar con Whitney Houston, Madonna, Dionne Warwick y Michael Jackson. Me volví más conocido y empezaron a surgir propuestas. Nunca me faltó trabajo desde entonces.

¿Qué te llevó al jazz?

El jazz comenzó a fascinarme de pequeño. Wes Montgomery fue uno de los primeros artistas a los que estuve expuesto y su música me llegó directamente al corazón. Su virtuosidad y su gusto, el timbre y la técnica me llevaron a este estilo. Las progresiones de jazz crean un desafío único para la improvisación y la expresión personal.

¿Cómo se formó tu grupo Fourplay?

En 1990, Bob James nos preguntó a Lee Ritenour, Harvey Mason y a mí si nos interesaba formar un grupo en el que cada uno tendría el mismo poder de decisión y aportaría sus canciones. En esa época, estábamos en estudio grabando el CD Grand Piano Canyon de Bob. ¡La alquimia entre los músicos era mágica! Un par de meses más tarde Fourplay comenzaba a grabar su primer disco. Éste vendió más de un millón de copias en 1991 y fue número uno de la lista Billboard de jazz contemporáneo durante 33 semanas. 

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Nathan East en bajo. Ha tocado para reyes, presidentes, el Papa y en conciertos repletos en el mundo entero.

¿Puedes describir los procesos creativos del grupo y el sonido que intentan crear?

Para mí, el sonido de Fourplay es sofisticado, elegante y progresivo. Es una combinación de elementos de jazz, R&B y pop que crea un sonido de jazz contemporáneo.

Los músicos son de altísimo nivel y hacer música con ellos es un buen desafío. El proceso creativo varía de una canción a otra. Siempre es distinto. A veces, cuando estoy conduciendo, se me ocurre una idea para una canción y llamo a mi casa y le canto al contestador la idea – ese truco lo aprendí de Eric Clapton. Algunas canciones, las escribimos en el acto. Otras veces, estamos todos en el estudio y alguien lanza una idea y el resto sigue. Grabamos mientras improvisamos, luego escuchamos la grabación, sacamos las buenas ideas para un tema y las ampliamos. 

¿Cuándo te enteraste del derecho de autor y de los derechos conexos?

La primera canción que escribí que fue grabada y publicada se llama "With all my love". Eso fue en 1970. La canción le daba título al disco del trompetista Bruce Cameron, que la editó. Así tomé conocimiento de los derechos de autor y de los derechos de edición. Usé esa canción para ingresar a la ASCAP (American Society of Composers, Authors and Publishers - Sociedad Estadounidense de Compositores, Autores y Editores) y desde entonces conservo mis propios derechos de edición. Después de eso, fue bastante fácil comunicarme con la ASCAP para plantear mis preguntas sobre derecho de autor.

¿Hay algún aspecto del actual sistema de derechos de autor que desearías cambiar?

Cualquier medida que no sólo proteja a los creadores sino que también los promueva es esencial para que la industria siga progresando. Estimo que se podría duplicar la duración de la protección del derecho de autor para las grabaciones sonoras. Además, el nombre del artista debería incluirse en todos los discos en los que participa, sin salvedades. No hay nada peor que no recibir el reconocimiento debido por el trabajo creativo realizado. Grabé mucho con Barry White pero nadie lo sabe porque no puso el nombre de los músicos en ninguno de sus discos para que nadie le robe su sonido.

¿Tienes alguna idea para afrontar la piratería musical?

Todos los grupos han sufrido a causa de la piratería musical. Debemos educar al público acerca de la incidencia de la piratería en las vidas de las personas que crean la música. Deberían utilizarse más frecuentemente los códigos incorporados en los CD que dificultan la transferencia de música de un ordenador a otro, aunque a esta altura es imposible dar la espalda a la tecnología y creo que lamentablemente las cosas por el momento empeorarán. La industria discográfica tal como la conocimos se acabó.

¿Consideras entonces que Internet es una amenaza más que una oportunidad para los músicos?

Cuando comenzó a extenderse el uso de sintetizadores y cajas de ritmo, algunos pensaron que los verdaderos músicos se quedarían sin trabajo, lo cual no ocurrió. Los más fuertes sobreviven. Me parece que este caso es similar. Internet ofrece la posibilidad de llegar a más gente. Siempre que se eduque al consumidor acera de la necesidad del artista de ganarse la vida, considero que es más una oportunidad que una amenaza. Pero la represión de la piratería musical en Internet es positiva, en particular si permite que un mayor número de personas acepte la idea de pagar por la música. También hay que modernizar los medios de supervisar los ingresos generados por las ventas en Internet.

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Seis de los diez discos del grupo han sido nominados a los premios Grammy y todos llegaron a ocupar los primeros puestos de la lista de éxitos de jazz.

¿Empezaste a percibir ingresos por las descargas legales?

Estos son en cierto modo los albores de la descarga y por ello mis principales fuentes de ingresos aún son los derechos de autor procedentes de la venta de discos y las actuaciones en vivo. Creo que los derechos de autor generados por la descarga legal de música podrían llegar al mismo nivel.

¿Qué significa para la industria discográfica el cambio en los hábitos de escucha musical del público?

Lo principal es que a la gente siempre le gustará la música. Es como la banda sonora de nuestras vidas y creo que, independientemente del sistema de entrega, los humanos seguirán con sed de buena música. Esa es una de las claves... ¡buena música! No creo que las compañías discográficas puedan echarle toda la culpa a Internet porque los oyentes no quieren pagar en promedio 20 dólares por un CD que tal vez contenga dos o tres buenas canciones. Precios elevados y baja calidad equivalen a un desastre en cualquier industria. Los músicos deberán seguir siendo creativos en su arte y en la manera de manejar sus carreras.

También creo que se tiende hacia las actuaciones en vivo. Incluso en las épocas doradas, muchos artistas obtenían mayores ingresos de las giras y de las actuaciones en público que de la venta de discos. Esto significa que conviene saber cómo llegar al público en concierto y no sólo en un estudio.

¿Qué le dirías a un joven músico que espera vivir de la música?

¡¡No entres en el negocio!! De verdad, las apariencias engañan. Si eres fuerte, muy talentoso, determinado y apasionado por tu don, es un buen principio – pero sólo un principio. Lo siguiente es en gran parte una combinación de variables, trabajo duro y buena suerte. Para que los jóvenes músicos vean en qué consiste la industria musical produje el DVD The Business of Bass que contiene entrevistas a grandes productores, como Quincy Jones, Babyface, Clapton, David Foster en las que les pregunto qué esperan de los músicos que contratan. Es una pequeña guía y un apoyo para los jóvenes músicos que intentan darse a conocer.

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