World Intellectual Property Organization

Jurisprudencia: El retorno del león

Abril de 2006

Solomon Linda con su banda, los Evening Birds (Cortesía de Spoor and Fisher)
Solomon Linda con su banda, los Evening Birds (Cortesía de Spoor and Fisher)

Inmediatamente después del arreglo al que se llegó en el caso de derechos de autor de "El león duerme", el destacado especialista sudafricano en derechos de autor, Dr. Owen Dean, de Spoor and Fisher, escribió de primera mano este relato para la Revista de la OMPI. El Dr. Dean dirigió personalmente el litigio en nombre de la familia Linda.

En l939, un artista y trabajador migrante zulú que decía llamarse Solomon Linda se colocó ante el micrófono del primer estudio de grabación existente en Johannesburgo para improvisar unas líneas vocales en falsete sobre un vibrante canto vocal de fondo. Llamó a la canción Mbube, león en zulú. Durante la tercera toma, Linda entonó una serie de notas cautivadoras que llegarían a convertirse en la melodía más famosa que nunca haya surgido de África. El mundo angloparlante la conoce como el tema central de la canción El león duerme esta noche. Existen versiones en francés, japonés, español, danés y muchos otros idiomas. Más de 150 artistas diferentes la han grabado, y aparece en al menos 15 películas y musicales. Según algunas estimaciones, ha generado más de 15 millones de dólares estadounidenses en concepto de regalías de composición. El papel de Linda en la creación de la canción es indiscutible, aunque murió en la indigencia y dejó a su familia tan pobre como para no poder poner siquiera una lápida en su tumba.

Esta es la historia de la batalla jurídica librada por reclamar para las hijas de Linda una participación en los beneficios generados por la creación de su padre.

La canción

A principios del decenio de 1950, la grabación de Mbube publicada por Gallo Records, que ya tenía buenas ventas en Sudáfrica, llegó a los Estados Unidos de América y llamó la atención del cantante de música folk Pete Seeger. A éste le gustó lo que oyó y transcribió la música del disco para hacer su propia canción, a la que denominó Wimoweh (una distorsión de la letra zulú, Uyimbube, o "él es el león"). Wimoweh tuvo un gran éxito en los Estados Unidos durante el decenio de 1950 y fue grabada de nuevo en otra versión durante el decenio de 1960 por los compositores George Weiss, Hugo Peretti y Luigi Creatore como El león duerme esta noche. Esta versión de la canción se convirtió en un éxito de ventas y ha seguido siendo muy conocida durante más de 40 años. Es entonces a mediados del decenio de 1990 cuando se incorpora en el musical de Disney El rey león. Sin embargo, no se reconoció ni el origen de la canción en Mbube, ni el papel desempeñado por Solomon Linda, y la canción se presentó como originaria de los Estados Unidos de América.

Los derechos

Solomon Linda había cedido los derechos mundiales de autor sobre Mbube a la Gallo Record Company por la cantidad de 10 chelines. Murió en 1962, dejando una mujer, Regina, y cuatro hijas. En 1983, la editorial estadounidense de música Folkways, que había obtenido el control de Wimoweh, pagó la cantidad de un dólar por la cesión de los derechos de Regina (como heredera legal) para la ampliación del plazo de vigencia de Wimoweh en virtud de la legislación de derecho de autor de los Estados Unidos, y agregó al mismo tiempo sus derechos sobre la canción en todo el mundo, sean cuales fueren. Regina murió en 1990. En 1992, con un litigio planeando en los Estados Unidos sobre Wimoweh y El león duerme esta noche, cuyos derechos había adquirido Abilene Music, Folkways pagó otro dólar a las hijas de Linda en concepto de una nueva cesión de los derechos mundiales de autor sobre Mbube. No se había dejado ni una piedra sin remover con tal de asegurarse de que la familia Linda no pudiera reclamar ningún derecho de autor sobre Mbube.

A finales del decenio de 1990, el periodista Rian Malan escribió un artículo para la revista Rolling Stone en la que exponía las maquinaciones que habían tenido lugar, y señalaba que pese a que las obras derivadas de Mbube habían generado millones de dólares, las hijas de Linda, una de las cuales había muerto por el SIDA hacía poco, vivían en la más absoluta miseria en Sudáfrica sin obtener ningún beneficio material de los frutos del trabajo creativo de su padre. El artículo causó indignación en Sudáfrica, y propició la decisión de emprender medidas legales para reclamar por parte de la familia la participación en los beneficios producidos por la canción, especialmente respecto de la versión El león duerme esta noche, y recibir el reconocimiento correspondiente del papel de Solomon Linda en la creación de la canción, así como el origen sudafricano de ésta.

La ley

La demanda interpuesta por Spoor and Fisher en nombre de la familia se fundamentaba en una norma jurídica poco conocida: el Artículo 5(2) de la Imperial Copyright Act de 1911. Se trataba de un texto normativo británico que tenía rango de ley en todo el imperio, tal como existía en 1911, incluida Sudáfrica. Según esta norma, cuando un autor cedía sus derechos de autor de por vida, a los 25 años de su muerte los derechos revertían al albacea de su herencia, como elemento de dicho patrimonio, aunque hubiese tenido lugar cualquier otra cesión de los derechos de autor durante ese tiempo.

