¿Resultan pertinentes las patentes para mi empresa?
La mayoría de las personas asocia a las patentes con grandes invenciones, como la lámpara eléctrica de Edison o con grandes empresas que invierten importantes cantidades de dinero en investigación y desarrollo. De hecho, anualmente se conceden aproximadamente 750.000 patentes a lo largo del mundo. Aunque muchas de éstas guardan relación con las mismas invenciones que se patentan en numerosos países, es difícil de imaginar que cada año se produzcan tantas invenciones de gran envergadura. La mayoría de las patentes se otorgan a invenciones de menor importancia, entre las que figuran mejoras que hacen que los productos o procedimientos resulten más eficaces o comercializables. Además, determinados países cuentan con disposiciones específicas para la protección de innovaciones adicionales en forma de modelos de utilidad (también denominadas "pequeñas patentes o patentes de innovación") que tienen una duración más breve que las patentes y que generalmente son más fáciles de obtener.
A pesar de que es cierto que no todas las empresas desarrollan invenciones patentables, existe la falsa idea de que las patentes únicamente se aplican a complejos procedimientos y productos físicos y químicos o que únicamente resultan útiles para las grandes empresas. En realidad, pueden obtenerse patentes para cualquier esfera de la tecnología, desde los sujetapapeles hasta las computadoras. Ya existen miles de patentes que guardan relación con los productos cotidianos más simples, como los bolígrafos, las botellas de vidrio, los tejidos y paños o las bicicletas. (Véase asimismo "Cómo transformar las invenciones en activos rentables para su PYME".)


