World Intellectual Property Organization

Armonización del Derecho de patentes: ¿Qué progresos se han hecho?

Junio de 2006

"Aún no ha llegado el momento", concluyó Ron Marchant, Jefe de la Oficina de Patentes del Reino Unido, que presidió la reunión de clausura de la sesión oficiosa del Comité Permanente sobre el Derecho de Patentes (SCP) que tuvo lugar en Ginebra, el 12 de abril. Tras convenir en que no era posible llegar a un acuerdo sobre el plan de trabajo, los Estados miembros decidieron suspender temporalmente los debates sobre el proyecto de Tratado sobre el Derecho Sustantivo de Patentes (SPLT) que habían comenzado en 2001. En este informe se recuerdan los antecedentes y se explica cómo las diferencias de enfoque han dificultado la concertación de un acuerdo.

La labor del SCP sobre el texto del proyecto de SPLT se centró inicialmente en la armonización de algunos conceptos operativos relacionados con el examen de las solicitudes de patente. Durante los dos años que siguieron se fue ampliando progresivamente el contenido propuesto del texto. En el curso de este proceso, algunas disposiciones, relativas, por ejemplo, a la materia patentable o a las excepciones a la patentabilidad, fueron motivo de preocupación en el sentido de que puedan socavar las flexibilidades de las políticas nacionales, reconocidas en los tratados internacionales vigentes. Las delegaciones también discreparon en relación con las propuestas de incluir en las solicitudes de patente requisitos de divulgación del origen de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales en los que se basan las invenciones.

Entre los intentos de avanzar en los debates cabe mencionar: las propuestas en 2004 de miembros de la llamada cooperación trilateral (el Japón, los Estados Unidos de América y la Oficina Europea de Patentes), una reunión de consulta organizada por la OMPI con delegaciones de 20 Estados miembros y de oficinas regionales en Casablanca, en febrero de 2005, y las propuestas presentadas por el Grupo de "Amigos del Desarrollo". Pero las delegaciones estaban divididas, hablando en sentido amplio, en dos bandos: las que proponían acelerar la labor en relación con un limitado número de cuestiones técnicas, y las que abogaban por un enfoque global.

Limitación del alcance …

Las delegaciones del primer bando sostenían que era necesario armonizar las normas de examen relativas a las patentes entre los Estados miembros, con objeto de mejorar la calidad de las patentes, simplificar los procedimientos, reducir los costos para los usuarios, y reducir la duplicación de tareas en las oficinas de patentes. Se trataba de cuestiones de interés común tanto para los países desarrollados como para los países en desarrollo. Para ello, instaron a que se aprobara un plan de trabajo limitado para el SCP, en el que los debates se limitarían a la definición de:

  • el estado de la técnica,
  • el plazo de gracia,
  • la novedad, y
  • la actividad inventiva.

Las delegaciones argumentaron que un acuerdo sobre estas cuestiones contribuiría a aumentar la calidad de las patentes, facilitaría la distribución del trabajo, y reduciría las diferencias actuales entre las legislaciones nacionales que impiden a los innovadores, sobre todo a los particulares y a las pequeñas y medianas empresas, beneficiarse de sus innovaciones. Los delegados expresaron que, aunque estas cuatro cuestiones no son las únicas ni las últimas que es necesario armonizar, continuar los debates sobre la totalidad del proyecto de tratado, así como sobre cuestiones adicionales, no es una forma viable de continuar los trabajos.

…contra un examen exhaustivo

Otras delegaciones se opusieron a este enfoque porque consideraban que no tiene en cuenta debidamente las preocupaciones de todos los Estados miembros, en particular los países en desarrollo. Entre esas preocupaciones cabe señalar el carácter intersectorial del proceso de armonización del Derecho de patentes, sus repercusiones en los objetivos de política pública de los países en desarrollo, y la importancia de temas tales como:

  • la salvaguardia de la flexibilidad en pro del interés público,
  • la transferencia de tecnología,
  • la lucha contra las prácticas anticompetitivas, y
  • la divulgación del origen de los recursos genéticos en las solicitudes de patente.

