World Intellectual Property Organization

¿Qué debe hacer si se le acusa de violación del derecho de autor?

De Lesley Ellen Harris1

Podría recibir un correo electrónico, una carta, una llamada telefónica u otro tipo de notificación procedente del titular o el abogado del titular de un derecho de autor para indicarle que está violando su derecho de autor. La reclamación puede referirse a un artículo publicado en su boletín de noticias, o a una fotografía publicada en su sitio Web. En ese tipo de notificaciones se suele señalar que si no se toman las medidas pertinentes para poner fin a esa situación, ya sea pagando las tasas correspondientes a una licencia de derecho de autor “posterior al hecho” o cesando todo uso del contenido en cuestión, el titular del derecho de autor incoará un proceso judicial. No deje que el pánico se apodere de usted. Lo mejor es no dar ningún paso radical antes de determinar la validez de la reclamación y analizar las posibilidades que tiene a su disposición. Dicho de otra forma, tómese un tiempo para entender esa reclamación y decidir lo mejor para su organización en esas circunstancias.

¿De qué nos están acusando? ¿En qué consiste exactamente una violación del derecho de autor?

Existe una violación del derecho de autor cuando una persona usa sin autorización la obra protegida por derecho de autor de otra (un libro, un artículo, una canción, etc.). En principio, cuando una obra está protegida por el derecho de autor, no se puede poner a disposición del público de manera legal en ningún formato, ya sea digital o de otro tipo, sin solicitar la autorización de la persona o el órgano titular del derecho de autor.

Determinar la validez de la reclamación

Si recibe lo que en jerga jurídica se denomina una “carta de requerimiento”, el primer paso que debe dar consiste en examinar el material al que se refiere la reclamación por infracción del derecho de autor. ¿Se trata realmente de material que está usando? ¿Está usando ese material de la manera que se señala en la carta de requerimiento? En caso afirmativo, ¿sigue protegido por derecho de autor o pertenece ya al dominio público? ¿Dispone de una licencia para usar el material, o ha obtenido una cesión de los derechos sobre el mismo?

En caso de que se necesite una autorización para usar ese material, ¿acaso ya la ha obtenido usted? Cabe esperar que cualquier autorización de la que disponga esté estipulada por escrito y forme parte de una base de datos de fácil acceso. Compruebe la validez de su autorización o licencia. ¿Abarca dicha autorización el uso que usted está haciendo? ¿Se ha atenido usted a las condiciones estipuladas en la licencia? Quizá la persona que lo acusa afirme que usted sólo disponía de una licencia para incluir seis meses el material en cuestión en su sitio Web y no lo ha retirado de dicho sitio al cabo de un año. Si ha vencido el plazo de utilización de seis meses usted podría estar violando el derecho de autor.

En la licencia también puede señalarse que sólo un número limitado de usuarios pueden acceder al material. Por ejemplo, una organización puede obtener el derecho de publicar un artículo sobre gestión de marcas en su sitio Web durante un curso en línea sobre marketing que dure una semana. En la licencia se estipula que el sitio Web debe estar protegido mediante claves de usuario y que sólo podrán acceder a él 50 usuarios. Si su organización pone el artículo a disposición de los usuarios más de una semana o si otorga acceso al artículo a más de 50 usuarios, podría estar violando su licencia (be violating your license) y recibir una demanda por violación de contrato o de derecho de autor, o violación de ambas cosas.

¿Se trata de un uso legítimo?

Si tiene que hacer frente a una reclamación por violación del derecho de autor, puede defenderse alegando uso legítimo; compruebe qué dispone la legislación de su país en materia de uso legítimo. En Estados Unidos, la disposición relativa al uso legítimo del Artículo 107 de la Ley de Derecho de Autor resulta confusa y difícil de aplicar a los usos particulares de un material protegido. Debe aplicarse en función del caso y a menudo son personas que no ejercen ni como jueces ni como abogados quienes tienen que determinar en qué puede consistir un uso legítimo. En muchos casos, las personas particulares o los bibliotecarios de las empresas no quieren asumir esa responsabilidad, y puede resultar costoso solicitar una opinión jurídica a un abogado cada vez que se desee alegar un uso legítimo en relación con la utilización de un contenido determinado.

El uso legítimo abarca principalmente los casos en que se usa una obra protegida por derecho de autor en el contexto de comentarios, parodias, noticias e investigaciones, así como con fines pedagógicos. En la Ley de Derecho de Autor de Estados Unidos se exponen cuatro factores que pueden ayudar a los jueces, y por ende a usted, a determinar si un uso particular constituye un “uso legítimo”. Se trata de factores relacionados con la finalidad y el tipo de uso, por ejemplo, si se hace un uso comercial del material o si se trata de uso sin afán de lucro, con fines educativos; la naturaleza de la obra protegida por derecho de autor; la proporción y el contenido del material usado en relación con la totalidad de la obra protegida por derecho de autor; y la forma en que el uso afecta al mercado potencial o al valor de la obra protegida por derecho de autor. Los usos comerciales no se suelen considerar como usos legítimos.

He aquí algunos ejemplos de usos legítimos: citar extractos de un texto en una reseña o crítica a fin de realizar comentarios; citar pasajes breves de una obra académica o técnica para clarificar lo expuesto por el autor; y reproducir determinado material con el fin de usarlo en una clase cuando dicha reproducción es espontánea e imprevista, por ejemplo, en el caso de un artículo del periódico matutino directamente relacionado con el tema que se va a tratar ese día en clase.

Acuda a su abogado

Cuando haya reunido la información factual necesaria para determinar si la reclamación es válida o no, consulte a su asesor jurídico. Lo mejor será tratar con un abogado con una amplia experiencia en el ámbito de las controversias sobre propiedad intelectual. Ponga a disposición de su abogado el contrato de licencia (si lo tiene) y cualquier otro documento que respalde su postura. Considere las alternativas de las que dispone con su abogado. Su abogado le aconsejará hacer caso omiso de la reclamación si ésta no le parece lícita, o señalar lo anterior a la otra parte, precisando que seguirá haciendo uso del contenido en cuestión. Si su uso del contenido no es legal, tendrá que ponerle fin o entablar negociaciones con el titular del derecho de autor para pagarle la tasa correspondiente a la utilización de su obra.


1 Lesley Ellen Harris es una abogada/consultora en materia de derecho de autor especializada en cuestiones comerciales y estratégicas relacionadas con el ámbito editorial e informativo y con las industrias de la publicación de contenidos, el entretenimiento e Internet. La Sra Harris es la redactora de The Copyright & New Media Law Newsletter: For Libraries, Archives & Museums, y autora de varios libros, incluido Licensing Digital Content, A Practical Guide for Librarians. La Sra. Harris realiza a menudo ponencias en conferencias y participa como capacitadora de cursos en línea sobre el derecho de autor y la concesión de licencias. Véase: http://copyrightlaws.com

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