Esta disposición de "reversión de los derechos de autor" estaba hecha a la medida de las circunstancias del caso de Mbube, salvo por el hecho de que tanto Regina como las hijas ya habían cedido sus derechos sobre Mbube a Folkways. No obstante, el razonamiento fue que los derechos de autor revertidos recaían desde 1987 en el albacea (es decir, a los 25 años de la muerte de Solomon Linda) y que no podían pasar a ser propiedad de Regina o de sus hijas si el albacea no se los transfería o hasta el momento en que se los transfiriera. Como nunca se había producido dicha transferencia, las cesiones realizadas por Regina y sus hijas en favor de Folkways no tenían, consiguientemente, validez o efecto.

El litigio

En 2004, se reabrió la sucesión de la herencia de Solomon Linda, y se nombró un albacea, Stephanus Griesel. El litigio se emprendió en nombre del albacea en su calidad de representante. Puesto que el albacea sólo podía reclamar los derechos sobre Mbube en países que habían formado parte del imperio británico, se decidió presentar la demanda ante los tribunales sudafricanos. Esto significaba a su vez que no se podían formular cargos directamente contra Abilene Music, ya que los tribunales sudafricanos sólo tenían jurisdicción sobre demandados que tuvieran un domicilio social o cualquier activo en Sudáfrica, contra los que pudiera ejecutarse una posible sentencia. Puesto que Abilene Music no tenía bienes conocidos en Sudáfrica, Spoor and Fisher optó por demandar al titular de la licencia de la canción más destacado y conocido respecto del cual pudiera garantizarse la jurisdicción de un tribunal sudafricano, a saber, Walt Disney Enterprises Inc. Esto podría hacerse "embargando" unas 200 marcas propiedad de Walt Disney Enterprises en Sudáfrica, lo que en efecto dejaba en prenda las marcas de Disney para asegurar la ejecución del posible pago de una deuda.

El Tribunal Superior de Sudáfrica admitió a trámite la solicitud de embargo de las marcas de Disney, así como de los derechos de autor sobre la película El rey león. Entonces Spoor and Fisher inició un proceso contra Disney y otros licenciatarios o sublicenciatarios de Abilene, en el que se reivindicaba que los demandados habían infringido los derechos de autor del albacea sobre Mbube al reproducir y ejecutar o interpretar públicamente sin su autorización una parte sustancial de la canción bajo la forma de El león duerme esta noche.

Walt Disney Enterprises reaccionó inmediatamente presentando una solicitud urgente ante el tribunal sudafricano para que anulara el embargo, basándose en que el albacea no tenía argumentos contra ellos. El tribunal desestimó la solicitud, en la que se exponían todos los razonamientos jurídicos, respaldando, por tanto, la causa de la demanda.

La conciliación

Se fijó la fecha de inicio del juicio para el 21 de febrero de 2006. Poco antes de esa fecha se llegó a un arreglo entre las partes en litigio, así como con Abilene Music, el verdadero demandado en el proceso, que había acordado una cláusula de indemnidad con Disney cuando le licenció el uso de El león duerme esta noche. El arreglo, que tiene validez en todo el mundo y en solución a cualquier demanda, comprende lo siguiente:

  • Los herederos de Linda recibirán un pago por el uso pasado de El león duerme esta noche, así como el derecho a disfrutar de las regalías futuras por su uso en todo el mundo.
  • Se reconoce que El león duerme esta noche es una obra derivada de Mbube.
  • Se reconoce la coautoría de Solomon Linda en El león duerme esta noche, y será mencionado como tal en el futuro.
  • Se establecerá un fideicomiso para administrar los derechos de autor de los herederos sobre Mbube y para percibir en su nombre los pagos correspondientes a la utilización de El león duerme esta noche.

Las consecuencias jurídicas

El arreglo y la decisión del tribunal respecto de la demanda de anulación del embargo de las marcas de Disney han demostrado que la reversión de intereses contemplada en la legislación actual de propiedad intelectual de Sudáfrica puede hacerse valer, pese al hecho de que la Imperial Copyright Act fue revocada en 1965. Este caso ha sentado, por tanto, un precedente para que los herederos de autores que no están beneficiándose de las obras sujetas a derecho de autor de sus antepasados puedan obtener una remuneración por la explotación de esas obras. Esto es aplicable no sólo a los herederos en Sudáfrica, sino a cualquier país del antiguo imperio británico en que la Imperial Copyright Act de 1911 constituyera ley.

El feliz desenlace

La remuneración que recibirán las hijas de Linda les asegurará el sostén económico en el futuro. El arreglo reconoce implícitamente el origen sudafricano de El león duerme esta noche y su raigambre en la cultura sudafricana. Desde el punto de vista de Sudáfrica, la historia ha tenido un final feliz y no se oculta un cierto orgullo por el hecho de haber defendido con éxito la causa del pequeño creador frente a los gigantes de la industria del espectáculo. Con todo, en los archivos figurará los siguiente: Griesel NO contra Walt Disney Enterprises Inc. y otros: caso desistido.

Para más información, véase: http://www.spoor.co.za

La OMPI en Internet