El Grupo de "Amigos del Desarrollo" y otras delegaciones que pensaban del mismo modo no podían aceptar un enfoque fragmentado de las negociaciones, como se sugería en la declaración de Casablanca y en las propuestas de las Delegaciones del Japón y los Estados Unidos de América, en las que se proponía que esas cuestiones se dejaran de lado o se transfirieran a otras instancias, como el Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore.

Estas delegaciones consideraban que las negociaciones tenían que mantener sobre el tapete las cuestiones de interés para todos los Estados miembros como un todo único, con objeto de mantener un equilibrio entre, por un lado, las demandas de armonización de las legislaciones nacionales de patente y, por otro lado, la salvaguardia de las flexibilidades actuales y del espacio normativo nacional.

Procedimiento en tres fases

Tratando de salir del atolladero, la Asamblea General de la OMPI, celebrada en septiembre-octubre de 2005, aprobó un procedimiento en tres fases que consiste en lo siguiente:  i) un foro abierto oficioso de debate de tres días de duración sobre todos los temas del proyecto de texto del SPLT, o sobre lo que los Estados miembros deseen incluir; seguido de ii) una sesión oficiosa de tres días del SCP para convenir en un programa de trabajo, teniendo en cuenta los debates en el foro abierto; y la convocación de iii) una sesión oficial del SCP para comenzar los trabajos sobre el programa de trabajo convenido.

Muchos participantes en el foro abierto (celebrado del 1 al 3 de marzo de 2006) apreciaron la índole constructiva y exhaustiva de la reunión, y expresaron el deseo de ampliar el debate sobre el sistema de patentes de la OMPI. Tras la celebración del foro abierto, tuvo lugar, como previsto, una sesión oficiosa del SCP del 10 al 12 de abril. Las delegaciones reconocieron la importancia de todas las cuestiones planteadas, y se presentaron varias contribuciones con objeto de saldar las diferencias. Sin embargo, aunque muchas delegaciones manifestaron flexibilidad en el enfoque, los debates francos y abiertos también revelaron que, por el momento, no era posible zanjar algunas diferencias fundamentales. Los Estados miembros apoyaron con insistencia la continuación de la labor del SCP, pero llegaron a la conclusión de que era prematuro establecer un nuevo programa de trabajo, razón por la cual decidieron remitir el asunto a la Asamblea General de la OMPI en septiembre de 2006.

¿Y ahora?

De momento, sigue sin respuesta la cuestión de si este resultado debe considerarse definitivo o si se trata más bien de una escala en el camino. Sea como sea, este resultado refleja los diversos intereses y posiciones de los Estados miembros, y sugiere que es necesario continuar la reflexión sobre algunas importantes cuestiones relacionadas con el sistema internacional de patentes. Un examen más exhaustivo de esas cuestiones tendrá que tener en cuenta algunos parámetros actuales, como el hecho de que el sistema internacional de patentes no funciona como debería funcionar, tanto por lo que respecta a la tramitación de un número cada vez mayor de solicitudes de patentes, como por lo que atañe a la calidad de las patentes concedidas. Además, cuestiones relacionadas con las políticas, como el espacio para flexibilidades o las excepciones a la patentabilidad, son temas complejos, cuya solución requiere cierto tiempo. Por otra parte, aunque las patentes tienen una dimensión internacional inherente, los intereses nacionales son múltiples y variados. También debería examinarse si algunas de las cuestiones sobre el tapete no podrían resolverse mediante medidas prácticas en lugar de procedimientos legislativos. Los Estados miembros y las partes interesadas que han participado en el proceso hasta la fecha expresaron la esperanza de que los problemas clave puedan ser resueltos de manera satisfactoria para todas las partes.

La OMPI en Internet