World Intellectual Property Organization

Jóvenes inventores iraníes en la Exposición de Invenciones de Ginebra

Mayo de 2005

Shima Rezaeian y Sadaf Alirezaey, dos estudiantes e inventoras. La impresora de Shima obtuvo la medalla de bronce en la Exposición de Invenciones IENA 2004, celebrada en Alemania. (Foto: María Icaza)
Shima Rezaeian y Sadaf Alirezaey, dos estudiantes e inventoras. La impresora de Shima obtuvo la medalla de bronce en la Exposición de Invenciones IENA 2004, celebrada en Alemania. (Foto: María Icaza)

No todos los días se encuentra a un joven de 20 años que tiene 23 invenciones patentadas a su nombre, las cuales fabrica y vende en su propia fábrica. Por ese motivo, la Revista de la OMPI consideró interesante la presencia de Seyed Hossein Khabbazi en la Exposición Internacional de Invenciones de Ginebra celebrada en abril de 2005.

Hossein, licenciado en ingeniería de Mashad (Irán), comenzó a inventar a la edad de 7 años, y su primera idea fue una “cámara de circuito cerrado con sonido”. En la Feria de Ginebra, Hossein presentó una “máquina de riego por goteo activada por microprocesadores”, ideada para distribuir a los cultivos agrícolas la cantidad de agua exacta que necesita cada planta. Hossein explicó que tras haber dedicado cuatro años a investigar las variaciones en los campos electromagnéticos de las plantas con arreglo a sus necesidades acuíferas, había fabricado un sensor capaz de detectar las señales que emiten las plantas para que sean regadas. A ese respecto, mencionó los datos recopilados en las pruebas efectuadas a 40.000 árboles de la región de Mashad en los que se indica que su sistema permite reducir enormemente la pérdida de agua en comparación con otros sistemas de riego periódico y riego por goteo.

Hossein nos describió su empresa, que da empleo a 21 trabajadores y que está financiada por las ventas de sus invenciones. El producto que mejor se vende es la “máquina que emite ondas de poca intensidad”, que elimina los microbios de la leche por medio de un sistema de “pasteurización en frío”. Cuando se le pregunta cómo se le ocurren todas esas ideas, Hossein responde lo siguiente: “observando el mundo que me rodea. [Por ejemplo], mi hermana sufre de diabetes, lo cual me ha dado la idea para mi próximo invento, un nuevo método de diagnóstico de la diabetes”.

Compartiendo la pasión de Hossein por las invenciones se hallaban presentes en la Exposición de Ginebra otros jóvenes inventores iraníes. Shima Rezaeian, una estudiante de 17 años descontenta de las limitaciones que imponen las impresoras convencionales, nos mostró una impresora que había patentado, capaz de imprimir directamente en cualquier superficie lisa. En lugar de hacer pasar el papel a través de la impresora, su invención se desliza por la superficie en la que se va a imprimir. Shima explicó que tomó la decisión de solicitar la protección por patente impulsada por el deseo de lograr que se reconozca su invención más que por la esperanza de obtener beneficios financieros.

Pourya Roozban, estudiante de la Universidad Azad de Qazvin, ya ha atraído a varios inversores locales con su invención, una alarma de bolsillo para sordos. Pourya, motivada por las necesidades de la madre de una amiga que sufría esa incapacidad, ha inventado un aparato programado para reconocer 36 clases de sonidos, del timbre de una puerta o el sonido de una alarma antihumo al llanto de un bebé, y transformarlos en un registro digital acompañado de una alarma que emite vibraciones. Pourya tiene interés por ceder en licencia esa tecnología patentada a empresas de otros países.

El incansable Ali Reza Rastegar, un joven de 27 años que ha organizado la participación del grupo iraní en la Exposición, presentó 10 invenciones, entre las cuales se hallaba una alternativa ecológica al plástico, que aprovecha la celulosa de las plantas de algodón.

En la Exposición Anual de Invenciones de Ginebra participaron unos 735 inventores procedentes de 42 países, en su mayoría con la esperanza de encontrar inversores para sus invenciones. Este objetivo no es descabellado: según el Presidente de la Exposición, Jean Luc Vincent, aproximadamente el 70% de las invenciones que se exhiben por primera vez en Ginebra se comercializa posteriormente.

La OMPI en Internet